{"id":11411,"date":"2025-04-08T03:02:35","date_gmt":"2025-04-08T03:02:35","guid":{"rendered":"https:\/\/taipeirevista.com\/?p=11411"},"modified":"2025-04-08T11:49:18","modified_gmt":"2025-04-08T11:49:18","slug":"hechizo-macabro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/taipeirevista.com\/index.php\/2025\/04\/08\/hechizo-macabro\/","title":{"rendered":"Hechizo macabro"},"content":{"rendered":"\n<p>El 16 de marzo de 2023, una cuenta de Twitter (hoy X) llamada Out of Context Porn (@OOCporn) <a href=\"https:\/\/x.com\/OOCporn\/status\/1636546106535432193?t=npSVhKeMDs8D2MDiA2rGKg&amp;s=19\">subi\u00f3 una escena<\/a> de una pel\u00edcula, sin apuntar la fuente, en la que un hombre desnudo coloca el cuerpo de una mujer, tambi\u00e9n desnuda, en un ata\u00fad sostenido de manera vertical \u2014posiblemente despu\u00e9s de haber mantenido relaciones sexuales con ella, con su cuerpo inconsciente o con su cad\u00e1ver\u2014, como si la devolviera a su f\u00e9retro luego de haberla despertado. La coloca all\u00ed con cuidado, la besa y, cuando lo cierra, vemos que la tapa del ata\u00fad tiene la inscripci\u00f3n <em>the end<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que captur\u00f3 mi atenci\u00f3n en esa escena no fue su contenido extravagante \u2014esa cuenta siempre publica material peculiar o extra\u00f1o, por lo general absurdo o con efecto c\u00f3mico\u2014 sino la banda sonora, que no tard\u00e9 en identificar con <em>Tubular Bells<\/em>, el disco de Mike Oldfield de 1973. El disco alcanz\u00f3 notoriedad tras ser usado como banda sonora de <em>El exorcista<\/em>, estrenada el mismo a\u00f1o; es decir, musicaliz\u00f3 una de las pel\u00edculas de terror m\u00e1s emblem\u00e1ticas y prestigiosas de la historia, de manera que no resulta raro que otras pel\u00edculas la imitaran \u2014utilizando la misma m\u00fasica, en este caso\u2014 o iniciaran una l\u00ednea <em>exploitation<\/em> casi de inmediato.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo curioso es que esta otra pel\u00edcula no recurr\u00eda al c\u00e9lebre pasaje utilizado como <em>leitmotiv<\/em> en la pel\u00edcula de Friedkin \u2014el inquietante comienzo del disco\u2014 sino a uno m\u00e1s dif\u00edcil de identificar: el desquiciado cl\u00edmax de la ante\u00faltima secci\u00f3n de la primera parte, es decir, del lado A del disco (que consiste en una \u00fanica canci\u00f3n dividida en dos partes de veintipico de minutos cada una, correspondientes al l\u00edmite de duraci\u00f3n de cada cara del disco de vinilo).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"594\" height=\"503\" data-id=\"11440\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/OOCporn2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11440\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/OOCporn2.jpg 594w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/OOCporn2-300x254.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 594px) 100vw, 594px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"772\" height=\"599\" data-id=\"11442\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/el_zombo2-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11442\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/el_zombo2-1.jpg 772w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/el_zombo2-1-300x233.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/el_zombo2-1-768x596.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 772px) 100vw, 772px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:11px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda algo atrapante en la conjunci\u00f3n de la m\u00fasica, el movimiento pesado de los personajes y ese \u201cfin\u201d que indicaba el cl\u00edmax de la pel\u00edcula. Era hipnotizante, sobre todo al repetirse ese fragmento de 20 segundos en <em>loop<\/em>. Un \u00e9xtasis extraordinario contenido en una vi\u00f1eta audiovisual de necrofilia, o vampirismo, o alguna forma de catalepsia. O tal vez se tratara de la v\u00edctima de alg\u00fan hechizo, quiz\u00e1 una posesi\u00f3n vud\u00fa, que la mantiene cautiva como un muerto viviente reducido a objeto destinado a satisfacer los deseos de un villano malvado.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, ese <em>out of context<\/em> era tal que nadie sab\u00eda responder a qu\u00e9 pel\u00edcula pertenec\u00eda el fragmento, ni siquiera la cuenta que lo hab\u00eda compartido. Era probable que se tratara de una pel\u00edcula pornogr\u00e1fica, aunque el fragmento no mostraba contenido sexual expl\u00edcito. Por otro lado, la textura de la imagen parec\u00eda indicar que correspond\u00eda a una pel\u00edcula de los a\u00f1os setenta. No hab\u00eda m\u00e1s informaci\u00f3n que esa. De nada sirvi\u00f3 buscar en la red y en bases de datos pel\u00edculas er\u00f3ticas que tuvieran la m\u00fasica de Oldfield, sumando en la b\u00fasqueda palabras clave como <em>horror<\/em> o <em>coffin<\/em> (\u201cata\u00fad\u201d), esperando encontrar la respuesta al menos en un comentario escondido en las catacumbas de alg\u00fan blog. El buscador de im\u00e1genes de Google tampoco result\u00f3. Qued\u00f3 pendiente, por un tiempo, resolver el misterio de esa pel\u00edcula.<\/p>\n\n\n\n<p>El 31 de diciembre de 2024, otra cuenta, esta vez dedicada al cine de terror, Retro Horror (@el_zombo), <a href=\"https:\/\/x.com\/el_zombo\/status\/1874187563927531725?t=vcubF78mCYduK98IT0Bbmw&amp;s=19\">poste\u00f3 un fragmento<\/a> de la misma escena, m\u00e1s breve, esta vez en blanco y negro y en formato gif (es decir, sin la banda sonora). Muchos usuarios preguntaron a qu\u00e9 pel\u00edcula pertenec\u00eda, y tampoco hubo respuesta. Pero en este caso otra cuenta \u2014Ultra Flesh Archives &#8211; 21k (@ultrafleshlives)\u2014 coment\u00f3 la publicaci\u00f3n y aport\u00f3 el dato que finalmente fue clave: \u201c<em>what exactly is this? I know it&#8217;s a porn loop with Eric Edwards&#8230;..<\/em>\u201d (\u201c\u00bfQu\u00e9 es esto exactamente? S\u00e9 que es un <em>porn loop<\/em> con Eric Edwards\u2026\u201d). Los <em>porn loops <\/em>eran cortos en 8 o 16 mm, de unos diez minutos de duraci\u00f3n, destinados a las cabinas de <em>peep show<\/em>. Por aquellos a\u00f1os, el \u00e9xito de <em>Deep Throat<\/em> (Gerard Damiano, 1972) \u2014seguido de pel\u00edculas como <em>Behind the Green Door<\/em> (Artie y Jim Mitchell, 1972) y <em>The Devil in Miss Jones<\/em> (Damiano, 1973)\u2014 inici\u00f3 la era dorada de la industria pornogr\u00e1fica \u2014la misma retratada en <em>Boogie Nights<\/em> (Paul Thomas Anderson, 1997)\u2014. Edwards era una de las estrellas de la primera etapa de esa <em>Golden Age<\/em> (en paralelo a la expansi\u00f3n del <em>softcore<\/em> \u2014incluso dentro de la categor\u00eda de <em>cine de autor<\/em>\u2014 con pel\u00edculas como las de la serie <em>Emmanuelle <\/em>a partir de 1974).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"720\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h42m01s396.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11422\" style=\"width:537px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h42m01s396.png 960w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h42m01s396-300x225.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h42m01s396-768x576.png 768w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Luego de un breve rastreo de informaci\u00f3n sobre el actor, la b\u00fasqueda \u201cEric Edwards + Mike Oldfield\u201d dio inmediatamente con la pel\u00edcula, que se encontraba fichada en IMDb: se trataba de <em>The Sorceress<\/em> (1974), \u201cLa hechicera\u201d, o simplemente <em>Sorceress<\/em>, dirigida por Leonard Kirtman, o por un tal Louis Alexander, seg\u00fan otros sitios. En IMDb, <em>Tubular Bells<\/em> figuraba como la banda sonora <em>uncredited<\/em> (\u201csin acreditar\u201d). La pel\u00edcula tambi\u00e9n estaba catalogada en Letterboxd (que toma la base de datos de otro sitio, TMDB), donde hab\u00eda no pocas rese\u00f1as, de manera que alguna copia deb\u00eda ser accesible. No tard\u00e9 en acceder a la pel\u00edcula: aunque no figuraba en los buscadores de <em>torrents<\/em> ni en foros como Karagarga (que incluye una gran cantidad de pel\u00edculas er\u00f3ticas de diversas \u00e9pocas, incluso del cine mudo), s\u00ed se encontraba en sitios XXX dedicados a pornograf\u00eda <em>vintage<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La misma sinopsis se repet\u00eda en todas las bases de datos: <em>A woman pretends to have psychic powers to obtain sex and money<\/em> (\u201cUna mujer finge tener poderes ps\u00edquicos para conseguir sexo y dinero\u201d). Esto objetaba el contenido sobrenatural que emanaba aquel fragmento, pero una de las capturas que circulaban \u2014el plano detalle de los ojos de Lynn Stevens, la actriz protag\u00f3nica, iluminados desde abajo por una luz roja\u2014 parec\u00eda confirmar el cruce del <em>hardcore <\/em>con alguna variante del g\u00e9nero de terror.<\/p>\n\n\n\n<p>El relato, en la copia a la que acced\u00ed, comienza <em>in medias res<\/em> con la conversaci\u00f3n de una pareja en su departamento, seguida del primer acto sexual. A grandes rasgos, poco escapa a las convenciones del g\u00e9nero<sup data-fn=\"90c80c60-e2f5-45fb-b779-b961228c7239\" class=\"fn\"><a id=\"90c80c60-e2f5-45fb-b779-b961228c7239-link\" href=\"#90c80c60-e2f5-45fb-b779-b961228c7239\">1<\/a><\/sup> (muchas veces restrictivas en t\u00e9rminos narrativos y est\u00e9ticos): se trata de una serie de encuentros sexuales \u2014algunos de ellos, como es habitual, con poses acrob\u00e1ticas por momentos rid\u00edculas\u2014 apenas hilvanados por una l\u00ednea narrativa. El <em>leitmotiv<\/em>, lo que le da sentido al t\u00edtulo, son las escenas donde ella, la \u201chechicera\u201d \u2014en realidad, como indica la sinopsis, una impostora que simula leer las manos\u2014 recibe a diversos clientes en su improvisada sala de quiromancia para obtener un beneficio econ\u00f3mico. Luego de <em>leerlos <\/em>y de adivinar el objeto m\u00e1s profundo de su insatisfacci\u00f3n, los hace pasar a otro cuarto (una especie de estudio para sesiones de fotos \u2014m\u00e1s improvisado por la producci\u00f3n de la pel\u00edcula que por ella, en este caso\u2014) donde mantienen los encuentros sexuales que satisfacen sus fantas\u00edas mientras su novio, escondido, les toma fotos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"720\" data-id=\"11424\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h33m08s016.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11424\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h33m08s016.png 960w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h33m08s016-300x225.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h33m08s016-768x576.png 768w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"720\" data-id=\"11423\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h23m32s384.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11423\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h23m32s384.png 960w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h23m32s384-300x225.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h23m32s384-768x576.png 768w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"720\" data-id=\"11427\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h34m38s136.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11427\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h34m38s136.png 960w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h34m38s136-300x225.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h34m38s136-768x576.png 768w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"720\" data-id=\"11428\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h21m37s495.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11428\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h21m37s495.png 960w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h21m37s495-300x225.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/vlcsnap-2025-04-05-22h21m37s495-768x576.png 768w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:11px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La pel\u00edcula recurre a m\u00faltiples pasajes de <em>Tubular Bells<\/em>, pero no parece encontrar una manera de usarlo a su favor; m\u00e1s bien coloca esa m\u00fasica como tel\u00f3n de fondo, a veces imperceptible detr\u00e1s de la capa sonora de gemidos. Podr\u00eda sonar eso o cualquier otra cosa. Aquella pel\u00edcula imaginaria que ese fragmento hab\u00eda evocado se iba desvaneciendo a medida que la pel\u00edcula real avanzaba.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed como la hechicera no era realmente una hechicera, la escena cuyo fragmento circulaba en tuits no implicaba, finalmente, ning\u00fan tipo de vampirismo, pr\u00e1ctica sobrenatural o perversi\u00f3n necrof\u00edlica. El personaje de Edwards, luego de violar a la protagonista, la estrangula y utiliza el ata\u00fad decorativo de su sala para ocultar el cad\u00e1ver. Es un final ins\u00f3lito, a pesar de que guarda cierta reminiscencia del cl\u00e1sico castigo melodram\u00e1tico a las transgresiones morales de la hero\u00edna. El abrupto cambio en el punto de vista, reorientado hacia un personaje secundario presentado pocos minutos antes en esa misma secuencia, apenas salta a la vista ante ese s\u00fabito regodeo en el car\u00e1cter mortuorio de la situaci\u00f3n. \u00bfA qu\u00e9 se debe este desv\u00edo? No parece tener otro motivo que la inyecci\u00f3n de un efecto de <em>shock <\/em>s\u00e1dico: la escena pasa de la relaci\u00f3n sexual forzada a un goce sadomasoquista compartido que desemboca en el asesinato como culminaci\u00f3n del acto sexual. Pero lo realmente singular es lo que sucede despu\u00e9s. La forma de ocultar los rastros del crimen resulta inveros\u00edmil incluso en el contexto de una pel\u00edcula pornogr\u00e1fica, y la excepcionalidad de ese giro es lo que la vuelve interesante: es como si la pel\u00edcula fuera de repente pose\u00edda y arrebatada de sus carriles hacia una zona misteriosa que dejaba intacto el hechizo del primer contacto con ese fragmento. Ese final contiene una carga dram\u00e1tica que no se encuentra en ning\u00fan otro pasaje de la pel\u00edcula, un momento de tensi\u00f3n no vinculado al t\u00edpico <em>despedazamiento meton\u00edmico<\/em><sup data-fn=\"698f94f7-b49b-47c5-8e89-dec08c11c98f\" class=\"fn\"><a id=\"698f94f7-b49b-47c5-8e89-dec08c11c98f-link\" href=\"#698f94f7-b49b-47c5-8e89-dec08c11c98f\">2<\/a><\/sup> en la representaci\u00f3n pornogr\u00e1fica del sexo, en un giro que, de alguna manera, s\u00ed la conduce hacia terrenos del <em>thriller <\/em>o el terror, con sus potenciales puntos de fuga. Es un momento \u2014el \u00fanico, quiz\u00e1\u2014 en el que la banda sonora acent\u00faa dram\u00e1ticamente la acci\u00f3n, en el retrato de un instante de desorbitaci\u00f3n psicol\u00f3gica con un \u00e9nfasis inusual en las cualidades macabras y fren\u00e9ticas de la acci\u00f3n, no exentas de cierta delicadeza: Edwards se comporta menos como un vulgar criminal que como el ejecutante de un ritual sagrado, o profano.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan as\u00ed, el final no deja de reflejar las dificultades de la pel\u00edcula para trascender sus propios l\u00edmites: el sonido se funde en silencio justo cuando la m\u00fasica escala en su frenes\u00ed, como un orgasmo interrumpido, a medida que el plano se reenmarca en las letras del ata\u00fad que le dan fin. Pero al haber sido visto recortado, ese fragmento aislado guarda una potencia propia y probablemente m\u00e1s en\u00e9rgica que si se hubiera experimentado solo como cl\u00edmax del resto del film. Una pieza aut\u00f3noma que no deja de evocar una pel\u00edcula inexistente.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"999\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/cover-71591352016-r.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11419\" style=\"width:439px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/cover-71591352016-r.jpg 1000w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/cover-71591352016-r-300x300.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/cover-71591352016-r-150x150.jpg 150w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/cover-71591352016-r-768x767.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<div style=\"height:2px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>Agust\u00edn Durruty<\/strong> naci\u00f3 en Buenos Aires en 1989. Estudi\u00f3 Artes Audiovisuales con orientaci\u00f3n en Guion en la Universidad Nacional de las Artes (UNA). En la actualidad, trabaja en su Tesis de Licenciatura, en la que investiga la transici\u00f3n entre clasicismo y modernidad en el cine argentino de fines de los a\u00f1os cincuenta.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n\n\n<ol class=\"wp-block-footnotes has-small-font-size\"><li id=\"90c80c60-e2f5-45fb-b779-b961228c7239\">En palabras de Mar\u00eda Valdez, \u201csi el <em>hardcore <\/em>se define por la evidencia expl\u00edcita del acto sexual y de los genitales, anula desde su misma g\u00e9nesis la voluntad narrativa. Escenas sexuales ligadas d\u00e9bilmente unas con otras incluyen, dentro del <em>hard <\/em>tradicional, felaci\u00f3n, coito y orgasmo (verificado por la eyaculaci\u00f3n externa y por el rostro gozoso de la mujer), sexo grupal y anal (en las mujeres) y escenas l\u00e9sbicas. Todo en medio de un relato articulado sobre la base del <em>principio de fragmentaci\u00f3n<\/em> \u2014profusi\u00f3n del <em>medical shot<\/em> (planos detalles de los genitales en acci\u00f3n)\u2014 que, hiperrealizando en pantalla el acto sexual, otorga irrealidad a una puesta condicionada por el montaje (\u2026)\u201d. \u201cLa met\u00e1fora imposible: El <em>hardcore<\/em>\u201d en <em>Cien a\u00f1os de cine<\/em>, Claudio Espa\u00f1a coord., <em>La Naci\u00f3n Revista<\/em>, 1995. <a href=\"#90c80c60-e2f5-45fb-b779-b961228c7239-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 1\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"698f94f7-b49b-47c5-8e89-dec08c11c98f\">\u00cddem. <a href=\"#698f94f7-b49b-47c5-8e89-dec08c11c98f-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 2\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><\/ol>\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>As\u00ed como la hechicera no era realmente una hechicera, la escena cuyo fragmento circulaba en tuits no implicaba, finalmente, ning\u00fan tipo de vampirismo, pr\u00e1ctica sobrenatural o perversi\u00f3n necrof\u00edlica. 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