{"id":13080,"date":"2025-10-05T23:19:35","date_gmt":"2025-10-05T23:19:35","guid":{"rendered":"https:\/\/taipeirevista.com\/?p=13080"},"modified":"2025-10-07T11:54:09","modified_gmt":"2025-10-07T11:54:09","slug":"los-generos-hablan-sarah-kozloff","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/taipeirevista.com\/index.php\/2025\/10\/05\/los-generos-hablan-sarah-kozloff\/","title":{"rendered":"Los g\u00e9neros hablan (Sarah Kozloff)"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u201cLos g\u00e9neros hablan\u201d (\u201cGenre Talk\u201d) fue publicado originalmente en el libro <\/em>Cinesonic: The World of Sound in Film<em> (ed: Philip Brophy), Australian Film Television &amp; Radio School, Sydney, 1999.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Traducci\u00f3n: Santiago Gruber<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:2px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>La preocupaci\u00f3n de la teor\u00eda de g\u00e9neros cinematogr\u00e1ficos por la iconograf\u00eda visual y el an\u00e1lisis tem\u00e1tico ha hecho que se menosprecie la dimensi\u00f3n verbal de las pel\u00edculas estadounidenses de g\u00e9nero. Aparte de algunas referencias pasajeras, he encontrado pocas discusiones prolongadas sobre di\u00e1logos en ese tipo de pel\u00edculas. Sin embargo, mi investigaci\u00f3n indica que los di\u00e1logos siguen patrones distintivos y reconocibles, y estoy convencida de que la identificaci\u00f3n de estos patrones puede ser una herramienta crucial para entender las din\u00e1micas de cada g\u00e9nero y c\u00f3mo cada uno crea una relaci\u00f3n propia con los espectadores atentos. El proyecto de este texto es presentar una visi\u00f3n general condensada de los patrones que he encontrado en <em>westerns<\/em>, comedias <em>screwball<\/em>, pel\u00edculas de g\u00e1ngsters y melodramas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfA qu\u00e9 se deben estas convenciones verbales en distintos g\u00e9neros? En parte a los temas y en parte a la preocupaci\u00f3n de los guionistas de que los di\u00e1logos se ajusten a los trasfondos sociales de los personajes y, por lo tanto, resulten realistas: en consecuencia, los vaqueros rurales del cine hablan distinto que los g\u00e1ngsters urbanos. En parte, es claro que las pel\u00edculas copian expectativas preexistentes creadas por otras formas de representaci\u00f3n: cuentos, novelas, autobiograf\u00edas, obras de teatro, incluso pel\u00edculas mudas; modelos que delimitan los tipos de discurso empleados por Hollywood. Y lo que es m\u00e1s importante es que, una vez que las pautas fueron establecidas por los ejemplos exitosos e influyentes de cada g\u00e9nero a comienzos de la era sonora, las convenciones adquirieron vida propia, por lo que cineastas y espectadores inconscientemente internalizaron las convenciones de g\u00e9nero m\u00e1s apropiadas para cada tipo de historia. El remake de <em>Scarface<\/em> realizado por Brian De Palma en 1983 es muy autoconsciente de la influencia de pel\u00edculas anteriores:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-small-font-size\"><em><em>FUNCIONARIO DE INMIGRACI\u00d3N: \u00bfD\u00f3nde aprendi\u00f3 el ingl\u00e9s, Tony?<\/em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>TONY MONTANA: En la escuela. Y mi padre era de Estados Unidos. Igual que usted. Era un yanqui. Me llevaba al cine y aprend\u00ed. Viendo a tipos como Humphrey Bogart y James Cagney. Me ense\u00f1aron a hablar. Me encantaban.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Por supuesto que no todas las pel\u00edculas siguen las \u201creglas\u201d, como tampoco duplican servilmente todas las convenciones visuales de sus respectivos g\u00e9neros. Sin embargo, a partir de un vistazo a muchos ejemplos, podemos identificar tendencias generales.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi investigaci\u00f3n indica que estas tendencias se mantienen incluso a trav\u00e9s del paso del tiempo. Aunque mi enfoque es m\u00e1s neoformalista que hist\u00f3rico, soy consciente de que los di\u00e1logos en el cine estadounidense han cambiado a lo largo de los 70 a\u00f1os de la era sonora. Obviamente, el ingl\u00e9s estadounidense es bastante fluido. Tom Schactman dice:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Tenemos que reconocer que el ingl\u00e9s est\u00e1 cambiando a una velocidad fenomenal. Si comparamos ediciones sucesivas de diccionarios, encontraremos que se a\u00f1aden o quitan alrededor de 10.000 palabras de los diccionarios universitarios habituales. (&#8230;) Esto quiere decir que lo que una generaci\u00f3n acepta como est\u00e1ndar, por lo menos en t\u00e9rminos de vocabulario, es un 10 o 15% distinto que lo que la generaci\u00f3n de sus padres aceptaba como est\u00e1ndar. La gram\u00e1tica tambi\u00e9n cambia r\u00e1pido<sup data-fn=\"be860f1d-4173-44a6-852a-723f2ffda16d\" class=\"fn\"><a id=\"be860f1d-4173-44a6-852a-723f2ffda16d-link\" href=\"#be860f1d-4173-44a6-852a-723f2ffda16d\">1<\/a><\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"667\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/scarface-1024x667.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13093\" style=\"width:634px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/scarface-1024x667.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/scarface-300x196.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/scarface-768x500.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/scarface.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Scarface <\/em>(Brian De Palma, 1983)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Adem\u00e1s de los cambios ling\u00fc\u00edsticos, las transformaciones industriales, tecnol\u00f3gicas y sociales tambi\u00e9n afectaron el uso de los di\u00e1logos en el cine. La instigaci\u00f3n inicial y el posterior abandono del C\u00f3digo Hays, que era una herramienta para censurar material controversial, incluido el lenguaje no aprobado, fue de especial importancia. El hecho de que el lenguaje de g\u00e9nero siga mostrando convenciones reconocibles a pesar de la marea de cambios ling\u00fc\u00edsticos y culturales indica lo integral que son los patrones de habla de los personajes en las pel\u00edculas de g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p>Me gustar\u00eda empezar dando una visi\u00f3n general sobre los estilos discursivos que caracter\u00edsticamente se encuentran en cada uno de los cuatro g\u00e9neros que estudi\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque a veces se les permite a los h\u00e9roes de los <em>western <\/em>tener un acento estadounidense sure\u00f1o, en general hablan con un acento de <em>western<\/em>. En una zona tan inmensa como los estados y territorios al oeste del R\u00edo Mississippi, y en un per\u00edodo de tiempo amplio y borroso, un ling\u00fcista encontrar\u00eda muchas variaciones regionales distintas, pero Hollywood no ha hecho distinciones tan cuidadosas y cre\u00f3 un \u201cdialecto <em>western<\/em> multiprop\u00f3sito\u201d (All-Purpose Western Dialect, APWD). Es posible que los guionistas de Hollywood hayan consultado pr\u00e1cticos textos de referencia para sus dialectos: Ram\u00f3n Adams public\u00f3 <em>Cowboy Lingo<\/em> en 1936 y <em>Western Words: A Dictionary of the Range, Cow Camp and Trail<\/em> fue publicado por primera vez en 1944<sup data-fn=\"985b5dbe-ab8e-404b-9bc3-97d5af9fb98d\" class=\"fn\"><a id=\"985b5dbe-ab8e-404b-9bc3-97d5af9fb98d-link\" href=\"#985b5dbe-ab8e-404b-9bc3-97d5af9fb98d\">2<\/a><\/sup>. En el APWD, a las mujeres se las trata de <em>ma\u2019am<\/em>, a los extra\u00f1os como <em>pardner<\/em> [N. del T.: en lugar del est\u00e1ndar <em>partner<\/em>], los caballos son <em>ponis<\/em>, las casas son <em>ranches<\/em>, las comidas son <em>chow<\/em>, las ropas son <em>duds<\/em>, una pistola es una <em>piece<\/em>, los empleados son <em>hands<\/em> o <em>boys<\/em>, los indios son <em>injuns<\/em>, <em>bucks<\/em> o <em>squaws<\/em>, el \u201chola\u201d es reemplazado por <em>howdy<\/em>, pensar o creer se fusionan en <em>reckon<\/em>, gracias se transforma en <em>much obliged<\/em>. Adem\u00e1s de un vocabulario especializado y reconocible al instante, los personajes en los <em>western<\/em> suelen emplear una pronunciaci\u00f3n y una sintaxis informales: <em>git<\/em><sup> <\/sup>en vez de <em>get<\/em>, <em>gonna<\/em> en vez de <em>going to<\/em>, <em>fella<\/em> en vez de <em>fellow<\/em>, <em>evenin\u2019<\/em> en vez de <em>evening<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los di\u00e1logos en los <em>western <\/em>no usan solo un vocabulario especializado, sino tambi\u00e9n un estilo actoral distintivo. En 1947, Lewis Herman public\u00f3 el libro <em>American Dialects: A Manual for Actors, Directors and Writers<\/em>, en el que recomienda a actores que estiren sus vocales y dice que:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Las vocales alargadas provocan una forma de hablar bastante lenta, a veces vacilante y reflexiva. Es un discurso calmo, sin apuros que tiene en cuenta que el tiempo no es tan ef\u00edmero como algunas personas piensan; que la reflexi\u00f3n es una virtud primordial; que \u201cdisparar por la boca\u201d es la marca de un tonto<sup data-fn=\"d74c6535-6156-48f9-b9b3-8c57f4539e19\" class=\"fn\"><a id=\"d74c6535-6156-48f9-b9b3-8c57f4539e19-link\" href=\"#d74c6535-6156-48f9-b9b3-8c57f4539e19\">3<\/a><\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"786\" height=\"576\" data-id=\"13094\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/fort-apache-9.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13094\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/fort-apache-9.png 786w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/fort-apache-9-300x220.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/fort-apache-9-768x563.png 768w\" sizes=\"(max-width: 786px) 100vw, 786px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"786\" height=\"576\" data-id=\"13095\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/fort-apache-12.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13095\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/fort-apache-12.png 786w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/fort-apache-12-300x220.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/fort-apache-12-768x563.png 768w\" sizes=\"(max-width: 786px) 100vw, 786px\" \/><\/figure>\n<figcaption class=\"blocks-gallery-caption wp-element-caption\"><em>Fort Apache<\/em> (John Ford, 1948)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:11px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En efecto, los h\u00e9roes de los <em>western<\/em> hablan lento y, seg\u00fan la percepci\u00f3n popular, son bastante reacios a hablar: la taciturnidad se ve como una parte esencial de la separaci\u00f3n, la soledad y la superioridad del h\u00e9roe. Esta percepci\u00f3n general sobresimplifica e ignora que existen variaciones significativas: Gary Cooper habla poco en <em>Man of the West<\/em> (1958), pero interpreta a un maestro del enga\u00f1o verbal en <em>The Westerner<\/em> (1940). James Stewart oculta informaci\u00f3n vital en <em>The Man From Laramie<\/em> (1955), pero balbucea mucho en <em>Destry Rides Again<\/em> (1939) y <em>Two Rode Together<\/em> (1961).<\/p>\n\n\n\n<p>En el rol de Wyatt Earp en <em>My Darling Clementine<\/em> (1946), Fonda solo le habla mucho a la tumba de su hermano; sin embargo, en <em>Fort Apache<\/em> (1948) se va hasta por las ramas al hablar de t\u00e1cticos militares. John Wayne, quien, al ser la estrella de taquilla n\u00famero uno entre 1950 y 1965, posiblemente haya sido el mayor contribuyente en popularizar el estereotipo del h\u00e9roe de <em>westerns<\/em> que habla poco, a menudo cumple el estereotipo, pero es muy hablador en <em>True Grit<\/em> (1969). Cawelti podr\u00eda haber incluido a Clint Eastwood en su lista, ya que el silencio marcado de Eastwood tiene un aire amenazante en <em>Hang \u2018Em High<\/em> (1968) y en los <em>spaghetti western<\/em> de Sergio Leone. Pero en <em>Unforgiven <\/em>(1992), Eastwood se explaya en frases floridas sobre su querida y difunta esposa. Como no es de extra\u00f1ar, los estilos de di\u00e1logo de estos actores var\u00edan de acuerdo a las caracterizaciones, narrativas, guionistas y directores.<\/p>\n\n\n\n<p>Y sin embargo, la impresi\u00f3n de que el h\u00e9roe del <em>western<\/em> tiene que ser taciturno est\u00e1 tan presente en el registro cinematogr\u00e1fico, y tan arraigada en las expectativas culturales generales, que se impone a toda prueba en contrario. Los vaqueros reales, de hecho, no eran particularmente callados: al contrario, los relatos y los juegos verbales eran muy caracter\u00edsticos del discurso del Lejano Oeste<sup data-fn=\"377f4d3c-9be2-4fe3-b988-d72e95da87ac\" class=\"fn\"><a id=\"377f4d3c-9be2-4fe3-b988-d72e95da87ac-link\" href=\"#377f4d3c-9be2-4fe3-b988-d72e95da87ac\">4<\/a><\/sup>. La regla de que el vaquero tiene que ser callado es una invenci\u00f3n del siglo XX, una invenci\u00f3n que en cierto modo satisface las expectativas de los espectadores cinematogr\u00e1ficos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta expectativa es la idea arraigada y extendida que asocia locuacidad con feminidad y silencio con masculinidad. En <em>Literary Fat Ladies<\/em>, Patricia Parker rastre\u00f3 la \u201ctradici\u00f3n que muestra a las mujeres como charlatanas imperturbables\u201d<sup data-fn=\"a9fcbdea-5c94-43bb-a0b2-b1ce6d2e78a9\" class=\"fn\"><a id=\"a9fcbdea-5c94-43bb-a0b2-b1ce6d2e78a9-link\" href=\"#a9fcbdea-5c94-43bb-a0b2-b1ce6d2e78a9\">5<\/a><\/sup> en textos literarios que van desde la Biblia hasta <em>Ulises<\/em> de James Joyce. Hay expresiones populares que tambi\u00e9n prueban esta asociaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><em>Donde hay una mujer, no hay silencio.<\/em> (Francia)<\/li>\n\n\n\n<li><em>La lengua es la espada de una mujer y nunca deja que se oxide.<\/em> (China)<\/li>\n\n\n\n<li><em>El Mar del Norte se quedar\u00e1 sin agua antes que una mujer sin palabras.<\/em> (Jutlandia)<\/li>\n\n\n\n<li><em>Diez medidas de habla descendieron al mundo: las mujeres tomaron nueve y los hombres una.<\/em> (Babilonia)<\/li>\n\n\n\n<li><em>Dos mujeres y un ganso son suficientes para hacer tanto ruido como el que escuchar\u00edas en una feria.<\/em> (Venecia)<\/li>\n\n\n\n<li><em>Muchas mujeres, muchas palabras; muchos gansos, mucha caca.<\/em> (Inglaterra)<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Al ser el m\u00e1s macho del pueblo, el h\u00e9roe del <em>western<\/em> tiene que ser percibido por otros personajes y por los espectadores como el que habla menos. Esto no significa que los <em>western<\/em> eviten el di\u00e1logo, porque no pueden: como cualquier pel\u00edcula de ficci\u00f3n, necesitan explicar por qu\u00e9 los personajes est\u00e1n en esas situaciones, qu\u00e9 est\u00e1 en juego, cu\u00e1ndo se cumple el plazo l\u00edmite, qui\u00e9n es malvado y qui\u00e9n es bueno. Pero los <em>western<\/em> crean un desequilibrio a prop\u00f3sito; desplazan la mayor cantidad posible de funciones del di\u00e1logo del h\u00e9roe a otros personajes (el veterano compa\u00f1ero, los profesionales del este, la maestra de escuela) y, en un caso cl\u00e1sico de ingratitud, condenan o ridiculizan a estos personajes secundarios por su locuacidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"13103\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-3-1024x768.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13103\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-3-1024x768.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-3-300x225.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-3-768x576.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-3.png 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"13099\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-17-1024x768.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13099\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-17-1024x768.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-17-300x225.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-17-768x576.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-17.png 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"13097\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-8-1024x768.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13097\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-8-1024x768.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-8-300x225.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-8-768x576.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-8.png 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"13098\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-4-1024x768.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13098\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-4-1024x768.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-4-300x225.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-4-768x576.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/my-darling-clementine-4.png 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<figcaption class=\"blocks-gallery-caption wp-element-caption\"><em>My Darling Clementine<\/em> (John Ford, 1946)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:11px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Jane Tompkins explica la asociaci\u00f3n entre los h\u00e9roes de los <em>western<\/em> y la tosquedad. Estos h\u00e9roes creen en hacer, no en hablar. \u201cEn el mejor de los casos, el lenguaje es gratuito; en el peor, enga\u00f1oso\u201d. Y lo que es m\u00e1s importante, el h\u00e9roe debe ser callado para mejorar su estatus como arquetipo masculino, para probar y hacer cumplir su superioridad sobre las mujeres. \u201cPara un hombre, hablar de sus sentimientos no solo admite paridad con la persona con la que habla, sino que tambi\u00e9n pone en peligro su estatus como ser potente, porque el habla disipa la presencia, elimina el misterio de un yo inefable que el silencio preserva (\u2026) El silencio es un signo de maestr\u00eda y va acompa\u00f1ado de una pistola en la mano (\u2026) En los <em>western<\/em>, el silencio, la potencia sexual y la integridad van juntos\u201d<sup data-fn=\"09456b95-0415-4188-9a69-e3a98742c5c8\" class=\"fn\"><a id=\"09456b95-0415-4188-9a69-e3a98742c5c8-link\" href=\"#09456b95-0415-4188-9a69-e3a98742c5c8\">6<\/a><\/sup>. Ed Buscombe coincide en que \u201cla tosquedad es una tradici\u00f3n en los <em>western<\/em>, en los que la locuacidad se suele asociar con la feminidad\u201d<sup data-fn=\"4f0ba47a-c51e-43f9-9396-09f659063a1a\" class=\"fn\"><a id=\"4f0ba47a-c51e-43f9-9396-09f659063a1a-link\" href=\"#4f0ba47a-c51e-43f9-9396-09f659063a1a\">7<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tompkins sustenta su argumento al hacer referencia a una escena de <em>Red River<\/em> (1948) de Hawks. La escena es tan descarada en su asociaci\u00f3n entre locuacidad y feminidad que vale la pena citarla en su totalidad. Tess Millay se ha reunido con Matthew Garth en un hotel de Abilene. Est\u00e1 muy angustiada porque sabe que Tom Dunson ha prometido matar a Matthew por haber tomado el control de su reba\u00f1o de ganado.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-small-font-size is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>TESS: Est\u00e1\u2026 est\u00e1\u2026. est\u00e1 acampado a tres o cuatro kil\u00f3metros de la ciudad. Dice que llegar\u00e1 justo despu\u00e9s del amanecer. Dice que va a matarte. \u00bfCu\u00e1l es el problema? \u00bfPasa algo&#8230;? Oh&#8230; oh, debo parecer que estoy de luto. No quise decir eso&#8230; yo&#8230; o no&#8230; No, no, Matthew, s\u00e9 que solo tienes unas horas, pero escucha solo un minuto, eso es todo, y, y&#8230; luego no hablar\u00e9 m\u00e1s de ello, solo un minuto. No ha cambiado de opini\u00f3n, Matthew.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>MATTHEW: No pens\u00e9 que lo har\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>TESS: Vimos el ferrocarril y pens\u00e9 que cambiar\u00eda las cosas, pero no fue as\u00ed. Nada lo har\u00eda. Es&#8230; es como algo que no se puede mover. Incluso yo he llegado a creer que tiene que pasar, que te encontr\u00e9s con \u00e9l. Iba a pedirte que huyeras, pero&#8230; no, no lo voy a hacer, no servir\u00eda de nada. Te parec\u00e9s demasiado a \u00e9l. Oh, parame, Matthew, parame&#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>MATTHEW le tapa la boca con la mano.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>TESS: (susurrando) Que Dios te bendiga, Matthew.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>MATTHEW besa a TESS.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Bajo estr\u00e9s, Tess recurre a balbucear y tartamudear. Dice casi 150 palabras, Matthew dice solo cinco. No tiene sentido discutir los planes de Dunson; Matt es tan sabio que ya los sabe y tambi\u00e9n sabe que lo que Tess realmente necesita (calmarse con respecto a esa situaci\u00f3n, y en general) es que \u00e9l se haga cargo de ella, que la silencie y que se acueste con ella. El silencio se asocia con la virilidad.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"770\" height=\"576\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/red-river-7.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-13100\" style=\"width:535px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/red-river-7.webp 770w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/red-river-7-300x224.webp 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/red-river-7-768x575.webp 768w\" sizes=\"(max-width: 770px) 100vw, 770px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Red River<\/em> (Howard Hawks, 1948)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En las comedias <em>screwball<\/em>, a los acentos <em>western<\/em>, rurales y extranjeros se los pone en oposici\u00f3n con un acento que llamar\u00e9 \u201cclase alta del este, condimentado con jerga urbana\u201d. No hay verdaderos acentos de Nueva York o Boston; en cambio, se observa una articulaci\u00f3n n\u00edtida que recuerda al \u201cacento transatl\u00e1ntico\u201d abogado por los profesores de pronunciaci\u00f3n de los a\u00f1os treinta por su pronunciaci\u00f3n correcta, es decir brit\u00e1nica \/ de clase alta. Sin embargo, este acento se suaviza con un poco de jerga contempor\u00e1nea: en <em>His Girl Friday<\/em> (1940), Walter Burns llama a Hildy \u201c<em>doll-face<\/em>\u201d (mu\u00f1eca); en <em>The Lady Eve<\/em> (1941), Jean Harrington le dice a Charles que es un \u201c<em>sap<\/em>\u201d (boludo); en <em>Bringing Up Baby<\/em> (1938), David Huxley planea \u201c<em>to<\/em> <em>knock him for a loop<\/em>\u201d (dejarlo sin palabras); Peter Warne en <em>It Happened One Night<\/em> (1934) usa frases como \u201c<em>prize sucker<\/em>\u201c, (tonto de primera) \u201c<em>spill the beans<\/em>\u201d (\u201ctirar la posta\u201d), \u201c<em>shut your trap<\/em>\u201d (\u201ccerr\u00e1 la boca\u201d). Los protagonistas de las <em>screwball <\/em>no son f\u00f3siles, sino participantes vibrantes de la vida en las ciudades. <em>Ball of Fire<\/em> (1941), como es sabido, toma el <em>slang<\/em> como tema en su historia: un acad\u00e9mico contrata a una chica que act\u00faa en un boliche para que le ense\u00f1e sobre el uso contempor\u00e1neo del idioma, y la uni\u00f3n del habla elitista de Bertram Potts con el argot inteligente de Sugarpuss O&#8217;Shea podr\u00eda tomarse como una met\u00e1fora de la estrategia verbal global del g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p>Los di\u00e1logos se usan en las <em>screwball<\/em>, al igual que en los <em>western<\/em>, como una herramienta para definir y evaluar personajes, pero las reglas del juego son distintas. En las <em>screwball<\/em>, la destreza verbal se aprecia tanto como el desenfundado r\u00e1pido del arma en los <em>western<\/em>. En este tipo de pel\u00edculas, los personajes principales piensan r\u00e1pido y hablan r\u00e1pido. Mientras que los <em>western <\/em>usan el di\u00e1logo para separar a los personajes duros y lac\u00f3nicos de los principiantes nerviosos, las <em>screwball<\/em> lo usan para separar a las estrellas con ingenio veloz de los tontos que las rodean. Frecuentemente se cita a <em>The Awful Truth<\/em> (1938) de Leo McCarey como una de las <em>screwball <\/em>por excelencia; significativamente, la pel\u00edcula pone patas arriba los valores del <em>western<\/em>. Dan Lesson, el personaje sincero de Oklahoma, es el tonto, y sus defectos son evidentes en frases como: \u201c<em>Oklahoma\u2019s pretty swell<\/em>\u201d (Oklahoma es bastante copado) o \u201c<em>Back on my ranch I got a little red rooster and a little brown hen and they fight all the time too. But every once in a while they make up and they\u2019re right friendly<\/em>\u201d (En mi rancho tengo un gallito colorado y una gallina marr\u00f3n, y ellos tambi\u00e9n se pelean todo el tiempo. Pero cada tanto se arreglan). Por el contrario, los personajes urbanos, Jerry (Cary Grant) y Lucy Warriner (Irene Dunn), son astutos y sofisticados, porque saben jugar con las palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los juegos principales de los personajes de <em>screwballs <\/em>es montar una farsa, fingir otra identidad. El enga\u00f1o se adopta como una forma de libertad y diversi\u00f3n. Como remarca Tina Olsen Lent: \u201cAl pretender ser otras personas, los personajes de las <em>screwball <\/em>se liberaban de sus expectativas, sistemas de valores y personalidades originales\u201d<sup data-fn=\"d8a91064-30ae-4152-9194-0948002258cb\" class=\"fn\"><a id=\"d8a91064-30ae-4152-9194-0948002258cb-link\" href=\"#d8a91064-30ae-4152-9194-0948002258cb\">8<\/a><\/sup>. En <em>My Man Godfrey<\/em> (1936), Godfrey finge ser un vagabundo cuando en realidad es rico, y John Sullivan en <em>Sullivan\u2019s Travels<\/em> (1941) simula ser un mendigo para ganar experiencia para su pel\u00edcula de realismo social. En <em>The Awful Truth<\/em>, Lucy Warriner rompe la relaci\u00f3n entre Jerry y su comprometida rica al hacerse pasar por la hermana falsa de Jerry, Lola, y mostrarse como una alcoh\u00f3lica vulgar. Parte del aura de locura de las <em>screwball <\/em>procede de la farsa y resulta infecciosa e incontrolable, contagi\u00e1ndose de un personaje a otro y volvi\u00e9ndose cada vez m\u00e1s intensa. Susan Applegate, en <em>The Major and the Minor<\/em> (1942), primero se disfraza de una nena de doce a\u00f1os para poder viajar en tren con un descuento; despu\u00e9s finge ser la novia de Kirby, Pamela, y finalmente se hace pasar por la madre de Susu. En <em>Midnight<\/em>, Eve Peabody finge ser la baronesa Czerny; luego su pretendiente taxista simula ser el bar\u00f3n Czerny, y despu\u00e9s su amiga, por tel\u00e9fono, asume el disfraz de su hija ficticia, Francie. De las <em>screwball<\/em> can\u00f3nicas, <em>His Girl Friday<\/em> (1940) es la \u00fanica que no presenta disfraces, aunque James Harvey observa con perspicacia que Walter y Hildy \u201cson ambos consumados estilistas y autoparodistas conscientes. Y su forma de pelear, en este caso, es actuar frente al otro, su mejor y m\u00e1s desafiante audiencia\u2026 Hildy y Walter son, al estilo Hawks, el tipo de personajes que se personifican a s\u00ed mismos\u201d<sup data-fn=\"0883cea7-dc92-4cc1-81c0-a285a689e31b\" class=\"fn\"><a id=\"0883cea7-dc92-4cc1-81c0-a285a689e31b-link\" href=\"#0883cea7-dc92-4cc1-81c0-a285a689e31b\">9<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cambios de vestuario ayudan a estas farsas (las medias hasta la rodilla y las trenzas de Susu Applegate, el vestido con flecos de Lola Warriner), pero la principal forma de representarlas es verbalmente. En cada caso, la estrategia es cooptar el estilo verbal de cierto grupo social y exagerarlo. Ning\u00fan ni\u00f1o de 12 a\u00f1os hablar\u00eda como Susu: \u201c\u00a1Qu\u00e9 habitaci\u00f3n m\u00e1s bonita! \u00a1Peces dorados! \u00a1Mir\u00e1 los de las colas juguetonas! Ese est\u00e1 asomando la nariz. Quiere su comidita\u201d. Ning\u00fan snob de clase alta hablar\u00eda como Tracy Lord, con sus frasecitas francesas, sus referencias a su hermana como \u201ctaaaan talentosa\u201d, \u201cJulius es un angelito\u201d, y \u201cquerido pap\u00e1\u201d. Y en cada caso el lenguaje se exagera para que la audiencia sea consciente de la interpretaci\u00f3n de los personajes y de su disfrute en esas actuaciones.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-3 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"576\" data-id=\"13105\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/his-girl-friday-12.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13105\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/his-girl-friday-12.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/his-girl-friday-12-300x225.png 300w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"576\" data-id=\"13102\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/his-girl-friday-10.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13102\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/his-girl-friday-10.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/his-girl-friday-10-300x225.png 300w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n<figcaption class=\"blocks-gallery-caption wp-element-caption\"><em>His Girl Friday<\/em> (Howard Hawks, 1940)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:12px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En cuanto al cine de g\u00e1ngsters, las pel\u00edculas cl\u00e1sicas de principios de los a\u00f1os 30 familiarizaron al p\u00fablico con un vocabulario especializado: <em>take him for a ride<\/em> (chamuyarlo), <em>grifter<\/em> (chanta), <em>cannon<\/em> (punga), <em>mug<\/em> (jeta), <em>on the square<\/em> (derecho), <em>sucker<\/em> (gil), <em>bulls<\/em> (canas), <em>cut you in<\/em> (darte tu parte), <em>lay low<\/em> (borrarse), <em>the heat\u2019s on<\/em> (la yuta ya sabe),<em> bum rap<\/em> (causa armada), <em>mebbe<\/em> (por ah\u00ed, tal vez), <em>cross me<\/em> (llevarme la contra), <em>muscle in<\/em> (meterse), <em>gat<\/em> (chumbo), <em>rat<\/em> (delatar) a los amigos. La tendencia ha continuado en pel\u00edculas m\u00e1s contempor\u00e1neas con: <em>hitter<\/em> (sicario), <em>contract<\/em> (encargo de asesinato), <em>whacking<\/em> (asesinar), <em>hood<\/em> (mat\u00f3n), <em>homeboys<\/em> (compa\u00f1eros de pandilla), <em>bustin\u2019 my balls<\/em> (me hincha las bolas), <em>wiseguys<\/em> (mafiosos), <em>made man<\/em> (miembro oficial de una mafia). En <em>The Art of Conversation<\/em>, el socioling\u00fcista Peter Burke se\u00f1ala que:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La jerga de ladrones y mendigos profesionales es un caso extremo de esta creaci\u00f3n de una frontera simb\u00f3lica entre un grupo y el resto de la sociedad. Se ha interpretado como un \u2018antilenguaje\u2019 que \u2018pone en relieve el rol del lenguaje como una materializaci\u00f3n de la estructura de poder de la sociedad\u2019 y que, al mismo tiempo, refleja la organizaci\u00f3n y los valores de una \u2018contracultura\u2019<sup data-fn=\"011547aa-559d-4bfe-8045-01ab69ef9823\" class=\"fn\"><a id=\"011547aa-559d-4bfe-8045-01ab69ef9823-link\" href=\"#011547aa-559d-4bfe-8045-01ab69ef9823\">10<\/a><\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de un vocabulario especializado, lo que separa a las pel\u00edculas de g\u00e1ngsters es el uso constante de construcciones de \u201cclase trabajadora\u201d. Cuando interpreta a Rocky Sullivan en <em>Angels with Dirty Faces<\/em> (1938), Jimmy Cagney dice \u201c<em>Whadyaknow, whadyasay\u201d<\/em> como un saludo, no <em>\u201cHow do you do?<\/em>\u201d o \u201c<em>How nice to see you<\/em>\u201d. Los personajes en pel\u00edculas de gangsters dicen \u201c<em>yeah<\/em>\u201d en vez de \u201c<em>yes\u201d<\/em>, \u201c<em>hey<\/em>\u201d en vez de <em>\u201chello<\/em>\u201d, \u201c<em>shaddup<\/em>\u201d en vez de <em>\u201cplease be quiet<\/em>\u201d, \u201c<em>get me?\u201d<\/em> o <em>\u201csee?\u201d<\/em> en vez de <em>\u201cdo you understand?<\/em>\u201d Sus frases son menos propensas a ser r\u00edtmicamente equilibradas, comprimidas o ingeniosas. Hablan informalmente, con una gran cantidad de repeticiones casi incoherentes: son incultos y poco articulados. En <em>Scarface <\/em>(1932), de Hawks, el guion hace todo lo posible para demostrar que Tony no entiende el significado de \u201cchill\u00f3n\u201d o \u201cafeminado\u201d, y se refiere a un recurso de <em>habeas corpus<\/em> como \u201chocus pocus\u201d, que, ir\u00f3nicamente, captura bien la cualidad enga\u00f1osa de las complicaciones legales. De forma parecida, el personaje de Lucky Luciano en <em>Marked Woman<\/em> (1937) no entiende el significado de la palabra \u201c\u00edntimo\u201d. En <em>On the Waterfront<\/em> (1954), Terry Malloy confunde la sintaxis cuando intenta un desplante para decirle a los investigadores que no quiere volver a verlos: \u201cNunca ser\u00e1 mucho temprano para m\u00ed\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En la mayor\u00eda de las pel\u00edculas de g\u00e1ngsters, la figura central compensa su falta de fineza verbal con una fuerza verbal bruta, como si el habla, en vez de un lubricante social y un recurso para compartir informaci\u00f3n, fuese un arma m\u00e1s para usar contra sus enemigos. Este poder proviene en parte de la falta de autocontrol verbal de los g\u00e1ngsters, que usualmente lanzan un torrente de palabras. Pero tambi\u00e9n proviene del lenguaje obsceno que usan. La obscenidad indica una emoci\u00f3n fuerte, el hecho de emplearla tambi\u00e9n indica que el hablante est\u00e1 dispuesto a romper c\u00f3digos de admonici\u00f3n parental, lenguaje educado o tab\u00faes religiosos. Las pel\u00edculas de g\u00e1ngsters, sobre todo a partir de <em>Mean Streets<\/em> (1973) de Scorsese, usan la obscenidad como una herramienta importante, que enfatiza la crudeza de los personajes, su hipermasculinidad y el poder de sus emociones. En <em>Cursing in America<\/em>, Timothy Jay proporciona estad\u00edsticas del n\u00famero de insultos en pel\u00edculas representativas<sup data-fn=\"5abd8535-5635-4aed-9090-797b1c7d4f4e\" class=\"fn\"><a id=\"5abd8535-5635-4aed-9090-797b1c7d4f4e-link\" href=\"#5abd8535-5635-4aed-9090-797b1c7d4f4e\">11<\/a><\/sup>. No es de extra\u00f1ar que la ganadora haya sido <em>Scarface <\/em>(1983) de De Palma. En <em>The Untouchables<\/em> (1987), del mismo director, la furia de Al Capone al enterarse de que Eliot Ness captur\u00f3 con \u00e9xito un importante cargamento de alcohol lo hace estallar:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-small-font-size is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>CAPONE: Quiero a ese hijo de puta muerto\u2026 Quiero que lo encuentren. Quiero que encuentren a este Eliot Ness. Quiero que lo maten. Quiero que maten a su familia. Quiero que quemen su casa. Quiero mear sobre sus cenizas.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Es impensable que un personaje de un <em>western<\/em>, una <em>screwball <\/em>o un melodrama hable as\u00ed.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"435\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/The.Untouchables.1987.PROPER.1080p.BluRay.H264.AAC-RARBG.mp4_snapshot_00.04.27_2025.10.02_09.55.09-1024x435.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13106\" style=\"width:683px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/The.Untouchables.1987.PROPER.1080p.BluRay.H264.AAC-RARBG.mp4_snapshot_00.04.27_2025.10.02_09.55.09-1024x435.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/The.Untouchables.1987.PROPER.1080p.BluRay.H264.AAC-RARBG.mp4_snapshot_00.04.27_2025.10.02_09.55.09-300x128.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/The.Untouchables.1987.PROPER.1080p.BluRay.H264.AAC-RARBG.mp4_snapshot_00.04.27_2025.10.02_09.55.09-768x326.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/The.Untouchables.1987.PROPER.1080p.BluRay.H264.AAC-RARBG.mp4_snapshot_00.04.27_2025.10.02_09.55.09-1536x653.png 1536w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/The.Untouchables.1987.PROPER.1080p.BluRay.H264.AAC-RARBG.mp4_snapshot_00.04.27_2025.10.02_09.55.09.png 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>The Untouchables<\/em> (Brian De Palma, 1987)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Por el contrario, los di\u00e1logos en los melodramas est\u00e1n marcados principalmente por una fraseolog\u00eda y dicci\u00f3n de clase alta. Es el g\u00e9nero en el que domina el estilo de di\u00e1logo transatl\u00e1ntico. Se supone que la mayor\u00eda de los personajes son ricos, socialmente importantes, incluso a veces arist\u00f3cratas europeos. Los actores y acentos brit\u00e1nicos son numerosos: Clive Brooks act\u00faa en <em>Shanghai Express<\/em> (1932), Herbert Marshall en <em>Blonde Venus<\/em> (1932), Joan Fontaine en <em>Rebecca <\/em>(1940), Leslie Howard en <em>Intermezzo <\/em>(1939), Greer Garson en <em>Random Harvest<\/em> (1942), James Mason en <em>The Seventh Veil<\/em> (1945). Y, a diferencia de la alta burgues\u00eda en las <em>screwball<\/em>, estos personajes rara vez usan lenguaje coloquial o informal. En lugar de representar la vitalidad urbana contempor\u00e1nea, sus roles est\u00e1n intencionadamente ambientados en eras pasadas; predominan patrones de habla formales o anticuados. Que muchas de estas pel\u00edculas sean adaptaciones de obras de teatro y novelas del siglo XIX intensifica la tendencia a usar una fraseolog\u00eda anticuada en lugar de contempor\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<p>Los di\u00e1logos de los melodramas son ornamentados, literarios, cargados de met\u00e1foras. En <em>Stella Dallas<\/em> (1937), Laurel intenta describir a su madre la gracia de clase alta de Helen y la llama \u201cuna flor en Maine\u201d. En <em>An Affair to Remember<\/em>, Terry (Deborah Kerr) y Nickie (Cary Grant) se dan cuenta de que esa puede ser su \u00faltima oportunidad de estar juntos. \u201cEl invierno debe ser fr\u00edo para aquellos que no tienen memorias c\u00e1lidas\u201d, le dice Terry. \u201cYa nos perdimos la primavera\u201d. Deciden reunirse en la cima del Empire State, porque el rascacielos es \u201clo m\u00e1s cercano que tenemos al cielo en Nueva York\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan m\u00e1s, el discurso melodram\u00e1tico suele estar acompa\u00f1ado por gestos expresivos y subrayado por m\u00fasica evocativa. La m\u00fasica juega un rol muy importante en los melodramas y muchas de las partituras fueron escritas por los compositores de estudio m\u00e1s famosos de Hollywood, como Max Steiner, Franz Waxman, Alfred Newman o Bernard Herrmann. En este g\u00e9nero, la m\u00fasica se utiliza sobre todo en las escenas con di\u00e1logo. La m\u00fasica de Alfred Newman para <em>Wuthering Heights<\/em>, que abarca 75 de los 103 minutos de la pel\u00edcula, es memorable por su integraci\u00f3n con el di\u00e1logo<sup data-fn=\"45b450c4-f146-4d3c-a63b-b47dfa36854a\" class=\"fn\"><a id=\"45b450c4-f146-4d3c-a63b-b47dfa36854a-link\" href=\"#45b450c4-f146-4d3c-a63b-b47dfa36854a\">12<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Now Voyager<\/em> (1942) de Irving Rapper, que se apoya en la exuberante m\u00fasica de Max Steiner, es un claro ejemplo de los rasgos estil\u00edsticos del discurso melodram\u00e1tico. Incluye referencias expl\u00edcitas a modelos literarios del siglo XIX, como la cita de Walt Whitman \u201cahora, navegante, hazte a la mar, lejos, para buscarlo y encontrarlo\u201d, y referencias a <em>Camille<\/em>. El doctor Jacquith (interpretado por Claude Rains), en particular, suele hablar metaf\u00f3ricamente: alude a pacientes que crecen y florecen, vagan por el bosque, atraviesan t\u00faneles y se convierten en polluelos. Cuando Jerry (Paul Henreid) habla de que \u00e9l y Charlotte (Bette Davis) est\u00e1n enamorados, convierte su conexi\u00f3n en algo vivo: \u201cNo va a morir\u2026 lo que pasa entre nosotros. Hagamos lo que hagamos\u2026 ignorarlo, descuidarlo, matarlo de hambre\u2026 es m\u00e1s fuerte que nosotros dos juntos. El conocido final de la pel\u00edcula combina el gesto melodram\u00e1tico (el asunto de los cigarrillos), la m\u00fasica de Steiner y la met\u00e1fora cuando Jerry pregunta: \u201c\u00bfY ser\u00e1s feliz, Charlotte? \u00bfSer\u00e1 suficiente?\u201d, y Charlotte responde: \u201cOh, Jerry, no pidamos la luna. Tenemos las estrellas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-4 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"980\" height=\"720\" data-id=\"13107\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/camille-1.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-13107\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/camille-1.webp 980w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/camille-1-300x220.webp 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/camille-1-768x564.webp 768w\" sizes=\"(max-width: 980px) 100vw, 980px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"980\" height=\"720\" data-id=\"13108\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/camille-5.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-13108\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/camille-5.webp 980w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/camille-5-300x220.webp 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/camille-5-768x564.webp 768w\" sizes=\"(max-width: 980px) 100vw, 980px\" \/><\/figure>\n<figcaption class=\"blocks-gallery-caption wp-element-caption\"><em>Camille<\/em> (George Cukor, 1936)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:10px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Las diferencias en dicci\u00f3n y clase social que expliqu\u00e9 son bastante sencillas y quiz\u00e1s obvias. Pero cuando uno estudia el di\u00e1logo en el cine, la pregunta no es solo c\u00f3mo hablan los personajes, sino c\u00f3mo se usa el habla de los personajes en la narraci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 actos del habla asumen una prominencia particular en cada g\u00e9nero?<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta que los g\u00e9neros var\u00edan mucho en relaci\u00f3n a qu\u00e9 actos del habla ponen en primer plano. Los melodramas utilizan los di\u00e1logos para un tipo particular de revelaci\u00f3n de los personajes: la discusi\u00f3n abierta de emociones. Como se\u00f1al\u00f3 Peter Brook en relaci\u00f3n a los melodramas teatrales: \u201cNada se entiende, todo se exagera\u201d<sup data-fn=\"3766cb9e-21f8-43aa-9f75-da81297ef6dd\" class=\"fn\"><a id=\"3766cb9e-21f8-43aa-9f75-da81297ef6dd-link\" href=\"#3766cb9e-21f8-43aa-9f75-da81297ef6dd\">13<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>El deseo de expresarlo todo parece ser una caracter\u00edstica fundamental del modo melodram\u00e1tico. No se escatima nada porque no se deja nada sin decir; los personajes se ponen en escena y dicen lo indecible, le ponen voz a sus sentimientos m\u00e1s profundos, dramatizan toda la lecci\u00f3n de su relaci\u00f3n a trav\u00e9s de sus palabras y gestos exaltados y polarizados<sup data-fn=\"100556db-a9ee-40b9-b2e8-db30abc1cb2e\" class=\"fn\"><a id=\"100556db-a9ee-40b9-b2e8-db30abc1cb2e-link\" href=\"#100556db-a9ee-40b9-b2e8-db30abc1cb2e\">14<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En las <em>screwball<\/em>, los personajes hacen todo lo posible por no decir \u201cte amo\u201d, porque este tipo de pel\u00edculas en general busca ironizar y sabotear el lenguaje del amor. Por el contrario, en <em>Camille<\/em> (1937) de Cukor, Armand y Marguerite, despu\u00e9s de ser testigos del casamiento de sus amigos, tienen la siguiente conversaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-small-font-size is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>ARMAND: \u00bfQuer\u00e9s decir que renunciar\u00edas a todo por m\u00ed?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>MARGUERITE: A todo en el mundo. Todo. Nunca te pongas celoso de nuevo. Nunca dudes que te amo m\u00e1s que al mundo, m\u00e1s que a m\u00ed misma.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>ARMAND: Entonces casate conmigo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>MARGUERITE: \u00bfQu\u00e9?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>ARMAND: Hoy me cas\u00e9 con vos. Cada palabra que dec\u00eda el sacerdote era para nosotros. En mi coraz\u00f3n hice todos los votos. A vos &#8211;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>MARGUERITE: &#8211; y yo a vos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>ARMAND: Entonces\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>MARGUERITE: No, no, eso no es apropiado. Dejame amarte, dejame vivir por vos, pero no me dejes pedirle al cielo m\u00e1s que eso. Dios se podr\u00eda enojar.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Y no es s\u00f3lo amor lo que se dice con tanto descaro. En <em>Leave Her to Heaven<\/em> (1945), Ellen admite directamente sus sentimientos sobre su hijo por nacer: \u201cOdio a esa peque\u00f1a bestia. Ojal\u00e1 se muera\u201d. En <em>Shanghai Express<\/em> (1932), Madeline habla con el capit\u00e1n Harvey abiertamente sobre su propia fiabilidad: \u201cCuando necesit\u00e9 tu fe, me la negaste. Y ahora, cuando no la necesito ni la merezco, me la das\u201d. Los melodramas usan las palabras para que los personajes dejen sus corazones al descubierto.<\/p>\n\n\n\n<p>Mis alumnos se resisten al lenguaje melodram\u00e1tico m\u00e1s que a cualquier otro estilo de di\u00e1logo. Hace que literalmente se retuerzan en sus asientos. Esto puede deberse al hecho de que ciertos temas les parecen sentimentales y descabellados, lo que puede desencadenar que las rechacen con cinismo. Creo que es porque la honestidad emocional, la \u201cdesnudez\u201d, que muestran los personajes es demasiado amenazadora. (El hecho de que la obscenidad y la violencia verbal de los di\u00e1logos de las pel\u00edculas de g\u00e1ngsters molesten m\u00e1s a los espectadores de m\u00e1s edad \u2014una vez, cuando proyect\u00e9 <em>Reservoir Dogs<\/em> (1992) ante un grupo de antiguas alumnas, varias se marcharon\u2014 no hace sino corroborar la tesis de que las expectativas y la historia personal de cada espectador influyen en c\u00f3mo \u201coye\u201d los di\u00e1logos de una pel\u00edcula). El discurso melodram\u00e1tico, sin embargo, se considera todav\u00eda una parte importante del cine contempor\u00e1neo; sin dudas se oye en <em>Titanic<\/em> (1997) y <em>The English Patient<\/em> (1996).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-5 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"576\" data-id=\"13118\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/shanghai-express-10.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13118\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/shanghai-express-10.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/shanghai-express-10-300x225.png 300w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"988\" height=\"720\" data-id=\"13117\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/shanghai-express-3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13117\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/shanghai-express-3.png 988w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/shanghai-express-3-300x219.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/shanghai-express-3-768x560.png 768w\" sizes=\"(max-width: 988px) 100vw, 988px\" \/><\/figure>\n<figcaption class=\"blocks-gallery-caption wp-element-caption\"><em>Shanghai Express<\/em> (Josef von Sternberg, 1932)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:11px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Los <em>western<\/em> usan las palabras con otros fines: para exponer el conflicto en cuesti\u00f3n, pero tambi\u00e9n para crear una atm\u00f3sfera tensa y amenazante. <em>The Magnificent Seven<\/em> (1960) ejemplifica las amenazas y \u00f3rdenes fundamentales en los western. Calvera y sus hombres han cabalgado hasta el pueblo y los siete pistoleros toman turnos para revelar qui\u00e9nes son y las trampas que han tendido:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-small-font-size is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>CALVERA: Deber\u00eda haberlo adivinado cuando mis hombres no volvieron. Deber\u00eda haberlo adivinado. \u00bfA cu\u00e1ntos de ustedes contrataron?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CHRIS: Los suficientes.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CALVERA: Nuevo muro.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CHRIS: Hay muchos muros nuevos. Por todas partes.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CALVERA: No me van a mantener afuera.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CHRIS: Se construyeron para mantenerte adentro.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CALVERA: \u00bfEscucharon eso? \u00a1Est\u00e1bamos atrapados! Los cuarenta, por estos tres, \u00bfo son cuatro? No pod\u00edan permitirse contratar a m\u00e1s.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>HARRY: Somos m\u00e1s baratos por grupo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CALVERA: \u00a1Cinco! Incluso cinco no nos dar\u00edan demasiados problemas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CHRIS: No habr\u00e1 problemas&#8230; si segu\u00eds cabalgando.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CALVERA: \u00a1\u00bfSeguir cabalgando?! Me voy a las colinas a pasar el invierno, \u00bfd\u00f3nde voy a conseguir comida para mis hombres?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CHICO: \u00a1Comprala o cultivala!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>RILEY: O pod\u00e9s trabajar por ella.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CALVERA: Siete. No creo que hayas resuelto mi problema.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CHRIS: Resolver tu problema no es lo nuestro.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>VIN: Trabajamos con plomo, amigo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CALVERA: Yo tambi\u00e9n. Estamos en el mismo negocio, \u00bfeh?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>VIN: Solo como competidores.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CALVERA: \u00bfPor qu\u00e9 no como socios? \u00bfY si les ofrezco una parte?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CHRIS: \u00bfDe qu\u00e9?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CALVERA: De todo. Hasta el \u00faltimo grano.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CHICO: \u00bfY la gente del pueblo? \u00bfQu\u00e9 pasa con ellos?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CALVERA: Se los dejo a ustedes. \u00bfPueden los hombres de nuestra profesi\u00f3n preocuparse por cosas as\u00ed? Puede ser hasta sacr\u00edlego. Si Dios no quisiera que las esquilasen, no habr\u00eda hecho las ovejas. \u00bfQu\u00e9 te parece?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>CHRIS: Cabalguen.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"438\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-magnificent-seven-5.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13130\" style=\"width:664px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-magnificent-seven-5.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-magnificent-seven-5-300x128.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-magnificent-seven-5-768x329.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>The Magnificent Seven <\/em>(John Sturges, 1960)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Ac\u00e1 est\u00e1 la fuerza del di\u00e1logo de los <em>western<\/em>. Esta mordacidad viene del uso de la met\u00e1fora (\u201ctrabajar con plomo\u201d, \u201cesquilar ovejas\u201d), y est\u00e1 en el emparejamiento de frases como \u201cmantenerte afuera\/adentro\u201d y \u201ccompetidores\/socios\u201d, y en el ritmo de las frases cortas y la alternancia de oradores. Pero, sobre todo, la fuerza de este di\u00e1logo radica en las \u00f3rdenes repetidas y abruptas, que terminan, de forma culminante, con Chris diciendo en voz baja y autoritaria: \u201cCabalguen\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que \u201cdar \u00f3rdenes\u201d es un tropo com\u00fan en los western, la \u201cburla\u201d es un acto de habla muy com\u00fan en las <em>screwball<\/em>. Noel Coward describi\u00f3 sus propios di\u00e1logos como \u201cfrases perfectamente ordinarias, que son graciosas por el contexto y por c\u00f3mo se pronuncian\u201d. Los di\u00e1logos de las <em>screwball <\/em>dependen en gran medida de la habilidad de los actores para transmitir arquet\u00edpicamente dobles mensajes. En este ejemplo de <em>The Awful Truth<\/em> (1937), Jerry se burla de Lucy y a la vez finge camarader\u00eda hacia Dan:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-small-font-size is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>JERRY: Ah. As\u00ed que vas a vivir en Oklahoma, \u00bfeh Lucy? C\u00f3mo te envidio. Desde que era peque\u00f1o, ese nombre ha estado lleno de magia para m\u00ed. Ok-la-homa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>DAN: Vamos a vivir justo en Oklahoma City.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>JERRY: \u00bfEn serio en Oklahoma City? Lucy, qu\u00e9 suerte ten\u00e9s. Ya no vas a tener que correr por locales nocturnos o merodear por los negocios de Nueva York. Voy a pensar en vos cada vez que se estrene un nuevo espect\u00e1culo y decirme a m\u00ed mismo: \u201cEst\u00e1 mejor as\u00ed\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>DAN: Nueva York est\u00e1 bien para visitar, pero&#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>JERRY: (Al un\u00edsono con Dan, que contin\u00faa): No me gustar\u00eda vivir aqu\u00ed.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>LUCY: S\u00e9 que voy a disfrutar Oklahoma City.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>JERRY: Obvio. Y si la cosa se pone aburrida, siempre pod\u00e9s escaparte a Tulsa el fin de semana.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El guion de la escena es ingenioso: la subida (o bajada) de Oklahoma a Oklahoma City a Tulsa (!) es un buen ejemplo de \u201c\u00e9nfasis en la posici\u00f3n final\u201d. Pero lo que m\u00e1s destaca es la actuaci\u00f3n: la expresi\u00f3n de dolor de Irene Dunne y la forma en que desplaza inc\u00f3modamente la mirada, el p\u00edcaro regocijo de Grant y la forma en que pronuncia las frases, desde su \u201cOk-la-homa\u201d hasta su burl\u00f3n \u201cest\u00e1 mejor as\u00ed\u201d, pasando por la forma en que pronuncia la palabra \u201cTulsa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La doble capa de las <em>screwball <\/em>es caracter\u00edstica del funcionamiento del di\u00e1logo cinematogr\u00e1fico. En <em>Forging a Language: A Study of Plays of Eugene O\u2019Neill<\/em>, Jean Chothia escribe:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El di\u00e1logo esc\u00e9nico es diferente del discurso real. Funciona por duplicidad: no es espont\u00e1neo pero debe parecerlo. Es permanente, pero debe parecer tan ef\u00edmero como el discurso que imita. El actor debe parecer que habla lo que en realidad recita. Al compartir la convenci\u00f3n, el p\u00fablico del teatro participa de la duplicidad. Aceptamos simult\u00e1neamente la ilusi\u00f3n de espontaneidad y sabemos que es fingida (&#8230;) Porque no es la escucha de las palabras por parte del interlocutor lo que completa el intercambio, como ocurre en el habla cotidiana, sino el testimonio y la interpretaci\u00f3n tanto de la expresi\u00f3n como de la respuesta por parte del p\u00fablico. Una gran parte del efecto singular del teatro deriva de la brecha entre dos formas de o\u00edr \u2014la del interlocutor sobre el escenario y la de los espectadores\u2014 y del conocimiento de la brecha por parte del p\u00fablico. El p\u00fablico sit\u00faa cada enunciado al lado de cada enunciado anterior realizado dentro del limitado lapso de tiempo de la obra y, al hacerlo, capta implicaciones que van m\u00e1s all\u00e1 de las inmediatamente relevantes para el orador y el interlocutor (&#8230;) Si el dramaturgo quiere crear una acci\u00f3n significativa (&#8230;) su di\u00e1logo, por muy natural que pueda parecer, debe ser lo m\u00e1s antinaturalmente resonante, con significado e implicaci\u00f3n<sup data-fn=\"f115e358-ea2e-4ecb-bbd2-3ebd70c7d896\" class=\"fn\"><a id=\"f115e358-ea2e-4ecb-bbd2-3ebd70c7d896-link\" href=\"#f115e358-ea2e-4ecb-bbd2-3ebd70c7d896\">15<\/a><\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El di\u00e1logo cinematogr\u00e1fico comparte con el teatral estas deformaciones de la conversaci\u00f3n cotidiana, esta resonancia antinatural, esta doble capa; en resumen, esta iron\u00eda dram\u00e1tica. En todas las pel\u00edculas, los espectadores nos entrometemos en conversaciones que aparentemente no est\u00e1n dirigidas a nosotros, pero que en realidad existen \u00fanicamente para nuestro beneficio. Los espectadores siempre sabemos m\u00e1s que cualquier personaje, y siempre ponemos cada palabra dicha en el contexto de nuestro conocimiento previo. El di\u00e1logo cinematogr\u00e1fico difiere del teatral por la presencia de la c\u00e1mara, que simult\u00e1neamente enriquece y complica las interpretaciones de los actores.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-6 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"790\" height=\"576\" data-id=\"13110\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-awful-truth-9.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13110\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-awful-truth-9.png 790w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-awful-truth-9-300x219.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-awful-truth-9-768x560.png 768w\" sizes=\"(max-width: 790px) 100vw, 790px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"790\" height=\"576\" data-id=\"13111\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-awful-truth-10.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13111\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-awful-truth-10.png 790w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-awful-truth-10-300x219.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-awful-truth-10-768x560.png 768w\" sizes=\"(max-width: 790px) 100vw, 790px\" \/><\/figure>\n<figcaption class=\"blocks-gallery-caption wp-element-caption\"><em>The Awful Truth<\/em> (Leo McCarey, 1937)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:10px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Sin embargo, cuando se examina detenidamente la forma en que los distintos g\u00e9neros abordan la conversaci\u00f3n, uno se da cuenta de que cada uno de ellos ofrece una relaci\u00f3n diferente al espectador atento.<\/p>\n\n\n\n<p>Tomemos como ejemplo las pel\u00edculas de g\u00e1ngsters. El espectador tiene una relaci\u00f3n conflictiva con su universo. Nos sentimos atra\u00eddos y repelidos a la vez por la energ\u00eda y la codicia del g\u00e1ngster, asombrados y repugnados a la vez por su violencia. Las din\u00e1micas de los di\u00e1logos solo agudizan este conflicto. Algunos de los di\u00e1logos se basan tanto en la jerga criminal, acentos extranjeros o incluso lenguas extranjeras que pueden ser casi incomprensibles para el espectador atento. Estas frustraciones de audibilidad se ven exacerbadas por la afici\u00f3n del g\u00e9nero a los pol\u00edlogos: en las pel\u00edculas de g\u00e1ngsters hay innumerables escenas de conversaciones superpuestas entre miembros de una banda que pasan el rato, juegan a las cartas o toman. Los pol\u00edlogos pretenden mostrar la solidaridad del grupo y crear una atm\u00f3sfera informal y realista. Pero como gran parte de este di\u00e1logo es veloz y se solapa, el espectador no capta cada palabra. Mark Winokur se\u00f1ala las dificultades especialmente notables del cine afroestadounidense contempor\u00e1neo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Algunas inflexiones afroestadounidenses son tan dif\u00edciles de entender para los espectadores blancos que en pel\u00edculas como <em>Boyz n the Hood<\/em> o <em>New Jack City<\/em> pueden pasar varios minutos seguidos que son complicados de entender. La opacidad ling\u00fc\u00edstica redefine la pel\u00edcula de g\u00e1ngster como de <em>gangsta<\/em><sup data-fn=\"2c34e513-43ec-4c90-8b54-40f981ee2034\" class=\"fn\"><a id=\"2c34e513-43ec-4c90-8b54-40f981ee2034-link\" href=\"#2c34e513-43ec-4c90-8b54-40f981ee2034\">16<\/a><\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pero la \u201cdificultad para entender\u201d no se limita a un grupo \u00e9tnico de g\u00e1ngsters ni a un per\u00edodo de tiempo; los segmentos de <em>Dead End<\/em> (1936) y <em>Angels with Dirty Faces<\/em> (1937) protagonizados por bandas de chicos blancos de barrios bajos son muy dif\u00edciles de seguir, al igual que los intercambios de los blancos de los barrios urbanos en <em>Pickup on South Street<\/em> (1953), los cubanos de <em>Scarface<\/em> (1983) y los italoamericanos de <em>Goodfellas<\/em> (1990). Cierto grado de opacidad ling\u00fc\u00edstica puede definir el cine de g\u00e1ngsters en su totalidad.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"720\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/pickup-on-south-street-7.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13127\" style=\"width:502px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/pickup-on-south-street-7.png 960w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/pickup-on-south-street-7-300x225.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/pickup-on-south-street-7-768x576.png 768w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Pickup on South Street<\/em> (Samuel Fuller, 1953)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>No creo que los problemas de audibilidad revelen defectos t\u00e9cnicos en las pel\u00edculas de g\u00e1ngsters; esta frustraci\u00f3n forma parte de su est\u00e9tica. Sea cual sea nuestro origen \u00e9tnico, no se supone que los espectadores captemos todas las palabras de todas las pel\u00edculas de g\u00e1ngsters; no se espera que entendamos todas las referencias internas. Nuestra incapacidad para escuchar o comprender nos echa en cara continuamente que estamos fuera de esta pandilla; los personajes son amigos e iguales, y nosotros no estamos incluidos. A diferencia de las <em>screwball<\/em>, en las que los di\u00e1logos nos gui\u00f1an un ojo y nos incluyen en la diversi\u00f3n, en las pel\u00edculas de g\u00e1ngsters los personajes son modernos, <em>cool<\/em> y muy fuertes; nosotros somos meros turistas cobardes. La claridad narrativa (y todo lo que esa claridad implica sobre una sociedad y un mundo estables y ordenados) no es tan importante en estos textos. Mientras que casi todo el resto de los di\u00e1logos en las pel\u00edculas est\u00e1 dise\u00f1ado para el confort del espectador, a estas pel\u00edculas no les importa para nada nuestro confort, y su desd\u00e9n hace que las admiremos a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Los melodramas forjan una relaci\u00f3n diferente con el espectador atento. Esto se debe a que estas pel\u00edculas \u2014que verbalmente parecen demasiado expl\u00edcitas\u2014 en realidad giran en torno a lo no dicho, a las palabras que no se pueden decir.<\/p>\n\n\n\n<p>En la mayor\u00eda de los melodramas, la tensi\u00f3n de la trama se debe a que uno de los personajes guarda un secreto que el espectador conoce. Sabemos que Marguerite miente cuando rompe con Armand, que est\u00e1 sacrificando su amor y su salud por el futuro y la respetabilidad social de \u00e9l, as\u00ed que el resto de la pel\u00edcula es una agon\u00eda hasta que \u00e9l descubre la verdad. Sabemos que Stella Dallas est\u00e1 actuando cuando ahuyenta a Laurel, que est\u00e1 renunciando a su raz\u00f3n de vivir por el bienestar de su hija. En <em>Shanghai Express<\/em>, sabemos que Madeline acepta convertirse en la amante del caudillo chino solo para salvar a Donald Harvey de quedar ciego. En <em>Magnificent Obsession<\/em> (1954), sabemos que Robbie Robinson, el nuevo amor de Cary, es en realidad Bob Merrick, el <em>playboy<\/em> responsable de la muerte de su marido. Sabemos que Tina es en realidad la hija ileg\u00edtima de la \u201ct\u00eda Charlotte\u201d en <em>The Old Maid<\/em> (1939), igual que Griggsie es el hijo ileg\u00edtimo de Jody Norris en <em>To Each His Own<\/em> (1946), igual que Rafe es el hijo ileg\u00edtimo de Wade Hunnicutt en <em>Home From the Hill<\/em> (1959). Sabemos que Judith Treherne es ciega y est\u00e1 al borde de la muerte cuando env\u00eda alegremente a su inconsciente marido a su reuni\u00f3n cient\u00edfica. Y sabemos que la raz\u00f3n por la que Terry parece haber dejado tirada a Nickie en <em>An Affair to Remember<\/em> es que ha quedado lisiada en un accidente de coche.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los personajes no tienen el beneficio de nuestra perspectiva; como dice Jeanine Basinger, \u201cnunca se permite que una charla sensata resuelva las cosas\u201d<sup data-fn=\"e2f315d0-ecfb-4a62-ac53-52199005654b\" class=\"fn\"><a id=\"e2f315d0-ecfb-4a62-ac53-52199005654b-link\" href=\"#e2f315d0-ecfb-4a62-ac53-52199005654b\">17<\/a><\/sup>. Algunas veces lo descubren al final de la historia; otras, nunca lo saben. En ausencia de esa informaci\u00f3n crucial, los personajes se mueven en la oscuridad, hacen y dicen cosas terribles. En ning\u00fan otro g\u00e9nero el conocimiento superior de la narraci\u00f3n por parte del espectador influye tanto en nuestra comprensi\u00f3n de la doble capa que hay detr\u00e1s de los discursos individuales. Cuando Tina, en <em>The Old Maid<\/em>, adula a su rival materna Deba, que es floja y malcriada, y critica a su severa \u201ct\u00eda Charlotte\u201d nos estremecemos ante el dolor que Tina est\u00e1 causando sin darse cuenta. Cuando Nickie descarga su amargo coraz\u00f3n roto sobre Terry, que se sienta tranquilamente a aceptar el abuso con una colcha que oculta sus piernas lisiadas, apenas podemos soportarlo. Cuando Stefan Brand (en <em>Letter from an Unknown Woman<\/em>, 1948) cae en su superficial t\u00e1ctica de seducci\u00f3n con Lise despu\u00e9s de que ella haya sacrificado toda su vida por \u00e9l, queremos gritar. El di\u00e1logo melodram\u00e1tico est\u00e1 impregnado de la tensi\u00f3n y el patetismo de la iron\u00eda dram\u00e1tica. Peter Brook sostiene que los melodramas presentan un \u201cdrama de reconocimiento\u201d en el que la identidad y la virtud de la figura central son reconocidas gradualmente por los personajes dieg\u00e9ticos. Sin embargo, el espectador atento siempre est\u00e1 al corriente, y la tensi\u00f3n de la pel\u00edcula se debe a que esperamos que los dem\u00e1s personajes vean la luz.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-7 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"747\" data-id=\"13115\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-old-maid-2-1024x747.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13115\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-old-maid-2-1024x747.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-old-maid-2-300x219.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-old-maid-2-768x560.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-old-maid-2.png 1480w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"464\" data-id=\"13114\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-old-maid-6.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13114\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-old-maid-6.png 640w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/the-old-maid-6-300x218.png 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n<figcaption class=\"blocks-gallery-caption wp-element-caption\"><em>The Old Maid <\/em>(Edmund Goulding, 1939)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:11px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\"><strong>Algunas observaciones finales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Abarcar cuatro g\u00e9neros es suficiente, pero hay otros que me atraen; los oigo como d\u00e9biles ritmos y melod\u00edas. El cine negro utiliza frases cortas, jerga urbana y remates, y se basa en preguntas. Las pel\u00edculas b\u00e9licas siempre presentan la colisi\u00f3n de lenguas nacionales, y utilizan constantemente el di\u00e1logo para discutir el significado y la rectitud del conflicto militar, pero el g\u00e9nero se bifurca con la era de Vietnam, que supuso un cambio s\u00edsmico en el uso de la obscenidad en las pel\u00edculas que transcurren en esa guerra. Las pel\u00edculas deportivas suelen llegar a su cl\u00edmax con el discurso motivador del entrenador en el vestuario; este discurso es casi tan importante como el partido final del campeonato. Las pel\u00edculas de terror contempor\u00e1neas, como ha demostrado Philip Brophy, se basan en un tipo \u00fanico de juego de palabras, una especie de iron\u00eda burda<sup data-fn=\"657b9324-a981-4c5d-bd8c-06f907ebf36c\" class=\"fn\"><a id=\"657b9324-a981-4c5d-bd8c-06f907ebf36c-link\" href=\"#657b9324-a981-4c5d-bd8c-06f907ebf36c\">18<\/a><\/sup>. Espero que llegue el d\u00eda en que el an\u00e1lisis de las convenciones verbales forme parte del estudio de g\u00e9neros, tan de rigor como los debates sobre la iluminaci\u00f3n o el vestuario.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, cuanto m\u00e1s trabajaba en mis cuatro g\u00e9neros, m\u00e1s me daba cuenta de que cada uno, a su manera, presenta una relaci\u00f3n problem\u00e1tica con el lenguaje. Los g\u00e1ngsters pasan la mitad del tiempo preocupados por silenciar a posibles informadores. Los h\u00e9roes de los <em>western<\/em> no hablan mucho, pero parad\u00f3jicamente convierten su respeto por el lenguaje en un fetiche, tom\u00e1ndose cada insulto como algo personal y creyendo que la palabra de un hombre es su v\u00ednculo. Las <em>screwball<\/em> valoran el ingenio verbal, pero luego se burlan de sus hero\u00ednas como tontas parlanchinas. Los melodramas parecen completamente expl\u00edcitos, pero luego crean enrevesados malentendidos y secretos. Cada g\u00e9nero, de distintas maneras, ensaya la relaci\u00f3n de amor-odio que los estadounidenses tienen con el habla, o que los estudios de cine han tenido con la banda sonora. Escuchar los di\u00e1logos, tom\u00e1rselos en serio y estudiarlos es entrar en la lucha entre palabras e im\u00e1genes del lado de los perseguidos, y es argumentar que el modo en que los personajes de las pel\u00edculas hablan y qu\u00e9 dicen exactamente es de vital importancia para la experiencia de ir al cine.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"427\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/an-affair-to-remember-6-1024x427.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13116\" style=\"width:664px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/an-affair-to-remember-6-1024x427.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/an-affair-to-remember-6-300x125.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/an-affair-to-remember-6-768x320.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/an-affair-to-remember-6-1536x640.png 1536w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/an-affair-to-remember-6.png 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>An Affair to Remember<\/em> (Leo McCarey, 1957)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<div style=\"height:2px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>Notas<\/strong>:<\/p>\n\n\n<ol class=\"wp-block-footnotes has-small-font-size\"><li id=\"be860f1d-4173-44a6-852a-723f2ffda16d\">Shachtman, Tom, 1995, <em>The Inarticulate Society: Eloquence and Culture in America<\/em>, The Free Press, New York, Estados Unidos, p. 4 <a href=\"#be860f1d-4173-44a6-852a-723f2ffda16d-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 1\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"985b5dbe-ab8e-404b-9bc3-97d5af9fb98d\">Adams, Ramon, 1936, <em>Cowboy Lingo<\/em>, Houghton Mifflin, Boston, Estados Unidos. <a href=\"#985b5dbe-ab8e-404b-9bc3-97d5af9fb98d-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 2\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"d74c6535-6156-48f9-b9b3-8c57f4539e19\">Herman, Lewis, 1947, <em>American Dialects: A Manual of Actors, Directors and Writers<\/em>, Theatre Art Books, New York, Estados Unidos, p. 299. <a href=\"#d74c6535-6156-48f9-b9b3-8c57f4539e19-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 3\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"377f4d3c-9be2-4fe3-b988-d72e95da87ac\">Cassiday, Frederic, 1957, \u201cLanguage on the American Frontier\u201d en <em>The Frontier in Perspective<\/em>, editado por Wyman, Walker y Kroeber, University of Wisconsin Press, Clifton, Madison, Estados Unidos, p. 203. <a href=\"#377f4d3c-9be2-4fe3-b988-d72e95da87ac-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 4\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"a9fcbdea-5c94-43bb-a0b2-b1ce6d2e78a9\">Parker, Patricia, 1987, <em>Literary Fat Ladies: Rhetoric, Gender, Property<\/em>, Methuen, New York, Estados Unidos. <a href=\"#a9fcbdea-5c94-43bb-a0b2-b1ce6d2e78a9-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 5\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"09456b95-0415-4188-9a69-e3a98742c5c8\">Tompkins, Jane, 1992, <em>West of Everything: The Secret Life of Westerns<\/em>, Oxford University Press, New York, Estados Unidos. <a href=\"#09456b95-0415-4188-9a69-e3a98742c5c8-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 6\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"4f0ba47a-c51e-43f9-9396-09f659063a1a\">Buscombe, Edward, 1992, <em>Stagecoach<\/em>, BFI Film Classics, London, Reino Unido. <a href=\"#4f0ba47a-c51e-43f9-9396-09f659063a1a-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 7\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"d8a91064-30ae-4152-9194-0948002258cb\">Olsin Lent, Tina, 1995, \u201cRomantic Love and Friendship: The Redefinition of Gender Relations in Screwball Comedy\u201d en <em>Classical Hollywood Comedy<\/em>, editado por Branovska Karnick y Jenkins, Routledge, New York, Estados Unidos, p. 323. <a href=\"#d8a91064-30ae-4152-9194-0948002258cb-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 8\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"0883cea7-dc92-4cc1-81c0-a285a689e31b\">Harvey, James, 1987, <em>Romantic Comedy in Hollywood from Lubitsch to Sturges<\/em>, Knopf, New York, Estados Unidos, pp. 437-438. <a href=\"#0883cea7-dc92-4cc1-81c0-a285a689e31b-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 9\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"011547aa-559d-4bfe-8045-01ab69ef9823\">Burke, Peter, 1993, <em>The Art of Conversation<\/em>, Cornell University Press, Ithaca, New York, Estados Unidos, p. 25. <a href=\"#011547aa-559d-4bfe-8045-01ab69ef9823-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 10\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"5abd8535-5635-4aed-9090-797b1c7d4f4e\">Jay, Timothy, 1992, <em>Cursing in America<\/em>, John Benjamins, Philadelphia, Estados Unidos. <a href=\"#5abd8535-5635-4aed-9090-797b1c7d4f4e-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 11\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"45b450c4-f146-4d3c-a63b-b47dfa36854a\">Berg, A. Scott, 1989, <em>Goldwyn: A Biography<\/em>, Knopf, New York, Estados Unidos. <a href=\"#45b450c4-f146-4d3c-a63b-b47dfa36854a-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 12\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"3766cb9e-21f8-43aa-9f75-da81297ef6dd\">Brook, Peter, 1985, <em>The Melodramatic Imagination: Balzac, Henry James, Melodrama and the Mode of Excess<\/em>, Columbia University Press, New York, Estados Unidos, p. 41. <a href=\"#3766cb9e-21f8-43aa-9f75-da81297ef6dd-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 13\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"100556db-a9ee-40b9-b2e8-db30abc1cb2e\">id., p. 4. <a href=\"#100556db-a9ee-40b9-b2e8-db30abc1cb2e-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 14\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"f115e358-ea2e-4ecb-bbd2-3ebd70c7d896\">Chothia, Jean, 1979, <em>Forging a Language: A Study of Plays of Eugene O&#8217;Neill<\/em>, Cambridge University Press, Cambridge, Reino Unido, pp. 7-8. <a href=\"#f115e358-ea2e-4ecb-bbd2-3ebd70c7d896-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 15\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"2c34e513-43ec-4c90-8b54-40f981ee2034\">Winokur, Mark, 1995, \u201cMarginal Marginalia: The African-American Voice in the Nouvelle Gangster Film\u201d, <em>Velvet Light Trap<\/em> N\u00ba 35, primavera, p. 26. <a href=\"#2c34e513-43ec-4c90-8b54-40f981ee2034-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 16\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"e2f315d0-ecfb-4a62-ac53-52199005654b\">Basinger, Jeanine, 1993, <em>A Woman&#8217;s View: How Hollywood Spoke to Women 1930-1960<\/em>, Knopf, New York, Estados Unidos, p. 5. <a href=\"#e2f315d0-ecfb-4a62-ac53-52199005654b-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 17\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"657b9324-a981-4c5d-bd8c-06f907ebf36c\">Brophy, Philip, 1992, \u201cRead My Lips: Notes on the Writing and Speaking of Film Dialogue\u201d, <em>Continuum 5:2<\/em>, pp. 247-266. <a href=\"#657b9324-a981-4c5d-bd8c-06f907ebf36c-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota al pie 18\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><\/ol>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los g\u00e9neros var\u00edan mucho en relaci\u00f3n a qu\u00e9 actos del habla ponen en primer plano. Los melodramas utilizan los di\u00e1logos para un tipo particular de revelaci\u00f3n de los personajes: la discusi\u00f3n abierta de emociones. Como se\u00f1al\u00f3 Peter Brook en relaci\u00f3n a los melodramas teatrales: \u201cNada se entiende, todo se exagera\u201d. El deseo de expresarlo todo parece ser una caracter\u00edstica fundamental del modo melodram\u00e1tico. No se escatima nada porque no se deja nada sin decir; los personajes se ponen en escena y dicen lo indecible, le ponen voz a sus sentimientos m\u00e1s profundos, dramatizan toda la lecci\u00f3n de su relaci\u00f3n a trav\u00e9s de sus palabras y gestos exaltados y polarizados(&#8230;)<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":13119,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"[{\"content\":\"Shachtman, Tom, 1995, <em>The Inarticulate Society: Eloquence and Culture in America<\/em>, The Free Press, New York, Estados Unidos, p. 4\",\"id\":\"be860f1d-4173-44a6-852a-723f2ffda16d\"},{\"content\":\"Adams, Ramon, 1936, <em>Cowboy Lingo<\/em>, Houghton Mifflin, Boston, Estados Unidos.\",\"id\":\"985b5dbe-ab8e-404b-9bc3-97d5af9fb98d\"},{\"content\":\"Herman, Lewis, 1947, <em>American Dialects: A Manual of Actors, Directors and Writers<\/em>, Theatre Art Books, New York, Estados Unidos, p. 299.\",\"id\":\"d74c6535-6156-48f9-b9b3-8c57f4539e19\"},{\"content\":\"Cassiday, Frederic, 1957, \u201cLanguage on the American Frontier\u201d en <em>The Frontier in Perspective<\/em>, editado por Wyman, Walker y Kroeber, University of Wisconsin Press, Clifton, Madison, Estados Unidos, p. 203.\",\"id\":\"377f4d3c-9be2-4fe3-b988-d72e95da87ac\"},{\"content\":\"Parker, Patricia, 1987, <em>Literary Fat Ladies: Rhetoric, Gender, Property<\/em>, Methuen, New York, Estados Unidos.\",\"id\":\"a9fcbdea-5c94-43bb-a0b2-b1ce6d2e78a9\"},{\"content\":\"Tompkins, Jane, 1992, <em>West of Everything: The Secret Life of Westerns<\/em>, Oxford University Press, New York, Estados Unidos.\",\"id\":\"09456b95-0415-4188-9a69-e3a98742c5c8\"},{\"content\":\"Buscombe, Edward, 1992, <em>Stagecoach<\/em>, BFI Film Classics, London, Reino Unido.\",\"id\":\"4f0ba47a-c51e-43f9-9396-09f659063a1a\"},{\"content\":\"Olsin Lent, Tina, 1995, \u201cRomantic Love and Friendship: The Redefinition of Gender Relations in Screwball Comedy\u201d en <em>Classical Hollywood Comedy<\/em>, editado por Branovska Karnick y Jenkins, Routledge, New York, Estados Unidos, p. 323.\",\"id\":\"d8a91064-30ae-4152-9194-0948002258cb\"},{\"content\":\"Harvey, James, 1987, <em>Romantic Comedy in Hollywood from Lubitsch to Sturges<\/em>, Knopf, New York, Estados Unidos, pp. 437-438.\",\"id\":\"0883cea7-dc92-4cc1-81c0-a285a689e31b\"},{\"content\":\"Burke, Peter, 1993, <em>The Art of Conversation<\/em>, Cornell University Press, Ithaca, New York, Estados Unidos, p. 25.\",\"id\":\"011547aa-559d-4bfe-8045-01ab69ef9823\"},{\"content\":\"Jay, Timothy, 1992, <em>Cursing in America<\/em>, John Benjamins, Philadelphia, Estados Unidos.\",\"id\":\"5abd8535-5635-4aed-9090-797b1c7d4f4e\"},{\"content\":\"Berg, A. 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