{"id":14302,"date":"2025-12-27T08:10:21","date_gmt":"2025-12-27T08:10:21","guid":{"rendered":"https:\/\/taipeirevista.com\/?p=14302"},"modified":"2026-01-13T22:25:54","modified_gmt":"2026-01-13T22:25:54","slug":"dossier-straub-huillet-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/taipeirevista.com\/index.php\/2025\/12\/27\/dossier-straub-huillet-5\/","title":{"rendered":"Dossier Straub-Huillet #5"},"content":{"rendered":"\n<p>Esta quinta y \u00faltima entrega del dossier sobre el cine de Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie Straub contin\u00faa la selecci\u00f3n de textos iniciada el mes pasado que re\u00fane diversxs cr\u00edticxs, cineastas y acad\u00e9micxs que abordan, dialogan o rodean su obra desde distintos registros, tonalidades y circunstancias, presentados en un orden cronol\u00f3gico jalonado por el discurrir de su trayectoria.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Comenzamos con el formidable comentario y an\u00e1lisis minucioso de Ted Fendt sobre <em>Klassenverh\u00e4ltnisse<\/em> (1984), que desgrana tanto sus aspectos formales como narrativos y contextualiza la pel\u00edcula en el marco general de su filmograf\u00eda, marcando tanto las grandes continuidades y obsesiones como las peque\u00f1as invenciones e inflexiones que conlleva, atento a elementos como el deseo, la sexualidad y el humor a veces pasados por alto en los escritos sobre la dupla.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo sigue un breve texto de Harun Farocki anclado en el marco de trabajo preparativo para el rodaje de <em>Klassenverh\u00e4ltnisse <\/em>en Berl\u00edn, que cuenta algunas an\u00e9cdotas que pintan de cuerpo entero el modo de trabajo y la idiosincrasia de la pareja, as\u00ed como la divisi\u00f3n de tareas y las diferencias de car\u00e1cter entre Dani\u00e8le y Jean-Marie. Se equivocan quienes piensan que Farocki no tiene sentido del humor.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego damos un salto hacia adelante con Jean-Pierre Gorin y sus nueve notas sobre <em>O\u00f9 git votre sourire enfoui? <\/em>(2001), un l\u00facido e inconformista ensayo repleto de ideas precisas sobre el proceso de realizaci\u00f3n y las estrategias de puesta en escena de la pel\u00edcula de Costa sobre el montaje de <em>Sicilia!<\/em> (1999), sobre el encuentro singular entre lxs tres cineastas y la suerte de relevo est\u00e9tico generacional que supone, as\u00ed como sobre el trabajo del cine y la fuerza del amor, no s\u00f3lo en t\u00e9rminos del lazo afectivo entre la pareja sino como impulso art\u00edstico apasionado, cultivo compartido de una pr\u00e1ctica del cine sin concesiones, intempestiva y a contracorriente.<\/p>\n\n\n\n<p>Un eje similar retoma el amigo y colega vern\u00e1culo Roger Koza en un breve texto escrito especialmente para este dossier que se centra en las mismas dos pel\u00edculas y recoge la preocupaci\u00f3n por todo aquello que se cifra en los peque\u00f1os detalles, las decisiones de encuadre y, m\u00e1s importante a\u00fan, los puntos exactos de corte y empalme digitados por Huillet en la mesa de montaje. La atenci\u00f3n volcada hacia la min\u00fascula visibilidad de una palmera o un gesto fugaz que despunta en un rostro sostienen una pedagog\u00eda de la mirada que pugna por una&nbsp; \u201cpurga\u201d de los sentidos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El conmovedor art\u00edculo de John Gianvito aborda el universo de Huillet y Straub no tanto desde el punto de vista de la cr\u00edtica sino desde el de la realizaci\u00f3n, se\u00f1alando algunos mojones de las pr\u00e1cticas de la dupla que resultaron decisivos para su propia manera de entender y hacer cine, mediante el agrupamiento de citas procedentes de entrevistas, escritos o declaraciones de la pareja en distintos ejes de reflexi\u00f3n y an\u00e1lisis que sirven en buena medida como inquisici\u00f3n sobre qu\u00e9 significa la adjetivaci\u00f3n \u201cpol\u00edtico\u201d cuando se enlaza dicha palabra con el sustantivo \u201ccine\u201d (una discusi\u00f3n que adopta hacia el final la forma de una querella en torno a la cuesti\u00f3n del uso de la violencia).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, tenemos una extensa conversaci\u00f3n entre Jacqu\u00e8s Ranci\u00e8re, Philippe Lafosse y el p\u00fablico presente en el Cine Jean Vigo de Niza en 2004, luego de un doble programa compuesto por <em>Dalla nube alla resistenza<\/em> (1979) y <em>Operai, contadini <\/em>(2001). No es la primera ni la \u00fanica vez en que Ranci\u00e8re se refiri\u00f3 al cine de Huillet y Straub, aportando claves de lectura estimulantes en t\u00e9rminos est\u00e9ticos y pol\u00edticos. Aqu\u00ed el n\u00facleo de su intervenci\u00f3n establece un contrapunto a lo largo de su obra entre un polo dial\u00e9ctico y uno l\u00edrico, una brecha ejemplificada mediante las dos pel\u00edculas aludidas y el pasaje de Brecht a Pavese (y tambi\u00e9n a H\u00f6lderlin).<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, rescatamos un breve texto poco conocido de Jean-Louis Schefer sobre <em>Une visite au Louvre <\/em>(2004), con su caracter\u00edstica prosa oscura y espasm\u00f3dica, que en este caso enfatiza la conexi\u00f3n del cine de Huillet y Straub con la pintura \u2014dirigiendo el recorrido de la mirada por los cuadros del museo de un modo particular e inflexible\u2014 y la m\u00fasica \u2014el montaje como partitura que une la palabra, la pintura y la m\u00fasica\u2014, en un at\u00edpico registro laudatorio y exaltado.<\/p>\n\n\n\n<p>Posteriormente, presentamos un escrito de Freddy Buache que comenta <em>Une visite au Louvre<\/em> y <em>O\u00f9 g\u00eet votre sourire enfoui?<\/em> con brevedad y concisi\u00f3n y se detiene con mucho m\u00e1s detalle en las cinco secuencias de di\u00e1logos entre dioses y mortales de <em>Quei loro incontri<\/em> (2005), as\u00ed como la conexi\u00f3n particular de Huillet y Straub con la mitolog\u00eda griega y la novela de Pavese, ligando en el \u00faltimo p\u00e1rrafo el plano final del cable tendido en la altura \u2014\u00fanico indicio en toda la pel\u00edcula de la civilizaci\u00f3n contempor\u00e1nea\u2014 con la urgencia pol\u00edtica del <em>cin\u00e9tract<\/em> <em>Europa 2005 \u2013 27 octobre <\/em>(2006), realizado inmediatamente a continuaci\u00f3n a modo de denuncia de la violencia racista y pol\u00edtica estatal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las tres \u00faltimas \u00faltimas contribuciones est\u00e1n dedicadas a pel\u00edculas de Straub en solitario. La primera de ellas es otro estupendo ensayo de Ted Fendt, en este caso sobre <em>Kommunisten <\/em>(2014), que aborda detenidamente cada una de sus cinco secciones as\u00ed como las resonancias que animan el entrecruzamiento del material filmado actualmente de la primera parte \u2014que recurre por primera vez a una novela de Andr\u00e9 Malraux como punto de partida\u2014 y la cita de extractos de pel\u00edculas previas de la dupla \u2014<em>Operai, contadini, Trop t\u00f4t, trop tard <\/em>(1981)<em>, Fortini\/Cani <\/em>(1976)<em>, Der Tod des Empedokles <\/em>(1987) y<em> Schwarze S\u00fcnde <\/em>(1989)\u2014, siguiendo el hilo conductor la pregunta por c\u00f3mo se modula la experiencia del comunismo a lo largo de su obra, no tanto en t\u00e9rminos te\u00f3ricos o ideol\u00f3gicos abstractos sino a partir de gestos y palabras concretas que encarnan formas de vida ut\u00f3picas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El ante\u00faltimo lugar le corresponde a un comentario m\u00edo sobre <em>L&#8217;Aquarium et la Nation <\/em>(2015)<em>, <\/em>la siguiente pel\u00edcula de Straub, tambi\u00e9n basada en Malraux, que desagrega y analiza las tres partes del cortometraje y su enigm\u00e1tico ensamblaje como una sinfon\u00eda o un teorema sobre la cuesti\u00f3n del sujeto pol\u00edtico: \u00bfqu\u00e9 es lo que hace posible la existencia en com\u00fan? &nbsp; <em>&nbsp;<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, cerramos el dossier con un extenso ensayo de \u00edndole acad\u00e9mica de Claudia Pummer que abarca pr\u00e1cticamente toda la obra en solitario de Straub, tomando como eje general el trabajo de duelo tras la muerte de Dani\u00e8le Huillet no solo en t\u00e9rminos personales sino est\u00e9ticos y pol\u00edticos, mediante estrategias tales como la intertextualidad, la recuperaci\u00f3n y realizaci\u00f3n de proyectos conjuntos inconclusos, el motivo tem\u00e1tico del descenso al inframundo y el retorno al mundo de los vivos, la recurrencia de elementos formales y la predilecci\u00f3n por ciertos escritores, as\u00ed como tambi\u00e9n las inflexiones marcadas por el despojamiento extremo de la locaciones y la quietud de la imagen, que la autora asocia con el giro digital y la exploraci\u00f3n de las posibilidades del video m\u00e1s all\u00e1 del cine.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta ocasi\u00f3n, agradecemos a Antje Ehmann, Roger Koza, John Gianvito y Claudia Pummer, as\u00ed como a Ted Fendt, Nicole Brenez y Andy Rector en particular por su ayuda y generosidad y al equipo de traductorxs y correctorxs que hicieron posible la concreci\u00f3n de esta iniciativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Introducci\u00f3n: Miguel Savransky<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"957\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/straub-hulliet-portrait-957x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14509\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/straub-hulliet-portrait-957x1024.jpg 957w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/straub-hulliet-portrait-280x300.jpg 280w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/straub-hulliet-portrait-768x822.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/straub-hulliet-portrait-1435x1536.jpg 1435w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/straub-hulliet-portrait.jpg 1720w\" sizes=\"(max-width: 957px) 100vw, 957px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>\u201cAs\u00ed est\u00e1n las cosas\u201d<sup>1<\/sup>: relaciones hist\u00f3ricas y personales en <em>Klassenverh\u00e4ltnisse<\/em>, de Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie Straub<sup>2<\/sup><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Por Ted Fendt<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Traducci\u00f3n: Jos\u00e9 Sarmiento Hinojosa<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Un amigo que lleg\u00f3 tarde a una proyecci\u00f3n de <em>Le genou d&#8217;Art\u00e9mide<\/em> (<em>La rodilla de Artemisa<\/em>, 2008), de Jean-Marie Straub, coment\u00f3 m\u00e1s tarde que el largo plano de Andrea Bacci que cierra el primer rollo de la pel\u00edcula y los posteriores planos panor\u00e1micos del paisaje podr\u00edan haber constituido una pel\u00edcula en s\u00ed misma. A menudo hay momentos as\u00ed en las pel\u00edculas de Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie Straub, en los que la naturaleza aut\u00f3noma de sus planos, incluso dentro de una secuencia de di\u00e1logo prolongada, da la sensaci\u00f3n de estar viendo un cortometraje muy compacto. Un plano se impone; sentimos su peso, su calidad monumental. En una entrevista de 1973, Jacques Rivette coment\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Hablemos en general del cine que busco, del que hay mejores ejemplos alrededor en este momento: ejemplos de pel\u00edculas que se imponen al espectador a trav\u00e9s de una especie de dominaci\u00f3n de los \u201cacontecimientos\u201d visuales y sonoros, y que requieren la pantalla, una gran pantalla, para ser efectivas. [&#8230;] Y para m\u00ed es muy importante incluso en pel\u00edculas en las que esta cualidad \u201cespectacular\u201d parece menos obvia, como en <em>Othon<\/em> [de Straub y Huillet] [&#8230;]. Son pel\u00edculas que se imponen visualmente por su monumentalidad. [&#8230;] Lo que quiero decir es que hay un peso en lo que est\u00e1 en la pantalla, y que est\u00e1 ah\u00ed como lo estar\u00eda una estatua, un edificio o una bestia enorme<sup>3<\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Monumentalidad: esta palabra capta algo de la naturaleza del cine de Huillet y Straub. Straub se inspir\u00f3 en este concepto al hablar de <em>Klassenverh\u00e4ltnisse<\/em> (<em>Relaciones de clase<\/em>, 1984): \u201cEl car\u00e1cter pesadillesco [de la novela de Kafka] est\u00e1 mucho m\u00e1s fuertemente presente cuando, en lugar de cuarenta ascensores \u2014estoy exagerando\u2014, hay un solo ascensor, pero uno que existe tal y como existen las cosas en las pel\u00edculas de Stroheim, es decir, de forma monumental\u201d<sup>4<\/sup>. Una pel\u00edcula debe presentar el mundo de forma concreta y clara, transmitiendo <em>este <\/em>lugar y <em>estas <\/em>personas, <em>este <\/em>sonido en <em>este <\/em>espacio.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas de las pel\u00edculas de Straub y Huillet, entre ellas <em>Nicht vers\u00f6hnt<\/em> (<em>No reconciliados<\/em>, 1965), <em>Schwarze S\u00fcnde<\/em> (<em>Pecado negro<\/em>, 1987) y <em>Lothringen!<\/em> (1994), comienzan literalmente con planos de monumentos, estatuas o esculturas. El primer plano de <em>Relaciones de clase<\/em> tambi\u00e9n muestra un monumento: el del pirata ejecutado Klaus St\u00f6rtebeker, situado en el puerto de Hamburgo, la actual HafenCity, donde se rodaron partes de la pel\u00edcula.<\/p>\n\n\n\n<p>Huillet consideraba el t\u00edtulo de su pel\u00edcula como un \u201cHinweis\u201d, una pista o un indicio: \u201cUna pista no puede ser una interpretaci\u00f3n, sino solo una se\u00f1al de que hay que abrir los ojos y los o\u00eddos\u201d<sup>5<\/sup>, le dijo a Manfred Blank. El t\u00edtulo aparece en pantalla a los veinticinco segundos de comenzar la pel\u00edcula. Sin ninguna contextualizaci\u00f3n, el primer rollo se abre con un plano est\u00e1tico de veinticinco segundos del monumento a St\u00f6rtebeker. Probablemente, la mayor\u00eda de la gente no pueda identificar la estatua ni reconocer su significado, que conmemora a un pirata ejecutado en Hamburgo en 1401. Straub incluso sugiri\u00f3 en una entrevista en el momento del estreno de la pel\u00edcula que el plano estaba ah\u00ed para ayudar al proyeccionista a encuadrar la imagen<sup>6<\/sup>. Pero veinticinco segundos pueden ser mucho tiempo en una pel\u00edcula y, sin duda, lo suficiente para que el espectador se fije en los detalles de la escultura, que representa a un hombre desnudo con las manos atadas con cadenas. Cuando los cineastas cortan directamente al t\u00edtulo, este act\u00faa como un comentario, una pista o una sugerencia sobre lo que acabamos de ver y lo que vamos a ver en el resto de la pel\u00edcula.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque no es tan obvio a primera vista, tambi\u00e9n es significativo que esta no sea la primera vez que aparece un pirata en una pel\u00edcula de Huillet y Straub. Una d\u00e9cada antes, en <em>Geschichtsunterricht<\/em> (<em>Lecciones de historia<\/em>, 1972) \u2014una pel\u00edcula que tambi\u00e9n comienza con un plano de un monumento\u2014 un banquero romano (Gottfried Bold) le cuenta al protagonista (Benedikt Zulauf) una historia de los inicios de la carrera de Julio C\u00e9sar. C\u00e9sar fue encarcelado y multado por traficantes de esclavos en Asia Menor por intentar contrabandear y vender sus propios esclavos en una zona donde ellos ten\u00edan el monopolio. Poco despu\u00e9s de ser liberado, regres\u00f3 con un barco de esclavos gladiadores para capturar a la tripulaci\u00f3n del barco que lo hab\u00eda encarcelado: \u201cConvocado por Junio para dar explicaciones, exigi\u00f3 que todos los asi\u00e1ticos fueran tratados como piratas; y cuando Junio se lo neg\u00f3 y le pregunt\u00f3 con demasiada insistencia por m\u00e1s detalles del caso, viaja al amparo de la oscuridad a P\u00e9rgamo y, mediante \u00f3rdenes falsificadas, mand\u00f3 crucificar a los asi\u00e1ticos para que no pudieran testificar en su contra\u201d<sup>7<\/sup>. Y as\u00ed, Julio C\u00e9sar mat\u00f3 a una tripulaci\u00f3n de traficantes de esclavos porque se hab\u00edan atrevido a interponerse en su propio comercio de esclavos: lecciones de econom\u00eda. Klaus St\u00f6rtebeker y sus compa\u00f1eros de barco estaban en guerra con la Liga Hanse\u00e1tica por el comercio en el mar B\u00e1ltico. En este contexto econ\u00f3mico, fue etiquetado como pirata en el cambio del siglo XIV al XV. \u00c9l tambi\u00e9n fue ejecutado por cuestiones econ\u00f3micas y, como perdi\u00f3, entr\u00f3 en los libros de historia como pirata: lecciones de historia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"14379\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.18.48_2025.09.23_15.37.41-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14379\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.18.48_2025.09.23_15.37.41-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.18.48_2025.09.23_15.37.41-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.18.48_2025.09.23_15.37.41-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.18.48_2025.09.23_15.37.41.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"14380\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.20.16_2025.09.23_15.37.45-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14380\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.20.16_2025.09.23_15.37.45-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.20.16_2025.09.23_15.37.45-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.20.16_2025.09.23_15.37.45-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.20.16_2025.09.23_15.37.45.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>El primer plano de <em>Relaciones de clase<\/em> solo hace referencia a esta historia de forma oblicua, por supuesto. Pero, no obstante, hace referencia a ella, conectando las relaciones de poder y de clase a peque\u00f1a escala que se describen en la pel\u00edcula con la historia a gran escala que se relata y deconstruye en <em>Lecciones de historia<\/em>. Acabo de escribir \u201ca peque\u00f1a escala\u201d, y sin embargo, aunque no se describen ni se representan acontecimientos hist\u00f3ricos importantes como los de <em>Lecciones de historia <\/em>o <em>Moses und Aron <\/em>(<em>Mois\u00e9s y Aar\u00f3n<\/em>, 1974), <em>Relaciones de clases<\/em> trata de las relaciones fundamentales que rigen las interacciones entre las personas en una sociedad capitalista postindustrial. En este sentido, ambas son importantes y siguen siendo relevantes hoy en d\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ya no se trata de una cr\u00edtica o deconstrucci\u00f3n de la historia \u2014aunque <em>Lecciones de historia <\/em>es mucho m\u00e1s que eso\u2014, sino de las aventuras ligeramente surrealistas de un joven en Estados Unidos. Las historias que escucha son a menudo aterradoras. Therese (Libgart Schwarz) mira por la ventana y le cuenta a Karl (Christian Heinisch) la horrible muerte de su madre en el fr\u00edo invierno de Nueva York. \u00bfQu\u00e9 neoyorquino no se ve reflejado en su descripci\u00f3n de la nieve en esa ciudad? \u201c\u00a1Estas tormentas de nieve en las largas y rectas calles de Nueva York! Si caminas contra el viento, no puedes abrir los ojos. El viento te azota continuamente la cara con la nieve\u201d. Aunque nunca hab\u00eda estado en Estados Unidos, Kafka hizo sus investigaciones. Seg\u00fan Max Brod, pose\u00eda un ejemplar y a veces recitaba pasajes de <em>Amerika heute und morgen: Reiseerlebnisse<\/em> (<em>Am\u00e9rica hoy y ma\u00f1ana: experiencias de viaje<\/em>, 1912), del periodista alem\u00e1n Arthur Holitscher.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos aqu\u00ed se sienten torturados por su posici\u00f3n en esta Am\u00e9rica, ya sean los humildes empleados de un hotel o un inmigrante rico como el Sr. Pollunder (Willi V\u00f6bel). Se queja de que no vive lo suficientemente lejos de la ciudad como para evitar visitas inesperadas de hombres de negocios a su casa y, a pesar de su apariencia, no ocupa un lugar tan alto en la jerarqu\u00eda social: compr\u00f3 su casa solo despu\u00e9s de que un tal Sr. Mack (Burckhardt Stoelck) \u201ctomara la decisi\u00f3n de comprarla\u201d<sup>8<\/sup>. M\u00e1s tarde vemos que Mack es un hombre atrapado en una gran cama en alg\u00fan lugar de la cavernosa casa y el prometido de la hija de Pollunder, Klara (Anne Bold), que m\u00e1s temprano en la noche intenta seducir violentamente a Karl (Karl: \u201cCuando uno no conoce este tipo de relaciones, puede cometer los mayores errores\u201d). La mayor parte de esto lo sabemos por el sirviente de la casa (Aloys Pompetzki), que gu\u00eda a Karl por los pasillos oscuros y laber\u00ednticos a altas horas de la noche. Incluso el primer encuentro de Karl en Estados Unidos, a bordo del barco que lo llev\u00f3 hasta all\u00ed, dice mucho de la situaci\u00f3n laboral en el pa\u00eds. Conoce a un fogonero alem\u00e1n (G\u00e9rard Samaan) que r\u00e1pidamente le cuenta que tiene pensado dejar su trabajo. \u201c\u00bfNo te gusta?\u201d, le pregunta Karl. \u201cAs\u00ed est\u00e1n las cosas\u201d<sup>9<\/sup>, responde el Fogonero con resignaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Relaciones de clase<\/em> supone un alejamiento de las pel\u00edculas al aire libre que Huillet\/Straub hab\u00edan estado rodando durante m\u00e1s de una d\u00e9cada y un retorno a los interiores de sus pel\u00edculas alemanas de los a\u00f1os sesenta. Incluso comparte una locaci\u00f3n (la casa de Pollunder) con <em>Chronik der Anna Magdalena Bach<\/em> (<em>Cr\u00f3nica de Anna Magdalena Bach<\/em>, 1967). Expresivos focos de luz llenan el encuadre y los personajes se sit\u00faan dentro de habitaciones en composiciones de gran profundidad de campo con l\u00edneas que sobresalen de forma llamativa del encuadre. Un nuevo desarrollo formal \u2014el uso de lentes con distancias focales m\u00e1s largas porque quer\u00edan filmar cada escena desde aproximadamente una sola posici\u00f3n de c\u00e1mara\u2014 hace que Karl Rossmann aparezca a menudo como una forma redondeada que sobresale del encuadre o pegada a una puerta o pared. La c\u00e1mara suele filmar las escenas desde una perspectiva cercana a la suya, pero rara vez se le permite dominar el encuadre y su entorno, y solo durante los pocos momentos en los que parece ganar ventaja. Se enfrenta a personas que Huillet\/Straub escenifican en filas, como ante un tribunal.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.31.04_2025.09.23_15.38.00-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14381\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.31.04_2025.09.23_15.38.00-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.31.04_2025.09.23_15.38.00-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.31.04_2025.09.23_15.38.00-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.31.04_2025.09.23_15.38.00.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Jean Narboni y Benoit Turquety han elaborado en profundidad<sup>10<\/sup> las maneras en que <em>Relaciones de clase<\/em> escenifica una serie de juicios (el t\u00e9rmino proviene de Straub)<sup>11<\/sup> que presentan las formas en que \u201clos modos opresivos de utilizar el lenguaje\u201d<sup>12<\/sup> permiten a las personas mantener el poder y el control. Aquellos que buscan afirmar su poder sobre Karl en <em>Relaciones de clase<\/em> \u2014el T\u00edo Jakob (Mario Adorf), el Jefe de botones (Andi Engel), Delamarche (Harun Farocki) y Robinson (Manfred Blank)\u2014 no necesitan recurrir a la violencia como lo hizo C\u00e9sar y como relata con gran detalle <em>Lecciones de historia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es una pel\u00edcula que analiza largo y tendido c\u00f3mo el poder vac\u00eda al lenguaje de su significado y manipula las palabras para alcanzar un objetivo preciso, y c\u00f3mo Karl pierde una y otra vez porque no comprendi\u00f3 que en estas situaciones las personas pueden decir y van a decir lo que quieran si eso les ayuda a alcanzar su objetivo, es decir, afirmar su autoridad y expulsar a Karl de nuevo al mundo. Turquety:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>As\u00ed es como se plantea el problema, ya que el error del joven exiliado consiste en pensar que el lenguaje que emplea se refiere a un contenido externo a \u00e9l: un significado, un mundo real. Por lo tanto, ya lo perdi\u00f3 todo al no comprender que, en este sistema, el lenguaje de los vencedores no se refiere a nada: simplemente funciona, atrapa a las personas en c\u00edrculos viciosos, utiliza mecanismos que producen poder y organiza las relaciones. Karl cree que su error es haber olvidado las reglas que proh\u00edben abandonar su puesto, que olvid\u00f3 la ley. Pero la ley ya no tiene contenido; simplemente funciona<sup>13<\/sup>.&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Cuando el Jefe de botones y el Jefe de camareros intentan expulsarlo del Hotel Occidental, le dicen: \u201cAbandon\u00f3 su puesto sin permiso. \u00bfSabe lo que eso significa? Significa el despido\u201d. Karl se defiende: \u201cNo sab\u00eda que hab\u00eda que pedir permiso. Conozco el par\u00e1grafo. Recib\u00ed y le\u00ed atentamente el reglamento. Pero precisamente esa descripci\u00f3n nunca se utiliza, se olvida. Nunca abandon\u00e9 mi puesto\u201d. Pero eso no le sirve de nada. El Director general est\u00e1 decidido a despedir a Karl: \u201cPor eso lo va a abandonar ahora\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Karl no es tonto. Por supuesto, su familia lo envi\u00f3 a Estados Unidos por haberse acostado con una sirvienta (por haber seducido o sido seducido por ella) y haberla dejado embarazada. Y por supuesto, parece bastante desprevenido durante la escena en el barco cuando intenta ayudar al Fogonero a defender su caso ante el capit\u00e1n (Klaus Traube) despu\u00e9s de que el jefe de maquinistas difam\u00f3 su reputaci\u00f3n. Pero Karl va aprendiendo poco a poco lo que est\u00e1 pasando. Es astuto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A mitad de la pel\u00edcula, hay incluso una representaci\u00f3n c\u00f3mica de su creciente conciencia de la importancia de la clase, la nacionalidad y el capital. Despedido por su t\u00edo, Karl pasa la noche en un hostel. Al entrar tarde por la noche en una habitaci\u00f3n compartida en la que ya duermen dos hombres, Delamarche y Robinson, dice en voz alta: \u201cMi nombre es Karl Rossmann y soy alem\u00e1n. Por favor, ya que compartimos habitaci\u00f3n, d\u00edganme tambi\u00e9n sus nombres y nacionalidades\u201d. Delamarche responde irritado, antes de pedir silencio y darse la vuelta para volver a dormir.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-ad2f72ca wp-block-group-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.07.52_2025.09.23_15.39.09-1-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14473\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.07.52_2025.09.23_15.39.09-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.07.52_2025.09.23_15.39.09-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.07.52_2025.09.23_15.39.09-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.07.52_2025.09.23_15.39.09-1.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.46.26_2025.09.23_15.39.40-1-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14474\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.46.26_2025.09.23_15.39.40-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.46.26_2025.09.23_15.39.40-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.46.26_2025.09.23_15.39.40-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.46.26_2025.09.23_15.39.40-1.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque las acusaciones contra Karl son a menudo infundadas y aparentemente absurdas, y pueden parecer en un primer momento meros intentos de sus superiores por mantener su autoridad a toda costa, hay un trasfondo de deseo que recorre la pel\u00edcula, muy sexual e impl\u00edcito en la puesta en escena de Huillet\/Straub<sup>14<\/sup>, que aclara las diversas acciones contra \u00e9l. Una y otra vez se ve atra\u00eddo por personas (su T\u00edo Jakob en el barco, por ejemplo) que parecen desearlo intensamente. Jakob se tapa constantemente el pene con el sombrero y, celoso, echa a Karl de su casa cuando este va a pasar la noche a casa de Pollunder<sup>15<\/sup>. El deseo tambi\u00e9n puede empujar a las personas a ir m\u00e1s all\u00e1 del uso de un lenguaje vaciado. Puede llevar al uso de la fuerza f\u00edsica: Klara agarra a Karl por el alf\u00e9izar de una ventana, lo da vueltas y lo tira sobre una cama, donde le agarra el cuello con la mano. \u201cMe tienta enormemente cachetearte mientras est\u00e1s ah\u00ed tumbado\u201d, le dice ella. Es ambiguo hasta qu\u00e9 punto este acto es sexual o puramente violento. Las dos cosas est\u00e1n claramente relacionadas. \u201cQuiz\u00e1s te den ganas de venir a verme m\u00e1s tarde\u201d, dice ella.<\/p>\n\n\n\n<p>El deseo tambi\u00e9n puede ser m\u00e1s gentil. Cuando Karl se encuentra con Therese por primera vez en el hotel, ella acude a su habitaci\u00f3n a altas horas de la noche y le hace una confidencia (\u201cDesde el momento en que te vi, confi\u00e9 en ti\u201d) mientras \u00e9l yace semidesnudo en la cama. Cuando ella termina su historia, la mano de \u00e9l entra en cuadro para acariciar su rodilla suavemente.<\/p>\n\n\n\n<p>Los deseos en el Hotel Occidental son intensos y apasionados, y el Jefe de botones parece estar celoso de la proximidad de Karl con la Jefa de cocina. Ella gust\u00f3 de \u00e9l inmediatamente, le proporcion\u00f3 trabajo en el hotel y una habitaci\u00f3n privada en su primera noche all\u00ed. Karl se va dando cuenta, poco a poco pero con certeza, de las diversas fuerzas que reinan en este nuevo mundo. A medida que los personajes de la oficina del Jefe de botones cambian de posici\u00f3n y llegan la Jefa de cocina y Therese, la c\u00e1mara gira y encuadra a Karl en un plano medio frontal por primera vez en la secuencia. En lugar de estar pegado a una cama o a una pared, detr\u00e1s de \u00e9l se ve el blanco de un escritorio que sobresale hacia su espalda como una especie de soporte.<\/p>\n\n\n\n<p>Karl est\u00e1 tranquilo, se mantiene firme y mira hacia abajo concentrado mientras ofrece explicaciones claras sobre la situaci\u00f3n y sus acciones. Parece darse cuenta de que nada de lo que diga puede cambiar su situaci\u00f3n. Mientras la Jefa de cocina le explica que no hay mucho que pueda hacer salvo irse a otro hostel a pasar la noche y reunirse con ella al d\u00eda siguiente para examinar su caso m\u00e1s a fondo, vemos a Karl escuchando \u2014una de las pocas veces en que no se muestra al recitador mientras recita su texto\u2014, mirando hacia abajo o mirando a la Jefa de cocina fuera de campo. Cuando la Jefa de cocina termina de hablar, los cineastas cortan a un plano m\u00e1s amplio de ella, Therese y el Jefe de camareros. Therese le pregunta a Karl si no est\u00e1 contento de que todo le haya salido tan bien. Corte de vuelta a Karl, mirando al suelo: \u201cOh, s\u00ed\u201d. Hay un toque de sarcasmo en su respuesta, un toque de resistencia que no suele estar presente, pero que aparece en momentos clave de la pel\u00edcula.<\/p>\n\n\n\n<p>La frustraci\u00f3n apenas velada de Karl es seguida por una de las escenas m\u00e1s violentas de la pel\u00edcula y de Huillet\/Straub. Excepto que esta vez, en lugar de dejarse inmovilizar y amenazar como antes en el dormitorio de Klara, Karl se resiste. El Jefe de camareros lo fuerza dentro de un armario e intenta registrar su cuerpo y su ropa (otro acto con connotaciones sexuales). Le tapa la boca con la mano, pero Karl lo empuja. El Jefe de camareros sale volando hacia atr\u00e1s en la oscuridad de la habitaci\u00f3n. Karl deja caer su abrigo al suelo (que contiene su pasaporte y, por lo tanto, su identidad), le dice al Jefe de camareros: \u201cPero ya es suficiente\u201d, y se marcha. Unas escenas m\u00e1s tarde, de nuevo en una peque\u00f1a habitaci\u00f3n privada (un descansillo de escalera), Delamarche tapa la boca de Karl con el mismo gesto. Esta vez tampoco Karl duda en apartar la mano, aunque de forma algo m\u00e1s suave.<\/p>\n\n\n\n<p>La causa inicial de los problemas de Karl en el hotel es la repentina aparici\u00f3n de Robinson una noche mientras est\u00e1 de servicio. Robinson est\u00e1 muy borracho, de una forma bastante c\u00f3mica. Se derrumba en una escalera y se niega a marcharse. Karl tiene que arrastrarlo al ascensor para esconderlo en el dormitorio donde duerme. <em>Relaciones de clase<\/em> no es solo tr\u00e1gica. Tambi\u00e9n es una de las pel\u00edculas m\u00e1s humor\u00edsticas de Huillet\/Straub, desde los fuertes ronquidos de Manfred Blank en el hostel hasta la persecuci\u00f3n silenciosa, al estilo de una comedia muda, despu\u00e9s de que Karl abandona el hotel. Y, sin embargo, debemos preguntarnos por qu\u00e9 Robinson est\u00e1 borracho; de hecho, en la mayor\u00eda de las escenas de la pel\u00edcula se lo ve tomando cerveza o whisky (directamente de la botella). Sabemos que no tiene dinero y sabemos desde antes en la pel\u00edcula que tuvo problemas para encontrar un trabajo honrado. Esta es otra cara de Estados Unidos. La cara que ya se vislumbraba en la historia de Therese sobre la muerte de su madre. Karl har\u00eda mejor en recordar la estatua de St\u00f6rtebeker en Hamburgo m\u00e1s que la Estatua de la Libertad que le da la bienvenida a su llegada a Nueva York.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.51.00_2025.09.23_15.38.44-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14384\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.51.00_2025.09.23_15.38.44-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.51.00_2025.09.23_15.38.44-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.51.00_2025.09.23_15.38.44-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.51.00_2025.09.23_15.38.44.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante el viaje de Karl desde lo de su T\u00edo hasta lo de Pollunder, desde lo de Pollunder hasta el hostel y, finalmente, hasta el hotel, a menudo se olvidan ciertos peque\u00f1os detalles de la decoraci\u00f3n o la ropa, o el hecho de que el tercer plano de la pel\u00edcula \u2014la Estatua de la Libertad filmada desde un barco\u2014 est\u00e1 llena de barcos y helic\u00f3pteros contempor\u00e1neos. El mundo de <em>Relaciones de clases <\/em>contiene una mezcla verdaderamente inusual de lo antiguo y lo contempor\u00e1neo. Nunca tenemos realmente la sensaci\u00f3n de estar en el \u201cpasado\u201d, pero tampoco nos sentimos plenamente en el \u201cpresente\u201d. O nos olvidamos por un momento y pensamos que la pel\u00edcula es una obra de \u00e9poca (al fin y al cabo, es Kafka&#8230;), solo para sorprendernos con el corte al puente del Elba, por el que cruzan coches alemanes muy contempor\u00e1neos, o al notar que el corte del traje de un personaje grita Alemania a principios de los a\u00f1os 80 m\u00e1s que Estados Unidos de los a\u00f1os 10. En el coche de Pollunder, de camino a su quinta, los personajes tambi\u00e9n visten trajes que parecen de \u00e9poca y el interior del coche no es en absoluto moderno, pero los anteojos de Pollunder son muy modernos y, a trav\u00e9s del retrovisor, podemos ver claramente un coche contempor\u00e1neo estacionado fuera de un edificio. Straub le dijo a Harun Farocki:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Esto realmente pertenece a la mezcla m\u00e1s extra\u00f1a que probamos hasta ahora. Me refiero a: hist\u00f3rico\/no hist\u00f3rico, los espacios, las localizaciones&#8230; Si hubi\u00e9ramos planeado esto hace veinte a\u00f1os [&#8230;] probablemente habr\u00eda surgido una pel\u00edcula de \u00e9poca. Y aqu\u00ed, ya no me dan ganas de conseguir una vieja m\u00e1quina de escribir en una tienda donde vi una o ped\u00edrsela a unos amigos y ponerla en la oficina del Jefe de cocina; prefiero agarrar la \u00faltima mierda que haya, con una cubierta de pl\u00e1stico y todo eso. No de forma sistem\u00e1tica ni siempre; solo cuando encontr\u00e9 un espacio en el que me parece m\u00e1s importante c\u00f3mo se relacionan las paredes \u2014el espacio y sus dimensiones\u2014, entonces acepto que haya una estufa que no me gusta, una m\u00e1quina de escribir completamente absurda. A eso me refiero con mezcla. Lo mismo ocurre con el vestuario<sup>16<\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Straub y Huillet saben que en el cine no hay pasado ni futuro. Solo presente. Kafka escribi\u00f3 las palabras de la pel\u00edcula unos setenta a\u00f1os antes, pero su inclusi\u00f3n en la pel\u00edcula las vuelve contempor\u00e1neas. Straub, una vez m\u00e1s:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Pero yo dir\u00eda que, aunque Kafka no era marxista, sigue siendo hoy el \u00fanico <em>poeta de la<\/em> <em>civilizaci\u00f3n industrial<\/em>, que en realidad no es una civilizaci\u00f3n. \u00bfY qu\u00e9 ocurre en ella? Todo el mundo tiembla ante los funcionarios m\u00e1s altos y todo el mundo tiembla por perder su trabajo, y la existencia de todos depende del dinero y del empleo. No somos los primeros en darnos cuenta de que en Kafka la <em>ley <\/em>no tiene nada que ver con Dios. Es la ley de las clases y la separaci\u00f3n de la sociedad en clases<sup>17<\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>\u00bfQuiz\u00e1s algunas leyes son eternas?<\/p>\n\n\n\n<p>Es dif\u00edcil no verse reflejado en el hombre del balc\u00f3n que Karl conoce al final de la pel\u00edcula. Durante el d\u00eda trabaja como vendedor en unos grandes almacenes que le pagan mal y por la noche estudia. \u201cPero, \u00bfcu\u00e1ndo duermes?\u201d, pregunta Karl. \u201c\u00a1Voy a dormir cuando haya terminado mis estudios! Por ahora, bebo caf\u00e9 negro\u201d. Esta es otra situaci\u00f3n familiar. Al igual que el&nbsp; Fogonero, el estudiante-vendedor est\u00e1 resignado a su posici\u00f3n en este mundo. Se adapta para salir adelante. Es un modelo de lo que Karl podr\u00eda llegar a ser, al igual que Robinson sirve como otro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s estas situaciones y estas leyes sean eternas y se repitan una y otra vez en la civilizaci\u00f3n industrial como una pesadilla recurrente. La pel\u00edcula termina con una nota ambigua. Karl vive semiprisionero en el departamento de Brunelda (Laura Betti). Delamarche quiere que se convierta en su sirviente. Le dice al estudiante en el balc\u00f3n: \u201cpero yo no quiero\u201d (esto tambi\u00e9n puede entenderse con connotaciones sexuales,&nbsp; Delamarche pasa el resto de la pel\u00edcula vestido en una bata de ba\u00f1o). Su intento inicial de escapar del departamento termina con Delamarche golpe\u00e1ndolo hasta dejarlo inconsciente y abandonando su cuerpo tendido en el balc\u00f3n como si estuviera muerto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero con solo un corte, Karl vuelve a ponerse en pie y habla con el estudiante por la noche. Otro corte y est\u00e1 libre. Lo encontramos, con las manos en los bolsillos, caminando despreocupadamente por el c\u00e9sped. No est\u00e1 claro d\u00f3nde se encuentra ni c\u00f3mo lleg\u00f3 hasta all\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se dirige hacia el costado de un edificio donde alguien pint\u00f3 con aerosol \u201c<em>Durststreik<\/em>\u201d (\u201chuelga de sed\u201d) en grandes letras negras<sup>18<\/sup>. Las letras est\u00e1n parcialmente ocultas por un anuncio que invita a la gente a unirse al Nature Theater de Oklahoma<sup>19<\/sup>. El <em>casting<\/em> se celebra en un hip\u00f3dromo cercano. En el <em>casting<\/em>, los directores de <em>casting <\/em>lo llaman \u201c<em>negro<\/em>\u201d, el nombre de los hombres m\u00e1s bajos de la Am\u00e9rica de principios del siglo XX y, adem\u00e1s, un nombre colectivo<sup>20<\/sup>; ya no tiene papeles, ni identidad. Para seguir adelante en su viaje por Am\u00e9rica, acepta esta nueva identidad, casi an\u00f3nima.<\/p>\n\n\n\n<p>Y de repente, otro corte y otra elipsis: Karl est\u00e1 en un tren, avanzando r\u00e1pidamente a lo largo del r\u00edo Misuri. No sabemos hacia d\u00f3nde, pero la mirada en el rostro de Karl al dar un vistazo al chico que viaja con \u00e9l sugiere que ahora est\u00e1 m\u00e1s preparado que antes, que aprendi un par de cosas. Karl sobrevivi\u00f3 a las primeras pruebas de su aventura en esta tierra postindustrial. No acab\u00f3 ejecutado como un esclavo o como Klaus St\u00f6rtebeker. Ya casi nunca se recurre a esas pr\u00e1cticas ahora que las relaciones de clase establecidas permiten medios de control m\u00e1s sutiles. Pero Karl parece haber comprendido mejor esto. No puede volver atr\u00e1s. Sin identidad, sin posici\u00f3n social y sin conexi\u00f3n con nadie de su familia, Karl viaja hacia Am\u00e9rica, mirando por la ventana del tren. A diferencia de Andrea Bacci a\u00f1os m\u00e1s tarde en <em>Le genou d&#8217;Art\u00e9mide<\/em>, vemos lo que est\u00e1 mirando, la c\u00e1mara adopta su punto de vista mientras su mirada se posa en el borroso r\u00edo Misuri; su futuro, incierto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.44.01_2025.09.23_15.38.31-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14385\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.44.01_2025.09.23_15.38.31-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.44.01_2025.09.23_15.38.31-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.44.01_2025.09.23_15.38.31-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Klassenverhaltnisse.AKA_.Class.Relations.1984.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_00.44.01_2025.09.23_15.38.31.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>Notas:<\/strong> <sup>(1)<\/sup> El t\u00edtulo original de la pieza es \u201cThat\u2019s how relations stand\u201d, que se traduce literalmente \u201cas\u00ed est\u00e1n las relaciones\u201d. Sin embargo, esta expresi\u00f3n es tambi\u00e9n un juego de palabras m\u00e1s coloquial que puede traducirse tambi\u00e9n como: \u201cas\u00ed est\u00e1n las cosas\u201d. La intenci\u00f3n de Fendt, sin embargo, es hacer \u00e9nfasis en el t\u00e9rmino \u201crelaciones\u201d, un t\u00e9rmino relacionado con el materialismo hist\u00f3rico inserto en la l\u00f3gica de Fendt y en la misma <em>Klassenverh\u00e4ltnisse<\/em>. Sin embargo, para esta traducci\u00f3n, hemos elegido la ambig\u00fcedad de la expresi\u00f3n coloquial. [N. del T.] <sup>(2)<\/sup> Publicado originalmente en<em> <\/em>Benjamin Fellmann, Bettina Steinbr\u00fcgge (eds.),<em> Klassenverh\u00e4ltnisse: Phantoms of Perception<\/em>, Kunstverein en Hamburgo, Koenig Books, 2020, pp. 168-178. [N. de E.] <sup>(3) <\/sup>Bernard Eisenschitz, Jean-Andre Fieschi, Eduardo de Gregorio, <a href=\"https:\/\/www.sabzian.be\/article\/interview-with-jacques-rivette\"><em>Entrevista con Jacques Rivette<\/em><\/a>, trad. Tom Milne. <sup>(4)<\/sup> \u201c<em>Wie will ich lustig lachen, wenn alles durcheinandergeht <\/em>(Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie Straub hablan sobre su pel\u00edcula <em>Relaciones de clases<\/em>)\u201d, en: <em>Filmkritik<\/em>, n\u00ba 9-10, 1984, pp. 269-278, p. 272. [Salvo que se indique lo contrario, todas las traducciones son nuestras.] <sup>(5)<\/sup> ibid., p. 272. <sup>(6)<\/sup> Para su \u00faltima colaboraci\u00f3n, <em>Quei loro incontri <\/em>(<em>Esos encuentros con ellos<\/em>, 2006), a\u00f1adieron una tabla de encuadre para el proyeccionista al comienzo de la pel\u00edcula. <sup>(7)<\/sup> Seg\u00fan la traducci\u00f3n de <em>Screen<\/em>, 17, 1, 1976, p. 62. Curiosamente, en los subt\u00edtulos, Huillet y Straub optaron por omitir la mayor\u00eda de los detalles sobre los piratas, haciendo en su lugar hincapi\u00e9 en la venganza de C\u00e9sar y su voluntad de tomar cartas en el asunto. <sup>(8)<\/sup> Ver Richard T. Gray, Ruth V. Gross, Clayton Koelb y Rolf J. Goebel, <em>A Franz Kafka Encyclopedia<\/em>, Westport\/CT 2005, p. 128. <sup>(9)<\/sup> Todas las citas de <em>Relaciones de clase <\/em>traducidas por Barton Byg y Dani\u00e8le Huillet. <sup>(10)<\/sup> Ver Jean Narboni, \u201cVoyages en litanies\u201d, en: <em>Trafic<\/em> n\u00ba 31, 1999, pp. 14-19 y Benoit Turquety, <em>Dani\u00e8le Huillet, Jean-Marie Straub: \u201cObjectivistes\u201d en cin\u00e9ma<\/em>, Lausana, 2009. <sup>(11)<\/sup> \u201cEste es el peque\u00f1o juicio que el Jefe de camareros, el Botones, la Jefa de cocina y Therese hacen a Karl\u201d, ver Harun Farocki, <em>\u201c<\/em>Einfach mit der Seele, das gibt es nicht\u201d. <em>Conversaci\u00f3n con Jean-Marie Straub<\/em>, en: <em>Filmkritik<\/em>, n\u00ba 317, 5\/1983, pp. 242-247. <sup>(12)<\/sup> Benoit Turquety, <em>Dani\u00e8le Huillet, Jean-Marie Straub: \u201cObjectivists\u201d in Cinema<\/em>, Amsterdam, University Press, 2020, p. 243. <sup>(13) <\/sup>ibid., pp. 244-254. <sup>(14)<\/sup> Agradezco a Benoit Turquety por se\u00f1alar este aspecto de la pel\u00edcula. <sup>(15)<\/sup> El Sr. Green le lleva a Karl una carta de su t\u00edo en la que le comunica esta noticia. En un interesante reparto metatextual, el Sr. Green es interpretado por Tilmann Heinisch, el padre en la vida real de Christian Heinisch, el actor que interpreta a Karl. Tilmann Heinisch, una personalidad y actor notable, era un arquitecto radicado en Hamburgo cuya \u00fanica otra aparici\u00f3n en el cine es en el extraordinario documental de Harun Farocki <em>Stadtbild <\/em>(1981). Adem\u00e1s, cabe destacar el grado en que <em>Relaciones de clase <\/em>es un asunto familiar. Adem\u00e1s del reparto de los Heinisch, padre e hijo, Klara y el Jefe de cocina son interpretados por madre e hija (Anne y Kathrin Bold) y gran parte del resto del reparto est\u00e1 compuesto por amigos cercanos de los cineastas. <sup>(16)<\/sup> Farocki, <em>op. cit.<\/em>, p. 185. <sup>(17)<\/sup> \u201c<em>Wie will ich lustig lachen, wenn alles durcheinandergeht <\/em>(Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie Straub hablan sobre su pel\u00edcula <em>Relaciones de clase<\/em>)\u201d, en <em>Filmkritik<\/em> n\u00ba 9 &#8211; 10, 1984, pp. 269-278, p. 271. <sup>(18)<\/sup> El grafiti en espacios p\u00fablicos es un motivo visual recurrente en la filmograf\u00eda de Straub y Huillet que se remonta al menos a <em>Der Br\u00e4utigam, die Kom\u00f6diantin und der Zuh\u00e4lter <\/em>(<em>El novio, la actriz y el proxeneta<\/em>, 1968) y que aparece en un momento crucial de transici\u00f3n en su anterior pel\u00edcula <em>Trop t\u00f4t\/Trop tard <\/em>(1981-82). <sup>(19)<\/sup> En el manuscrito original de Kafka, \u201cOklahoma\u201d est\u00e1 mal escrito como \u201cOklahama\u201d, lo que podr\u00eda interpretarse como una forma oblicua de conectar esta lejana utop\u00eda con Palestina y el movimiento sionista contempor\u00e1neo a la vida de Kafka y, a su vez, vincular la pel\u00edcula con la propia trilog\u00eda sionista de Huillet y Straub de la d\u00e9cada de 1970: <em>Einleitung zu Arnold Schoenbergs Begleitmusik zu einer Lichtspielscene <\/em>(1972), <em>Moses und Aaron <\/em>y <em>Fortini\/Cani <\/em>(1976). Ver Mark H. Gelber, \u201cKafka and Brod after the Trial and Judgements in Israel\u201d, en Iris Bruce y Mark H. Gelber (eds.), <em>Kafka after Kafka: Dialogic Engagement with His Works from the Holocaust to Postmodernism<\/em>, Rochester, Nueva York, 2019, pp. 79-97, p. 88. <sup>(20)<\/sup> Turquety, 2020, p. 271.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>\u00a1Basta de toser!<\/strong><sup><strong>1<\/strong><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Harun Farocki<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Traducci\u00f3n: Juana Tenenbaum&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En 1982\/1983, los Straub estuvieron viviendo en mi casa en Berl\u00edn por un par de semanas mientras preparaban su pel\u00edcula <em>Relaciones de clase<\/em> [<em>Klassenverh\u00e4ltnisse<\/em>]. Pregunt\u00e9 si pod\u00eda participar tambi\u00e9n y me concedieron el papel de Delamarche. Inicialmente la pel\u00edcula iba a rodarse en Berl\u00edn, y busqu\u00e9 un par de localizaciones con ellos. Luego el rodaje se traslad\u00f3 a Hamburgo y alrededores, pero las escenas se ensayaron en Berl\u00edn. Gran parte del trabajo tuvo lugar en mi departamento, lo que me permiti\u00f3 entender el modo de trabajar de los Straub. Durante los ensayos, Dani\u00e8le casi siempre se sentaba en el piso. Miraba y escuchaba muy atentamente y tomaba notas en su guion. Recordaba y anotaba pausas y \u00e9nfasis en el habla, gestos y expresiones faciales. A la tarde, en una m\u00e1quina de escribir port\u00e1til, copiaba y agregaba a las p\u00e1ginas del guion&nbsp; lo que se hab\u00eda decidido y escrito durante los ensayos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dani\u00e8le se encarg\u00f3 de toda la producci\u00f3n. Era tan responsable de la planificaci\u00f3n del rodaje como del vestuario y la utiler\u00eda. La pel\u00edcula cost\u00f3 alrededor de un mill\u00f3n de marcos pero no hab\u00eda una oficina. Todo quedaba en los papeles de Dani\u00e8le. M\u00e1s tarde me escribir\u00eda para que no me olvidara el gorro con pomp\u00f3n; hab\u00edamos decidido que lo usar\u00eda en cierta escena. Me escribi\u00f3 dos veces por ese gorro.<\/p>\n\n\n\n<p>Era obvio que a ninguno de los dos les importaba mucho tomar decisiones. Los actores no fueron elegidos de forma elaborada, como tampoco las locaciones o el vestuario.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trataba de encontrar a los actores m\u00e1s adecuados, sino de ajustarse a sus habilidades espec\u00edficas, as\u00ed como a la idoneidad de una locaci\u00f3n o un objeto. Los largos y meticulosos ensayos probablemente sirvieron para verificar esta idoneidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante este trabajo me qued\u00f3 claro una vez m\u00e1s que los Straub siempre determinaban algunas cosas con exactitud y otras no. Algunas las dejaban completamente al azar. Pero lo que se decid\u00eda deb\u00eda ejecutarse con precisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien escribir sobre los Straub ya es bastante dif\u00edcil, resulta a\u00fan m\u00e1s complicado dado que ambos amaban much\u00edsimo la precisi\u00f3n. Pod\u00edan citar de memoria una frase de una pel\u00edcula o incluso un art\u00edculo period\u00edstico de hace treinta a\u00f1os. Straub cont\u00f3 un viaje a principios de los sesenta que tuvo que hacer sin Dani\u00e8le porque no ten\u00edan suficiente dinero. Este infortunio hab\u00eda ocurrido veinte a\u00f1os antes, pero a\u00fan sab\u00eda las fechas y los destinos exactos.<\/p>\n\n\n\n<p>Presenci\u00e9 a Dani\u00e8le corregir a Jean-Marie, pero casi nunca al rev\u00e9s. Una vez ella dijo \u201cauch\u201d (tambi\u00e9n) en vez de \u201cHauch\u201d (r\u00e1faga) y Jean-Marie se lo se\u00f1al\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando escuch\u00e1bamos m\u00fasica por la noche, Dani\u00e8le tambi\u00e9n sol\u00eda sentarse pero siempre ten\u00eda algo que hacer. Hac\u00eda manualidades, cos\u00eda una media o una camisa. Unos a\u00f1os antes en Roma, me hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n c\u00f3mo los Straub nunca sal\u00edan a comer, y c\u00f3mo tambi\u00e9n caminaban largas distancias para ahorrar en costos de viaje. Ahora, a menudo cen\u00e1bamos en una pizzer\u00eda y Dani\u00e8le pagaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella le permit\u00eda a Jean-Marie diez cigarrillos por d\u00eda. Dec\u00eda que no ten\u00eda nada en contra de que \u00e9l muriera por fumar, pero que su tos en las salas de cine le molestaba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00edamos visto juntos <em>Pasi\u00f3n<\/em> de Godard, en la que Michel Piccoli, con un chupete en la boca, est\u00e1 constantemente tosiendo. Supongo que acababa de dejar de fumar. En la pel\u00edcula, \u201cPolonia\u201d es una nueva Jerusal\u00e9n. Dani\u00e8le objet\u00f3 muchas cosas de la pel\u00edcula pero dijo que quiz\u00e1 era la mejor de Godard. M\u00e1s tarde, mientras volvimos al departamento, Jean-Marie tosi\u00f3 y Dani\u00e8le grit\u00f3: \u201cBasta de toser\u201d. Ya lo hab\u00eda dicho varias veces. Ahora hab\u00eda agregado: \u201cSi no, me voy a Polonia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-grid wp-container-core-group-is-layout-9649a0d9 wp-block-group-is-layout-grid\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"719\" height=\"540\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/img-1-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14476\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/img-1-1.jpg 719w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/img-1-1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 719px) 100vw, 719px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"719\" height=\"542\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/img-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14477\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/img-3.jpg 719w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/img-3-300x226.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 719px) 100vw, 719px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"719\" height=\"541\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/img-4-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14478\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/img-4-1.jpg 719w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/img-4-1-300x226.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 719px) 100vw, 719px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"721\" height=\"543\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/img-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14479\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/img-2.jpg 721w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/img-2-300x226.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 721px) 100vw, 721px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>Nota: <\/strong><sup>(1)<\/sup> Publicado originalmente en <em>Der Standard<\/em> (Vienna), 17 de octubre de 2006. La presente versi\u00f3n es una traducci\u00f3n del ingl\u00e9s, publicada originalmente en <em>Jean-Marie Straub and Dani\u00e8le Huillet<\/em>, ed. y tr. Ted Fendt, Viena, SYNEMA \u2013 \u00d6sterreichisches Filmmuseum, 2016, pp. 154-156. [N. de E.]<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Nueve notas sobre <em>\u00bfD\u00f3nde yace tu sonrisa escondida?<\/em><sup>1<\/sup><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Por Jean-Pierre Gorin<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Traducci\u00f3n: Jos\u00e9 Sarmiento Hinojosa<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>1.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo tremendamente irritante. Todos los art\u00edculos que leo sobre <em>O\u00f9 git votre sourire enfoui? <\/em>[<em>\u00bfD\u00f3nde yace tu sonrisa escondida?<\/em>, Pedro Costa, 2001] consiguen de alguna manera borrar el nombre de Pedro Costa de la ecuaci\u00f3n. La simple menci\u00f3n del g\u00e9nero en el que se supone que se inscribe esta pel\u00edcula basta para lograr ese truco, como si etiquetarla como \u201cdocumental\u201d fuera suficiente para prescindir de la necesidad de analizar las decisiones tomadas y la estrategia elaborada por el cineasta. Es como si Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie Straub estuvieran de alguna manera presentes milagrosamente y no <em>fueran presentados<\/em>. En resumen, hablar realmente de <em>O\u00f9 git<\/em>&#8230; ser\u00eda hablar de Costa (m\u00e1s exactamente, de la obra de Costa) incluso antes de hablar de los Straub (m\u00e1s exactamente, de la obra de los Straub). \u00bfQu\u00e9 hizo para ofrecernos a los Straub con tanta vitalidad?<\/p>\n\n\n\n<p>2.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante una de las \u00e9picas disputas que jalonan esta pel\u00edcula, la que de hecho le da t\u00edtulo y que surge de la dificultad de extraer del metraje el comienzo de una sonrisa en los ojos de un actor, Jean-Marie Straub, <em>sotto voce<\/em>, le lanza una pregunta a Dani\u00e8le Huillet: \u201cTienes un poco de miedo, \u00bfno?\u201d Escribirlo en la p\u00e1gina traiciona la gentileza y el amor que atemperan la iron\u00eda. No puedo evitar sentir que el miedo debi\u00f3 formar parte de la ecuaci\u00f3n para Costa desde el principio. \u00bfC\u00f3mo dar el peso justo a unos cineastas que apuestan la vida en la extracci\u00f3n de tales minucias esenciales? \u00bfC\u00f3mo lidiar con los requisitos del ejercicio (un retrato para la serie <em>Cin\u00e9astes de notre temps<\/em>) sin traicionar ni achatar? Y sospecho que cuando captur\u00f3 el ladrido exasperado y feroz de respuesta de Dani\u00e8le Huillet \u2014\u201dNo tengo miedo, estoy buscando\u201d\u2014 debi\u00f3 saber que iba por el buen camino.<\/p>\n\n\n\n<p>3.<\/p>\n\n\n\n<p>La rueda dentada de la pel\u00edcula recorriendo los engranajes de la mesa de montaje; el rebobinado de la imagen en movimiento y las bandas sonoras; las detenciones en el fotograma; las superposiciones de planos y el contraste de escalas en la uni\u00f3n de dos planos; la danza de marcas de l\u00e1piz graso; la explosi\u00f3n de luz blanca en la pantalla de la mesa de montaje o, por el contrario, la oscuridad absoluta y absorbente; el sonido de la cinta de montaje al estirarse; el golpe sordo e insistente de las empalmadoras de pel\u00edcula; el zumbido de los rebobinados; la penumbra de la sala de montaje; sus momentos de oscuridad absoluta; el intermitente destello de luz de la l\u00e1mpara sujeta a la mesa de montaje; los asistentes de montaje a un lado, recortando o limpiando silenciosamente la copia, con sus rostros encuadrados por una luz que parece sacada directamente de un cuadro de Georges de la Tour, etc. Incluso antes de empezar a seguir el camino de los Straub, como dir\u00eda Proust, para descubrir el montaje tal y como ellos lo practican, la pel\u00edcula se ancla en la materialidad del proceso de montaje. Lo convierte en su drama. Costa insiste en mantenernos all\u00ed durante la mayor parte de los ciento cuatro minutos de duraci\u00f3n. El ritmo entrecortado, el tartamudeo que da lugar a la forma a partir de la atenci\u00f3n implacable al material reunido seg\u00fan la idea, la intenci\u00f3n que presidi\u00f3 su recolecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>4.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto viene acompa\u00f1ado de una rigurosa puesta en escena del espacio. La altura de la c\u00e1mara est\u00e1 determinada por la escala de la montadora (Dani\u00e8le Huillet) sentada en la mesa de montaje; la distancia es en su mayor parte una invariante determinada por la necesidad de dejarle espacio. El montaje como una paciencia profundamente arraigada que se hace palpable por la forma en que Costa sostiene silenciosamente su mirada y respeta el espacio mental que Dani\u00e8le Huillet reclama constantemente o intenta recuperar. Pero decir eso no es precisar a\u00fan la inteligencia de la disposici\u00f3n visual que Costa construye para nosotros. Est\u00e1 su insistencia en descentrar el espacio, la monumentalidad de la mesa de montaje, reconocida y, sin embargo, atenuada por el hecho de que casi nunca se presenta de frente, de que el espectador la tiene en la periferia de su visi\u00f3n, a la izquierda de una l\u00ednea que divide el espacio y atrae nuestra atenci\u00f3n hacia una puerta que abre la sala de montaje a la monoton\u00eda de un pasillo institucional. El espacio de la sala de montaje visto en diagonal con los ojos del cineasta favorito de los Straub, John Ford. Qu\u00e9 tranquilidad debieron sentir estos cineastas tan exigentes y gru\u00f1ones al contemplar toda esta bisagra dram\u00e1tica&nbsp; entre el interior y el exterior que prepara el escenario adecuado para el drama que se avecina, todo a la escala adecuada, la m\u00e1quina anclando el espacio pero ofrecido sin los fetichismos habituales, los asientos de los montajistas, las bandejas y la intimidad forzada de la sala de montaje llevada a la en\u00e9sima potencia por el mero hecho de ese rect\u00e1ngulo abierto en el lado derecho del encuadre.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-ad2f72ca wp-block-group-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_00.36.34_2025.09.23_14.46.42-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14436\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_00.36.34_2025.09.23_14.46.42-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_00.36.34_2025.09.23_14.46.42-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_00.36.34_2025.09.23_14.46.42-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_00.36.34_2025.09.23_14.46.42.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_00.20.11_2025.09.23_14.45.59-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14437\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_00.20.11_2025.09.23_14.45.59-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_00.20.11_2025.09.23_14.45.59-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_00.20.11_2025.09.23_14.45.59-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_00.20.11_2025.09.23_14.45.59.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<p>5.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como consecuencia de esta rigurosa puesta en escena del espacio, los \u201cactores\u201d est\u00e1n perfectos. Pero incluso antes de hablar de esa perfecci\u00f3n, perm\u00edtanme insistir en el hecho de que el escenario no est\u00e1 simplemente ocupado por Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie Straub y los ocasionales asistentes en su papel de aplicados duendes del proceso de montaje. Perm\u00edtanme insistir en el hecho de que hay una tercera (o cuarta, si se cuenta a los asistentes) parte cuya presencia permite la articulaci\u00f3n del drama. Se trata del propio Costa, constantemente interpelado y obstinadamente silencioso. \u00c9l es nuestro sustituto, el que permite esta extraordinaria nota al pie en directo de su trabajo que Straub y, en menor medida, Huillet son persuadidos a hacer. Es esta presencia silenciosa la que provoca en Straub un extraordinario n\u00famero c\u00f3mico, expresado en las entonaciones y ritmos de un actor de Vigo o del primer Renoir; esta presencia silenciosa contra la que Jean-Marie Straub cree que tiene que interferir para dejar a Dani\u00e8le Huillet el tiempo y el espacio para pensar; esta presencia silenciosa que permite la diatriba rom\u00e1ntica contra las fuerzas que impiden al cine realizar su definici\u00f3n seg\u00fan Huillet y Straub.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>6.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 hace que los \u201cactores\u201d sean perfectos? Perfectos, primero y ante todo, porque, como muchas cosas en esa pel\u00edcula, Costa nos ofrece una visi\u00f3n tangencial de ellos. Este es un retrato que evita la frontalidad, esa postura abiertamente pornogr\u00e1fica que cineastas menos dotados que Costa reservan para los sujetos de tales \u201cretratos\u201d. Es una tangencialidad que se consigue tanto con la posici\u00f3n de la c\u00e1mara como con el artificio de la luz (o la negativa a crearla, que en \u00faltima instancia es lo mismo). Vemos perfiles, los ojos fijos en una mirada que va m\u00e1s all\u00e1 del encuadre, solicitada por las entonaciones de un di\u00e1logo siciliano, por el zumbido de los engranajes o por el rebobinado de una pista. Y cuando no vemos perfiles, vemos nucas u hombros. No est\u00e1n esculpidos por la fuente de luz; est\u00e1n abstra\u00eddos por ella. Es una pel\u00edcula pose\u00edda por el poder de la silueta. Los rostros que se nos presentan y que se nos permite vislumbrar tienden siempre a gravitar hacia ese estado: una bidimensionalidad abstra\u00edda que hace que tanto Dani\u00e8le Huillet como Jean-Marie Straub existan en la periferia de su propia obra, en un paciente reconocimiento, reflexi\u00f3n y configuraci\u00f3n de sus propiedades f\u00edsicas. Hay un rigor en esta abstracci\u00f3n de la forma humana, en esta voluntad de estar tan cerca de una figura y, sin embargo, no jugar nunca abiertamente al juego de rastrear la explicitud reveladora de una expresi\u00f3n. La ret\u00f3rica del retrato de Costa va en contra de todas las convenciones del retrato cinematogr\u00e1fico. No se nos invita a presenciar el florecimiento de una an\u00e9cdota memorizada en un rostro; no se nos invita a descifrar ni siquiera la fuerza de la convicci\u00f3n en la articulaci\u00f3n de una expresi\u00f3n: solo vemos cuerpos o partes de cuerpos esculpidos por la tenue pero potente luz que proviene del material f\u00edlmico que intentan moldear sin descanso. Siluetas bajo el brillo de su trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>7.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo el brillo de su trabajo. Perm\u00edtanme dedicar un poco m\u00e1s de tiempo a estas palabras. Estas siluetas de Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie Straub contra el brillo de la mesa de montaje abren m\u00e1s agujeros en la ret\u00f3rica del retrato cinematogr\u00e1fico que incluso series tan repletas de momentos maravillosos como <em>Cin\u00e9astes de notre temps <\/em>viven y mueren por ella. Estos momentos de <em>Sicilia!<\/em>, enrollados y desenrollados sin cesar en la mesa de montaje, jalonan la pel\u00edcula de Costa y le dan su tartamudeo creativo. Pero no son citas o ilustraciones de un discurso reificado que existir\u00eda <em>a posteriori<\/em>. Los momentos de <em>Sicilia!<\/em> que ocupan toda la pantalla son revocables y se presentan como tales. Son la materia que se moldea y se le da forma. Este es el milagro que nos ofrece la silueta: no el discurso sobre la obra, sino la obra misma, o m\u00e1s exactamente: el drama de cualquier obra consecuente, su ritmo, su obsesividad inherente, su acumulativo car\u00e1cter de esbozo y su lento crecimiento. Es una pel\u00edcula que se interesa sin descanso por el sudor que conlleva, por la batalla que conlleva, y que se propone la tarea de hacerla perceptible. En ese proceso hay una postura materialista que refleja la de los Straub, una atenci\u00f3n a los detalles de las circunstancias del momento (Dani\u00e8le Huillet, Jean-Marie Straub, una habitaci\u00f3n que da a un pasillo, los elementos inconexos de una idea cinematogr\u00e1fica en proceso de encontrar su forma, palabras lanzadas a la pantalla y entre ellos). Derrama sobre los creadores de <em>Sicilia! <\/em>la atenci\u00f3n que Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie Straub derraman sobre su propio material. En un momento, Costa decide pasar tiempo con uno de los personajes de <em>Sicilia!<\/em>. Es un largo mon\u00f3logo en un tren, en el que un personaje contrapone el profundo vac\u00edo de su alma con las razones mundanas que tiene para estar satisfecho. Por la forma en que se interpreta, es un mon\u00f3logo t\u00edpico de Straub\/Huillet, pronunciado con la atenci\u00f3n a los ritmos y las respiraciones que imparten a todos los actores no profesionales que logran persuadir para que trabajen con ellos. Pero es una de las pocas piezas de la pel\u00edcula de Costa que no se moldea ante nuestros ojos. Me pregunt\u00e9 por qu\u00e9, hasta que o\u00ed la voz de Straub murmurando las mismas palabras que el actor entona en la pantalla y hasta que o\u00ed a Dani\u00e8le Huillet subrayar el homenaje que Straub le hab\u00eda hecho a su actor al final de la toma: \u201cGiovanni, \u00a1nunca te voy a olvidar!\u201d. Entonces me di cuenta que ese era el tipo de gratitud que Costa quer\u00eda expresar hacia la generosidad de los Straub y su disposici\u00f3n a acogerlo en el trabajo de su obra. Todo a lo largo de <em>O\u00fa git<\/em>&#8230; se percibe la intensa emoci\u00f3n de un \u201c\u00a1Dani\u00e8le, Jean-Marie, nunca los voy a olvidar!\u201d. En el caso de los Straub, la generosidad que le agradecen a su actor es el resultado de la claridad de su propia intenci\u00f3n. Esto tambi\u00e9n se aplica a Costa: es la claridad de su intenci\u00f3n, su atenci\u00f3n al trabajo de la obra, su puesta en escena, lo que nos ofrece esta destilaci\u00f3n ejemplar del ethos de Straub, Huillet en el n\u00facleo de <em>O\u00fa git<\/em>&#8230;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-grid wp-container-core-group-is-layout-9649a0d9 wp-block-group-is-layout-grid\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_01.44.18_2025.09.23_14.51.08-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14438\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_01.44.18_2025.09.23_14.51.08-1024x768.jpg 1024w, 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Dani\u00e8le Huillet coma Jean-Marie Straub. Puede que me equivoque, pero Costa es, que yo sepa, el \u00fanico que no utiliza una \u201cy\u201d o una \u201c\/\u201d para unir estos dos nombres. Los une con la respiraci\u00f3n de una coma. No es uno de los milagros m\u00e1s peque\u00f1os de esta pel\u00edcula dar a sus espectadores una sensaci\u00f3n tan tangible de c\u00f3mo se desarroll\u00f3 esta colaboraci\u00f3n ejemplar. No es un milagro peque\u00f1o sacarnos de manera tan eficaz y elegante de la pat\u00e9tica asignaci\u00f3n de autor\u00eda relativa que sigue siendo la norma para la mayor\u00eda de los que abordan lo que insisten en ver como una bestia misteriosa, la colaboraci\u00f3n. Una vez m\u00e1s, Costa nos ofrece una sorpresa: en la oscuridad de la sala de montaje, bajo el brillo reflejado de su propio material, tiene lugar una comedia. Hay un hilarante pasaje del formal \u201cvous\u201d al informal \u201ctu\u201d, que punt\u00faa algunos de los momentos m\u00e1s vol\u00e1tiles creados por la necesidad de excavar adecuadamente el material. Est\u00e1n los empujones, su crescendo, la hilarante groser\u00eda del parloteo. Lo que sirve a la comedia es el hecho de que todo emerge de las siluetas, rebota en la penumbra de la sala de montaje o patina brevemente por la superficie de unos pocos fotogramas. Cualquier otra cosa, cualquier esfuerzo por capturar los forcejeos en los rostros de los \u201cactores\u201d habr\u00eda sido vulgaridad; cualquier otra cosa traicionar\u00eda su inocencia, su cualidad infantil. La mano segura de Costa est\u00e1 presente en toda la pel\u00edcula. Utiliza su presencia silenciosa para captar la \u201cpeque\u00f1a m\u00fasica\u201d de todo esto. La puerta que abre el espacio de la sala de montaje al pasillo de Le Fresnoy se convierte en utiler\u00eda. Este encuadre alrededor de la silueta de Jean-Marie Straub ilustra perfectamente una frase que \u00e9l atribuye a un viejo napolitano: en un momento la utiliza para hablar de los actores de <em>Sicilia!<\/em>: \u201cEl cuerpo es la forma del alma. Fue Tom\u00e1s de Aquino el que lo dijo. Era napolitano, sab\u00eda de lo que hablaba\u201d. En un giro c\u00f3mico, esta validaci\u00f3n de un principio fundamental de la est\u00e9tica de Straub, Huillet recae sobre el propio Jean-Marie Straub y nos muestra la forma de su cuerpo y la forma de su alma Traviesa. Baila a lo largo de la pel\u00edcula, canta a lo largo de la pel\u00edcula, murmura a lo largo de la pel\u00edcula o despotrica con el acento de un confederado de <em>Cero en conducta<\/em> que, a pesar de los a\u00f1os, a pesar de las pel\u00edculas, mantuvo su capacidad de rebeli\u00f3n y alegr\u00eda. Pero esta atenci\u00f3n prestada a la volubilidad c\u00f3mica de Jean-Marie Straub es tambi\u00e9n una forma de establecer a Dani\u00e8le Huillet. La atenci\u00f3n al cuerpo y, por tanto, al alma es, en \u00faltima instancia, igual de intensa, aunque m\u00e1s anclada. Ella encarna todos los gestos del montaje. Es a trav\u00e9s de ella que sentimos el peso de su larga paciencia. La vemos sentada durante tanto tiempo que verla de pie y moviendo las bandejas de montaje realmente parece el final del d\u00eda. O\u00edmos la tensi\u00f3n y el agotamiento de mantener la atenci\u00f3n. O\u00edmos la impaciencia que atraviesa la volubilidad irreprimible de Jean-Marie Straub y reclama algo de espacio y silencio para ella misma mientras aborda el material. Hay algo severo, exasperado, divertido, amoroso y tierno que pasa por turnos a trav\u00e9s de todo eso. Fluye en el espacio confinado de la sala de montaje de Dani\u00e8le a Jean-Marie; da sentido a esa coma con la que Costa uni\u00f3 sus nombres. Al final, esta pel\u00edcula consigue ofrecernos algo crucial. Desde Godard en adelante, las palabras \u201camor y trabajo\u201d se pronunciaron a menudo. En la mayor\u00eda de los casos, acaban teniendo el sonido hueco de los esl\u00f3ganes de una utop\u00eda para parejas. La atenci\u00f3n de Costa a los gestos y las enunciaciones convierte en realidad estas dos palabras. Al principio de la pel\u00edcula, al final de una batalla de montaje, o\u00edmos fuera de campo a Jean-Marie Straub preguntar cu\u00e1l es la diferencia entre las opciones que cada uno propuso. O\u00edmos a Dani\u00e8le Huillet decir \u201cMedio fotograma\u201d. Una coma, medio fotograma, amor y trabajo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>9.<\/p>\n\n\n\n<p><em>O\u00fa git<\/em>&#8230; reinventa la idea y la pr\u00e1ctica del retrato o, m\u00e1s en general, del homenaje. Gracias a su inteligencia y atenci\u00f3n, evita caer en la hagiograf\u00eda sensiblera. Nadie puso m\u00e1s de relieve ni hizo m\u00e1s tangible la dedicaci\u00f3n a la claridad, la convicci\u00f3n de que la imagen es apariencia y la convicci\u00f3n de que la forma es la mediaci\u00f3n material de una idea, que son el n\u00facleo de la obra de Danielle Huillet y Jean-Marie Straub. En resumen, nadie nos ofreci\u00f3 nunca una visi\u00f3n m\u00e1s clara del clasicismo que reivindicaban para s\u00ed mismos, y nadie dej\u00f3 m\u00e1s clara la legitimidad de esa reivindicaci\u00f3n. Nadie puso m\u00e1s de relieve la pol\u00edtica de tal afirmaci\u00f3n: la insistencia en la preservaci\u00f3n (de la naturaleza y la cultura) como el componente esencial de la revoluci\u00f3n. La sonrisa escondida que el t\u00edtulo de esta pel\u00edcula afirma que est\u00e1 enterrada (una mejor traducci\u00f3n de \u201cenfoui\u201d) y que necesita ser desenterrada es solo anecd\u00f3ticamente un centelleo en los ojos de un actor. Es la sonrisa del mundo que Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie Straub quieren excavar entre los escombros. El \u00faltimo plano de esta magn\u00edfica pel\u00edcula le da a esa b\u00fasqueda quijotesca toda su conmoci\u00f3n. Los cineastas, de espaldas a nosotros, husmean el oscuro teatro donde se proyecta <em>Der Tod des Empedokles <\/em>[<em>La muerte de Emp\u00e9docles<\/em>]. Se oyen, amortiguadas, las notas de \u201cHeiliger Dankgesang\u201d del Op. 132 de Beethoven. Dani\u00e8le Huillet sale por la izquierda, subiendo las escaleras hacia la cabina de proyecci\u00f3n. Jean-Marie Straub se sienta en las escaleras y su mano se agita suavemente al ritmo de la m\u00fasica. Solo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">San Diego, julio de 2007<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_01.38.23_2025.09.23_14.49.01-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14442\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_01.38.23_2025.09.23_14.49.01-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_01.38.23_2025.09.23_14.49.01-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_01.38.23_2025.09.23_14.49.01-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/where.does_.your_.hidden.smile_.lie_.2001.1080p.bluray.x264-usury.mkv_snapshot_01.38.23_2025.09.23_14.49.01.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>Nota:<\/strong> <sup>(1)<\/sup> Publicado por primera vez en portugu\u00e9s en <em>Cem mil cigarros: Os filmes de Pedro Costa<\/em>, ed. Ricardo Matos Cabo, Lisboa, Orfeu Negro, 2009. La presente versi\u00f3n es una traducci\u00f3n del ingl\u00e9s, publicada originalmente en <em>Jean-Marie Straub and Dani\u00e8le Huillet<\/em>, ed. Ted Fendt, Viena, SYNEMA \u2013 \u00d6sterreichisches Filmmuseum, 2016, pp. 156-161. [N. de E.]<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>La palmera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Por Roger Koza<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cEn la vida real no se hacen planos\u201d, dice ella, tras no poder resolver un inconveniente que compromete el encuadre y distintas tomas que implican un desplazamiento de la perspectiva respecto del espacio en el que tiene lugar la escena. El movimiento del ment\u00f3n del actor es parte del dilema. Por su parte, \u00e9l dice: \u201c\u00a1Aqu\u00ed se ve que montar no tiene nada que ver con la vida!\u201d. A\u00f1ade una afirmaci\u00f3n parad\u00f3jica: los elementos con los que se trabaja s\u00ed pertenecen a la vida. Ella y \u00e9l son ellos, los Straub, aunque por el car\u00e1cter de ella la pareja podr\u00eda haber sido los Huillet. La denominaci\u00f3n masculina del d\u00fao fue una resoluci\u00f3n propia de la \u00e9poca, una tara del tiempo. El sexismo no ten\u00eda ning\u00fan papel. Antes de los sexos, eso s\u00ed, preexist\u00eda otro ordenamiento, menos simb\u00f3lico que material: el de las clases sociales. Sobre esa diferencia jam\u00e1s hubo imprecisiones ni distracciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El di\u00e1logo aludido tiene lugar en una de las pel\u00edculas m\u00e1s hermosas de este siglo: <em>\u00bfD\u00f3nde yace tu sonrisa escondida? <\/em>(2001), de Pedro Costa. El retrato de Costa se ci\u00f1e a seguir el trabajo de los cineastas durante el montaje de una de sus pel\u00edculas m\u00e1s afables: <em>Sicilia!<\/em>. Ese film se estren\u00f3 en 1999, un a\u00f1o memorable si se repasan algunos t\u00edtulos (<em>El viento nos llevar\u00e1 <\/em>de Abbas Kiarostami; <em>Bella tarea <\/em>de Claire Denis; <em>El tiempo recobrado <\/em>de Ra\u00fal Ruiz). El relato se concentra en el regreso a Italia de un hombre que ha vivido en Nueva York por muchos a\u00f1os, entre otras cosas, para encontrarse con su madre. La pel\u00edcula toma el esqueleto de la novela antifascista de Elio Vittorini titulada <em>Conversaciones en Sicilia<\/em>, publicada en 1941. La adjetivaci\u00f3n de la novela le confiere a la pel\u00edcula un valor inesperado para el presente: la austeridad de la pel\u00edcula y su descreencia sobre el dinero como un valor incuestionable son intempestivas en estos tiempos. Lo que se representa es inconmensurable. La materia l\u00edmpida y a secas, la ubicua luz que se dispersa sin obst\u00e1culos por el espacio, la palabra sin mediaciones recobran la experiencia de un mundo que ya no es el nuestro. En aquel mundo se puede creer. La \u00faltima escena es la mejor medicina contra el presente: la ret\u00f3rica del afilador en el desenlace y su encuentro con el protagonista constituyen un fragmento de una memoria de lo que puede ser estar en el mundo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay dos versiones de <em>\u00bfD\u00f3nde yace tu sonrisa escondida? <\/em>(2001), debido a que form\u00f3 parte del m\u00edtico programa <em>Cin\u00e9ma, de notre temps<\/em>. No cambia en mucho, aunque el tiempo ganado por la versi\u00f3n completa de 104 minutos es un tesoro. Lo que se aprende al ver a la pareja de cineastas trabajando es dif\u00edcil de leer. Cada minuto contiene un posible secreto. Al ser una pel\u00edcula sobre lo microsc\u00f3pico todo es susceptible de adquirir un sentido inesperado. El t\u00edtulo elegido por Costa remite a una escena en la que el personaje principal est\u00e1 viajando en tren y mantiene un breve di\u00e1logo con un pasajero. A los Straub les interesa algo muy espec\u00edfico que sucede en ese momento y Costa lanza a trav\u00e9s del t\u00edtulo el ancla conceptual. Est\u00e1 bien que as\u00ed sea, pero no clausura otros caminos posibles. \u00bfQu\u00e9 pasa en ese pasaje? El personaje parece sonre\u00edr. \u00bfC\u00f3mo saberlo?<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-ad2f72ca wp-block-group-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.39_2025.12.27_22.17.01-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14533\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.39_2025.12.27_22.17.01-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.39_2025.12.27_22.17.01-300x169.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.39_2025.12.27_22.17.01-768x432.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.39_2025.12.27_22.17.01-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.39_2025.12.27_22.17.01.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.35_2025.12.27_22.16.47-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14534\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.35_2025.12.27_22.16.47-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.35_2025.12.27_22.16.47-300x169.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.35_2025.12.27_22.16.47-768x432.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.35_2025.12.27_22.16.47-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.35_2025.12.27_22.16.47.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.30_2025.12.27_22.16.35-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14535\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.30_2025.12.27_22.16.35-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.30_2025.12.27_22.16.35-300x169.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.30_2025.12.27_22.16.35-768x432.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.30_2025.12.27_22.16.35-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Where.Does_.Your_.Hidden.Smile_.Lie_.2001.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-acorn.mkv_snapshot_00.27.30_2025.12.27_22.16.35.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<p>El nacimiento de cualquier mueca en una fisionom\u00eda significa que algo no visible se escribe en la superficie cut\u00e1nea. Lo que est\u00e1 en juego es c\u00f3mo se materializa un estado de \u00e1nimo. La inscripci\u00f3n de una emoci\u00f3n es lo que le preocupa a Dani\u00e8le Huillet; quiere entrever con sus propios ojos de escalpelo el instante preciso en que la gesticulaci\u00f3n irrumpe y tomar una decisi\u00f3n sobre la duraci\u00f3n del plano. El corte de un plano y el <em>raccord<\/em> implicado en cualquier secuencia entre dos cortes no se conciben ac\u00e1 por tribulaciones de continuidad narrativa y gestual, sino por una inquietud mayor que no se expresa como silogismo, pero gu\u00eda el modo en el que razona est\u00e9ticamente Huillet: la aparici\u00f3n de ese movimiento en la cara es el signo min\u00fasculo del esp\u00edritu sobre el cuerpo. Los gestos, la fuerza f\u00edsica que agita una ceja, la boca y la comisura de los labios son el equivalente al fen\u00f3meno del viento en el mundo: no se ve en s\u00ed, sino en relaci\u00f3n con lo que afecta. Al decir esp\u00edritu, por cierto, no se necesita postular una metaf\u00edsica. Como los Straub, se puede hablar empleando este l\u00e9xico exang\u00fce ateni\u00e9ndose a un materialismo no exento de una cualidad l\u00fadica y menos todav\u00eda refractario del encantamiento que pueden evocar las palabras. Los sentimientos no se perciben directamente, sus consecuencias se dibujan en la carne y con suerte se comunican a trav\u00e9s de palabras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre la pel\u00edcula de Costa se ha escrito much\u00edsimo. Hay un texto glorioso e ineludible de Adrian Martin, all\u00ed se comprende para siempre el trabajo en el cine y el cine como trabajo. La aproximaci\u00f3n a la pel\u00edcula es reiterada porque el film lo impone. Nadie duda que se trata de una pel\u00edcula sobre el montaje. \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda desdecir tal evidencia? Pero no es solo eso. Es tambi\u00e9n una pel\u00edcula sobre montaje en un episodio singular\u00edsimo de la historia de las im\u00e1genes. En plena mutaci\u00f3n ontol\u00f3gica de la imagen, Costa filma digitalmente la experiencia t\u00e1ctil del montaje tal como fue hecho y concebido en el siglo XX. En este sentido, se trata de un testimonio dial\u00e9ctico de primer orden. El punto de partida es material anal\u00f3gico, el registro y la edici\u00f3n posteriores son digitales, pero la pel\u00edcula es la s\u00edntesis de esos dos momentos conceptualmente en oposici\u00f3n, de lo que se predica un testimonio sobre algo que fue y cuya concepci\u00f3n en s\u00ed se resguarda en lo que se llega a ver, pero tambi\u00e9n se actualiza en el trabajo del propio Costa para que una tradici\u00f3n pase de una ontolog\u00eda a otra.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero \u00bfes <em>\u00bfD\u00f3nde yace tu sonrisa escondida? <\/em>solamente una lecci\u00f3n de montaje?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Volver a <em>Sicilia! <\/em>despu\u00e9s de la pel\u00edcula de Costa es muy recomendable. Es cierto que la pel\u00edcula es siempre el fuera de campo del montaje y viceversa, porque lo que nunca se consigue saber de una pel\u00edcula finalizada al verla es c\u00f3mo se lleg\u00f3 a decidir lo que es en s\u00ed. La sustracci\u00f3n es invisible. Pero hay algo menos evidente en la pel\u00edcula de Costa que reci\u00e9n cobra importancia en el desenlace y permite reconsiderar aun toda la pel\u00edcula de los Straub.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, volver a <em>Sicilia! <\/em>consistir\u00e1 en prestar atenci\u00f3n a cada decisi\u00f3n de encuadre en cada uno de sus planos a partir de haber sido testigo de la discusi\u00f3n que mantiene la pareja sobre la aparici\u00f3n intermitente de las hojas de una palmera en el centro superior del plano en el desenlace de la pel\u00edcula. Hubo un descuido en el momento de filmar, as\u00ed lo entienden, y habr\u00e1 que hallar alguna soluci\u00f3n. No se puede volver a filmar. Son cineastas sin dinero. Sucede que el ojo de Huillet no puede ignorar la intrusi\u00f3n min\u00fascula de esa hoja, todav\u00eda menos perceptible que el nacimiento de la sonrisa. Sin embargo, el problema es de otra \u00edndole.<\/p>\n\n\n\n<p>Encuadrar significa pensar la relaci\u00f3n de todo lo que est\u00e1 y no est\u00e1 como un conjunto implicado que no puede nunca permanecer est\u00e1tico frente al tiempo de registro. El que encuadra establece prioridades; hay una racionalidad de encuadre que suele orientar la posici\u00f3n de la c\u00e1mara y lo que se ha escogido para que est\u00e9 frente a c\u00e1mara en funci\u00f3n de un prop\u00f3sito. El desasosiego de Huillet dista de ser narrativo. La escena es la m\u00e1s hermosa de la pel\u00edcula: los actores vibran el texto, la felicidad de uno contagia al otro. Empero, la hoja de la palmera es un polizonte del espacio visual y se alcanza a divisar. \u00bfQu\u00e9 importancia puede tener?, \u00bfa qui\u00e9n le interesa?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta es en verdad la pel\u00edcula completa. Cada plano suele desafiar el sentido natural de localizaci\u00f3n. Los planos y contraplanos, por ejemplo, responden a una geometr\u00eda de ubicaci\u00f3n rar\u00edsima. La distribuci\u00f3n de los escasos objetos y la relaci\u00f3n con la luz no es dominio del acaso. Disponer algo frente a c\u00e1mara es trabajar con la materia del mundo para algo que ya no ser\u00e1 lo mismo. \u00bfNo es el problema de la palmera una suerte de holograf\u00eda de un principio est\u00e9tico que rige el cine de los Straub? Esta inquietud ubicua, a cada paso-plano, consiste en ser consciente del materialismo del cine a secas. Antes de narrar, hay que parir un mundo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Habr\u00eda que decir algo m\u00e1s sobre lo mismo, pero ahora en relaci\u00f3n con lo no visto, cerrando los ojos y escuchando el paso de los planos. El sonido de <em>Sicilia! <\/em>es otro misterio; no existe un principio de igualaci\u00f3n sonoro que se mueva sin detenerse en la sucesi\u00f3n planos, el sentido del <em>raccord<\/em> sonoro no est\u00e1 configurado como un sost\u00e9n en bloque, preferencialmente homog\u00e9neo, que deba reunir la perspectiva de los planos bajo la conquista de unidad. Es un sonido de paralaje, si se puede decir as\u00ed, y como muchos han dicho, la disyunci\u00f3n entre el sonido y la imagen es una exigencia formal para los cineastas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nada se puede escuchar y ver igual, despu\u00e9s de comprender la exigencia que se cifra en la bendita palmera y la entrada de sus hojas en el cuadro. Quien preste atenci\u00f3n a ese detalle ya no volver\u00e1 a ver jam\u00e1s ning\u00fan encuadre del mismo modo. De ah\u00ed en m\u00e1s, cada encuadre revelar\u00e1 bastante de la b\u00fasqueda consciente de quien filma y mucho de lo que ha descuidado cuando decidi\u00f3 un lugar, algunas personas y ciertos objetos en un espacio que los amalgama. Detr\u00e1s de todo esto, no anida una enfermedad o una man\u00eda de control. Es simplemente la responsabilidad m\u00e1xima de una cineasta, quien emplea la materia del mundo para escribir con im\u00e1genes y sonidos sobre el mundo y del mundo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"739\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Sicily.1999.1080p.BluRay.FLAC.1.0.x264-JKP.mkv_snapshot_01.03.01_2025.12.27_22.12.44-1024x739.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14536\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Sicily.1999.1080p.BluRay.FLAC.1.0.x264-JKP.mkv_snapshot_01.03.01_2025.12.27_22.12.44-1024x739.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Sicily.1999.1080p.BluRay.FLAC.1.0.x264-JKP.mkv_snapshot_01.03.01_2025.12.27_22.12.44-300x217.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Sicily.1999.1080p.BluRay.FLAC.1.0.x264-JKP.mkv_snapshot_01.03.01_2025.12.27_22.12.44-768x554.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Sicily.1999.1080p.BluRay.FLAC.1.0.x264-JKP.mkv_snapshot_01.03.01_2025.12.27_22.12.44.jpg 1496w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Amor fuerte: reflexiones sobre algunas ideas y pr\u00e1cticas de Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie Straub<sup>1<\/sup><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">John Gianvito<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Traducci\u00f3n: Sof\u00eda Celeste Vera<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Mi primer encuentro en una sala de cine con la obra de Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie Straub sucedi\u00f3 en mayo de 1976 en el hace mucho tiempo desaparecido Theater Vanguard de Los \u00c1ngeles. Fue una proyecci\u00f3n de <em>Moses und Aron <\/em>[1973]. Todav\u00eda conservo el programa como recuerdo. Como no ten\u00eda auto en ese momento de alguna manera logr\u00e9 convencer a unos compa\u00f1eros de la universidad en la que estaba estudiando (CalArts) de que era algo que val\u00eda la pena. No recuerdo perfectamente sus reacciones, pero una cosa fue clara: no me decepcion\u00e9. A pesar de haber pasado demasiado tiempo de mi juventud mirando pel\u00edculas en la oscuridad (aunque de una variedad bastante amplia), todav\u00eda puedo rememorar cu\u00e1n notablemente diferente fue la experiencia. Aunque estaba seguro de no <em>entenderlo<\/em> todo, desde el primer plano de Mois\u00e9s ya estaba intrigado, aunque desconcertado por el inusual encuadre y ritmo at\u00edpico, valorando por intuici\u00f3n el montaje casi brusco y, contando con algo de conocimiento previo de lo que nos esperaba, satisfecho de haber sido m\u00e1s o menos capaz de seguir el libreto. Ciertamente, todav\u00eda no estaba en condiciones de entender c\u00f3mo la pel\u00edcula a la vez respeta y radicaliza la \u00f3pera de Sch\u00f6nberg, pero la riqueza de la pugna entre las ideas y el modo en que se transmiten, entre el misticismo y la persuasi\u00f3n, y la muy contempor\u00e1nea imagen de un p\u00fablico atrapado en el duelo entre dos potenciales l\u00edderes, era coherente. Mirando atr\u00e1s, la impresi\u00f3n que m\u00e1s persiste es el nivel de concentraci\u00f3n que toda la experiencia requer\u00eda (aunque <em>exig\u00eda <\/em>seguro sea la palabra m\u00e1s apropiada).<\/p>\n\n\n\n<p>Tantos a\u00f1os despu\u00e9s, vi la mayor\u00eda de las pel\u00edculas de Straub\/Huillet, muchas de ellas varias veces. Sigo sin ser un disc\u00edpulo ni un estudioso de su obra. Mi propio camino cinematogr\u00e1fico sigue su curso y, como sol\u00eda decir la querida Chantal Akerman, \u201cno tengo una teor\u00eda. Es lo que sea que necesite\u201d. Tengo pocas dudas de que, si los Straub hubieran visto mis pel\u00edculas, tendr\u00edan cosas para criticar. No importa (adem\u00e1s, yo tambi\u00e9n). Lo que s\u00ed importa, y de hecho bastante, es el ejemplo que marcaron, incluso si no pensaron que significar\u00eda algo para alguien m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>No deseo ser hiperb\u00f3lico, y otros tendr\u00e1n su propia forma de medir estas cosas, pero en mi experiencia fue muy raro encontrar a dos individuos tan decididamente leales al coraje de sus convicciones (\u00a1y entre s\u00ed!) como Jean-Marie Straub y Dani\u00e8le Huillet. Lo que siempre me pareci\u00f3 y me sigue pareciendo muy interesante es no solo c\u00f3mo esas convicciones son reveladas en sus pel\u00edculas, sino tambi\u00e9n c\u00f3mo exponen pr\u00e1cticamente todos los aspectos de la manera en que hacen dichas pel\u00edculas. Y esto ya es suficiente. Esto es \u00fatil. Mientras uno solo puede imaginarse los sacrificios y el precio a pagar por defender sus creencias de manera tan tenaz, el hecho de que por alrededor de 43 a\u00f1os Jean-Marie Straub y Dani\u00e8le Huillet lo hayan logrado a <em>su manera<\/em> (como sigue siendo el caso para Straub en solitario) es para m\u00ed totalmente estimulante. Cada vez que tengo la oportunidad de ver una de sus obras o leer uno de sus textos o entrevistas, me recuerdan una y otra vez que siempre se puede trabajar m\u00e1s duro, reflexionar m\u00e1s profundamente, continuar demandando m\u00e1s de uno mismo y de aquellos a nuestro alrededor (y no solo como cineasta). Fue, en diferentes ocasiones, tan tonificante como provocador. Entonces, con el esp\u00edritu de intentar ser un poco \u00fatil, hete aqu\u00ed un breve compendio de algo de lo que me llevo y algo de lo que contin\u00fao rumiando.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-content-justification-center is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-94bc23d7 wp-block-group-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"750\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/00000.mpls_snapshot_00.03.00_2025.08.28_10.11.07-1-1024x750.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14482\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/00000.mpls_snapshot_00.03.00_2025.08.28_10.11.07-1-1024x750.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/00000.mpls_snapshot_00.03.00_2025.08.28_10.11.07-1-300x220.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/00000.mpls_snapshot_00.03.00_2025.08.28_10.11.07-1-768x563.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/00000.mpls_snapshot_00.03.00_2025.08.28_10.11.07-1.jpg 1409w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"749\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/00000.mpls_snapshot_01.24.51_2025.08.28_10.14.21-1-1024x749.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14483\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/00000.mpls_snapshot_01.24.51_2025.08.28_10.14.21-1-1024x749.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/00000.mpls_snapshot_01.24.51_2025.08.28_10.14.21-1-300x219.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/00000.mpls_snapshot_01.24.51_2025.08.28_10.14.21-1-768x561.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/00000.mpls_snapshot_01.24.51_2025.08.28_10.14.21-1.jpg 1398w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<p><strong>Generosidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Algunas de las declaraciones hechas por Jean-Marie Straub a lo largo de los a\u00f1os tuvieron resonancia en mi propia pr\u00e1ctica, entre ellas: \u201cHacemos nuestras pel\u00edculas para que el p\u00fablico pueda levantarse y salir de la sala\u201d. Sin duda, los detractores pueden aprovechar esas palabras con regodeo y retrucar: \u201cBueno, si ese es tu objetivo, \u00a1lo lograste bastante bien!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLas pel\u00edculas que pretenden estar hechas para las masas\u201d, argumenta Straub, \u201cen realidad est\u00e1n hechas para mantenerlas en su lugar, para violentarlas o fascinarlas. En consecuencia, estas pel\u00edculas est\u00e1n hechas de tal manera que no le dan a la gente la libertad para levantarse e irse. Nuestras pel\u00edculas est\u00e1n hechas para que el p\u00fablico pueda irse si lo desea\u201d. Huillet clarifica que no es que los haga felices que la gente decida irse de sus pel\u00edculas, \u201cpero claramente involucra un riesgo, porque quienes se van podr\u00edan haberse conmovido si hubieran visto m\u00e1s\u201d. La fuerza de tal enfoque es la negativa a participar en cierto fascismo de la narrativa cinematogr\u00e1fica convencional, que consiste en mantenerte en tu asiento, controlar tu mirada, orquestar tus emociones y no darte suficiente espacio para pensar. Para Straub y Huillet, hay una generosidad intr\u00ednseca en el rechazo al empleo usual de dispositivos dram\u00e1ticos tradicionales dise\u00f1ados para \u201cenganchar\u201d a los espectadores y mantenerlos cautivos. Ven\u00ed, mir\u00e1, escuch\u00e1\u2026 o no.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>No creo que una pel\u00edcula deba en absoluto imponer las ideas del director. \u00c9l debe proponer ideas que la gente pueda aceptar o rechazar. No debe imponerlas, no importa cuales sean. Incluso si quiere que la gente participe en sus ideas, debe presentarlas en formas radicalmente diferentes que las pel\u00edculas comerciales. Si usara estos mismos m\u00e9todos de venta para vender sus autoproclamadas bellas y buenas ideas, ser\u00eda una contradicci\u00f3n absurda, porque estos m\u00e9todos solo te golpean en la cabeza, e incluso si te golpean en la cabeza con la mejor de las intenciones, te duele igual. Si te muestro un objeto audiovisual que te ensordece o te ciega bajo el pretexto de convencerte de una idea bella y buena, ni siquiera puedo transmitirte esa idea porque debe ser percibida por los mismos sentidos que acabo de disminuir. As\u00ed, lo \u00fanico que lograr\u00eda es volverte m\u00e1s inconsciente<sup>2<\/sup>. [JMS]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Devolviendo el favor. Recientemente, me encontr\u00e9 con la an\u00e9cdota de que, al comienzo de su carrera, Jim Jarmusch conoci\u00f3 a Straub y Huillet en el circuito de festivales y le donaron algunos negativos en blanco y negro de <em>Klassenverh\u00e4ltnisse <\/em>[1984] para ayudarlo a completar <em>Stranger than Paradise <\/em>(1984). Esto me record\u00f3 a Glauber Rocha, quien generosamente don\u00f3 el dinero de un premio que acababa de recibir por <em>Terra em transe<\/em> (1967) para ayudar a completar <em>Chronik der Anna Magdalena Bach <\/em>[1964]. Tambi\u00e9n me viene a la memoria la proyecci\u00f3n a la que asist\u00ed en el estreno estadounidense de <em>Trop t\u00f4t\/Trop tard<\/em> [1981] en el antiguo Collective for Living Cinema en Nueva York. Sin anunciarlo previamente, Straub y Huillet decidieron que primero le mostrar\u00edan al p\u00fablico un cortometraje en Super-8 de un joven cineasta que hab\u00edan conocido ese mismo dia (radicado en Nueva Jersey, aunque nunca pude confirmar su nombre), lo proyectaron dos veces y lo discutieron antes de pasar a la proyecci\u00f3n de su propia pel\u00edcula. Mientras que Straub y Huillet elogiaban de manera constante y en\u00e9rgica la importancias de un pante\u00f3n muy cl\u00e1sico de directores, incluyendo a Renoir, Dreyer, Ford, Mizoguchi, Stroheim, Lang, Godard y otros, tambi\u00e9n hac\u00edan un esfuerzo por destacar la obra de algunos cineastas, tanto del pasado como contempor\u00e1neos, mucho menos reconocidos, incluyendo a Jean Gr\u00e9millon, Luc Moullet, Frans van de Staak, Peter Nestler, Jean-Claude Rousseau e Yann Troller.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"600\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/straubandhuillet01.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14391\" style=\"aspect-ratio:1.6666767839256988;object-fit:cover;width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/straubandhuillet01.jpg 1000w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/straubandhuillet01-300x180.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/straubandhuillet01-768x461.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Trabajo\/\u00e9tica (sobre hacer pel\u00edculas pol\u00edticamente)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>&#8230;si hac\u00e9s una pel\u00edcula de manera pol\u00edtica, o sea, organizando lo que hac\u00e9s, eso implica ignorar a los agentes de casting o la taquilla, que te dicen qu\u00e9 hacer y qu\u00e9 no hacer para conseguir financiamiento: sin Depardieu, no hay pel\u00edcula; sin la \u00faltima estrella, no hay dinero del CNC [Centre national du cin\u00e9ma et de l\u2019image anim\u00e9e (Centro Nacional del Cine y la Imagen Animada)]; no pod\u00e9s ir a Cannes, etc\u2026 De lo contrario, adem\u00e1s de no hacer pel\u00edculas pol\u00edticamente, no logr\u00e1s hacer lo que quer\u00e9s. Brecht mismo ya lo expres\u00f3 en su pr\u00f3logo a <em>Kuhle Wampe<\/em>: \u201cla organizaci\u00f3n nos cost\u00f3 mucho m\u00e1s que <em>die k\u00fcnstlerische Arbeit<\/em>\u2026 el trabajo art\u00edstico en s\u00ed mismo\u201d<sup>3<\/sup>. [JMS]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Dado que no suelen exponer las dificultades de su trabajo, solo tengo un atisbo de las penurias que Straub y Huillet pasaron para hacer las pel\u00edculas que hicieron de la manera en que quisieron hacerlas. Atisbos de a\u00f1os de planificaci\u00f3n y preparaci\u00f3n, de exhaustivos viajes en coche, caminatas, hacer dedo en busca de la locaci\u00f3n adecuada, de innumerables y meticulosos ensayos con sus elencos durante meses sin parar, a veces con un a\u00f1o o m\u00e1s de antelaci\u00f3n al proyecto propuesto. Un ejemplo es <em>Chronik der Anna Magdalena Bach<\/em>, una pel\u00edcula que esperaron diez a\u00f1os para hacer y no solamente debido a la falta de financiamiento. De hecho, en un momento les ofrecieron el doble del presupuesto solicitado con tal de que eligieran al m\u00e1s renombrado Herbert von Karajan como Bach en lugar de insistir con Gustav Leonhardt. Pero insistieron y esperaron hasta poder hacer su pel\u00edcula. Al final, queda la clara impresi\u00f3n de que en toda su obra no hay ni un solo fotograma fuera de lugar, ni una decisi\u00f3n en la preproducci\u00f3n, producci\u00f3n o posproducci\u00f3n que no haya sido cuidadosamente considerada o de la que ahora se arrepientan. \u00bfCu\u00e1ntos de nosotros, si es que alguno, podemos decir lo mismo de nuestro trabajo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>En cada una de sus producciones, era costumbre pagar siempre al equipo al principio de la semana, sin exigir, como en el cl\u00e1sico modelo capitalista, tener que probar repetidamente el valor de uno a lo largo de la semana para recibir la remuneraci\u00f3n. Al final de cada largo d\u00eda de rodaje, casi siempre los Straub llevaban la pel\u00edcula al laboratorio, no por una ansiedad excesiva sobre su entrega segura, sino por el deseo de permitir a sus asistentes dormir un poco m\u00e1s. De manera similar, se cuenta que siempre eran Straub y Huillet quienes hac\u00edan la \u00faltima limpieza y barrido, nunca crey\u00e9ndose demasiado importantes como para dejar semejantes necesidades tan poco glamorosas a otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho antes de que Clint Eastwood abandonara el h\u00e1bito de gritar \u201c\u00a1Acci\u00f3n!\u201d o \u201c\u00a1Corte!\u201d en sus sets de direcci\u00f3n para eliminar tensi\u00f3n innecesaria<sup>4<\/sup>, esto ya era una pr\u00e1ctica com\u00fan en los rodajes de Straub\/Huillet. Jean-Marie simplemente dec\u00eda algo como \u201cSi les parece\u201d y conclu\u00eda con \u201cGracias, bien, eso es todo\u201d. Se puede sentir c\u00f3mo un detalle tan simple \u2014la eliminaci\u00f3n de este protocolo rutinario y su sutil sensaci\u00f3n de azote de l\u00e1tigo\u2014 podr\u00eda contribuir a que los actores se sintieran m\u00e1s respetados.<\/p>\n\n\n\n<p>Ning\u00fan detalle es demasiado peque\u00f1o. \u201cLa frase que escuch\u00e1bamos m\u00e1s a menudo, incluso antes de <em>Machorka-Muff <\/em>[1963], cuando insist\u00edamos en un detalle determinado\u2026 porque pens\u00e1bamos que no exist\u00edan los detalles\u2026 siempre dec\u00edan: \u2018Nadie se va a dar cuenta, nadie lo va a ver\u2019, tambi\u00e9n cuando se trataba del sonido: \u2018Nadie se va a dar cuenta, nadie lo va a captar\u2019. Esto se basa en un desprecio hacia el p\u00fablico, o un enga\u00f1o, lo que viene a ser lo mismo. Pero cuando alguien realmente sabe algo sobre vestuario, y no solo aprendi\u00f3 un par de cosas sueltas, sabe que en un determinado per\u00edodo hay muchas m\u00e1s posibilidades abiertas que las que uno realmente piensa; no es tan limitado. Lo mismo ocurre con los muebles. Nosotros mismos tuvimos esta experiencia, tambi\u00e9n \u00e9ramos poco educados e ingenuos. Por lo general, uno solo conoce lo t\u00edpico y no lo at\u00edpico. La gente cree que en el per\u00edodo barroco colgaban ciertos cuadros en las paredes y que hab\u00eda tapices y cortinas por todas partes, y luego uno lee en un libro escrito por alguien que es especialista en estos temas: \u2018En el per\u00edodo barroco, la gente \u2014excepto, claro, quienes viv\u00edan en un palacio\u2014 ten\u00eda muy pocos muebles, como mucho un armario en una habitaci\u00f3n, por lo general nada en las paredes y tampoco cortinas\u2019, y cuando alguien lo ve recreado as\u00ed dice: \u2018Eso es una caricatura, eso no es lo suficientemente hist\u00f3rico\u2019\u201d<sup>5<\/sup>. [JMS]<\/p>\n\n\n\n<p>Con lo dicho anteriormente, el hecho de que las pel\u00edculas de Straub\/Huillet hayan sido caracterizadas con frecuencia como minimalistas podr\u00eda sugerir que esta austeridad percibida es el resultado de alg\u00fan rasgo estil\u00edstico deliberado, o que est\u00e1 dictada simplemente por la necesidad de trabajar dentro de sus limitados recursos. M\u00e1s bien, es la consecuencia de trabajar dentro de su \u00e9tica. \u201cSi, en el plano est\u00e9tico, practic\u00e1s la misma inflaci\u00f3n que alimenta tanto a la sociedad capitalista como al mundo en que vivimos, entonces no tiene sentido; no sos m\u00e1s que agua para su molino\u201d<sup>6<\/sup>. [DH]<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que todav\u00eda podr\u00eda percibirse como lujoso es la ya mencionada cantidad de pel\u00edcula t\u00edpicamente utilizada en cada toma (lo que, por supuesto, tambi\u00e9n permiti\u00f3 el montaje de m\u00faltiples versiones de varias de sus pel\u00edculas posteriores). Straub defiende esto como algo integral para lograr los resultados que buscan, se\u00f1alando que Chaplin a veces filmaba hasta 100 tomas para alcanzar la perfecci\u00f3n que todos admiramos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se documenta de manera instructiva y a menudo humor\u00edstica en <em>O\u00f9 g\u00eet votre sourire enfoui?<\/em> [2001] de Pedro Costa, las exigencias de la sala de montaje para Straub y Huillet, en la que los debates pueden concentrarse en la diferencia de un solo fotograma, no son menos intensas ni rigurosas que las de cualquier otra etapa de su proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso despu\u00e9s de finalizado el montaje, los Straub no se limitaban a externalizar ciegamente el subtitulado de sus pel\u00edculas a distintos idiomas; Huillet a menudo realizaba ella misma las laboriosas traducciones o supervisaba la elecci\u00f3n de los traductores (asesorando, pero sin ejercer un control dictatorial sobre ellos). Adem\u00e1s, dentro del trabajo de subtitulado, se decid\u00eda peri\u00f3dicamente omitir los subt\u00edtulos para que el p\u00fablico, en ocasiones, pudiera experimentar las im\u00e1genes sin obst\u00e1culos y escuchar m\u00e1s plenamente el sonido, incluyendo la cadencia y musicalidad de las palabras pronunciadas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"702\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Straub-and-Huillet-1-1024x702.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14539\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Straub-and-Huillet-1-1024x702.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Straub-and-Huillet-1-300x206.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Straub-and-Huillet-1-768x527.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Straub-and-Huillet-1.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Inteligencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como cualquiera que admire la obra de Straub\/Huillet, a menudo atestig\u00fc\u00e9, le\u00ed y debat\u00ed con aquellos para quienes estas obras parecen excesivamente, incluso exasperantemente, desafiantes; percibidas como demasiado intelectuales \u2014elitistas\u2014 u opacas\u2026 Tampoco soy inmune a la experiencia de sentirme puesto a prueba o confundido por los desaf\u00edos que estas obras pueden plantear. Por esto result\u00f3 reconfortante descubr\u00ed por primera vez que el propio inter\u00e9s declarado de Straub y Huillet era explorar textos que \u201cse resisten\u201d a ellos, que ellos tambi\u00e9n emprend\u00edan una lucha con cada texto literario elegido, una lucha que se extiende a lo largo de cada etapa de la producci\u00f3n. Aunque no siempre estoy convencido del valor de abordar textos tan dif\u00edciles, a veces inflexibles, sigo sinti\u00e9ndome intrigado y respetuoso de las razones de Straub, quien defiende que \u201c\u2026nunca pod\u00e9s hacer que tus pel\u00edculas sean suficientemente inteligentes porque la gente ya tiene suficiente estupidez con que lidiar en su trabajo y vida diaria\u201d<sup>7<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Belleza (volver en s\u00ed)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el magn\u00edfico libro de Barton Byg sobre las pel\u00edculas alemanas de Straub\/Huillet, <em>Landscapes of Resistance<\/em>, \u00e9l cuenta que, ante la sugerencia de alguien de que sus pel\u00edculas \u201cparecen construidas sobre un sistema estricto, basado en la renuncia\u201d, Dani\u00e8le Huillet respondi\u00f3: \u201cEspero que no sea <em>solo <\/em>eso. Espero que tambi\u00e9n se pueda sentir sensualidad y placer [<em>Lust<\/em>] al mismo tiempo. Sentir la fragancia de las cosas\u201d. A\u00fan me desconcierta que pel\u00edculas tan vivas espacialmente y palpitantes de intensa emoci\u00f3n puedan ser consideradas por algunos como tan secas, fr\u00edas y distantes. Tal vez se marcharon antes de darles una oportunidad. O tal vez, en su rechazo total a tales obras, otras cosas quedan claras. En otro comentario de Straub, que parecer\u00eda entrar un poco en contradicci\u00f3n con la anterior observaci\u00f3n sobre la apertura y generosidad de las estructuras formales de su obra, afirma: \u201cCreo que estas pel\u00edculas encuentran a su p\u00fablico al dividir. Uno divide al p\u00fablico\u2026 Son las l\u00edneas divisorias las que crean al propio p\u00fablico. Y las l\u00edneas divisorias terminan, de una manera u otra, siendo l\u00edneas que corresponden a las l\u00edneas de clase y de la lucha de clases. Eso creo, o espero\u201d<sup>8<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u2026ten\u00e9s que tratar a las personas como adultos y ayudarlas a ver y escuchar, ya que solo cuando sus sentidos est\u00e9n afinados va a empezar a desarrollarse su conciencia<sup>9<\/sup>. [DH]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Hay quienes envenenan el planeta y quienes envenenan las almas. Nuestras pel\u00edculas est\u00e1n dirigidas a los sentidos adormecidos. Hay ciertos sentidos y sentimientos que corren peligro de desaparecer de la tierra, de extinguirse como los dinosaurios. Es culpa de las estructuras sociales en las que vivimos<sup>10<\/sup>. [JMS]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Creo que una pel\u00edcula no puede ser demasiado bella. Solo es cuesti\u00f3n de qu\u00e9 tipo de belleza. Hasta Brecht dijo, hacia el final de su vida: \u201cNo lo vamos a hacer sin un concepto de belleza\u201d<sup>11<\/sup>. [JMS]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>En el set de filmaci\u00f3n, aunque Straub y Huillet pod\u00edan pasar horas decidiendo el preciso encuadre compositivo o asegur\u00e1ndose de que el sonido sea impecable, no suscriben a ninguna noci\u00f3n de \u201cesperar a la luz\u201d. En cambio, dice Straub: \u201cTrabajamos, trabajamos, trabajamos, y solo esperamos que la luz nos traiga algunos regalos\u2026 Porque uno siempre se sorprende. La naturaleza tiene mucha m\u00e1s imaginaci\u00f3n que uno mismo\u201d<sup>12<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En la sala de montaje, otra vez seg\u00fan lo observado en el retrato de Costa, la decisi\u00f3n final sobre d\u00f3nde realizar un corte al final de un largo paneo en <em>Sicilia! <\/em>[1999] la toma Huillet, no bas\u00e1ndose \u00fanicamente en la imagen, sino en ir uno o dos fotogramas m\u00e1s all\u00e1 del canto de un p\u00e1jaro distante en la pista de audio. No hay necesidad de \u201casesinar\u201d al p\u00e1jaro\u201d, declara Huillet.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La mayor\u00eda de las pel\u00edculas estadounidenses son humanistas, mientras que nosotros intentamos hacer pel\u00edculas en las que los hombres en el cuadro no sean m\u00e1s importantes que una peque\u00f1a piedra, una roca, una brizna de hierba, una r\u00e1faga de viento, una cigarra o un p\u00e1jaro que pasa<sup>13<\/sup>. [JMS]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"880\" height=\"587\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/c54e4780d5b8c9a43752e8c65e79396b-546591015_highres-data-1.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-14540\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/c54e4780d5b8c9a43752e8c65e79396b-546591015_highres-data-1.webp 880w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/c54e4780d5b8c9a43752e8c65e79396b-546591015_highres-data-1-300x200.webp 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/c54e4780d5b8c9a43752e8c65e79396b-546591015_highres-data-1-768x512.webp 768w\" sizes=\"(max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Anti-estilo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Parece que siempre que termino de hacer una pel\u00edcula hay alguien que comenta lo distinta que parece con respecto a mi obra anterior. Esto me molesta por dos razones. En primer lugar, porque por lo general no lo veo: las pel\u00edculas me parecen hechas a mi manera de un modo muy reconocible. La otra raz\u00f3n es: \u00bfy qu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 deber\u00eda importar? Por eso fue un placer leer en el libro de Philippe Lafosse, <em>Maintenant dites-moi quelque chose<\/em>, a Straub declarando: \u201c\u00a1No, no existe el estilo, no existe el estilo! \u00a1Detesto el estilo! \u00a1El estilo es el hombre mismo, nada m\u00e1s! No existe. El estilo\u2026 \u00a1es una mierda!\u201d<sup>14<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Quemaduras de p\u00f3lvora (sobre hacer pel\u00edculas pol\u00edticas)<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Donde estoy de acuerdo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>No hay divisi\u00f3n entre pol\u00edtica y vida, entre arte y pol\u00edtica<sup>15<\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Todo es pol\u00edtico, todo lo que hac\u00e9s en tu vida es pol\u00edtico<sup>16<\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Si una pel\u00edcula no abre los ojos y los o\u00eddos de la gente, \u00bfde qu\u00e9 sirve? Es mejor renunciar\u2026 Lo \u00fanico que puede hacerse con el cine es dar informaci\u00f3n y abrir o\u00eddos. Eso ya es mucho; pero si uno hace lo contrario, es mejor cambiar de profesi\u00f3n e irse a pescar, o aprender gram\u00e1tica\u2026<sup>17<\/sup> [JMS]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Donde cuestiono:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>A riesgo de sonar un poco pomposo, el cine pol\u00edtico es el que termina diciendo: \u201c\u00a1Hoz y martillo, ca\u00f1ones, ca\u00f1ones, dinamita!\u201d Ah\u00ed estamos; no hay alternativas, y no tendr\u00edamos que tener miedo de decirlo. Pero cuando pase, va a costar mucho<sup>18<\/sup>. [JMS]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>No soy, lamentablemente, un pacifista. Dicho esto, todav\u00eda no me convenci\u00f3 el argumento de que \u201csolo la violencia ayuda donde la violencia reina\u201d. Habl\u00e9 de esto hace un tiempo con otro de los cineastas m\u00e1s militantes, el director boliviano Jorge Sanjin\u00e9s, y \u00e9l tambi\u00e9n sent\u00eda \u2014por lo que supongo que es, en el fondo, una decisi\u00f3n t\u00e1ctica\u2014 que el sue\u00f1o de una revoluci\u00f3n armada ya no es una estrategia viable (aunque dir\u00eda que esto depende de qu\u00e9 parte del mundo estemos hablando y de qu\u00e9 batallas). Desmantelar y destruir el dominio f\u00e9rreo, cruel y manchado de sangre con que el poder concentrado se aferra a este planeta sigue siendo la tarea que tenemos por delante, una tarea que la mayor\u00eda de los d\u00edas se siente m\u00e1s que herc\u00falea (aunque quiz\u00e1 no sea fuerza lo que haga falta). Aunque comparto la rabia, la frustraci\u00f3n, las cicatrices, no estoy dispuesto a suscribir a la infame declaraci\u00f3n de Straub en el Festival de Venecia: \u201cMientras exista el capitalismo imperialista estadounidense, nunca habr\u00e1 suficientes terroristas en el mundo\u201d<sup>19<\/sup>. Incluso los mejores provocadores pueden pasarse de la raya.<\/p>\n\n\n\n<p>Un comentario como este, t\u00edpicamente eludido por sus admiradores, no puede simplemente omitirse como la consecuencia de un arrebato lamentable pero s\u00fabito, ya que Straub hizocomentarios relacionados en apoyo al \u201cterrorismo\u201d a lo largo de los a\u00f1os. Tan recientemente como en 2008, Straub declar\u00f3 ante el p\u00fablico del cine Reflet M\u00e9dicis de Par\u00eds: \u201cRealmente creo que, si al principio no hubiera tenido la oportunidad de hacer pel\u00edculas, me habr\u00eda convertido en un terrorista\u201d<sup>20<\/sup>. Uno podr\u00eda preguntarse si todav\u00eda har\u00eda esta afirmaci\u00f3n (al menos p\u00fablicamente) despu\u00e9s de los acontecimientos de Par\u00eds en 2015. No es que ignore la flagrante hipocres\u00eda y el doble discurso que acompa\u00f1an el uso oficial de las palabras \u201cterrorista\u201d y \u201cterrorismo\u201d. Como Howard Zinn buscaba se\u00f1alar repetidamente: \u201c\u00bfC\u00f3mo se puede declarar una guerra contra el terrorismo cuando la guerra en s\u00ed misma es terrorismo?\u201d<sup>21<\/sup>. El terrorismo de Estado se disfraza perennemente de autodefensa. Aun as\u00ed, como Zinn observa m\u00e1s adelante: \u201cSi respond\u00e9s al terrorismo con m\u00e1s terrorismo\u2026 multiplic\u00e1s la cantidad de terrorismo en el mundo\u201d<sup>22<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>No quiero omitir el comentario de Straub, especialmente viniendo de alguien que me dio tanto en qu\u00e9 pensar (y experimentar) a lo largo de los a\u00f1os. Pero lo que creo que no reconoce plenamente, o de lo que no se hace completamente responsable, es del hecho de que fue su <em>decisi\u00f3n<\/em>, y no la <em>casualidad<\/em>, lo que lo llev\u00f3 a hacer pel\u00edculas en lugar de bombas. Y eso marc\u00f3&nbsp; la diferencia. Aunque desear\u00eda poder entender m\u00e1s a fondo a Straub en los t\u00e9rminos de su lenguaje, mientras tanto mi memoria me llev\u00f3 hace poco a desempolvar un viejo VHS que ten\u00eda de una de las primeras obras del difunto documentalista Peter Wintonick, <em>The New Cinema<\/em> (1984). Hacia el final de la pel\u00edcula, durante cinco minutos enteros, aparecen Jean-Marie Straub y Dani\u00e8le Huillet y ofrecen lo que para m\u00ed constituye una de las defensas m\u00e1s l\u00facidas que conozco de la \u201cmilitancia\u201d en el cine. En respuesta a una pregunta sobre si creen que es necesario que los directores de cine se enfurezcan con el mundo, Straub comienza:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>JMS<\/strong>: S\u00ed\u2026 no s\u00e9. No, no es necesario. Ser\u00eda mucho mejor si no tuvi\u00e9ramos que estar enojados, pero descubrimos que, en esta sociedad en la que vivimos, si no se est\u00e1 enojado, si no se resiste, entonces uno no es nada en absoluto. Es esencial darse cuenta que no sabemos qu\u00e9 est\u00e1 pasando en las llamadas \u201cdemocracias populares\u201d ni en los pa\u00edses que se denominan estados socialistas. No es all\u00ed donde vivimos. Pero en los pa\u00edses en que vivimos, que son pa\u00edses capitalistas, lo que uno aprende al comprar un diario ilustrado o un tabloide en Francia o en Estados Unidos, o en Alemania o Italia para el caso, cuando se lee un diario en estos pa\u00edses, parecen contener un 95% de publicidad. Y lo que se lee en esos anuncios son cosas suficientes como para hacerte vomitar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Vivimos en una sociedad que realmente te hace vomitar. Por lo tanto, no veo c\u00f3mo se puede estar de otra forma que no sea enojado con esta sociedad, a menos que seas alg\u00fan tipo de masoquista, o a menos que sigas olvidando, olvidando que la vida podr\u00eda ser mucho m\u00e1s hermosa. Hoy en d\u00eda, la vida no es hermosa en absoluto. Y adem\u00e1s, es una sociedad donde podr\u00edamos disfrutar la vida, pero, como dice Jean-Luc Godard, estamos viviendo en \u201cuna sociedad desesperada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DH<\/strong>: Y, en cualquier caso, estamos viviendo en una sociedad de asesinos y homicidas. Uno\u2026 uno apenas puede dar un paso sin\u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>JMS<\/strong>: Sin tropezarse con un cad\u00e1ver\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DH<\/strong>: Pero eso no impide que existan flores o que nazcan ni\u00f1os\u2026 Bueno, de hecho, en ciertos casos y en ciertos lugares, s\u00ed lo impide.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>JMS<\/strong>: Cuando la gente camina por la vereda, \u00bfpiensa en las manos que pusieron los adoquines all\u00ed? \u00bfPiensa en las manos que los enterraron all\u00ed? No lo s\u00e9. Pero all\u00ed tambi\u00e9n hay sangre y sudor. El sudor tambi\u00e9n es sangre. Esto no quiere decir que sea necesario vivir como lo hace la burgues\u00eda hoy en d\u00eda. La burgues\u00eda ve, como las ratas, cuando ve que el barco est\u00e1 en proceso de arder. La burgues\u00eda empieza a crear el apocalipsis.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DH<\/strong>: No, las ratas abandonan el barco.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>JMS<\/strong>: Las ratas abandonan el barco y la burgues\u00eda dice: \u201cMiren, es el fin del mundo\u201d. Sienten que, de todos modos, quiz\u00e1 el barco se hunda alg\u00fan d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DH<\/strong>: Ya est\u00e1 comenzando a hundirse.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>JMS<\/strong>: Se est\u00e1 hundiendo. Est\u00e1 entrando agua. Por eso nos hablan todo el tiempo de la muerte. Pero, \u00bfla muerte de qui\u00e9n? Es la muerte de un sistema de castas sociales. Es la muerte de una clase social. Quiero afirmar que estar enojado, sublevarse, sentirse apasionadamente indignado, no es practicar cierta nostalgia y deseo del apocalipsis, o la gran cat\u00e1strofe o la m\u00edstica de la muerte. \u00a1Es exactamente lo contrario!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Es en el esp\u00edritu de tales palabras que mantengo mi convicci\u00f3n en la obra de Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie Straub. Es, adem\u00e1s, un esp\u00edritu que encuentro fluyendo en Glauber Rocha en obras tales como <em>Terra em transe<\/em>, <em>Hist\u00f3ria do Brasil <\/em>(1974), <em>A idade da terra <\/em>(1980), en el Pasolini de <em>Uccellacci e uccellini<\/em> (1966), <em>12 Dicembre <\/em>(1972) y <em>Sal\u00f2 <\/em>(1975) y que recorre las obras de Tsuchimoto, Hondo, Maldoror, Ogawa, Vautier, De Antonio y tantos otros incontables combatientes. Es en este esp\u00edritu, y en este sentido, que puede definirse propiamente al verdadero cine pol\u00edtico como aquel que ilumina mediante el resplandor de sus ideas y el fulgor de su poder incendiario.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esta luz que Straub\/Huillet arrojaron, voy a estar por siempre agradecido.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"884\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image7_0-1024x884.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-14397\" style=\"aspect-ratio:1.158383258796726;width:531px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image7_0-1024x884.webp 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image7_0-300x259.webp 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image7_0-768x663.webp 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image7_0.webp 1120w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>Notas:<\/strong> <sup>(1) <\/sup>Publicado originalmente en <em>Jean-Marie Straub and Dani\u00e8le Huillet<\/em>, ed. Ted Fendt, Viena, \u00d6sterreichisches Filmmuseum \u2013 SYNEMA, 2016, pp. 142-153. [N. de E.] <sup>(2) <\/sup><em>Film Forum: Thirty-Five Top Filmmakers Discuss Their Craft<\/em>, ed. Ellen Oumano, Nueva York, St. Martin\u2019s Press, 1985.<sup> (3) <\/sup>\u201cSickle and Hammer, Cannons, Cannons, Dynamite! Dani\u00e8le Huillet and Jean-Marie Straub in Conversation with Fran\u00e7ois Albera\u201d, en <em>Jean-Marie Straub and Dani\u00e8le Huillet<\/em>, <em>ob. cit.<\/em>, pp. 117-118. N. de E. <sup>(4) <\/sup>Gianvito se refiere a una conocida an\u00e9cdota de Tom Hanks sobre Clint Eastwood. El actor explica que Eastwood trata a sus actores como \u201ccaballos\u201d, entendiendo que los fuertes gritos podr\u00edan provocarles un sobresalto que impide la naturalidad de una escena. [N. de la T.] <sup>(5) <\/sup>Andi Engel, \u201cAndi Engel talks to Jean-Marie Straub, and Dani\u00e8le Huillet is there too\u201d, <em>Enthusiasm<\/em>, 1,&nbsp; diciembre de 1975.<sup> (6)<\/sup> \u201cSickle and Hammer\u2026\u201d, <em>op. cit.<\/em><sup> (7) <\/sup>Una r\u00e9plica igualmente \u00fatil a esa cr\u00edtica es la de Glauber Rocha quien, en una mesa redonda con Mikl\u00f3s Jancs\u00f3, Pierre Cl\u00e9menti y Straub, afirm\u00f3: \u201cRespecto a la cuesti\u00f3n de los p\u00fablicos minoritarios, hay algo que quiero se\u00f1alar. Existe una actitud muy paternalista hacia el p\u00fablico. Encontr\u00e1s, por ejemplo, intelectuales de izquierda que son escritores \u2014no cineastas\u2014 diciendo que hacemos pel\u00edculas demasiado dif\u00edciles para el p\u00fablico. Y esa es una postura profundamente paternalista. Porque no pod\u00e9s decidir eso sin investigaci\u00f3n&#8230; Lo que equivale a decir que solo la burgues\u00eda es lo suficientemente sensible o inteligente como para entender una pel\u00edcula. Hay un mecanismo de distribuci\u00f3n que impone cierto tipo de producto cinematogr\u00e1fico al p\u00fablico, y eso corrompi\u00f3 completamente al p\u00fablico\u201d. <sup>(8) <\/sup>Joel Rogers, \u201c<em>Moses and Aaron<\/em> as an object of Marxist reflection\u201d, <em>Jump Cut<\/em>, 12-13, 1976. <sup>(9) <\/sup>\u201cSickle and Hammer\u2026\u201d, <em>op. cit.<\/em> <sup>(10) <\/sup><em>Jean-Marie Straub, la resistenza del cinema,<\/em> una pel\u00edcula de Armando Ceste, 1991. <sup>(11) <\/sup>Susan Dermody, \u201cJean-Marie Straub and Dani\u00e8le Huillet: The Politics of Film Practice\u201d, <em>Cinema Papers<\/em> (Australia), septiembre de 1976.<sup> (12) <\/sup><em>Maintenant dites-moi quelque chose<\/em>, tr. John Gianvito, ed. Philippe Lafosse, H\u0153nheim, Scribest, 2011. <sup>(13) <\/sup><em>Film Forum: Thirty-Five Top Filmmakers Discuss Their Craft<\/em>, <em>op. cit.<\/em> <sup>(14) <\/sup><em>Maintenant dites-moi quelque chose<\/em>, tr. Ted Fendt, <em>op. cit.<\/em> <sup>(15) <\/sup>\u201c<em>Moses and Aaron<\/em> as an object of Marxist reflection\u201d, <em>op. cit.<\/em> <sup>(16) <\/sup><a href=\"https:\/\/www.rouge.com.au\/3\/international.html\">\u201cThere&#8217;s Nothing More International Than a Pack of Pimps: A Conversation between Pierre Cl\u00e9menti, Mikl\u00f3s Jancs\u00f3, Glauber Rocha and Jean-Marie Straub convened by Simon Hartog in Rome, February 1970\u201d<\/a>, tr. John Mathews, <em>Rouge<\/em>, 3, 2004. <sup>(17) <\/sup>Jean-Marie Straub, en Susan Dermody, <em>op. cit.<\/em> <sup>(18) <\/sup>\u201cSickle and Hammer\u2026\u201d, <em>op. cit.<\/em><sup> (19) <\/sup>Jean-Marie Straub, <a href=\"https:\/\/kinoslang.blogspot.com\/2006\/09\/three-messages.html\">\u201cThree Messages\u201d<\/a>, tr. Tag Gallagher. <sup>(20) <\/sup><em>Maintenant dites-moi quelque chose<\/em>, tr. John Gianvito, <em>op. cit.<\/em> <sup>(21) <\/sup>Howard Zinn, <em>Howard Zinn On War<\/em>, New York, Seven Stories, 2011. <sup>(22) <\/sup>ibid.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Pol\u00edtica y est\u00e9tica en los Straub<sup>1<\/sup><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Conversaci\u00f3n entre Jacques Ranci\u00e8re, Philippe Lafosse y el p\u00fablico despu\u00e9s de la proyecci\u00f3n de <em>De la nube a la resistencia<\/em> y <em>Obreros, campesinos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Niza, Cine Jean Vigo, lunes 11 de febrero de 2004 por la noche.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Traducci\u00f3n: Miguel Savransky<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: Despu\u00e9s de ver doce pel\u00edculas de Jean-Marie Straub y Dani\u00e8le Huillet y de hablar sobre ellas juntos, nos pareci\u00f3 interesante pedirle a otro espectador, fil\u00f3sofo y cin\u00e9filo, que nos hablara de estos cineastas. Jacques Ranci\u00e8re nos acompa\u00f1a esta noche para abordar un tema que titulamos \u201cPol\u00edtica y est\u00e9tica en los Straub\u201d, sabiendo que despu\u00e9s podremos tratar muchos otros puntos.<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: En primer lugar, una aclaraci\u00f3n sobre la \u201cy\u201d de \u201cpol\u00edtica y est\u00e9tica\u201d: esto no quiere decir que exista el arte por un lado y la pol\u00edtica por otro, o que exista un procedimiento formal por un lado y mensajes pol\u00edticos por otro. Primero voy a definir estos t\u00e9rminos. La pol\u00edtica es, desde luego, un conjunto de ideas sobre la manera de organizar una comunidad, pero tambi\u00e9n es una comunidad efectiva, una determinada distribuci\u00f3n de espacios, cuerpos, palabras, capacidades&#8230; En cuanto a la est\u00e9tica, no se trata de la forma. Yo dir\u00eda que es tambi\u00e9n una distribuci\u00f3n sensible de los tiempos, los espacios, los cuerpos, las voces\u2026 Una pel\u00edcula de los Straub es siempre una manera de disponer cuerpos que dicen textos en un espacio, siendo los cuerpos, los textos y los espacios pr\u00e1cticamente inseparables. Una pel\u00edcula de los Straub siempre presenta personajes que dicen textos: ninguno de ellos habla de manera cl\u00e1sica, por ejemplo, para expresar sentimientos o reaccionar ante situaciones de ficci\u00f3n. Dicen los textos, y a veces de la manera m\u00e1s radical, como en <em>Obreros, campesinos<\/em>, con un cuaderno delante de ellos. Estos son textos literarios fuertes, por lo que nunca son pretextos ni guiones. Las personas siempre dicen textos que hablan de la comunidad, del poder, del pueblo, de la propiedad, de las clases, del mundo com\u00fan, del comunismo. Adem\u00e1s, lo que yo, como espectador, veo en una pel\u00edcula de los Straub es una puesta en escena que siempre es una puesta en com\u00fan de cuerpos y textos, de textos que conciernen a esos mismos cuerpos. Los Straub rechazan todo lo que es del orden de la mediaci\u00f3n, lo que pasa por una historia, por personajes&#8230; Tradicionalmente, una pel\u00edcula pol\u00edtica es una pel\u00edcula en que se nos lleva a emitir juicios pol\u00edticos a trav\u00e9s de historias, situaciones, reacciones de personajes ante acontecimientos. Sin embargo, nunca hay nada parecido en ellos. Para ellos, todo debe darse en la relaci\u00f3n de los cuerpos con estos textos que hablan de lo com\u00fan. Por eso tambi\u00e9n excluyen toda forma de representaci\u00f3n, representaci\u00f3n en el sentido de una relaci\u00f3n entre algo que estar\u00eda ah\u00ed, dado, y otra cosa que estar\u00eda en otra parte, ausente, y representada por lo que est\u00e1 ah\u00ed. Esto no significa que no haya ausencia, aunque de hecho me parece que cada vez la hay menos en sus pel\u00edculas. Cuando hay ausencia, se puede decir que est\u00e1 inscrita en el plano mismo, en la pel\u00edcula misma, y que nunca se sit\u00faa en una relaci\u00f3n entre un adentro y un supuesto afuera: en <em>Othon<\/em>, por no tomar m\u00e1s que un ejemplo, la ausencia del pueblo est\u00e1 en la pel\u00edcula misma. En el fondo, siempre hay un privilegio de lo directo, de lo actual, que se nota en el tratamiento del espacio y el tiempo, en el tratamiento de los textos: el espacio y el tiempo son siempre espacios y tiempos reales. En otras palabras, nunca se presentan construidos como ficcionales y los personajes dicen sus palabras a trav\u00e9s de los ruidos de los autos, los insectos o incluso las variaciones de la luz, del aire con el tiempo&#8230; <em>Obreros, campesinos<\/em> es, desde este punto de vista, ejemplar de su m\u00e9todo: extraen de un texto bloques que son bloques teatrales, bloques de di\u00e1logos. En este caso, estos bloques est\u00e1n extra\u00eddos de un libro de Elio Vittorini, <em>Las mujeres de Messina<\/em>: son cuatro cap\u00edtulos de una novela que tiene ochenta, una novela hecha de ensamblajes que comporta diferentes modos de relato. En el libro, estos cuatro bloques son relatos que la gente le cuenta a alguien que estuvo ausente de la comunidad durante el invierno. Todo el contexto desaparece en la pel\u00edcula para que solo queden estos bloques de relato. En general, las modificaciones que los Straub introducen en los textos son muy limitadas, pero se puede decir que son de dos tipos. En primer lugar, y esto tambi\u00e9n es ejemplar en <em>Obreros, campesinos<\/em>, se pasa de la prosa a una especie de versificaci\u00f3n: con los actores, transforman la prosa de Vittorini, escrita en continuidad, en versos. En segundo lugar, siempre pasan del estilo indirecto al directo: en sus obras nunca debe haber palabras referidas, suprimen todo lo que es tercera persona, voces referidas o narrativas, cosas que no toleran. Nunca hay relatos, sino solo di\u00e1logos, es decir, solo palabras encarnadas y siempre sostenidas en primera persona. De ah\u00ed que a veces puedan surgir ciertos problemas&#8230; como en <em>De la nube a la resistencia<\/em>, basada en Cesare Pavese. Mientras que la primera parte, compuesta por di\u00e1logos tomados en bloques, es totalmente satisfactoria, en mi opini\u00f3n la segunda lo es menos: en efecto, al querer conservar solo lo que se puede poner en estilo directo, eliminan toda una parte de la novela, compuesta esencialmente por <em>flashbacks<\/em>. Y, en este caso, eliminar lo que no puede ser tratado en estilo directo me parece lamentable, ya que tiene como consecuencia apretujar la novela y concentrarse en situaciones pol\u00edticas expl\u00edcitas, como el discurso del cura o los discursos de los reaccionarios en el bar, lo que lleva a perder algo de Pavese. Pero digamos que es su punto de vista: no les gusta lo novelesco, todo debe ser directo. Con la notable excepci\u00f3n, es verdad, de <em>No reconciliados<\/em> y <em>Cr\u00f3nica de Anna Magdalena Bach<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: Es una posici\u00f3n est\u00e9tica que, para usted, resulta ser al mismo tiempo una postura pol\u00edtica&#8230;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Se podr\u00eda decir que, en general, su dispositivo tiene un poco del teatro al aire libre, con personajes que pueden llevar toga o ropa a la antigua en un espacio abierto. Y esto remite efectivamente a un cierto tipo de utop\u00eda pol\u00edtica: pensemos en las fiestas civiles de la Revoluci\u00f3n Francesa o en el teatro griego tal y como se lo so\u00f1aba en la \u00e9poca del romanticismo alem\u00e1n. Es la idea del teatro del pueblo. El pueblo est\u00e1 tanto en las gradas como en el escenario. Hay una homolog\u00eda entre el teatro y la asamblea democr\u00e1tica. Al mismo tiempo, existe esa relaci\u00f3n entre cultura y naturaleza, ese mito del teatro griego como la ciudad en medio de la naturaleza, siendo esta a la vez su lugar y su fundamento. Por lo tanto, en los Straub siempre existe esta relaci\u00f3n de remisi\u00f3n entre tres cosas: los cuerpos, los textos y aquello de lo que hablan los textos. Y los textos mismos, \u00bfde qu\u00e9 hablan? Hablan del pueblo, de la naturaleza y de la relaci\u00f3n entre ambos. Una vez m\u00e1s, esto resulta especialmente llamativo en <em>Obreros, campesinos<\/em>, donde la comunidad no pertenece precisamente al pasado: son relatos y, sin embargo, se puede decir que todo est\u00e1 en presente, se puede decir que la comunidad permanece en presente en el texto que la dice. Pienso que hicieron esta pel\u00edcula en contra de otra sobre un tema similar: <em>La Cecilia<\/em>, de Jean-Louis Comolli, una pel\u00edcula de 1975 sobre una comunidad ut\u00f3pica de italianos en Brasil que se disuelve un poco como se disuelve la comunidad en el libro de Vittorini. Hay acontecimientos externos, la novedad, la rep\u00fablica instaurada y, entonces, la comunidad se resquebraja. Comolli sigue la historia, vemos a gente que se marcha, asistimos a sus desgracias, a sus contradicciones, y finalmente vemos c\u00f3mo todo se derrumba. Y eso es lo que los Straub rechazan absolutamente. Para ellos, la comunidad quiz\u00e1 se haya acabado, pero sigue ah\u00ed y siempre estar\u00e1 ah\u00ed. Son como especies de bloques de intensidad sensible que est\u00e1n siempre presentes y siempre en el presente. Este es el dispositivo global de la pol\u00edtica est\u00e9tica de los Straub.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: Aqu\u00ed se pudieron ver tanto pel\u00edculas que realizaron en los a\u00f1os sesenta y setenta como pel\u00edculas recientes. \u00bfConsidera que este dispositivo se encuentra en todas sus pel\u00edculas, desde <em>Machorka-Muff<\/em> hasta <em>Obreros, campesinos<\/em>?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-content-justification-center is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-94bc23d7 wp-block-group-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Operai.contadini.AKA_.Workers.Pesants.2001.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.56.30_2025.10.23_13.37.52-1-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14488\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Operai.contadini.AKA_.Workers.Pesants.2001.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.56.30_2025.10.23_13.37.52-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Operai.contadini.AKA_.Workers.Pesants.2001.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.56.30_2025.10.23_13.37.52-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Operai.contadini.AKA_.Workers.Pesants.2001.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.56.30_2025.10.23_13.37.52-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Operai.contadini.AKA_.Workers.Pesants.2001.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.56.30_2025.10.23_13.37.52-1.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Operai.contadini.AKA_.Workers.Pesants.2001.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.06.32_2025.10.23_13.37.21-1-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14489\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Operai.contadini.AKA_.Workers.Pesants.2001.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.06.32_2025.10.23_13.37.21-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Operai.contadini.AKA_.Workers.Pesants.2001.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.06.32_2025.10.23_13.37.21-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Operai.contadini.AKA_.Workers.Pesants.2001.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.06.32_2025.10.23_13.37.21-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Operai.contadini.AKA_.Workers.Pesants.2001.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.06.32_2025.10.23_13.37.21-1.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Sin duda hubo una importante evoluci\u00f3n a lo largo del tiempo. Dir\u00eda que, aunque sigue trat\u00e1ndose de teatro al aire libre, se pasa de un tipo de teatro a otro: digamos que de Brecht a H\u00f6lderlin o, si se prefiere, de un dispositivo dial\u00e9ctico a un dispositivo l\u00edrico. Es un cambio de sentido del dispositivo que, pienso, es tambi\u00e9n un cambio de marxismo y comunismo entre las pel\u00edculas de los a\u00f1os sesenta y sus \u00faltimas pel\u00edculas. En la primera configuraci\u00f3n, que llamo configuraci\u00f3n dial\u00e9ctica, hay en el centro una relaci\u00f3n de tensiones y oposiciones entre la palabra, aquello de lo que la palabra habla y quienes la dicen. Pienso especialmente en <em>Othon <\/em>y en <em>Lecciones de historia<\/em>, pel\u00edculas de 1969 y 1972. <em>Lecciones de historia<\/em> est\u00e1 basada en el texto de Brecht <em>Los negocios del se\u00f1or Julio C\u00e9sar<\/em>, un libro que tambi\u00e9n se presenta bajo la forma de relatos ensamblados: viviendo supuestamente poco despu\u00e9s de C\u00e9sar, el narrador interroga a un testigo que dispone del manuscrito del liberto que llevaba las cuentas de C\u00e9sar. Ya en esa \u00e9poca, y un poco como en <em>Obreros, campesinos<\/em>, los Straub hacen una selecci\u00f3n: toman los di\u00e1logos, las discusiones de los personajes sobre la carrera de C\u00e9sar, etc\u00e9tera. De manera que la pel\u00edcula es una lecci\u00f3n de pol\u00edtica en directo. Al final, estas personas distinguidas, sentadas entre ellas en un jard\u00edn, nos hacen comprender que las guerras, las revoluciones, los cambios de dirigentes o de formas de gobierno est\u00e1n subtendidos por la l\u00f3gica del beneficio, por la permanencia de los intereses econ\u00f3micos y la lucha de clases. Es una lecci\u00f3n directa impartida a trav\u00e9s de una serie de procesos de disociaci\u00f3n, de distancias entre cuerpos, textos y espacio. Estos di\u00e1logos, extra\u00eddos de Brecht, son dichos por notables vestidos con togas romanas, que hablan de los negocios de Julio C\u00e9sar como nosotros hablamos de los de Jean-Marie Messier, salvo que est\u00e1n en el jard\u00edn de una villa actual, a la que se llega en auto. Adem\u00e1s, sus conversaciones son interrumpidas por largas secuencias en que la gente conduce por las congestionadas calles de Roma. Pregunta: \u00bfqu\u00e9 relaci\u00f3n hay entre los embotellamientos, el mundo, las bocinas, el ruido y todo lo dem\u00e1s, entre este entorno urbano contempor\u00e1neo y los di\u00e1logos en toga? Me parece que hay ah\u00ed un efecto de distancia casi autom\u00e1tico. Se pone en pr\u00e1ctica un juego de actualidad, se crea una distancia. Siempre es lo mismo y, al mismo tiempo, precisamente, se marca la distancia, se marca lo extra\u00f1o de este asunto. En el fondo, estos ejercicios de circulaci\u00f3n automovil\u00edstica en apariencia gratuitos son una manera de imitar el ejercicio dial\u00e9ctico. Es una manera de decirnos que debemos prestar atenci\u00f3n al texto, a quienes lo dicen, y que debemos aprender a leer la realidad siguiendo el modelo de la atenci\u00f3n que prestamos a los imprevistos del tr\u00e1fico. Tenemos un poco lo mismo en <em>Othon<\/em>, tragedia de Corneille dicha \u00edntegramente en el monte Palatino, entre las ruinas de la antigua Roma que sobresalen sobre la Roma moderna. Tambi\u00e9n en este caso se basa en un sistema de distancias en la topograf\u00eda y en la dicci\u00f3n del texto. En cuanto a la topograf\u00eda, en primer lugar&#8230; Esta tragedia sobre los combates por el poder tras la ca\u00edda de Ner\u00f3n, este texto en suma sobre el destino de Roma, est\u00e1 filmado en el Palatino entre dos Romas que est\u00e1n ambas ausentes: una no es m\u00e1s que ruinas y la otra est\u00e1 abajo. En la mayor parte de la pel\u00edcula, se escucha, se descubre a veces all\u00e1 abajo la Roma moderna, con sus autos y su ruido agresivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: Una Roma moderna que no tiene nada que ver con todas esas historias\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Tambi\u00e9n se puede decir que el texto se sit\u00faa en un espacio dado dos veces como inadecuado. Si consideramos ahora la dicci\u00f3n del texto, observamos que es dicho por actores mayoritariamente italianos y de una manera monocorde y acelerada, como si el sentido global importara m\u00e1s que la literalidad del texto. Es muy diferente de lo que vimos esta noche. En <em>Othon<\/em>, se habla r\u00e1pido, una parte del texto es tragada, y nos damos cuenta de que es una demostraci\u00f3n suplementaria de que todas esas bonitas palabras se encuentran en el fondo de las intrigas de los grandes entre ellos, lejos del pueblo y a sus espaldas. En estas pel\u00edculas de los a\u00f1os setenta, el dispositivo que llamo dial\u00e9ctico hace que los textos se pongan en escena en su distancia: el choque de las palabras y las cosas, el choque del pasado y el presente&#8230; el choque de lo popular y lo noble. Y se supone que este choque tiene una funci\u00f3n reveladora, se supone que muestra las contradicciones inherentes a la realidad social. Se hizo un teatro para un espectador tal y como lo so\u00f1aba Brecht: se proporciona al actor del conflicto social los medios para leer la realidad, se le da la inteligencia de lo que significan las palabras, y as\u00ed sucesivamente. Es cine pol\u00edtico que opera en el modo de la desmitificaci\u00f3n, el develamiento&#8230; la falta de respeto, y que permite comprender un determinado estado del mundo, es decir, un estado de lucha de clases. El segundo dispositivo, que se encuentra m\u00e1s tarde, por ejemplo en <em>Obreros, campesinos<\/em>, es, en mi opini\u00f3n, completamente diferente, aunque sigamos teniendo cuerpos poco m\u00f3viles en un espacio natural amplio. En<em> Othon<\/em>, el texto de Corneille estaba como prosificado. Sin embargo, lo llamativo en <em>Obreros, campesinos <\/em>es que, por el contrario, hay como una versificaci\u00f3n del texto de Vittorini, como una voluntad de magnificar cada palabra, casi cada s\u00edlaba, y esto especialmente gracias a una especie de sobrearticulaci\u00f3n. Tambi\u00e9n dir\u00eda que sus pel\u00edculas recientes sustituyen el dispositivo dial\u00e9ctico de anta\u00f1o, hecho de desacuerdos y disociaciones, por un dispositivo l\u00edrico de acuerdo entre el texto, los cuerpos y el lugar. En lo que respecta a la historia, por ejemplo, ya no se trata ahora de revelar la realidad m\u00e1s o menos turbia de los negocios de los grandes, sino que se trata de manifestar de manera directamente sensible la forma en que el pueblo hace sus propios negocios. En el fondo, se trata de manifestar directamente la potencia de un comunismo que no es un objetivo a alcanzar arm\u00e1ndose para una lucha futura, que tampoco es un episodio pasado y nost\u00e1lgico, sino que ya est\u00e1 y sigue estando ah\u00ed y que, en cierto sentido, est\u00e1 ah\u00ed para siempre. As\u00ed, hay un dispositivo de acuerdo entre lo que se dice y la palabra que lo dice: ya no estamos en la disociaci\u00f3n entre la palabra y lo visible, sino m\u00e1s bien en la relaci\u00f3n entre una igualdad en s\u00ed misma de lo visible \u2014est\u00e1 ah\u00ed, permanece, contin\u00faa\u2014 y una palabra, por un lado dram\u00e1tica y por otro l\u00edrica. Por palabra dram\u00e1tica entiendo una palabra pronunciada por personajes en debate. La construcci\u00f3n de <em>Obreros, campesinos <\/em>es notable desde este punto de vista. Se oponen grupos: obreros y campesinos, jefes y masas, hombres y mujeres&#8230; Cada uno habla a su turno, expone su querella. Cada uno est\u00e1 en su plano: es muy raro en los Straub que los interlocutores est\u00e9n en el mismo plano; cuando lo est\u00e1n, es generalmente de espaldas. As\u00ed, cada uno lee su texto o lo mira o mira hacia adelante en una direcci\u00f3n indeterminada. Ninguno de los personajes mira a aquellos a quienes les habla. Es como una especie de absolutizaci\u00f3n de la palabra, como si todo estuviera en la palabra. Y estos debates entre obreros y campesinos, entre jefes y masas, entre hombres y mujeres, entre fieles y desertores, etc\u00e9tera, no son dramas desgarradores a la manera de Comolli, para quien estos conflictos son elementos de disociaci\u00f3n: en los Straub, por el contrario, son elementos de consistencia. Este pueblo comunista existe. Existe en su propia divisi\u00f3n y, en el fondo, por su capacidad de afirmar la divisi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Dalla.nube_.alla_.resistenza.AKA_.From_.the_.Cloud_.to_.the_.Resistance.1979.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.04.18_2025.09.23_15.31.46-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14406\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Dalla.nube_.alla_.resistenza.AKA_.From_.the_.Cloud_.to_.the_.Resistance.1979.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.04.18_2025.09.23_15.31.46-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Dalla.nube_.alla_.resistenza.AKA_.From_.the_.Cloud_.to_.the_.Resistance.1979.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.04.18_2025.09.23_15.31.46-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Dalla.nube_.alla_.resistenza.AKA_.From_.the_.Cloud_.to_.the_.Resistance.1979.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.04.18_2025.09.23_15.31.46-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Dalla.nube_.alla_.resistenza.AKA_.From_.the_.Cloud_.to_.the_.Resistance.1979.1080p.AMZN_.WEB-DL.DD2_.0.H.264-Cinefeel.mkv_snapshot_01.04.18_2025.09.23_15.31.46.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: Cuando la dial\u00e9ctica nos atrapa\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: S\u00ed, encontramos su aspecto dial\u00e9ctico. Para que haya una comunidad, es necesario que est\u00e9 dividida. El uno existe por el dos. Y es la palabra dram\u00e1tica la que dice esta divisi\u00f3n, pero no en el modo del relato, porque no se cuenta: se declara. As\u00ed, declarar es una oportunidad para manifestar una capacidad comunista, empezando por la capacidad de hablar. Y, a este respecto, lo que es notable es que los personajes populares son interpretados por actores no profesionales, pero que no hablan un lenguaje popular: hablan una especie de lenguaje po\u00e9tico, casi el de Virgilio. De modo que hay como un juego, como un trastorno de las jerarqu\u00edas. Cuanto m\u00e1s humildes son los personajes, m\u00e1s grandioso es su lenguaje y su tono. Podemos pensar en la viuda Biliotti, el personaje de la campesina interpretada por Angela Nugara, que interpreta a la madre en <em>Sicilia!<\/em>: ella encarna la nobleza de los pobres, una nobleza de la palabra, una capacidad de elevarse y de hablar prestando la mayor atenci\u00f3n al lenguaje en s\u00ed mismo. No hay nada de lenguaje popular, al contrario, se trata de una magnificaci\u00f3n. Tambi\u00e9n podemos pensar en Carmela, la que lleva las cuentas en <em>Obreros, campesinos<\/em> y dice qui\u00e9nes se van, qui\u00e9nes vuelven: todo se juega en su boca, constantemente la vemos tratando de estar a la altura de la situaci\u00f3n con la palabra. Estamos ante la afirmaci\u00f3n de una capacidad elevada del lenguaje. Y, a medida que esta palabra se despliega, dir\u00eda que pasamos del contenido dram\u00e1tico \u2014en el sentido del intercambio de argumentos y la querella\u2014 a una potencia l\u00edrica com\u00fan de palabras que afirman la comunidad como tal. Esto culmina en el episodio de la Ricotta y el de la salida para ir a buscar el laurel, que son grandes utop\u00edas puestas en escena en la palabra. Tomemos el episodio de la Ricotta&#8230; se cuenta c\u00f3mo se hace, c\u00f3mo se re\u00fanen alrededor suyo, c\u00f3mo se la comparte, y se ve claramente que toda la potencia de la comunidad se plasma en tres cosas: en primer lugar, el saber hacer, en el sentido de que, en los Straub, hay un saber hacer campesino que se opone a la visi\u00f3n de los ingenieros o t\u00e9cnicos del socialismo; en segundo lugar, la grandeza del ceremonial de compartir al que da lugar este saber hacer; en tercer lugar, el lenguaje mismo. Esto es interesante, porque a menudo se opone una cultura elevada, que ser\u00eda la cultura de la palabra o basada en la palabra, a una cultura popular, que ser\u00eda una cultura basada en el gesto, el saber hacer artesanal, manual. Sin embargo, aqu\u00ed esta oposici\u00f3n queda totalmente refutada: es la misma potencia la que pasa por la Ricotta y por la palabra que habla de esta Ricotta.&nbsp; No hay artes populares y, frente a ellas, artes burguesas o cultas de la palabra, sino una intensidad com\u00fan a la palabra y a lo que la palabra dice. En ese momento, el comunismo se convierte en una intensidad, un grado de intensidad de experiencias sensibles. Hay una equivalencia entre la Ricotta, el compartir y la palabra elocuente. Es m\u00e1s o menos lo mismo en <em>Sicilia!<\/em>, cuando la madre evoca el pasado. La vemos preparar su cena m\u00ednima, hay largos planos del pescado que cocina, luego se levanta y empieza a hablar de los amantes que tuvo, evoca al abuelo que era socialista pero que no por ello dejaba de dirigir la cabalgata de San Jos\u00e9, y todo eso es como una especie de grandeza popular que se encuentra en todos los niveles: en el saber hacer, en el lenguaje, en la historia, en la tradici\u00f3n. Pero volvamos a <em>Obreros, campesinos<\/em>: la Ricotta es como una eucarist\u00eda&#8230; comunista, como una consagraci\u00f3n de la comunidad. Y creo que aqu\u00ed tenemos otra muestra de la inversi\u00f3n del dispositivo inicial de los Straub: el teatro de la dial\u00e9ctica de anta\u00f1o se convierte en el teatro en que la dial\u00e9ctica es juzgada en su pretensi\u00f3n de juzgar. Veamos <em>Humillados<\/em>, que es en cierto modo la continuaci\u00f3n de <em>Obreros, campesinos<\/em>, y examinemos su dispositivo. Tambi\u00e9n son peque\u00f1os extractos del final del libro de Vittorini, salvo que ah\u00ed es el final de la comunidad, es el momento en que explota, por el contacto con el exterior. Un personaje m\u00e1s o menos enigm\u00e1tico hace las veces de fiscal y explica a la gente que el mundo es un mundo de propietarios y que, por lo tanto, no hay derecho a instalarse de esta manera en un peque\u00f1o pedazo de tierra para fundar una comunidad. Tambi\u00e9n hay tres personajes, que son cazadores en Vittorini y partisanos en los Straub. Y el fiscal y los partidarios van a explicar a los dem\u00e1s que est\u00e1n bastante atrasados: juntos forman el tribunal de la Historia. Los partidarios est\u00e1n c\u00f3modamente instalados a la sombra, en el barranco, mientras que los miembros de la comunidad est\u00e1n arriba, a pleno sol, filmados como condenados a muerte. Les dan la lecci\u00f3n, les explican las leyes de la econom\u00eda como las explicaba Brecht en <em>Los negocios del se\u00f1or Julio C\u00e9sar<\/em>. Excepto que, aqu\u00ed, la puesta en escena refuta por s\u00ed misma esas leyes de la econom\u00eda. En el plano visual, por ejemplo, es manifiesto que este discurso y estas lecciones abruman a los campesinos, a los campesinos trabajadores de esta comuna. Se puede ver hasta qu\u00e9 punto la puesta en escena las refuta, todo a trav\u00e9s de peque\u00f1os gestos, como el del viejo campesino que tiende la mano cuando otro habla para terminar diciendo simplemente que aqu\u00ed el asunto es otro. \u00bfQu\u00e9 otro asunto? No lo sabemos con certeza, pero se crea una distancia y una refutaci\u00f3n, una refutaci\u00f3n del discurso triunfal de las leyes de la historia y el progreso. Del mismo modo, cuando el que yo llamo el fiscal les explica estas reglas, es un discurso peor que uno jur\u00eddico, y lo pronuncia con una mirada alucinada y una palabra de ventr\u00edlocuo, lo que hace que lo que deber\u00eda ser un proceso verbal se convierta en un canto f\u00fanebre, de modo que el dial\u00e9ctico se refuta sensiblemente a s\u00ed mismo. Y luego, evidentemente, est\u00e1 el \u00faltimo plano: Siracusa, la compa\u00f1era del jefe, est\u00e1 postrada en el umbral de la casa, con la cabeza entre las manos, todo termin\u00f3, pero cuando la c\u00e1mara baja, su mano se convierte en un pu\u00f1o cerrado y extendido. Es un \u00faltimo gesto, una \u00faltima imagen que viene a refutar al tribunal de la Historia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: El espacio juega un papel muy importante en el dispositivo implementado por los Straub&#8230;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Podemos hablar un poco de ello si quiere. Lo llamativo en <em>Obreros, campesinos<\/em>, al igual que en sus \u00faltimas pel\u00edculas, es que el lugar de los personajes es cada vez m\u00e1s la naturaleza como tal. En primer lugar, la naturaleza es el objeto del debate, as\u00ed es el argumento en <em>Obreros, campesinos<\/em>: por un lado, est\u00e1n los obreros y lo que podr\u00edamos llamar la ideolog\u00eda sovi\u00e9tica, que quiere convertir la naturaleza en energ\u00eda, construir carreteras, transformar, y as\u00ed sucesivamente, y decreta la movilizaci\u00f3n total; y, por otro lado, est\u00e1n los campesinos, que est\u00e1n en armon\u00eda con el tiempo de la germinaci\u00f3n, la espera, la cosecha, el descanso, el respeto por la tierra. Este es el primer aspecto. Luego, est\u00e1 el hecho de que la naturaleza es lo que est\u00e1 antes de la palabra y lo que eventualmente le da su lugar y su potencia. Es lo que est\u00e1 ah\u00ed, lo que siempre estuvo ah\u00ed sin raz\u00f3n, antes que toda raz\u00f3n, y que no deja de actuar, reproducirse y alterarse al mismo tiempo. De ah\u00ed la importancia de la agitaci\u00f3n continua mientras los hombres y las mujeres hablan: la naturaleza no deja de moverse. Son los ruidos de los insectos, el canto de los p\u00e1jaros, los efectos de la luz sobre los helechos, los \u00e1rboles, las piedras musgosas y las hojas muertas&#8230; La actividad de esta naturaleza no domesticada es constante. Se se\u00f1alar\u00e1 que se habla de comunidad campesina, pero que en ning\u00fan momento se ve un campo, por ejemplo: es evidentemente voluntario. El compa\u00f1ero es la naturaleza salvaje, el barranco, la naturaleza no domesticada; y, en el fondo, el comunismo, para los Straub, en esta \u00faltima parte de su obra, debe precisamente vincularse a una naturaleza sin raz\u00f3n. Por lo tanto, hay un dispositivo que marca una ruptura con el pensamiento de la naturaleza que durante mucho tiempo acompa\u00f1\u00f3 al marxismo: la naturaleza como materia transformable que el hombre debe modelar a su imagen y la idea de la Historia como humanizaci\u00f3n de la naturaleza. Se puede decir que, ahora, la pol\u00edtica y la puesta en escena de los Straub toman partido por una cierta inhumanidad de la naturaleza. La naturaleza es como una potencia y un estruendo continuos que limitan al ser humano.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-ad2f72ca wp-block-group-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/not.reconciled.1965.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_03.07_2025.09.23_15.43.38-1-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14491\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/not.reconciled.1965.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_03.07_2025.09.23_15.43.38-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/not.reconciled.1965.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_03.07_2025.09.23_15.43.38-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/not.reconciled.1965.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_03.07_2025.09.23_15.43.38-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/not.reconciled.1965.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_03.07_2025.09.23_15.43.38-1.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/not.reconciled.1965.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_44.50_2025.09.23_15.45.07-1-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14492\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/not.reconciled.1965.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_44.50_2025.09.23_15.45.07-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/not.reconciled.1965.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_44.50_2025.09.23_15.45.07-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/not.reconciled.1965.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_44.50_2025.09.23_15.45.07-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/not.reconciled.1965.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_44.50_2025.09.23_15.45.07-1.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: En su opini\u00f3n, \u00bfse puede situar este cambio, esta inversi\u00f3n, de manera precisa en su filmograf\u00eda?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Yo dir\u00eda que la pel\u00edcula que marca el giro es <em>De la nube a la resistencia<\/em>, de 1978 basada en Pavese, de la que ya habl\u00e9 y que consta de dos partes: primero, seis de los <em>Di\u00e1logos con Leuc\u00f3<\/em>, y luego extractos muy seleccionados de <em>La luna y las fogatas<\/em>. Creo que este encuentro de los Straub con estos <em>Di\u00e1logos <\/em>es muy importante. Pavese escribi\u00f3 <em>Di\u00e1logos con Leuc\u00f3<\/em> a principios de la posguerra, en la \u00e9poca en que se afili\u00f3 al Partido Comunista y escribi\u00f3 una novela, por as\u00ed decirlo, de conversi\u00f3n, <em>El camarada<\/em>. Pero, al afiliarse al Partido Comunista, Pavese tom\u00f3 una distancia te\u00f3rica considerable no solo con respecto a la actualidad pol\u00edtica y social, sino tambi\u00e9n con respecto a la tradici\u00f3n t\u00e9cnica del marxismo. As\u00ed, lo que quiso hacer con <em>Di\u00e1logos con Leuc\u00f3<\/em> es arraigar lo que hab\u00edan sido el fascismo, la guerra, la resistencia y el comunismo en una dramaturgia mucho m\u00e1s antigua de la relaci\u00f3n entre la cultura y la naturaleza. Por eso fue a buscar los mitos antiguos y, en el fondo, lo que recrea en <em>Di\u00e1logos con Leuc\u00f3<\/em> es una dramaturgia de los or\u00edgenes de la tragedia: podemos pensar en los debates originarios de la tragedia griega con la querella entre los dioses antiguos y los nuevos, el establecimiento de la justicia, el paso de un tiempo maternal \u2014el tiempo de la madre tierra, los titanes, los monstruos\u2014 al orden de los dioses ol\u00edmpicos. En 1978, los Straub pusieron en escena estos seis <em>Di\u00e1logos con Leuc\u00f3<\/em> sobre el tema de la creaci\u00f3n de un universo de justicia y, por consiguiente, sobre el tiempo de la diferenciaci\u00f3n entre dioses y hombres, sobre el fin de la religi\u00f3n de la tierra. Pero, mientras ponen en escena estos di\u00e1logos, creo que ellos mismos se instalan en una dramaturgia que marcar\u00e1 cada vez m\u00e1s su pol\u00edtica est\u00e9tica. En ese momento, la relaci\u00f3n de los cuerpos con el espacio se convierte cada vez m\u00e1s en una relaci\u00f3n con una naturaleza inhumana que funda otra idea de la cultura. Se pasa entonces a un comunismo campesino o ecol\u00f3gico, opuesto al comunismo de los ingenieros sovi\u00e9ticos. Por lo dem\u00e1s, esta naturaleza no tiene nada de pastoral. Es una naturaleza a la antigua: un juego de fuerzas, un juego de conflicto de elementos. As\u00ed, encontramos en ellos lo que podr\u00edamos llamar una filosof\u00eda antigua de los elementos de la naturaleza \u2014agua, tierra, fuego, aire\u2014 y de su conflicto. En otras palabras, a partir de esta pel\u00edcula de 1978, hay una reparto entre los elementos pesados \u2014el agua, la tierra, los elementos de la gravedad, la duraci\u00f3n, el secreto, la espera\u2014 y los elementos ligeros y vol\u00e1tiles \u2014el resplandor, la luz, la elevaci\u00f3n, el aire y el fuego\u2014. En cierto sentido, <em>Obreros, campesinos <\/em>es un debate entre los hombres del fuego y los hombres de la tierra, y todo se juega en esta guerra que tambi\u00e9n tiene lugar en el escenario. Todos los elementos intervienen todo el tiempo. Podemos pensar en el papel que desempe\u00f1an el agua y el aire, los insectos, el viento, el papel que desempe\u00f1a el fuego, es decir, el sol. La pel\u00edcula es una guerra de los elementos que llega a una reconciliaci\u00f3n: la historia de la Ricotta, la historia del fuego, c\u00f3mo hacer el fuego&#8230; La reconciliaci\u00f3n de los elementos se concibe como una apoteosis de la comunidad, sabiendo que, al mismo tiempo, la naturaleza es tambi\u00e9n lo que est\u00e1 antes de cualquier argumento, como lo que no tiene nombre. Por eso digo que, para m\u00ed, en un momento dado, en su obra hay como una inversi\u00f3n del dispositivo entre dos comunismos y dos puestas en escena. En un primer momento, lo importante para ellos era el poder de las palabras sobre las im\u00e1genes: pensemos en <em>Mois\u00e9s y Aar\u00f3n<\/em>, con Mois\u00e9s como el hombre de la palabra y Aar\u00f3n como el hombre de las im\u00e1genes, y los Straub, que en este debate est\u00e1n del lado de Mois\u00e9s; y a este periodo le sigue un modelo l\u00edrico en el que se afirma sobre las palabras el poder de lo que est\u00e1 antes de las palabras, donde aparece algo que es del orden de lo innombrable y que da a las palabras su sentido, al tiempo que les impone una forma de respeto. Opuse deliberadamente y de forma un tanto burda estos dos modelos, pero creo que esta oposici\u00f3n existe.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: Lo que usted dice, y lo que muestra con estos ejemplos, es que en un momento dado se produce un giro ideol\u00f3gico en los Straub: pasan de un comunismo obrero a un comunismo campesino, se alejan de la dial\u00e9ctica marxista al estilo de Brecht para acercarse a un comunismo de defensa de la tierra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Este es el contexto general, pero cuando digo que hay un modelo dial\u00e9ctico y un modelo l\u00edrico, o un modelo de disociaci\u00f3n frente a un modelo de acuerdo&#8230; al mismo tiempo, por supuesto, la puesta en escena solo existe en la medida en que trabaja estas dos l\u00f3gicas. Y, de nuevo, se puede decir que pel\u00edculas como <em>Obreros, campesinos <\/em>y <em>Humillados <\/em>son una manera de poner estas dos l\u00f3gicas en un mismo espacio. En las dos hay un juego entre un dispositivo dram\u00e1tico, dial\u00e9ctico, de intercambios, y un dispositivo l\u00edrico, de afirmaciones\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: Y el latido de la naturaleza, como si todo estuviera en armon\u00eda: la respiraci\u00f3n de los hombres, de las plantas y de las cosas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: Usted habl\u00f3 de canto pero nunca de \u00f3pera, aunque a veces hay actitudes que podr\u00edan hacer pensar que los Straub s\u00ed piensan en eso. \u00bfEs esta presencia del canto un elemento nuevo en los Straub o siempre estuvo ah\u00ed?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Si hablamos de la puesta en escena de la m\u00fasica, en el sentido literal de la palabra, es cierto que la m\u00fasica siempre estuvo presente en los Straub. Prueba de ello es que la primera pel\u00edcula que vimos de ellos \u2014aunque no fue la primera que hicieron\u2014 es <em>Cr\u00f3nica de Anna Magdalena Bach<\/em>, de 1967. Luego, en 1974, vino <em>Mois\u00e9s y Aar\u00f3n <\/em>y, en 1996, <em>De la noche a la ma\u00f1ana<\/em>. Por lo tanto, hay una relaci\u00f3n muy fuerte con la m\u00fasica. Pero, para responder a su pregunta, tambi\u00e9n se observa una relaci\u00f3n cada vez m\u00e1s fuerte con una forma de espect\u00e1culo total. Habl\u00e9 sobre ellos en relaci\u00f3n con la tragedia griega tal y como se conceb\u00eda en la \u00e9poca rom\u00e1ntica, y sabemos que, en sus or\u00edgenes, la \u00f3pera pretend\u00eda ser una recreaci\u00f3n a la manera de la tragedia griega. Esta idea de espect\u00e1culo total est\u00e1 muy presente, un espect\u00e1culo total que ser\u00eda un himno. En cuanto a su cine, podemos hablar de lo oper\u00edstico. A esto se suma un desplazamiento en el estatus de la palabra misma, desplazamiento evidente cuando vemos <em>Othon<\/em> \u2014con su velocidad y su habla, que hacen que la relaci\u00f3n de proximidad entre la lengua y el hablante no exista en absoluto\u2014 y <em>Obreros, campesinos<\/em> \u2014donde la frase de Vittorini se trata como un verso tr\u00e1gico, incluso como un elemento oper\u00edstico\u2014. En este sentido, tambi\u00e9n hubo una evoluci\u00f3n y se puede hablar de un elemento nuevo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: En <em>Obreros, campesinos<\/em> o pel\u00edculas similares, los actores cantan el texto&#8230;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Yo no dir\u00eda que cantan el texto. No lo cantan literalmente, pero digamos que lo pronuncian al modo de la poes\u00eda, que supone una idea de canto: al modo de la poes\u00eda l\u00edrica. La referencia a un lenguaje que no separar\u00eda la palabra prosaica del canto est\u00e1 muy presente. En estas pel\u00edculas, encontramos la utop\u00eda de la \u00e9poca rom\u00e1ntica, donde la palabra y el canto forman una entidad primaria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: Durante estos d\u00edas nos preguntamos sobre la coexistencia del materialismo y la espiritualidad en los Straub. \u00bfPodr\u00edamos detenernos en esta cuesti\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Es un poco complicado y bastante enga\u00f1oso. En efecto, se observa en ellos una especie de materialismo radical de la puesta en escena, que quiere eliminar todo elemento de representaci\u00f3n, que quiere que todo sea dado, directo, actual. Y tambi\u00e9n encontramos un pensamiento del comunismo como un asunto totalmente material: en lugar de las relaciones de producci\u00f3n y las fuerzas productivas, tenemos la Ricotta, la nieve, la escarcha, las estrellas&#8230; Hay, pues, un aspecto que podr\u00edamos calificar de gran materialismo. Pero, al mismo tiempo, este materialismo remite al sue\u00f1o de la \u00e9poca rom\u00e1ntica \u2014y esto se debe a su proximidad con H\u00f6lderlin y el romanticismo alem\u00e1n\u2014, es decir, a la idea de un mundo en el que ya no existir\u00eda, por un lado, el mundo inteligible, el pensamiento, la ley y, por otro lado, el mundo sensible, sino un mundo en el que la ley com\u00fan estar\u00eda como incorporada en el mundo sensible mismo y en el que ya no habr\u00eda oposici\u00f3n. Es lo que hace que haya un aspecto eucar\u00edstico en la Ricotta, una voluntad de transformar todo \u2014gestos, palabras humanas\u2014 en sacramento. Se trata, en cierto modo, de arrebatar los sacramentos al cielo para consagrar a partir de ahora el pan y el vino humanos en lugar del pan y el vino transformados por el Hijo de Dios. En este sentido, encontramos en los Straub un materialismo que no estar\u00eda en contra del idealismo, del espiritualismo. Hay tambi\u00e9n un segundo aspecto para responder a esta pregunta, pero que a m\u00ed me interesa menos. Es un aspecto un poco provocador y muy de moda: constantemente nos encontramos con gente que explica que el marxismo es una religi\u00f3n, que Brecht era cat\u00f3lico y Claudel materialista&#8230; Para m\u00ed es un juego, una inversi\u00f3n un poco f\u00e1cil y, aunque los Straub a veces caen en ella, sigue siendo secundario. Lo esencial, en mi opini\u00f3n, es verdaderamente refutar la oposici\u00f3n misma de la que hablamos, el hecho de que lo espiritual est\u00e1 \u00edntegramente en los gestos, en la consagraci\u00f3n de los gestos. Es el hecho de que el pensamiento se encuentra \u00edntegramente en la materialidad, no en el modo sovi\u00e9tico de la transformaci\u00f3n del mundo por el pensamiento, sino por una actualizaci\u00f3n del pensamiento en armon\u00eda con el ritmo de la naturaleza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: Adem\u00e1s de la cuesti\u00f3n de la oposici\u00f3n entre materialidad y espiritualidad, lo que me pareci\u00f3 interesante en ellos es que tal vez haya un enfoque m\u00edstico, lo que los lleva a hacer cosas radicales, incluso en el modo de representaci\u00f3n y la forma.<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Hay diferentes maneras de superar una oposici\u00f3n. Se puede superar seg\u00fan el modelo cl\u00e1sico del pensamiento que se realiza, que transforma el mundo a su imagen, o seg\u00fan un modelo inverso de pensamiento que se adapta a la naturaleza. No s\u00e9 si se puede llamar a eso misticismo. Lo que es seguro es que se trata de retomar una religi\u00f3n de la tierra que exist\u00eda bajo diversas formas en la \u00e9poca rom\u00e1ntica. El marxismo de los Straub tiende cada vez m\u00e1s a desplazarse del lado de Heidegger y alejarse del brechtismo de hace treinta o cuarenta a\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: Recuerdo una pel\u00edcula con una escena denominada fusional del h\u00e9roe con la naturaleza, con las estrellas. Pero la manera en que los Straub hablan de las estrellas no tiene nada que ver con la de Goethe, Novalis u H\u00f6lderlin. Para Goethe, Novalis y H\u00f6lderlin, siempre es hacia lo alto, mientras que aqu\u00ed, por el contrario, es hacia abajo: el h\u00e9roe ve las estrellas casi abajo, es absolutamente genial&#8230; y no tiene nada de fusional. La relaci\u00f3n con la naturaleza no tiene nada de fusional. Por lo tanto, estoy de acuerdo con usted cuando habla de otra relaci\u00f3n con la naturaleza \u2014el fuego, no la electricidad\u2014, pero no cuando habla de fusi\u00f3n con la naturaleza. Por eso tambi\u00e9n la relaci\u00f3n con el romanticismo alem\u00e1n me parece que debe utilizarse con cierta precauci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"742\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Sicilia.1999.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-KG.mkv_snapshot_00.36.31_2025.10.23_14.30.09-1024x742.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14409\" style=\"aspect-ratio:1.3800105551506623;object-fit:cover;width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Sicilia.1999.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-KG.mkv_snapshot_00.36.31_2025.10.23_14.30.09-1024x742.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Sicilia.1999.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-KG.mkv_snapshot_00.36.31_2025.10.23_14.30.09-300x217.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Sicilia.1999.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-KG.mkv_snapshot_00.36.31_2025.10.23_14.30.09-768x557.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Sicilia.1999.1080p.WEB-DL.AAC2_.0.x264-KG.mkv_snapshot_00.36.31_2025.10.23_14.30.09.jpg 1489w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Esta relaci\u00f3n no la establezco yo, sino ellos. Quiz\u00e1s no sea su H\u00f6lderlin, pero es el de ellos. En cuanto a la fusi\u00f3n, dir\u00eda que sin duda se da m\u00e1s al nivel de la relaci\u00f3n entre naturaleza y cultura que al nivel de una relaci\u00f3n fusional de los hombres con la naturaleza. La fusi\u00f3n con las estrellas es una cosa. Pero lo que est\u00e1 en el coraz\u00f3n del romanticismo alem\u00e1n es la idea de un mundo sensible que ya no se opondr\u00eda a un mundo inteligible. Y es esta idea la que retoman los Straub, con una alusi\u00f3n masiva a H\u00f6lderlin.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: \u00a1Pero H\u00f6lderlin no es rom\u00e1ntico!<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Se puede decir de todo el mundo que no es rom\u00e1ntico.<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: En cuanto a la fusi\u00f3n, e incluso si el Emp\u00e9docles de H\u00f6lderlin est\u00e1 inconcluso, su objetivo es, no obstante, fundirse en el volc\u00e1n y hacerlo por completo. El coraz\u00f3n es tambi\u00e9n esa fusi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: S\u00ed, por supuesto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: \u00bfNo cree que la aproximaci\u00f3n que hace entre los Straub y Heidegger los aleja de cualquier idea de progresismo?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Del progresismo sin duda, \u00a1pero son deliberadamente antiprogresistas! Se inscriben en esa tradici\u00f3n revolucionaria antiprogresista, en el sentido en que Benjamin criticaba el progreso. Desarrollan un pensamiento del comunismo completamente desplazado respecto de uno que lo inscribir\u00eda en la continuidad del desarrollo de las ciencias y las relaciones sociales. Hay en ellos un cierto aspecto de retorno a la tierra. Esto se ve en la propia disposici\u00f3n, en la distribuci\u00f3n de los personajes entre lo alto y lo bajo, entre lo que es del orden de la luz, del resplandor, de la aparici\u00f3n, y lo que es del orden del retiro, de la tierra&#8230; Y es una dramaturgia muy cercana a Heidegger, una dramaturgia que corresponde a una cierta forma de pensamiento contempor\u00e1neo, que encuentra en H\u00f6lderlin un modelo de revoluci\u00f3n o de comunismo separado del progresismo. Puede parecer parad\u00f3jico, pero ellos asumen esta paradoja con la misma voluntad que ten\u00eda Benjamin de romper el curso de la Historia y propugnar por una marcha atr\u00e1s. Al igual que Pavese, que regresa a los mitos para volver a interrogarlos y cuestionar la relaci\u00f3n entre naturaleza y cultura, con el fin de resituar y repensar el comunismo, los Straub se alejan radicalmente de la tradici\u00f3n que vincula al comunismo&nbsp; con el pensamiento de la Ilustraci\u00f3n, el progreso y el desarrollo cient\u00edfico. Lo reivindican.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: Cuando hablamos de progresismo o desarrollo, es importante saber qu\u00e9 entendemos por esos t\u00e9rminos. \u00bfQu\u00e9 es el progreso y el desarrollo a la manera occidental? Hoy en d\u00eda, son cosas que son interrogadas, al margen de cualquier dogma, incluso por parte de quienes se pretenden progresistas. Me parece importante matizar y decir que las nociones de progreso y desarrollo no se reducen a ciertos modelos nefastos que se quisieron imponer como patrones universales. \u00a1El progreso del conocimiento no es necesariamente el progreso de las t\u00e9cnicas, los estragos de lo cuantitativo y el aumento de la producci\u00f3n!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: En sentido fuerte, el progresismo es la idea de que todos los desarrollos avanzan al mismo ritmo. Si dejamos de lado el uso un tanto ordinario del t\u00e9rmino \u201cprogresista\u201d en el sentido de alguien que es m\u00e1s bien de izquierda, del lado del pueblo y a favor de la justicia, y tratamos de darle un significado m\u00e1s preciso a la palabra, el progresismo significa un pensamiento de la Historia como algo que avanza en l\u00ednea recta hacia adelante y en la que todos los desarrollos contribuyen a un mismo efecto de conjunto. Es este progresismo el que se encuentra en el centro del marxismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: Quiz\u00e1s, pero el progresismo no se reduce a eso, \u00a1el progresismo no se reduce solo a eso!<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: No, pero siempre hay que hacer s\u00edntesis en alg\u00fan momento. Se toman decisiones y, cuando se toman decisiones, se hacen s\u00edntesis. Eso es lo que hacen los Straub en este caso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: Habl\u00f3 de la Historia, de los relatos. Dice que la trama nunca interesa verdaderamente a los Straub. Sobre las elecciones precisamente, hay algo llamativo en ellos: es la posici\u00f3n de los cuerpos en relaci\u00f3n con los relatos. El relato avanza gracias a los cuerpos, pero al mismo tiempo hay una fuerza que podr\u00edamos calificar de rechazo. En sus pel\u00edculas, \u00bfno van los cuerpos tambi\u00e9n en contra del relato?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Los cuerpos ponen todo lo que se relata en presente. En otras palabras, se apropian del relato. En Vittorini, por ejemplo, hay personas que, de maneras muy contrastadas, cuentan lo que sucedi\u00f3 durante seis meses. Pero en <em>Obreros, campesinos <\/em>no es as\u00ed: son grupos que se enfrentan a su pasado, y ese pasado est\u00e1 absolutamente presente. Entonces, efectivamente, los cuerpos est\u00e1n ah\u00ed, erguidos con su texto, con la argumentaci\u00f3n de sus querellas, y, a medida que hablan, todo lo que era relato se convierte en palabra directa, en di\u00e1logo, en afirmaci\u00f3n. Eso no significa que hagan tabla rasa del pasado, pero la pel\u00edcula est\u00e1 siempre en presente. Adem\u00e1s, hay una apropiaci\u00f3n del texto por parte del cuerpo que lo sit\u00faa por completo en el presente. Si no olvidamos que, fundamentalmente, el relato no les interesa, que no lo quieren y que, en todas parte donde hay, lo eliminan \u2014como en <em>De la nube a la resistencia <\/em>con los ejemplos de <em>flashbacks <\/em>de los que habl\u00e9, siendo un <em>flashback <\/em>necesariamente parte del relato\u2014, entonces percibimos que la palabra debe reconquistar sin cesar su potencia sobre todo lo que la sit\u00faa en el pasado, la sit\u00faa en lo inactual, en lo virtual. Sobre el relato. Y, como usted dice, los cuerpos que, a trav\u00e9s de la palabra, se apropian del texto, tambi\u00e9n van en contra del relato.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: \u00bfNo se puede pensar que todo debe estar en una pel\u00edcula y que una pel\u00edcula no debe necesitar explicaciones ulteriores?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Es una elecci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 es una pel\u00edcula? Una pel\u00edcula es algo que se ve as\u00ed, se ve una vez y, a menudo, se acab\u00f3 por mucho tiempo. Una pel\u00edcula es un objeto extremadamente vol\u00e1til que no necesita por fuerza ser explicado o comentado de manera constante, sino prolongado. De todos modos, las pel\u00edculas siguen viviendo en nosotros, incluso sin comentarios: nosotros mismos hacemos nuestro comentario. En ocho o diez d\u00edas, la pel\u00edcula que vieron esta noche se habr\u00e1 convertido en otra cosa. De ella saldr\u00e1n planos, palabras; se construir\u00e1 una nueva pel\u00edcula. No podemos dejar de lado esta prolongaci\u00f3n. La memoria de las pel\u00edculas no es \u00fanicamente la memoria de lo que estuvo delante de nuestros ojos en un momento dado. La memoria de las pel\u00edculas es la memoria de todo lo que, despu\u00e9s, se sedimenta. El cine est\u00e1 hecho de esa sedimentaci\u00f3n. Por eso, aunque no pienso que haya que explicar las pel\u00edculas, creo que se puede intentar prolongarlas fuera de cualquier intenci\u00f3n de comentarlas, de interpretarlas. El cine necesita que se le cree un espacio de palabra que sea un espacio de sedimentaci\u00f3n: ese es el papel de la palabra sobre las pel\u00edculas. Personalmente, cuando veo una pel\u00edcula, tengo ganas de leer cosas sobre ella. No para que me la expliquen, sino para que la haga resonar de otra manera, para que cree otras conexiones, para que haga vivir a la pel\u00edcula en un espacio ampliado.<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: Esta prolongaci\u00f3n a trav\u00e9s de la palabra es algo muy presente en la tradici\u00f3n cin\u00e9fila desde finales de los a\u00f1os cuarenta y principios de los cincuenta. Si examinamos todo lo que conform\u00f3 la Nouvelle Vague, vemos que para estos cineastas era indispensable que, despu\u00e9s de la pel\u00edcula, hubiera una prolongaci\u00f3n a trav\u00e9s de la palabra que pod\u00eda ser incluso m\u00e1s importante que la pel\u00edcula. Es la \u00e9poca de los cineclubes, de los visionados y revisiones de pel\u00edculas. Asociar la visi\u00f3n al discurso es algo que est\u00e1 ligado a la cinefilia, que era la resistencia, una red de contracultura, una sociedad paralela, es decir, lugares donde tambi\u00e9n se interroga y se debate. Y se trata entonces de un discurso que, efectivamente, no es del registro de la explicaci\u00f3n, sino del orden del intercambio y de una otra vida de la pel\u00edcula. Las pel\u00edculas no mueren despu\u00e9s de la palabra \u201cfin\u201d; para ellas al menos, de eso estamos seguros. Fuera de su cuerpo, pueden incluso desplegarse.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: Yo creo que es propio de este tipo de cine. El cine de los Straub est\u00e1 hecho para pensar e incitar a la gente a pensar. Uno piensa y luego habla, no puede quedarse ah\u00ed. Est\u00e1 hecho para pensar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: Pensar, sentir&#8230; La plenitud de la idea en los colores es lo que dice C\u00e9zanne de Veronese.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-content-justification-center is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-94bc23d7 wp-block-group-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/machorka-muff.1963.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_15.56_2025.09.23_15.43.01-1-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14493\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/machorka-muff.1963.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_15.56_2025.09.23_15.43.01-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/machorka-muff.1963.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_15.56_2025.09.23_15.43.01-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/machorka-muff.1963.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_15.56_2025.09.23_15.43.01-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/machorka-muff.1963.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_15.56_2025.09.23_15.43.01-1.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/machorka-muff.1963.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_10.40_2025.09.23_15.42.19-1-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14494\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/machorka-muff.1963.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_10.40_2025.09.23_15.42.19-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/machorka-muff.1963.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_10.40_2025.09.23_15.42.19-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/machorka-muff.1963.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_10.40_2025.09.23_15.42.19-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/machorka-muff.1963.1080p.bluray.x264-bipolar.mkv_snapshot_10.40_2025.09.23_15.42.19-1.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: Yo estoy descubriendo aqu\u00ed a los Straub. Y me pregunto cu\u00e1l es el lugar que ocupan los ni\u00f1os en estas pel\u00edculas, porque la \u00fanica que vi es la de esta noche, <em>De la nube a la resistencia<\/em>, y tengo la impresi\u00f3n de que les daba verg\u00fcenza filmarlos, un poco como a Godard. \u00bfPodr\u00eda hablarnos de su experiencia con los ni\u00f1os? \u00bfAparecen muchos en sus pel\u00edculas?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: No hay muchos y me parece que no hay ninguna problem\u00e1tica de la infancia. Hay dos ni\u00f1os en <em>De la nube a la resistencia<\/em>, porque est\u00e1n en Pavese y su novela es tambi\u00e9n una historia de transici\u00f3n, de transmisi\u00f3n, de paso de un orden antiguo a uno nuevo. En <em>La luna y las fogatas<\/em>, est\u00e1 la historia del ni\u00f1o deforme y la del padre y el hijo, donde se expresa una relaci\u00f3n entre un mundo antiguo y un mundo nuevo, y donde el ni\u00f1o emite un juicio negativo sobre la humanidad, y en <em>En rach\u00e2chant<\/em>, pel\u00edcula de 1982, un ni\u00f1o se resiste a su maestro&#8230; \u00bfPodemos decir por ende que hay una figura del ni\u00f1o en los Straub, incluso una figura de resistencia? No hay que olvidar nunca que trabajan a partir de textos que se dirigen a una comunidad adulta para preguntarle d\u00f3nde se encuentra consigo misma, con su pasado, con su futuro y, si no hay ni\u00f1os en esos textos, tampoco los va a haber en las pel\u00edculas. A veces, el ni\u00f1o sirve para plantear ciertas cuestiones, pero es raro que se lo ponga verdaderamente en primer plano y se lo trate como un personaje. En los Straub, el ni\u00f1o no es el futuro del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: \u00bfDir\u00eda que este cine trata sobre una especie de inocencia perdida?<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: \u00bfSe puede hablar de inocencia? Quiz\u00e1s. Una vez m\u00e1s, a partir del punto de inflexi\u00f3n que supone <em>De la nube a la resistencia<\/em>, se observa una nostalgia por una cierta inocencia, no en el sentido de una pureza perdida, sino de un mundo anterior al bien y al mal. Esto est\u00e1 presente en Pavese e incluso en H\u00f6lderlin: hay una confrontaci\u00f3n con un mundo en que los dioses a\u00fan no existen, estamos en una relaci\u00f3n del hombre con la naturaleza antes de la partici\u00f3n entre el bien y el mal. Entonces, podemos llamar a eso inocencia en el sentido en que Nietzsche habla de la inocencia del devenir, de un mundo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal. Sin embargo, lo repito: la naturaleza de los Straub no es en absoluto una naturaleza pastoral, es salvaje, inquietante, cruel e inhumana. No es un idilio.<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: A veces aqu\u00ed nos preguntamos c\u00f3mo se llega al cine de los Straub&#8230; Usted, Jacques Ranci\u00e8re, \u00bfpodr\u00eda decirnos c\u00f3mo lleg\u00f3 a este cine?<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Un poco en zigzag. En primer lugar, vi <em>Cr\u00f3nica de Anna Magdalena Bach <\/em>cuando era joven. Me gust\u00f3 verla, pero no puedo decir que haya marcado algo espec\u00edfico en mi vida. Despu\u00e9s de eso \u2014era la \u00e9poca del izquierdismo duro\u2014, la gente de <em>Cahiers du cin\u00e9ma <\/em>me recomend\u00f3 que fuera a ver <em>Lecciones de historia<\/em>. En definitiva, siempre tuve una relaci\u00f3n un poco impuesta con los Straub: and\u00e1 a verla, ven\u00ed a hablarnos de los Straub, me dec\u00edan. As\u00ed que vi <em>Lecciones de historia<\/em> para <em>Cahiers <\/em>y recuerdo que me deprimi\u00f3 bastante. Es cierto que despu\u00e9s me gust\u00f3 inmediatamente la magn\u00edfica forma en que trataron los <em>Di\u00e1logos con Leuc\u00f3<\/em> en <em>De la nube a la resistencia<\/em>: es fabuloso. Aunque sigo molesto con ellos por haber escamoteado por completo en <em>La luna y las fogatas<\/em> a las tres chicas que son el cuerpo de la novela de Pavese y, en cambio, haber hecho un n\u00famero un poco f\u00e1cil de anticlericalismo al ofrecer una visibilizaci\u00f3n espectacular de un discurso del cura solo evocado en el libro. En otros momentos, vi tal pel\u00edcula que me gust\u00f3, y luego otras que al principio no me gustaban pero que despu\u00e9s me gustaron. Digamos que vi de manera un poco ca\u00f3tica algunas pel\u00edculas en momentos completamente diferentes, sin sentirme en absoluto un aficionado especial de los Straub. Y luego, hace dos o tres a\u00f1os, unos j\u00f3venes fan\u00e1ticos straubianos me dijeron que quer\u00edan reunir sus dos pasiones oy\u00e9ndome hablar de los Straub. Para hacerlo, me mandaron a ver <em>Obreros, campesinos<\/em> para que hablara de ella en una manifestaci\u00f3n filos\u00f3fica en Nantes. Fui a verla dici\u00e9ndome que no ser\u00eda forzosamente muy divertido, pero me cautiv\u00f3 su potencia l\u00edrica. Habl\u00e9 de eso y a los Straub les gust\u00f3. Y eso fue todo. Despu\u00e9s me pidieron que escribiera sobre <em>Humillados<\/em> y sobre <em>\u00bfD\u00f3nde yace tu sonrisa escondida?<\/em> de Pedro Costa. As\u00ed que se puede decir que, accidentalmente, me convert\u00ed en especialista en los Straub. Hay cosas que me gustan enormemente de ellos, hay otras que me gustan menos y, por \u00faltimo, hay pel\u00edculas que no me gustan nada. En cualquier caso, no tuve una revelaci\u00f3n s\u00fabita ante su cine, sino que tuve una relaci\u00f3n extendida en el tiempo con variaciones considerables en cuanto a enfoques y sensaciones. Y de todo eso intento hablar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: \u00bfTuvo esta revelaci\u00f3n fant\u00e1stica con Jean-Luc Godard?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Es completamente diferente. Straub no pertenece a la Nouvelle Vague.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: \u00a1Ellos dicen que s\u00ed! Afirman pertenecer a la Nouvelle Vague, debido a ciertos v\u00ednculos, como los que tienen precisamente con Godard.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Jean-Marie Straub puede decir que pertenece a la Nouvelle Vague, pero no pertenece a ella en el sentido de que no form\u00f3 parte de esa configuraci\u00f3n hist\u00f3rica, eventualmente basada en un malentendido. La Nouvelle Vague era, por un lado, un movimiento generacional, un movimiento de j\u00f3venes, un fen\u00f3meno social y, por otro lado, una escuela, un movimiento cinematogr\u00e1fico y una especie de conjunci\u00f3n singular, de coincidencia entre un momento de cambio en la sociedad y un cine joven. Las pel\u00edculas de Godard de los sesenta fueron vistas por personas de veinte o treinta a\u00f1os como pel\u00edculas de su \u00e9poca, que daban testimonio de los cambios de su tiempo. En el caso de las pel\u00edculas de los Straub, es completamente diferente. Si se sienten relacionados con la Nouvelle Vague, no puede ser con esa Nouvelle Vague. Siempre hubo un costado intempestivo en su enfoque, mientras que, en un momento dado, antes de que se produjera la bifurcaci\u00f3n, Godard estaba en sinton\u00eda con su \u00e9poca. Truffaut se mantuvo en los ra\u00edles. Con esto quiero decir que no tuve ninguna revelaci\u00f3n con Godard porque, en los sesenta, hab\u00eda una relaci\u00f3n de asimilaci\u00f3n e identificaci\u00f3n que no necesitaba pasar por una revelaci\u00f3n. En cierta manera, empezamos a admirar al cineasta Godard una vez que nos liberamos de la nebulosa Nouvelle Vague, que era una mezcla de cosas heterog\u00e9neas. Aunque Straub pertenece a esa generaci\u00f3n, aunque tuvo v\u00ednculos, siempre estuvo un poco al margen, siempre fue el insumiso, el disidente, un eterno exiliado y un eterno intempestivo. Godard lo lleg\u00f3 a ser, pero no siempre lo fue.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: Hay que recordar que la Nouvelle Vague, tal y como se entiende habitualmente \u2014y sin olvidar a los \u201cj\u00f3venes enojados\u201d del <em>free cinema <\/em>brit\u00e1nico aqu\u00ed, el <em>cinema novo<\/em> all\u00ed o un John Cassavetes all\u00e1\u2014, es ante todo un movimiento franc\u00e9s \u2014Jean-Marie Straub estaba entonces exiliado en Alemania\u2014 que dur\u00f3 muy pocos a\u00f1os: en 1963 se puede considerar que hab\u00eda terminado. Despu\u00e9s, cada uno hizo otra cosa: Truffaut, Godard, pero tambi\u00e9n Chabrol, Rohmer&#8230; A mediados de la d\u00e9cada de 1960, ya no hay movimiento. Si consideramos que la Nouvelle Vague como movimiento real y relativamente coherente comienza en 1958-1959, dur\u00f3 cuatro o cinco a\u00f1os, con numerosos cineastas muy diferentes, es cierto: en diciembre de 1962, un n\u00famero de <em>Cahiers du cin\u00e9ma <\/em>recoge ciento sesenta directores hom\u00f3logos de la Nouvelle Vague y, en la foto tomada en mayo de 1959 en el coloquio de La Napoule, encontramos tanto a Fran\u00e7ois Truffaut, Jean-Luc Godard, Jacques Rozier, Claude Chabrol como a Robert Hossein o Edouard Molinaro. No dur\u00f3 m\u00e1s de cuatro o cinco a\u00f1os. En diciembre de 1960, Fran\u00e7ois Truffaut se pele\u00f3 con Roger Vadim, a quien denunci\u00f3 por su \u201cactitud poco fraternal\u201d, y en 1962, Godard le escribe a Truffaut que es terrible porque \u00e9l y Chabrol, a quien hab\u00eda ido a ver a un rodaje, ya no ten\u00edan nada que decirse. A partir de entonces, cada uno se abre su propio espacio, como escribe Jean Douchet, que considera que <em>Par\u00eds visto por&#8230;<\/em>, pel\u00edcula estrenada en 1965, es el testamento final de la Nouvelle Vague. Quiz\u00e1s podr\u00edamos decir que es una plataforma de lanzamiento para algunos. Despu\u00e9s est\u00e1n los que se elevan, los que fracasan o caen enseguida, los que van a la derecha, a la izquierda, los que dan vueltas en c\u00edrculo&#8230; Jean Douchet retoma una comparaci\u00f3n que Fran\u00e7ois Truffaut sacaba de una pel\u00edcula de Roberto Rossellini: unos monjes en c\u00edrculo giran sobre s\u00ed mismos hasta que, mareados, caen al suelo, luego se levantan y cada uno parte en la direcci\u00f3n que su ca\u00edda marc\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: En cuanto a los discursos sobre las pel\u00edculas, y por lo tanto sobre las pel\u00edculas de los Straub, recientemente nos dimos cuenta de que las observaciones sostenidas en Occidente sobre las pel\u00edculas de Ozu eran err\u00f3neas: se hablaba, por ejemplo, de vac\u00edo, cuando no hay ning\u00fan vac\u00edo. \u00bfNo ocurre lo mismo con los Straub? \u00bfNo sufrieron durante demasiado tiempo los discursos sobre las pel\u00edculas pol\u00edticas? \u00bfNo ser\u00eda necesario ahora un cambio en la apreciaci\u00f3n de sus pel\u00edculas?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Siempre quisieron ser pol\u00edticos, no es una etiqueta que les vino del exterior. En cierto modo, los Straub siempre hicieron un cine pol\u00edtico, pero es cierto que en una \u00e9poca se lo pod\u00eda leer siguiendo una interpretaci\u00f3n brechtiana: aparec\u00eda como una manera de esquematizar las relaciones sociales. Y luego, efectivamente, en un momento dado da un giro completo, se vuelca hacia el lado de una interrogaci\u00f3n antropol\u00f3gica sobre la relaci\u00f3n entre naturaleza y cultura. Son cosas que a veces se tarda tiempo en percibir. Durante mucho tiempo seguimos interpretando a las personas sobre la base de lo que fueron hace diez, quince o veinte a\u00f1os antes, y despu\u00e9s eso cambia. Es como la evoluci\u00f3n del discurso de Godard. En los a\u00f1os ochenta y noventa, la literatura estadounidense lo califica como campe\u00f3n del posmodernismo. De manera que, al ver <em>Histoire(s) du cin\u00e9ma<\/em>, los estadounidenses no entienden lo que hace: \u00bfqu\u00e9 es ese museo imaginario a la Malraux? \u00bfEntonces no es un posmoderno? De hecho, hac\u00eda tiempo que se hab\u00eda producido un desplazamiento completo en la problem\u00e1tica de Godard, pero no aparec\u00eda porque se lo hab\u00eda encasillado como el que hac\u00eda cine pop. De repente nos damos cuenta que ya no es as\u00ed en absoluto. Con los Straub es un poco parecido. Bastante recientemente nos dimos cuenta de que ya no era el tipo de cine pol\u00edtico que se les hab\u00eda asignado y que, en particular, la imagen de austeridad que se les adhiere a la piel era inadecuada, su cine es uno de los m\u00e1s sensuales, de los m\u00e1s sensibles: siempre hay algo que vibra en la pantalla. Hay que desconfiar en verdad de las categorizaciones y las grillas de lectura. Algunas har\u00e1n decir, por ejemplo, que sus pel\u00edculas son abstractas, otras que son concretas. Y a esto se suma el hecho de que hay desplazamientos considerables que, a veces, solo aparecen con el tiempo. Asimismo, no s\u00e9 si sufrieron tanto el discurso sobre ellos: sobre todo sufrieron el hecho de que sus pel\u00edculas no se ven mucho.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: S\u00ed, pero si el p\u00fablico no ven\u00eda, creo que tambi\u00e9n est\u00e1 ligado a eso, que tambi\u00e9n es a causa del discurso te\u00f3rico y la actitud de los cr\u00edticos, todas esas cosas que sirven de caja de resonancia y llevan al p\u00fablico a adoptar una actitud de rechazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Si usted quiere, pero hay que tener presente que en un momento dado los Straub forman parte de una cultura marxista revolucionaria que ten\u00eda una base bastante amplia: aunque se aburr\u00edan, la gente iba a ver sus pel\u00edculas, pensaban que era su deber. Y luego eso se acab\u00f3, ya no hab\u00eda un deber de ir a verlas. Una vez m\u00e1s, siempre hay un momento en que los cineastas est\u00e1n m\u00e1s o menos en sinton\u00eda con algo, con una expectativa, con una determinada configuraci\u00f3n de la sociedad, del p\u00fablico. Y luego hay otros momentos en que est\u00e1n fuera de sinton\u00eda y al margen. Eso hace que su problem\u00e1tica actual, la \u201cdefensa de la tierra\u201d, que sin embargo encuentra un eco en la sociedad, no baste para acercarlos a su p\u00fablico, como era el caso hace veinte o treinta a\u00f1os, cuando hablaban de la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: El cine tambi\u00e9n es econom\u00eda. Y para que el p\u00fablico vaya o no a ver una pel\u00edcula, todav\u00eda es necesario que tenga la posibilidad de elegir, lo que hoy en d\u00eda casi nunca es el caso, salvo para los que viven en algunos barrios de Par\u00eds, y a\u00fan as\u00ed. Los Straub forman parte de los cineastas cuyas pel\u00edculas tienen enormes dificultades para ser distribuidas. Mientras que algunas pel\u00edculas se estrenan en Francia con ochocientas o mil copias, las suyas solo tienen dos o tres&#8230; Lo que pudieron ver aqu\u00ed estos \u00faltimos d\u00edas es excepcional. Es el contraejemplo de lo que se practica en la explotaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica. Recordar\u00e9 que en Francia el n\u00famero de pantallas es del orden de cinco mil trescientas \u2014en 2003 hab\u00eda exactamente cinco mil doscientas ochenta y nueve\u2014 y que estrenar pel\u00edculas con mil copias significa acaparar una proporci\u00f3n de pantallas que excluye de hecho a otras pel\u00edculas; en el mejor de los casos, por as\u00ed decirlo, limita, pero a menudo impide el estreno de otras. Algunas semanas, puede ocurrir que tres pel\u00edculas ocupen el 60 % de las pantallas. Y digo ocupar como se ocupa un territorio porque se trata de la misma voluntad imperialista. Se bombardean las salas de cine como se bombardea un pa\u00eds. A esto se suman dos cosas. La primera es el n\u00famero de pel\u00edculas, en la medida en que esta invasi\u00f3n tambi\u00e9n se produce a trav\u00e9s de la pl\u00e9tora de pel\u00edculas, la mayor\u00eda de las veces sin inter\u00e9s, que se estrenan \u2014se calculan aproximadamente unas quince por semana\u2014, productos que, de hecho, solo est\u00e1n ah\u00ed para ocupar el terreno. La segunda es que las peque\u00f1as pel\u00edculas que, sin embargo, logran ser vistas se enfrentan a problemas de exhibici\u00f3n y a condiciones de proyecci\u00f3n en que todo es posible, incluso en las salas de cine arte y ensayo: formatos no respetados, copias maltratadas&#8230; <em>Una visita al Louvre<\/em> consta de dos partes m\u00e1s o menos iguales, aparentemente id\u00e9nticas. No me sorprender\u00eda que, dentro de alg\u00fan tiempo, me dijeran que uno de los exhibidores que proyecta la pel\u00edcula, y que sin embargo es programador y exhibidor de cine de arte y ensayo, comete un acto de vileza al decidir proyectar solo la primera o la segunda parte, despreciando la voluntad original de los autores y el esp\u00edritu de la pel\u00edcula. Despreciando lo que es la pel\u00edcula.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: En cuanto a los lugares donde se pueden ver las pel\u00edculas, \u00bfqu\u00e9 piensa del hecho de mostrarlas en otros lugares que los cines, como por ejemplo en salas de exposiciones?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Las pel\u00edculas est\u00e1n hechas para ser proyectadas en una pantalla. Ahora, bastantes se ven efectivamente en los museos porque no se integran en los circuitos econ\u00f3micos del cine. Siendo as\u00ed, estas pel\u00edculas requerir\u00edan que nos sentemos frente a ellas y en la oscuridad, lo que contradice la l\u00f3gica de estos lugares de circulaci\u00f3n. Creo que cada vez vamos a ver m\u00e1s pel\u00edculas con problemas comerciales en los museos, pero en condiciones que no son necesariamente buenas para verlas. Ese es el problema. Estas pel\u00edculas salen del circuito cinematogr\u00e1fico para entrar en la nebulosa de cosas heterog\u00e9neas llamada arte contempor\u00e1neo. Pero no estoy seguro de que los Straub estuvieran contentos de mostrar sus pel\u00edculas en una exposici\u00f3n de arte contempor\u00e1neo, no creo que se consideren artistas contempor\u00e1neos en el sentido que le damos a esta expresi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: Hay que tener cuidado de que el museo no se convierta en un gueto y no signifique el abandono definitivo del lugar del Cine. A mucha gente le gustar\u00eda que ciertas pel\u00edculas desaparecieran de las salas de cine y dejaran el campo libre a la exhibici\u00f3n tal y como ellos la consideran: dominante, exclusiva y rentable a corto plazo. Se ve claramente lo que est\u00e1 pasando desde la aparici\u00f3n de las peque\u00f1as c\u00e1maras digitales: como esta t\u00e9cnica permite rodar a un menor costo, la mayor\u00eda de los proyectos un poco ambiciosos concebidos originalmente para el cine son ahora rechazados por las instancias y comisiones que los financian. Resultado: el cine, o lo que todav\u00eda llaman as\u00ed, se uniformiza y se nivela para abajo, mientras que lo que es impulsado por un pensamiento y unas pasiones de otra envergadura queda relegado a una econom\u00eda de subsistencia, por no decir de miseria, y a menudo es invisible&#8230; En cambio, el museo puede permitir otra cosa que una proyecci\u00f3n en sala, otros tipos de relaciones. Puede poner en evidencia un aspecto del trabajo o proponer correspondencias con otros artistas, correspondencias que pueden sugerir, develar, revelar. Pero no se trata de mostrar pel\u00edculas en un museo. Es algo muy diferente, tal vez del orden del \u201cespacio ampliado\u201d del que hablaba Jacques Ranci\u00e8re en relaci\u00f3n con los discursos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"730\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/History-Lessons.mp4_snapshot_00.47.11_2025.09.23_15.07.42-1024x730.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14412\" style=\"aspect-ratio:1.4031788214851535;object-fit:cover;width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/History-Lessons.mp4_snapshot_00.47.11_2025.09.23_15.07.42-1024x730.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/History-Lessons.mp4_snapshot_00.47.11_2025.09.23_15.07.42-300x214.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/History-Lessons.mp4_snapshot_00.47.11_2025.09.23_15.07.42-768x547.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/History-Lessons.mp4_snapshot_00.47.11_2025.09.23_15.07.42.jpg 1507w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: Hace unos a\u00f1os, se habl\u00f3 mucho sobre trabajar con actores no profesionales, como hicieron los hermanos Dardenne en <em>Rosetta<\/em> o Bruno Dumont en <em>La vida de Jes\u00fas<\/em>. \u00bfQu\u00e9 opina al respecto?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Los Straub parecen pensar que no se puede hacer nada, o casi nada, con actores. Y esto se debe sobre todo a que preconizan un cierto tipo de relaci\u00f3n con el texto y los actores no est\u00e1n necesariamente hechos para decir o leer textos. Los actores est\u00e1n hechos para interpretar personajes, algo que los Straub no quieren. Quieren personas que digan y lean textos. Es decir, buscan una relaci\u00f3n muy material con el propio texto. Lo que les interesa es trabajar con actores que no solo no son profesionales, sino que tambi\u00e9n son exteriores al mundo de la universidad y la cultura. En definitiva, lo que les interesa es el lado autodidacta y la apropiaci\u00f3n del texto, de la literatura, por parte de personas que no est\u00e1n destinadas a ello. Es algo vital para ellos, que supone un trabajo considerable, porque, evidentemente, no se trata de ir hacia la improvisaci\u00f3n, sino al contrario, hacia la disciplina. Adem\u00e1s, es diferente del enfoque de los hermanos Dardenne o de Bruno Dumont: a pesar de todo, tengo la impresi\u00f3n de que ellos recurren a personas exteriores que tienen vocaci\u00f3n de convertirse en actores. Hay un equ\u00edvoco cuando se habla de no profesionales. Si nos fijamos en Robert Bresson, que solo trabajaba con no profesionales, nos damos cuenta de que algunos quisieron convertirse en actores, que pocos lo consiguieron, mientras que para otros fue un drama&#8230; Es cierto que un actor profesional tiene sus tics, sus h\u00e1bitos, sus verdades, su potencia, pero, por otro lado, el t\u00e9rmino \u201cno profesional\u201d engloba muchas cosas diferentes. Cuando los Straub acuden a no profesionales, es porque piensan en una forma de cultura popular, mientras que para otras personas se trata de trabajar con personas que les obedecen en todo. Bresson quer\u00eda una materia totalmente maleable. No es el caso de los Straub, para quienes el objetivo no es instrumentalizar los cuerpos, sino intentar crear una nueva relaci\u00f3n entre los seres ordinarios y los textos.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: Me parece bastante l\u00f3gico que no recurran a personas no profesionales, en la medida en que quieren dejar de lado todo tipo de psicolog\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: S\u00ed. Pero no hay que olvidar que lo central y esencial para ellos es la relaci\u00f3n con el lenguaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: Los Straub lo volvieron a decir ayer y anteayer con la imagen del claro. Para ellos, los actores profesionales cierran las m\u00faltiples salidas de un claro para proponer solo una <em>a priori<\/em>, para abalanzarse sobre una sola. A sus ojos, los actores profesionales ceden a la facilidad al no querer hacer el esfuerzo de encontrar, alrededor de una mesa, las diferentes formas de proferir un texto. Siendo as\u00ed, los no profesionales tambi\u00e9n suelen cargar con muchas ideas preconcebidas y psicolog\u00eda naturalista, no son v\u00edrgenes ni inmunes a la pereza. Pero creo que lo que tambi\u00e9n les interesa de los no profesionales es la solidaridad que nace de todo eso, de su manera de trabajar. La solidaridad y el compromiso. No es casualidad que, en <em>Obreros, campesinos<\/em>, por ejemplo, las personas segu\u00edan ejerciendo su trabajo habitual durante el d\u00eda y aceptaban venir a trabajar con los Straub por la noche. No son actos anodinos. Crean algo del orden de la implicaci\u00f3n y la solidaridad, que generalmente \u2014aunque no siempre\u2014 est\u00e1 ausente cuando se trabaja con actores profesionales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: \u00bfSe puede establecer una relaci\u00f3n con las pel\u00edculas del grupo Medvedkine en esta manera de trabajar con no profesionales?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Philippe Lafosse: El grupo o los grupos Medvedkine, sin embargo, parten de otra idea. Estamos en 1967, y va a durar hasta 1974; hay una Francia encorsetada, la Francia de De Gaulle y Pompidou, en que los trabajadores de Peugeot deciden utilizar el cine para dar cuenta de su vida, de sus condiciones de trabajo, y eso porque no se reconocen en los medios de comunicaci\u00f3n. Pero en aquella \u00e9poca no hab\u00eda c\u00e1maras de video como hoy en d\u00eda y no se pod\u00edan hacer im\u00e1genes sin tener un m\u00ednimo de conocimiento t\u00e9cnico. Entonces pidieron a cineastas y t\u00e9cnicos cercanos a ellos en t\u00e9rminos de compromiso social que los iniciaran, los ayudaran y, concretamente, les dieran clases. Esto dura varios meses y, a partir de ah\u00ed, durante siete a\u00f1os, van a hacer pel\u00edculas en las que aparecen sus luchas, sus vidas de pareja, las huelgas, las dudas. As\u00ed, poco a poco, se apropian de su imagen. Es un cine de intervenci\u00f3n, de reacci\u00f3n, de acci\u00f3n, basado en la urgencia. No son actores profesionales porque son obreros y van a seguir siendo obreros. Entonces, si hay que encontrar una relaci\u00f3n entre ellos y los Straub, quiz\u00e1 sea en el deseo, en la voluntad de ir en contra y de afirmar. En cuanto al trabajo sobre el texto, las pel\u00edculas Medvedkine no tienen mucho que ver con las de los Straub. <em>Carta a mi amigo Pol Cebe<\/em> es una pel\u00edcula po\u00e9tica, que une poes\u00eda y pol\u00edtica, pero va por una v\u00eda muy diferente a la de los Straub.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: \u00bfC\u00f3mo piensan los Straub al p\u00fablico? Se ve claramente que no piensan en \u00e9l como la mayor\u00eda de los cineastas, pero aun as\u00ed hay un p\u00fablico, como vimos aqu\u00ed, donde a menudo la sala estaba llena. \u00bfDir\u00eda usted que tienen una alta idea del p\u00fablico, de los espectadores?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: Es un verdadero problema porque tienen una manera de decir \u201cnuestro cine es para todo el mundo\u201d que, al mismo tiempo, evade la cuesti\u00f3n. Digamos que parten del principio democr\u00e1tico de que el gran arte es para todo el mundo y que lo malo es lo que no es para todo el mundo. Dicho esto, al mismo tiempo, se ve claramente que las decisiones que toman plantean interrogantes. Hace un momento, hac\u00eda alusi\u00f3n a <em>Othon<\/em>, de la que dijeron, en su momento, que la hab\u00edan hecho para los trabajadores de Renault. Se dijo entonces que los Straub permit\u00edan a los obreros ver <em>Othon<\/em>. \u00a1De acuerdo! Pero eso no quita que sus elecciones formales \u2014como la de personas con acento italiano hablando r\u00e1pido\u2014 obedec\u00edan a una l\u00f3gica pol\u00edtica que se dirig\u00eda m\u00e1s bien a un p\u00fablico de formaci\u00f3n brechtiana y no precisamente al gran p\u00fablico. Creo que siempre tuvieron esta doble relaci\u00f3n. Por un lado, dicen que hacen <em>peplums <\/em>o <em>westerns <\/em>y, por otro, juegan con la distancia entre lo que es un verdadero <em>peplum <\/em>y la idea que ellos tienen del <em>peplum<\/em>. Una vez m\u00e1s, hubo una \u00e9poca en que el p\u00fablico aceptaba eso porque estaba constituido pol\u00edtica y socialmente. Ahora ya no es as\u00ed. Tambi\u00e9n creo que los Straub se instalan en la utop\u00eda que hacen del verdadero teatro popular. Efectivamente, hacen verdadero teatro popular en el sentido de que resucitan una forma de cultura popular, de cultura oral. Pero eso, cuando pensamos en los espect\u00e1culos y en los p\u00fablicos de hoy en d\u00eda, es de todos modos un discurso relativamente so\u00f1ador. Hay un desplazamiento manifiesto, un desplazamiento que participa de un enfoque que apruebo, pero&#8230; Personalmente, creo que nunca hay que preocuparse por el p\u00fablico y que siempre hay que partir del hecho de que lo que consideramos bueno lo consideramos bueno para todos los p\u00fablicos. En otras palabras, que no hay ninguna pel\u00edcula o discurso que sea bueno para un p\u00fablico y no para otro. Pero, una vez dicho esto, \u00bfno deber\u00edamos intentar una reflexi\u00f3n m\u00e1s fina sobre el tipo de espectadores en la coyuntura actual? Creo que no podemos prescindir de esta reflexi\u00f3n respondiendo simplemente que hacemos cultura popular a la antigua. Porque, en ese momento, nos dirigimos a un pueblo m\u00edtico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: Quiz\u00e1s, pero nos dimos cuenta aqu\u00ed, donde la mayor\u00eda de los espectadores descubr\u00edan estas pel\u00edculas, que la primera actitud que hab\u00eda que adoptar ante ellas era simplemente ver y escuchar. Y que, al hacerlo, se aprend\u00eda a ver.<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: S\u00ed, por supuesto, solo hay que ver&#8230; Si no fuera que, normalmente, no se ve tanto una pel\u00edcula. Por lo tanto, no es tan evidente y f\u00e1cil. Se puede decir que hay que aprender a ver estas pel\u00edculas y que ellas nos ense\u00f1an a ver, como usted dice, y estoy de acuerdo con usted. Pero no se puede decir que sea tan simple como eso. Porque ver es algo que se aprende y lleva tiempo. Ver una pel\u00edcula es algo que se consigue despu\u00e9s de cierto tiempo, no hay ninguna evidencia sensible o visible en el asunto. La visi\u00f3n \u201cnormal\u201d de una pel\u00edcula saltea el 80 % de los elementos: la historia, el sentido, todo est\u00e1 tan mediatizado que no hace falta ver a todas partes, mientras que las pel\u00edculas de los Straub suponen que hay que integrar pr\u00e1cticamente todos los elementos de cada plano. En cierto sentido, se puede calificar este cine de ejemplar porque todo en \u00e9l es sensible, pero eso es precisamente lo que resulta desconcertante.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00fablico: Yo creo que, en sus pel\u00edculas, los Straub no dan la soluci\u00f3n. Precisamente hacen <em>ver<\/em> sin dar ninguna soluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Jacques Ranci\u00e8re: No dan la soluci\u00f3n, no imponen, pero a pesar de todo tienen ideas muy precisas. No se puede decir que hacen m\u00e1s que mostrar. Construyen: construyen un espacio muy determinado con una relaci\u00f3n precisa entre las voces y los cuerpos. Crean un universo sensible por completo particular y que supone una educaci\u00f3n al exigir una atenci\u00f3n a la m\u00e1s m\u00ednima articulaci\u00f3n, por ejemplo. En <em>\u00bfD\u00f3nde yace tu sonrisa escondida?<\/em>, vemos una larga secuencia en que los Straub se interrogan sobre la manera de pronunciar una letra y sobre la posici\u00f3n de los ojos que debe corresponderle. Hay en ellos tal minuciosidad en la constituci\u00f3n de un espacio que son raros los espectadores que entran en \u00e9l de inmediato. En cambio, se puede sentir el efecto global, sentir que algo est\u00e1 pasando y, despu\u00e9s, trabajar sobre lo que est\u00e1 pasando. Por eso hay que prolongarlo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"660\" height=\"503\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Du-jour-au-lendemain-2-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14495\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Du-jour-au-lendemain-2-1.jpg 660w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Du-jour-au-lendemain-2-1-300x229.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>Nota:<\/strong> <sup>(1)<\/sup> Publicado originalmente en Philippe Lafosse, <em>L&#8217;\u00e9trange cas de Madame Huillet et Monsieur Straub<\/em>, Toulouse\/Yvry-sur- Seine, Ombres\/\u00c0 propos, 2007, pp. 139-159.<em> <\/em>Otra traducci\u00f3n previa al castellano de este mismo texto se encuentra disponible en la imprescindible Internacional Straub-Huillet de la revista <a href=\"https:\/\/elumiere.net\/exclusivo_web\/internacional_straub\/textos\/nube_ranci%C3%A8re.php\"><em>Lumi\u00e8re<\/em><\/a>. [N. de E.]<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Un amor feroz por la pintura<sup>1<\/sup><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Por Jean-Louis Schefer<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Traducci\u00f3n: Miguel Savransky<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Una cualidad f\u00edsica y moral en Straub: esa palabra romana, tan dif\u00edcil de traducir al franc\u00e9s, <em>virtus<\/em>. En la dureza de la primera apariencia, o en la mirada conducida de manera firme a las evidencias; mas en el desempe\u00f1o sonoro de un bajo de violonchelo&#8230; mas la forma misma, la sucesi\u00f3n de planos cortados al negro, mas el canto sostenido en primer plano de la voz, donde el trabajo de articulaci\u00f3n y cesuras tiene siempre el ritmo de un oratorio y, a decir verdad, una composici\u00f3n de masas sim\u00e9tricas en que las repeticiones de motivos, los desarrollos mel\u00f3dicos, la ausencia de cualquier ruptura de tono, la ausencia de ornamentaci\u00f3n, en que todo eso que en una serie de ejemplos, una ficci\u00f3n cero, conlleva un canto o una palabra cantada, como el relato de la madre en <em>Sicilia!<\/em>. Siempre quise comprender, en este cine sin concesiones en su arte, ce\u00f1ido a una econom\u00eda de medios pasionales, la recuperaci\u00f3n de los recitativos de <em>Las pasiones<\/em> de Bach o el juego sim\u00e9trico de las piezas que componen <em>El clave bien temperado<\/em>. <em>Von heute auf morgen<\/em>: y Sch\u00f6nberg reescribiendo la melod\u00eda, los intervalos y la voz desnuda expuestos en Bach. Al menos as\u00ed es como siempre entend\u00ed el trabajo tan preciso de articulaci\u00f3n de la palabra en Straub. El lirismo, la pasi\u00f3n contenida y su fr\u00eda exaltaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las palabras de C\u00e9zanne son le\u00eddas con esa calma de primer orden; la desarticulaci\u00f3n del texto, el desplazamiento de las cesuras, el arte de no dejar caer la voz, sino suspenderla, componen una partitura magn\u00edficamente lograda, amplificada con un extraordinario tacto de gracia en las cuerdas de un movimiento de Bach, con que la pel\u00edcula culmina. Las cuerdas vibran tras esta magn\u00edfica dicci\u00f3n de contralto.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay algo m\u00e1s. La decisi\u00f3n de filmar los cuadros con sus marcos en planos fijos, a veces cargados de reflejos, colgados sobre los colores de la pared, restituye la visi\u00f3n real de los cuadros en el museo. Los cuadros est\u00e1n inm\u00f3viles: reciben el juicio brusco, apasionado, delicado o brutal de C\u00e9zanne; es el texto, o m\u00e1s bien, la palabra la que realiza el trabajo de elucidaci\u00f3n, el <em>zoom<\/em>, el desplazamiento, el desencuadre y el detalle de los lienzos. Pero, \u00bfqu\u00e9 dice C\u00e9zanne? Su palabra recrea la pintura, retoma la mano, el cincel, maneja el pincel, tritura los colores, muestra el aire, la carne y la gracia, en cierto modo articulada con una musculatura de la realidad. \u00bfPero cu\u00e1l? Ese v\u00ednculo extraordinario, y siempre conquistado por el pensamiento, de los afectos con la carne.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 hace C\u00e9zanne recreando as\u00ed en la pintura los motivos, la pincelada, las masas, retomando esa mezcla de felicidad e infierno que hace que una obra sea verdadera? \u00bfY c\u00f3mo es verdadera? Porque suspende la respiraci\u00f3n, porque est\u00e1 hecha de cosas realmente improbables e incomposibles y manipula especies incomprensibles: la piedra, una hoja, un tejido, un \u00e1rbol orlado por un sol h\u00famedo, agua que en el \u00faltimo momento se escapa dejando su m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 hace ese <em>Entierro en Ornans<\/em> de Courbet? El silencio, la lenta tristeza, lo negro de las siluetas campesinas, la casulla del cura, el perro posado como en un Tiziano; la lenta tristeza musical, pero tan larga que es un consuelo: la lentitud y el tiempo que distiende desde el interior las voces en <em>Ordet<\/em> de Dreyer. \u00a1Y la repetici\u00f3n del sotobosque de Courbet! \u00bfEs C\u00e9zanne? El m\u00e1s bello para m\u00ed es el de las rocas pintadas en el bosque de Fontainebleau.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"781\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Une-visite-au-Louvre-Straub-Huillet-2004.mkv_snapshot_44.21_2025.10.24_10.43.42-1024x781.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14518\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Une-visite-au-Louvre-Straub-Huillet-2004.mkv_snapshot_44.21_2025.10.24_10.43.42-1024x781.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Une-visite-au-Louvre-Straub-Huillet-2004.mkv_snapshot_44.21_2025.10.24_10.43.42-300x229.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Une-visite-au-Louvre-Straub-Huillet-2004.mkv_snapshot_44.21_2025.10.24_10.43.42-768x586.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Une-visite-au-Louvre-Straub-Huillet-2004.mkv_snapshot_44.21_2025.10.24_10.43.42.jpg 1416w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00bfPero los Straub? Cualquiera que hable as\u00ed de la pintura y con ese amor feroz, con semejante pasi\u00f3n por la verdad (exigida como si se tuviera sed; reclamada como Agust\u00edn le ped\u00eda a Dios que existiera), eso constituye el retrato de su arte. \u00bfStraub nos ofrece en este sotobosque el cuadro que pinta? El \u00faltimo plano, la lenta panor\u00e1mica cerrada sobre las hojas, la tierra, el agua, fundida en la \u00faltima partitura de la pel\u00edcula (en esta pel\u00edcula que es un oratorio), es el retrato de un artista que sabe que el para\u00edso y el infierno est\u00e1n mezclados y que esas cosas mudas de las que solo subsisten un estremecimiento de hojas, un olor acre de tierra, el murmullo del agua, que esas cosas, en otro tiempo, eran hombres y que nosotros mismos, que tenemos una memoria, sabemos que en otro tiempo fuimos cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e9zanne habla; \u00bfy c\u00f3mo qui\u00e9n? \u00bfY qu\u00e9 dice? Como Diderot, como Baudelaire, como los Goncourt al juzgar la nulidad de Ingres, la mala pintura de David, y como todos aquellos, como Flaubert, entristecidos por la injusticia y la mediocridad de un siglo acunado por las cancioncitas de B\u00e9ranger. \u00bfY qu\u00e9 autorretrato de los Straub? Est\u00e1 aqu\u00ed por todas partes; sin embargo, me quedo con esa especie de trenza, violenta, emocionante, estremecedora, dedicada a Tintoretto:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo me atrevo a decirlo&#8230; Sudando copiosamente, se dejaba adormecer por su hija, hac\u00eda que su hija le tocara el violonchelo por horas. Solo con ella, entre todos esos reflejos rojos&#8230; Se sumerg\u00eda en ese mundo en llamas, donde el humo de lo nuestro se desvanece&#8230; Lo veo&#8230; Lo veo&#8230; La luz se despojaba del mal&#8230; Y hacia el final de su vida, \u00e9l, cuya paleta rivalizaba con el arco\u00edris, dec\u00eda que ya no apreciaba m\u00e1s que el negro y el blanco&#8230; Su hija hab\u00eda muerto&#8230; El negro y el blanco&#8230; Porque los colores son malvados, tortuosos, \u00bfentiende?\u2026 Conozco esa nostalgia [&#8230;]. Aqu\u00ed, este condenado a trabajos forzados de Tintoretto. Esa especie de miserable que lo amaba todo, pero cuyo fuego, cuya fiebre consum\u00eda todos los deseos tan pronto como nac\u00edan&#8230; Es una tempestad ese reposo\u2026\u201d El blanco, el negro, el violonchelo, esa especie de fiebre.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"781\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Une-visite-au-Louvre-Straub-Huillet-2004.mkv_snapshot_46.34_2025.12.22_15.12.39-1024x781.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14519\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Une-visite-au-Louvre-Straub-Huillet-2004.mkv_snapshot_46.34_2025.12.22_15.12.39-1024x781.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Une-visite-au-Louvre-Straub-Huillet-2004.mkv_snapshot_46.34_2025.12.22_15.12.39-300x229.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Une-visite-au-Louvre-Straub-Huillet-2004.mkv_snapshot_46.34_2025.12.22_15.12.39-768x586.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Une-visite-au-Louvre-Straub-Huillet-2004.mkv_snapshot_46.34_2025.12.22_15.12.39.jpg 1416w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>Nota:<\/strong> <sup>(1)<\/sup> Publicado originalmente en <em>Les Inrockuptibles<\/em>, n\u00ba 433, marzo de 2004, pp. 64-65. [N. de E.]<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>M\u00e1s all\u00e1 de la voz de cada uno de ellos<sup>1<\/sup><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Por Freddy Buache<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Traducci\u00f3n: Miguel Savransky<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>A partir del texto que Paul C\u00e9zanne confi\u00f3 en 1895 a Joachim Gasquet, los Straub construyen <em>Une visite au Louvre<\/em> (2003) en dos pel\u00edculas exactamente iguales, salvo por algunas secuencias, y con ritmos apenas diferentes, lo que no las duplica, sino que las completa, ya que el recorrido l\u00f3gico de una exposici\u00f3n consiste en verla al menos dos veces.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ante los c\u00e9lebres int\u00e9rpretes que se ofrec\u00edan a recitar el comentario de forma gratuita para ayudarlos, los cineastas rechazaron de plano este cordial apoyo porque deseaban (elemento primordial de su construcci\u00f3n) una voz preparada por ellos que dejara o\u00edr lo que siempre se suprime ante los micr\u00f3fonos: el soplo de la respiraci\u00f3n. Julie Kolta\u00ef pronuncia as\u00ed las palabras ante las quince obras maestras desde David e Ingres hasta la \u00e9gloga de Courbet, una extra\u00f1a escansi\u00f3n que rompe las frases y confiere una materialidad grave a la iron\u00eda del texto de C\u00e9zanne.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El programa de televisi\u00f3n \u201cCin\u00e9ma de notre temps\u201d se proyect\u00f3 en salas de cine en su versi\u00f3n larga (1 hr. 44 min.): su t\u00edtulo, <em>O\u00f9 g\u00eet votre sourire enfoui? <\/em>(en forma interrogativa) proviene de la inscripci\u00f3n en una pared de Fr\u00e1ncfort que los Straub ya hab\u00edan colocado al final de <em>Von heute auf morgen <\/em>(1997).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El cineasta portugu\u00e9s Pedro Costa observa, con su c\u00e1mara digital, un rinc\u00f3n cerrado del universo, centrado simplemente en una pareja de los que Rimbaud denomina \u201clos horribles trabajadores\u201d. En la mesa de montaje, Dani\u00e8le, sentada, enciende la luz a su izquierda, la apaga, avanza la pel\u00edcula uno o dos fotogramas, enciende, apaga, con el fin de concebir la revisi\u00f3n de una secuencia de <em>Sicilia!<\/em> (1998). Ella eval\u00faa qu\u00e9 permitir\u00eda organizar de manera diferente la duraci\u00f3n de esta toma con la siguiente: relojer\u00eda de un supremo rigor emotivo. Se calla, examina el plano, suelta una palabra mientras Jean-Marie atraviesa el taller, sale por una puerta, vuelve, da una pitada a su cigarro, empieza una frase, es rega\u00f1ado, porque la cordialidad de este trabajo conyugal existe gracias a un entendimiento que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la voz de cada uno de los dos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Quei loro incontri <\/em>(2005). Los cinco \u00faltimos <em>Di\u00e1logos con Leuc\u00f3<\/em> (1947) constituyen el tema de su \u00faltima pel\u00edcula a cuatro manos, que plantea, una vez m\u00e1s (con un raro placer del esp\u00edritu o el temible desinter\u00e9s de los cin\u00e9filos perplejos, seg\u00fan se mire), la cuesti\u00f3n de la irresistible voluntad de estos dos autores, dispuestos a romper los h\u00e1bitos mentales del p\u00fablico y de los periodistas o cr\u00edticos dedicados a descifrar nuevas obras, as\u00ed como a su puesta en evidencia con fines promocionales. Seguros de sus conocimientos profesionales o de su locura diletante, estos supuestos expertos defienden mil puntos de vista contradictorios que se suman, adem\u00e1s de a su excitaci\u00f3n o su aburrimiento, a las consideraciones dispersas de revistas y comunicaciones de especialistas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, estos analistas olvidan se\u00f1alar los des\u00f3rdenes de la reciente multiplicidad de medios enga\u00f1osos obtenidos por la difusi\u00f3n invasiva de un progreso mistificador que sabe mezclar acertadamente las cualidades y los defectos. Lo apasionante y lo mediocre traicionan la permutaci\u00f3n de los gustos del momento y corren el riesgo de volverse manifestaciones populistas que sustituyen la noci\u00f3n de autor por los innumerables aportes de colaboradores reclutados por empresarios financieros.<\/p>\n\n\n\n<p>Los delicados problemas de la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de las bobinas de pel\u00edcula impresa, ya minados por la desmesura de la industrializaci\u00f3n, redujeron por su cantidad los m\u00e1rgenes de libertad de las im\u00e1genes en movimiento. Estas im\u00e1genes invadieron el mundo entero hasta el fondo de las habitaciones familiares con fines de entretenimiento f\u00e1cil y bombardeo publicitario, disimulado o no. Las iluminaciones expresionistas de la Rep\u00fablica de Weimar, los choques del montaje sovi\u00e9tico, el impresionismo franc\u00e9s, lo fant\u00e1stico de los cuentos n\u00f3rdicos, el neorrealismo italiano, h\u00e1bilmente digeridos, ocupan los espacios publicitarios fabricados por usuarios de un pasado, ahora perdido, que alaban las empresas y la calidad de sus productos, desde perfumes hasta autom\u00f3viles, desde turismo hasta chocolates rellenos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-content-justification-center is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-94bc23d7 wp-block-group-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"755\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Quei.loro_.incontri.2006.WEB-DL.AAC2_.0.H264.mkv_snapshot_00.33.44_2025.12.22_14.19.37-1-1024x755.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14497\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Quei.loro_.incontri.2006.WEB-DL.AAC2_.0.H264.mkv_snapshot_00.33.44_2025.12.22_14.19.37-1-1024x755.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Quei.loro_.incontri.2006.WEB-DL.AAC2_.0.H264.mkv_snapshot_00.33.44_2025.12.22_14.19.37-1-300x221.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Quei.loro_.incontri.2006.WEB-DL.AAC2_.0.H264.mkv_snapshot_00.33.44_2025.12.22_14.19.37-1-768x566.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Quei.loro_.incontri.2006.WEB-DL.AAC2_.0.H264.mkv_snapshot_00.33.44_2025.12.22_14.19.37-1.jpg 1465w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"755\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Quei.loro_.incontri.2006.WEB-DL.AAC2_.0.H264.mkv_snapshot_00.41.24_2025.12.22_14.19.58-1024x755.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14498\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Quei.loro_.incontri.2006.WEB-DL.AAC2_.0.H264.mkv_snapshot_00.41.24_2025.12.22_14.19.58-1024x755.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Quei.loro_.incontri.2006.WEB-DL.AAC2_.0.H264.mkv_snapshot_00.41.24_2025.12.22_14.19.58-300x221.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Quei.loro_.incontri.2006.WEB-DL.AAC2_.0.H264.mkv_snapshot_00.41.24_2025.12.22_14.19.58-768x566.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Quei.loro_.incontri.2006.WEB-DL.AAC2_.0.H264.mkv_snapshot_00.41.24_2025.12.22_14.19.58.jpg 1465w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Sin duda, las mayores creaciones, percibidas de improvisto, dominan desde lo alto el desastre provocado por la sociedad mercantil. Sin embargo, estas obras se distinguen sin provocar verdaderamente inmensos desequilibrios en la gram\u00e1tica que admite un lenguaje que reduce lo novelesco a la telenovela (pero que a veces sabe superarla). El resto patalea abajo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, la \u00fanica originalidad revolucionaria (y, por tanto, saludable) de la expresi\u00f3n en este dominio mercantil se encuentra mediante la efervescencia del largo plano-secuencia (regreso a Lumi\u00e8re con cien a\u00f1os de ciencia), capaz de reunir la poes\u00eda sin dispersarla bajo la superficialidad propia de su comercializaci\u00f3n lujosa.<\/p>\n\n\n\n<p>De golpe, la importancia de su lectura exige una sensibilidad para nada comparable con la inteligencia, graciosa o tr\u00e1gica, que requiere un aut\u00e9ntico impulso narrativo nacido de las expectativas del suspenso. Indispensable para ser fruct\u00edfero, este esfuerzo rompe el c\u00edrculo de los reflejos condicionados, irrita o desconcierta a los cerebros acostumbrados a la modernidad de los signos portadores de un mensaje eficaz adquirido por la publicidad de las f\u00e1bricas, grandes almacenes de ideas huecas explotadas en la caja registradora.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Evidentemente, las filas de butacas se vac\u00edan ante lo que dicen los Straub, dado que adaptan, en los albores del tercer milenio, con otros por venir o menos renombrados, la \u00fanica posici\u00f3n art\u00edstica fundamental (moralmente hablando) que disputa, en el cine, fuera de las constelaciones utilitarias, la est\u00e9tica de no sucumbir a las divagaciones del sue\u00f1o consumista tranquilizador.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, no sorprende que la \u00faltima de sus realizaciones a cuatro manos los muestre, junto con Pavese, meditando sobre los or\u00edgenes del pensamiento griego. Este deseo, que explica el conjunto de sus trabajos (aunque a veces algunos temas indirectos parecen situarlos en otro lugar), difiere poco del itinerario de Jean-Pierre Vernant. Comunista en 1932, eligi\u00f3 el t\u00edtulo de su tesis en Toulouse para definir la \u201cnoci\u00f3n de trabajo\u201d con Plat\u00f3n en lugar de con Marx. Vivir\u00e1 los combates de la Resistencia y las contingencias de la Historia en compa\u00f1\u00eda de este pensamiento regenerador. Autor de varias obras, proporcionar\u00e1 los comentarios en <em>Entre mito y pol\u00edtica<\/em> (636 p\u00e1ginas, Par\u00eds, Seuil, 1996), donde estas l\u00edneas definen el sentido de su labor: \u201c&#8230; llegar al l\u00edmite extremo de lo que uno es, es decir, hasta lo divino, y es esta alteridad extrema la que constituye el elemento esencial. Es as\u00ed como uno se encuentra a s\u00ed mismo, pero ese \u2018s\u00ed mismo\u2019 ya no es un ego, es el cosmos, el universo, el todo, Dios, que es la perfecci\u00f3n&#8230; Se fabrica la propia identidad con los dem\u00e1s y con el otro, pero no con cualquier otro. Ah\u00ed es donde entra en juego la amistad\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed se concibe la amistad de los Straub cuando dan la espl\u00e9ndida textura de un poema en el que no hay nada de la velocidad cl\u00e1sica y en el que, bajo la casi inmovilidad de sus int\u00e9rpretes y sus planos, se desarrollan movimientos \u00ednfimos mucho m\u00e1s all\u00e1 de las velocidades de la representaci\u00f3n ordinaria. Los personajes, procedentes del pueblo toscano de Buti, adoptan poses que no abandonan y que participan de una coreograf\u00eda suspendida, apenas impulsada por un gesto, una comisura de los labios, una en\u00e9rgica potencia demi\u00fargica ligada al follaje bajo el viento, a los reflejos del sol entre las ramas, al aire que los rodea, al agua del r\u00edo que se oye, al prado y la roca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En un breve anuncio indicaron el fondo de su intenci\u00f3n a la prensa:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El mito no es algo arbitrario, sino un criadero de s\u00edmbolos al que pertenece una sustancia particular de significados que nada m\u00e1s podr\u00eda plasmar. Cuando repetimos un nombre propio, un gesto, un prodigio m\u00edtico, expresamos en media l\u00ednea, en algunas s\u00edlabas, un hecho sint\u00e9tico y comprimido, una m\u00e9dula de realidad que vivifica y nutre todo un organismo de pasi\u00f3n, de condici\u00f3n humana, todo un complejo conceptual.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si ese nombre, ese gesto nos resulta familiar desde la infancia, desde la escuela, tanto mejor. La inquietud es m\u00e1s verdadera y m\u00e1s penetrante cuando subvierte una materia familiar. Sabemos que la manera m\u00e1s segura \u2014y la m\u00e1s r\u00e1pida\u2014 de sorprenderse es fijar siempre inm\u00f3vil el mismo objeto. Un buen d\u00eda, nos parecer\u00e1 \u2014milagro\u2014 que nunca vimos ese objeto.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Estos campesinos, que act\u00faan con formas id\u00e9nticas a las de los dioses, tratan los privilegios de unos, soberanos, inmortales a la medida de las piedras, del azul, de la fuente, comentadores privilegiados de la existencia de los otros, de sus dolores, mortales, sometidos a las quejas sobre su suerte que ilustran el cap\u00edtulo inaugural de esta pel\u00edcula centrada en la memoria y el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>1. Vistos de espaldas, dos adultos (una mujer y su hermano) reflexionan sobre su condici\u00f3n de sirvientes campesinos confiados a los se\u00f1ores de un mundo dividido, arrojado al Caos con la presencia dichosa o funesta de Pandora: tienen el sentimiento de haber robado, en lo hondo de una ca\u00f1a, la autoridad del fuego.<\/p>\n\n\n\n<p>El nombre personificado de estas innumerables divinidades convocadas a continuaci\u00f3n en el terreno solo suscita un inter\u00e9s bastante menor en el espectador, conmovido, en primer lugar, por la simultaneidad masiva de los textos y sus enunciaciones. Para definir sus actividades precisas convendr\u00eda recurrir a lo que les hace exponer Pavese (en una obra que Gallimard deber\u00eda reeditar) y a los estudios serios sobre la Antig\u00fcedad griega: lo que meditan los Straub no necesita ning\u00fan estudio previo en las bibliotecas, porque la violencia de su creaci\u00f3n responde al grado de sensibilidad, intuici\u00f3n y conciencia, m\u00e1s que a las investigaciones acad\u00e9micas o policiales de la cultura ol\u00edmpica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>2. A la izquierda, Dem\u00e9ter pensativa y su compa\u00f1ero Dionisio apoyado contra la corteza de un \u00e1rbol se felicitan por los sorprendentes poderes adquiridos por los individuos mortales para aprender a nombrar las cosas y contar historias, sobre los dioses precisamente: Rea, Cibeles o la Gran Madre les dicen que, en su miseria perecedera, las verdaderas riquezas animan una parte interior de ellos mismos, lo que se niegan a admitir, prefiriendo derramar sangre y renunciar a la felicidad posible, as\u00ed como a esa toma de libertad \u201c&#8230; \u00a1que les permitir\u00eda prescindir de nosotros!\u201d Llegar\u00e1 el d\u00eda en que haya que se\u00f1alar que su historia se entrelaza con la de sus dioses y ya no temer\u00e1n a la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>3. Un largo <em>travelling<\/em> recorre taludes y setos; el agua corre y la c\u00e1mara se eleva desde un tronco coronado de hiedra por encima de una mujer y su compa\u00f1ero que desean esperar mejores cosechas, celebradas con fiestas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>4. \u201cExperimento el trabajo como lo siente el borracho\u201d, grita Hes\u00edodo, el elocuente pastor que habla con aquella, soberbia, que \u00e9l imagina que es su madre, Cal\u00edope, Cl\u00edo, Eg\u00e9mona, Agla\u00e9. Muy lejos, el vuelo de un p\u00e1jaro invisible parece hacer estremecer al bosque.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus dos discursos juzgan a los hombres, su manera de considerar su destino y su ignorancia de saberlo a la medida del olivo, de la carne, sabiendo que la eternidad se acurruca en el coraz\u00f3n de cada instante, utop\u00eda \u201cjoven marxista\u201d que hay que inculcarles para que afronten un futuro sagrado contra la realidad cenagosa que desaparecer\u00e1, de esta forma, de los campos y de las camas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>5. Dos cazadores, cada uno apoyado sobre su fusil, de pie ante la incre\u00edble geolog\u00eda de un paisaje tormentoso salpicado de manchas de sol, piensan en algo que no se repetir\u00e1: \u201c\u00a1Esos encuentros con ellos!\u201d En el futuro, anuncian, la gente evocar\u00e1 en sus hogares el misterioso terror, las amenazas y los malestares de anta\u00f1o, as\u00ed como las promesas y el verdadero coraje de esas conversaciones en las alturas de su tierra, esos enigmas, esas preguntas que no eran m\u00e1s que invitaciones a captar la vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde estos dos interlocutores, la imagen se eleva lentamente. Abandona la vegetaci\u00f3n verde y se une al campo de paja seca, al terreno cubierto de basura, a la esquina de un charco y sube hacia el pueblo atravesado por una ruta por la que desciende a toda velocidad un ciclista. Por encima de los tejados se alzan las siluetas de las f\u00e1bricas y, rompiendo el cielo con un delgado hilo negro, un cable el\u00e9ctrico horizontal, conductor de onomatopeyas asesinadas de vivientes diseminados, aparici\u00f3n de una atroz energ\u00eda est\u00e1tica bombeada al transformador donde dos j\u00f3venes ser\u00e1n eliminados tras una persecuci\u00f3n en Clichy-sous-Bois el 27 de octubre de 2005, a ra\u00edz de la est\u00fapida ligereza de algunos gendarmes. Los Straub se\u00f1alan esta horrible tragedia (condenando las ilusiones del progreso) con un <em>cin\u00e9-tract<\/em> encargado por un productor de la RAI bajo el t\u00edtulo <em>Europa 2005<\/em>, eco de <em>Europa 51<\/em> de Rossellini: partiendo de un grafiti en un cerco (\u201cAlto, cuid\u00e1 tu vida\u201d), las panor\u00e1micas, cinco veces en ambos sentidos, terminan en otro grafiti: \u201cLa electricidad es m\u00e1s fuerte que vos\u201d, hecho terrible, desencadenante de una famosa crisis en los suburbios parisinos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Lunes 18 de diciembre de 2006<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"755\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Quei.loro_.incontri.2006.WEB-DL.AAC2_.0.x264.mkv_snapshot_01.07.00_2025.10.24_10.15.40-1024x755.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14398\" style=\"aspect-ratio:1.3565552508708218;object-fit:cover;width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Quei.loro_.incontri.2006.WEB-DL.AAC2_.0.x264.mkv_snapshot_01.07.00_2025.10.24_10.15.40-1024x755.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Quei.loro_.incontri.2006.WEB-DL.AAC2_.0.x264.mkv_snapshot_01.07.00_2025.10.24_10.15.40-300x221.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Quei.loro_.incontri.2006.WEB-DL.AAC2_.0.x264.mkv_snapshot_01.07.00_2025.10.24_10.15.40-768x566.jpg 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Quei.loro_.incontri.2006.WEB-DL.AAC2_.0.x264.mkv_snapshot_01.07.00_2025.10.24_10.15.40.jpg 1461w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>Nota:<\/strong> <sup>(1)<\/sup> Publicado originalmente en Louis Seguin, <em>Jean-Marie Straub \u2013 Dani\u00e8le Huillet. \u201cAux distraitement d\u00e9sesp\u00e9r\u00e9s que nous sommes\u2026\u201d<\/em>, Quetigny, Cahiers du cin\u00e9ma, 2007, pp. 295-302. [N. de E.]<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>El sue\u00f1o de una cosa: <em>Kommunisten<\/em> de Straub<sup>1<\/sup><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Por Ted Fendt<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Traducci\u00f3n: Valent\u00edn Luvini y Sof\u00eda Celeste Vera<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote alignleft has-text-align-right alignright is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>[&#8230;] y m\u00e1s a\u00fan, quiz\u00e1, en los que no fueron en ning\u00fan modo excepcionales y no han dejado ning\u00fan rastro, en aquellos que s\u00f3lo han sido v\u00edctimas, hab\u00eda algo que iba m\u00e1s all\u00e1 de la lucha contra el nazismo, algo \u2014aunque fuera s\u00f3lo por un instante, el supremo\u2014 que concurr\u00eda, lo supieran o no, con \u201cel sue\u00f1o de una cosa\u201d que los hombres tienen \u201cdesde hace tanto tiempo\u201d, con el enorme sue\u00f1o de los hombres<\/em><sup>2<\/sup><em>.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Estas palabras de Franco Fortini, dichas en <em>Fortini\/Cani <\/em>(1978), de Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie Straub, resumen de alg\u00fan modo uno de los mayores temas de su obra. De una pel\u00edcula a otra, retornan a este \u201csue\u00f1o de una cosa\u201d: el d\u00eda en el que \u201ctal vez un dia Roma se permita elegir a su vez\u201d con el que Camille sue\u00f1a en <em>Les yeux ne veulent pas en tout temps se fermer <\/em>(1969), el deseo humano de comuni\u00f3n con los dioses en <em>Dalla nube alla resistenza <\/em>(1979), los \u201cnuevos deberes, mayores deberes, otros deberes\u201d que el Gran Lombardo desea en <em>Sicilia! <\/em>(1998) y la aldea que los personajes intentan reconstruir ese invierno en <em>Operai, contadini <\/em>(2001) (\u201cesta reuni\u00f3n de personas podr\u00eda terminar siendo lo mejor o lo peor\u201d). Cada gran personaje de una pel\u00edcula de Straub-Huillet es un so\u00f1ador salvaje y loco.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto tambi\u00e9n vale para <em>Kommunisten <\/em>(2014), el nuevo largometraje de Jean-Marie Straub, compuesto por seis secciones: una recientemente filmada y las otras cinco tomadas de&nbsp; pel\u00edculas previas de Straub-Huillet. No se trata aqu\u00ed de un <em>Kommunismus <\/em>(<em>Comunismo<\/em>), de algo abstracto, de un mero \u201cismo\u201d, nunca es as\u00ed en sus producciones, como argument\u00f3 Tag Gallagher<sup>3<\/sup>. Entonces, <em>Kommunisten <\/em>\u2014la palabra se traduce como \u201ccomunistas\u201d\u2014 es decir, hombres y mujeres de carne y hueso. Incluso en las pel\u00edculas que m\u00e1s parecen un <em>cin\u00e9-tract<\/em>, siempre se trata de mujeres y hombres haciendo tareas espec\u00edficas, actuando en circunstancias concretas, materiales: las cartas de Arnold Sch\u00f6nberg a Wassily Kandinsky en <em>Einleitung zu Arnold Schoenbergs Begleitmusik zu einer Lichtspielscene <\/em>(1972) o la descarga el\u00e9ctrica que fulmina a los dos chicos en <em>Europa 2005 &#8211; 27 octobre<\/em> (2006) o los fil\u00f3sofos que se esconden en sus camas en <em>Joachim Gatti, variation de lumi\u00e8re<\/em> (2009), mientras que las \u201cmujeres del mercado\u201d son las que evitan que la gente se deg\u00fcelle entre s\u00ed. Su mejor pel\u00edcula, <em>Operai, contadini<\/em>, tiene casi un rollo completo (el sexto) en el que los personajes, principalmente la viuda de Biliotti, recitan una receta de ricota y discuten sobre qu\u00e9 madera es la mejor para su cocci\u00f3n. Entonces, los comunistas del t\u00edtulo <em>Kommunisten<\/em> no son fil\u00f3sofos pol\u00edticos, sino personajes, magistralmente tra\u00eddos a la vida por el brillante elenco de actores de Straub-Huillet, que trabajan d\u00eda a d\u00eda para intentar realizar o alcanzar \u201cel m\u00e1s grande sue\u00f1o de los hombres\u201d, a\u00fan si hacerlo los lleva a la muerte (Emped\u00f3cles, Ant\u00edgona). No se trata de una cuesti\u00f3n te\u00f3rica ni de una po\u00e9tica l\u00edrica ni de pol\u00edticas prescriptivas, sino de discusiones tangibles sobre el encarcelamiento, la supervivencia, el sexo, el trabajo, las relaciones humanas.<\/p>\n\n\n\n<p>La pel\u00edcula comienza con una secci\u00f3n filmada recientemente (formato 4:3, video HD, Canon 5D): tres escenas adaptadas de <em>Le temps du m\u00e9pris<\/em> (de 1935, publicada en espa\u00f1ol bajo el nombre <em>El tiempo del desprecio<\/em><sup>4<\/sup>), la continuaci\u00f3n de Andr\u00e9 Malraux a su novela <em>La condition humaine <\/em>(1934) que trata sobre c\u00f3mo un hombre y una mujer lidian con estar separados mientras \u00e9l est\u00e1 en prisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"772\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h00m17s374-1024x772.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-14419\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h00m17s374-1024x772.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h00m17s374-300x226.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h00m17s374-768x579.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h00m17s374.png 1433w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En la primera escena, dos hombres est\u00e1n de pie contra una pared en una habitaci\u00f3n blanca, fea y pobremente iluminada. Un hombre, que podemos presuponer que es un Nazi (interpretado por Jubarite Semaran, alias Jean-Marie Straub), los interroga desde el fuera de campo por su rol en el \u201cpartido comunista ilegal\u201d. Luego de provocar al hombre de la izquierda, que dice no saber de un partido \u201cilegal\u201d (\u201cDecime, \u00bfqui\u00e9n se acuesta con tu mujer?\u201d), vuelve su atenci\u00f3n al de la derecha. El interrogador lo identifica como Kassner; el intercambio entre ambos es breve. El tono de voz de Straub al dirigirse a \u00e9l demuestra una sospecha en que el hombre realmente sea Kassner. \u00c9l niega serlo: \u201cNi el conspirador m\u00e1s imb\u00e9cil pide fuego a los gendarmes\u201d, pero el interrogador no le cree: \u201cEs tan f\u00e1cil ir al consulado con papeles falsos como andar por la calle\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Un brutal corte a negro y Kassner empieza a narrar, en voz en <em>off<\/em>, su tiempo en la prisi\u00f3n: c\u00f3mo logra sobrevivir al encierro escap\u00e1ndose en sus pensamientos, recurriendo a fuertes im\u00e1genes mentales para mantener su cordura (al igual que Bakunin pod\u00eda editar un peri\u00f3dico completo en su cabeza durante su propio encarcelamiento). Mientras que el libro cuenta esto de manera clara, s\u00f3lo es sugerido con audacia por Straub a partir del cambio repentino de la narraci\u00f3n en primera persona a una en tercera: \u201cUna persecuci\u00f3n vertiginosa lanzaba <em>su<\/em> esp\u00edritu hacia las im\u00e1genes que manten\u00edan <em>su<\/em> vida. Ten\u00eda que organizarla, transformarla en voluntad\u201d. El uso de la pantalla negra con voz en <em>off<\/em> es una t\u00e9cnica utilizada por Straub y Huillet por primera vez en <em>Dalla nube alla resistenza<\/em>, y en algunas de las obras m\u00e1s recientes de Straub (es usada con gran potencia en <em>Itin\u00e9raire de Jean Bricard <\/em>(2009) y en el nuevo corto proyectado junto a <em>Kommunisten<\/em>, llamado <em>La Guerre d\u2019Alg\u00e9rie! <\/em>(2014). Sugiere la imposibilidad de representar esta experiencia y dramatiza la oscuridad de la celda, descrita en el libro como \u201cun gran hoyo sombr\u00edo\u201d. La secuencia termina de manera ambigua: \u201cDispon\u00eda a\u00fan de tanta fuerza como amenaza hab\u00eda en torno suyo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De repente, un corte llena la pantalla de color, luz vibrante y sonido de canto de p\u00e1jaros. Kassner y una mujer con un tapado rojo brillante sentada al lado , miran por la ventana del balc\u00f3n en un cl\u00e1sico plano straubiano (por ejemplo, el ciego Bach al final de su vida en <em>Chronik der Anna Magdalena Bach <\/em>[1967] o Teresa y Karl en el hotel de <em>Klassenverh\u00e4ltnisse <\/em>[1984]). Luego de algunos comentarios sobre el tiempo de Kassner en prisi\u00f3n, Straub corta abruptamente \u2014y es seguramente uno de los cortes m\u00e1s sorprendentes del a\u00f1o\u2014 de esto:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"773\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h00m42s667-1024x773.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-14420\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h00m42s667-1024x773.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h00m42s667-300x227.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h00m42s667-768x580.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h00m42s667.png 1430w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>a esto:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"766\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h00m49s056-1024x766.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-14421\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h00m49s056-1024x766.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h00m49s056-300x224.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h00m49s056-768x574.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h00m49s056.png 1444w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Mismo \u00e1ngulo, misma lente, apenas inclinada hacia abajo para cambiar el foco hacia la mujer, su amante o esposa, que ahora relata su lado de la historia: c\u00f3mo sobrevivi\u00f3 mientras \u00e9l estaba en prisi\u00f3n gracias a la alegr\u00eda que le brindaba su hijo. \u201cVivo una vida dif\u00edcil de vivir\u2026 Y, sin embargo, nada en el mundo es m\u00e1s fuerte, nada, que saber que este ni\u00f1o est\u00e1 aqu\u00ed\u201d. Los hombres, quienes \u201cno tienen hijos\u201d, dice Kassner, deben buscar otras maneras de sobrevivir; para \u00e9l esto fue la m\u00fasica, que ya no puede escuchar. Pero ahora que est\u00e1n juntos otra vez \u2014y el di\u00e1logo sugiere que solo es por un tiempo breve\u2014, quieren salir solos los dos, aunque sea para disfrutar el simple placer de una caminata.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta secuencia, Straub lleva su trabajo de adaptaci\u00f3n que consiste en reducir el texto fuente a s\u00f3lo unas l\u00edneas m\u00e1s lejos que nunca antes: de un libro de cincuenta y nueve p\u00e1ginas (en la versi\u00f3n de Editions de la Pl\u00e9aide) quedan solo ochenta y nueve l\u00edneas de di\u00e1logo, tomadas de los cap\u00edtulos 1, 2 y 8. La \u00fanica reducci\u00f3n comparable de un texto ser\u00eda la obra de teatro de Ferdinand Bruckner <em>Krankheit der Jugend<\/em>&nbsp; en <em>Der Br\u00e4utigam, die Kom\u00f6diantin und der Zuh\u00e4lter <\/em>(1968). En lugar de los recitados chatos y \u00e1tonos de los actores en esta pel\u00edcula anterior, en las \u00faltimas pel\u00edculas del director los int\u00e9rpretes transforman las palabras en habla, haciendo \u00e9nfasis y marcando las particularidades de sus propias formas y acentos personales. \u201cEn el calabozo trat\u00e9 de usar la m\u00fasica para defenderme\u201d se convierte en: \u201cEn el calabozo trat\u00e9 de usar la m\u00fasica \/\/\/ para defenderme\u201d, con una pausa de tres segundos agregada por el actor Georges Pandel que no est\u00e1 indicada en la puntuaci\u00f3n de Malraux (Straub dijo varias veces que intenta\u201cdinamitar\u201d la puntuaci\u00f3n). Debemos enfocarnos principalmente en la palabra hablada ya que no podemos ver sus rostros y, con la excepci\u00f3n de un momento significativo en el que la mujer pone la mano del hombre en la suya, sus miradas permanecen clavadas hacia adelante, est\u00e1ticas, concentrando toda su energ\u00eda en sus voces.<\/p>\n\n\n\n<p>Las secuencias que siguen en <em>Kommunisten<\/em> (el quinto rollo de <em>Operai, contadini<\/em>, los trabajadores egipcios saliendo de la f\u00e1brica en <em>Trop t\u00f4t, trop tard <\/em>(1980-81), la secuencia de los Alpes Apuanos y una secuencia posterior de lectura de Fortini en <em>Fortini\/Cani<\/em>, las esperanzas de Emp\u00e9docles por un porvenir luminoso en el que \u201cresplandecer\u00e1 de nuevo el verdor de la tierra\u201d en <em>Der Tod des Empedokles <\/em>(1986) y el llamado de Dani\u00e8le Huillet por una \u201cnueva tierra\u201d en <em>Schwarze S\u00fcnde <\/em>(1988), acompa\u00f1ado por el Cuarteto de cuerdas n\u00ba16 de Beethoven, \u201cLa dif\u00edcil decisi\u00f3n\u201d) retornan y vuelven como en un c\u00edrculo a lo planteado en la primera secuencia: es decir, la supervivencia, ya sea solos o con otros.<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>Operai, contadini<\/em>, la \u201ccosa\u201d es una comunidad, pero m\u00e1s espec\u00edficamente en la secuencia seleccionada por Straub, es la relaci\u00f3n entre Ventura y Siracusa (en la derecha y en el centro, respectivamente), sus altibajos y la pregunta por si Ventura cambi\u00f3 y se volvi\u00f3 una mejor persona a lo largo del tiempo relatado en la pel\u00edcula:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"755\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h01m08s867-1024x755.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-14422\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h01m08s867-1024x755.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h01m08s867-300x221.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h01m08s867-768x566.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h01m08s867.png 1465w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cEl asunto entre ella y yo en realidad continu\u00f3 creciendo, fue como si yo hubiera cambiado\u201d. La pel\u00edcula parte de lo personal y se expande hacia la comunidad en general, incorporando la lucha de clases en Egipto alrededor de 1919 y a los combatientes de la resistencia italiana asesinados por los nazis.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En tres ocasiones, el problema es la Segunda Guerra Mundial: la preguerra de Malraux en <em>Le temps du m\u00e9pris<\/em>, la posguerra de Elio Vittorini en <em>Operai, contadini<\/em> y las masacres perpetradas en los Alpes Apuanos por \u201c[el comandante de las SS Walter] Reder y sus hombres\u201d, cuya \u201cmisericordia\u201d el \u201cpueblo rechaza\u201d en <em>Fortini\/Cani<\/em>, donde la c\u00e1mara observa sin parar colinas y aldeas anta\u00f1o regadas de sangre, hoy cubiertas de pasto, tierra y m\u00e1rmol blanco brillando a la luz del sol. La pel\u00edcula vuelve a Italia en cuatro ocasiones: tanto en las pel\u00edculas mencionadas anteriormente as\u00ed como tambi\u00e9n en <em>Empedokles <\/em>y <em>Schwarze S\u00fcnde<\/em>, ambas filmadas en Sicilia (esta \u00faltima a 1200 metros de altura, en el Monte Etna). Y cuando estamos fuera de Europa, en el Egipto poscolonial, las preocupaciones son las mismas: la uni\u00f3n de \u201clas masas rurales\u201d, \u201cformas embrionarias de poder popular\u201d, y \u201cformas espec\u00edficas de&nbsp; lucha: la ocupaci\u00f3n de f\u00e1bricas y la autodefensa contra las fuerzas represivas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Es significativo que Straub concluya la pel\u00edcula con secuencias de las dos pel\u00edculas sobre Emp\u00e9docles, ya que dif\u00edcilmente se encuentre en todo su cine un so\u00f1ador m\u00e1s grande que el fil\u00f3sofo griego que se suicida por el compromiso con su sue\u00f1o, desconcertando a todos en la pel\u00edcula. En palabras de Tag Gallagher: \u201cAl igual que Huw [en <em>How Green Was My Valley <\/em>de John Ford, al igual que el cura de Robert Bresson, Emp\u00e9docles cierra los ojos, evoca una fantas\u00eda y se sacrifica por ella\u201d. \u00bfNo es esto lo que hace cualquier persona de pensamiento revolucionario, no es esto lo que hicieron las \u201cmasas rurales\u201d de Egipto en 1919 al sublevarse contra los colonizadores, como tambi\u00e9n las comunidades italianas \u201cque no fueron en ning\u00fan modo excepcionales y no han dejado ning\u00fan rastro\u201d al resistir a los soldados nazis? \u00bfY no es lo mismo lo que hacen los obreros y campesinos que intentan restaurar la electricidad y conseguir entre todos comida suficiente para sobrevivir al invierno?<\/p>\n\n\n\n<p>Emp\u00e9docles, aqu\u00ed, es solo una voz en <em>off <\/em>que habla sobre un plano del paisaje siciliano, la luz dr\u00e1sticamente cambiante mientras las nubes atraviesan el cielo. Uno de los pasajes favoritos de Straub \u2014frecuentemente lo cita en entrevistas\u2014, donde Emped\u00f3cles describe, en \u00e9xtasis, su sue\u00f1o, su utop\u00eda Comunista:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00a1Atreveos! Lo que heredasteis, lo que adquiristeis,<br>lo que o\u00edsteis y aprendisteis de boca de vuestros padres,<br>las leyes y los usos, los nombres de los antiguos dioses,<br>olvidadlo con coraje y, como reci\u00e9n nacidos,<br>alzad los ojos a la divina naturaleza.<br>Luego, cuando el esp\u00edritu se inflame con la luz<br>del cielo y un dulce soplo de vida os impregne<br>el pecho, como si fuera la primera vez,<br>y llenos de dorados frutos murmuren los bosques<br>y las fuentes de las rocas; cuando la vida<br>del mundo, su esp\u00edritu de paz, os prenda<br>y como una nana sagrada, os meza el alma,<br>entonces, desde la delicia de una bella aurora,<br>resplandecer\u00e1 de nuevo para vosotros el verdor de la tierra<sup>5<\/sup><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"754\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h01m48s316-1024x754.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-14423\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h01m48s316-1024x754.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h01m48s316-300x221.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h01m48s316-768x566.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h01m48s316.png 1466w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"754\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h01m55s683-1024x754.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-14424\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h01m55s683-1024x754.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h01m55s683-300x221.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h01m55s683-768x566.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h01m55s683.png 1466w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Desde comunistas \u201cilegales\u201d hasta obreros y campesinos italianos, desde combatientes de la resistencia en Egipto a Italia, desde la Antigua Grecia a partir del H\u00f6lderlin de 1790 hasta Straub-Huillet en 1980, desde hoy hasta ma\u00f1ana, el sue\u00f1o, \u201cel enorme sue\u00f1o de los hombres\u201d permanece vigente, siempre anhelado, nunca alcanzado. Sin embargo, Straub-Huillet raramente ponen en escena la decepci\u00f3n, sino que en su lugar eligen mostrar las consecuencias o se concentran en su lugar en la desobediencia de sus personajes (y aqu\u00ed el paisaje es un personaje m\u00e1s). Lo que nos queda de esta pel\u00edcula, y de todas las dem\u00e1s, son estos personajes inolvidables, estos <em>comunistas<\/em>. El constante coqueteo de Toma y la cachetada que le da Ventura en <em>Operai, contadini<\/em>, descripta solamente con palabras, pero de forma tan v\u00edvida que es como si estuvi\u00e9ramos ah\u00ed; el interrogatorio de Straub a los dos comunistas sospechosos y la voz mel\u00f3dica de la mujer a la que le habla Kassner; Fortini leyendo de su libro al sol de un verano italiano, y los verdes y azules, granosos e intensos, del metraje en 16 mil\u00edmetros de los Alpes; los trabajadores egipcios de 1980 mirando a la c\u00e1mara de Straub-Huillet al volver a casa luego de un d\u00eda de trabajo; el movimiento incesante de \u00e1rboles y nubes, la resplandeciente luz siciliana en el recitado de Emp\u00e9docles; Dani\u00e8le Huillet en la cima del Monte Etna, arrodillada en el suelo, casi como una estatua, con las manos en el ment\u00f3n, y su repentino giro a la derecha, tocando la tierra mientras proclama: \u201cNuestra tierra\u201d<sup>6<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"758\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h02m11s584-1024x758.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-14425\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h02m11s584-1024x758.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h02m11s584-300x222.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h02m11s584-768x568.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h02m11s584.png 1459w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"754\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h02m19s106-1024x754.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-14426\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h02m19s106-1024x754.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h02m19s106-300x221.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h02m19s106-768x566.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vlcsnap-2025-12-24-20h02m19s106.png 1466w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>Notas:<\/strong> <sup>(1) <\/sup>Publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/mubi.com\/es\/notebook\/posts\/the-dream-of-a-thing-straubs-kommunisten\"><em>Notebook<\/em><\/a>, el 17 de marzo de 2015. [N.de E.] <sup>(2)<\/sup> Extra\u00eddo de Jean-Marie Straub, \u201cKommunisten\u201d, traducci\u00f3n de Miguel Armas, disponible en <a href=\"https:\/\/www.elumiere.net\/exclusivo_web\/internacional_straub\/documentos\/kommunistenstraub.php\"><em>Lumi\u00e8re<\/em><\/a>. [N. de lxs T.] <sup>(3)<\/sup> Tag Gallagher, \u201cLacrimae Rerum Materialized\u201d, en <a href=\"http:\/\/sensesofcinema.com\/2005\/feature-articles\/straubs\/\"><em>Senses of Cinema<\/em><\/a>, n\u00ba 37, octubre de 2005. [Traducido al castellano en la <a href=\"https:\/\/taipeirevista.com\/index.php\/2025\/11\/28\/dossier-straub-huillet-4\/\">entrega anterior<\/a> del presente dossier. N. de E.] <sup>(4)<\/sup> Andr\u00e9 Malraux, <em>El tiempo del desprecio<\/em>, tr. Carlos Pacheco, Buenos Aires, Utop\u00eda, 1973. Las citas entrecomilladas de este fragmento son de esta edici\u00f3n, ya que son todas textuales. [N. de lxs T.] <sup>(5)<\/sup> Friedrich H\u00f6lderlin, \u201cSegunda versi\u00f3n. La muerte de Emp\u00e9docles. Una tragedia en cinco actos\u201d, <em>Emp\u00e9docles<\/em>, tr. Anacleto Ferrer, Madrid, Hiperi\u00f3n, 2008, p.171, vv. 1411-1424. [N. de lxs T.] <sup>(6)<\/sup> En el original, en alem\u00e1n: \u201cNeue Welt\u201d. [N. de lxs T.]<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>No es f\u00e1cil para un pez ver su propio acuario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Por Miguel Savransky<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>L&#8217;Aquarium et la Nation<\/em> (2015) de Jean-Marie Straub se desenvuelve, como una sinfon\u00eda, en tres movimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, un plano fijo de casi doce minutos de una pecera repleta de peces con tonalidades amarillas, anaranjadas, verdes claras y blancas, nadando de forma continua y simult\u00e1nea en distintas direcciones. La imagen no tiene centro. El ojo y la mente del espectador tienen libertad para moverse, rumiar y demorarse ante (\u00a1glorioso espect\u00e1culo!) el ir y venir de estas criaturas en apariencia inexpresivas dentro del micro-h\u00e1bitat artificial del acuario que re\u00fane estratos animales, vegetales y minerales. La atenci\u00f3n puede dirigirse hacia un pez para seguir su recorrido durante un breve lapso, o bien serpentear r\u00e1pidamente de un movimiento o detalle a otro por contig\u00fcidad. Del otro lado del cristal observamos peatones que caminan por la vereda. Este universo infinitamente peque\u00f1o est\u00e1 emplazado en un restaurante asi\u00e1tico de Par\u00eds. Durante la primera mitad el plano es silente, luego irrumpe la pieza orquestal <em>Las siete \u00faltimas palabras de nuestro se\u00f1or en la cruz<\/em> de Joseph Haydn. Esta operaci\u00f3n de montaje induce una suerte de efecto Kuleshov vertical que remarca de modo autoconsciente la doble materialidad visual y sonora del cine as\u00ed como la artificialidad y el car\u00e1cter aleatorio \u2014<em>prima facie<\/em> anticonvencional y desafiante\u2014 de su juntura. Como dice Jean-Claude Rousseau acerca de la relaci\u00f3n entre m\u00fasica e imagen en su propia obra, la emoci\u00f3n ocurre cuando por un golpe azaroso esos dos mundos heterog\u00e9neos se encuentran y resuenan, se comunican entre s\u00ed misteriosamente. La m\u00fasica transporta entonces al esp\u00edritu al interior del acuario, lo hace bailar junto con los peces. Una vez que ambos componentes est\u00e1n unidos, su articulaci\u00f3n parece evidente y necesaria. Reci\u00e9n cuando termina este primer largo plano-secuencia inicial, aparecen los t\u00edtulos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"955\" height=\"718\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/L_AQUARIUM-ET-LA-NATION_H264_25fps_720P_SST-ANG.mkv_snapshot_02.27_2025.12.21_12.36.25.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14403\" style=\"aspect-ratio:1.330103672124794;width:526px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/L_AQUARIUM-ET-LA-NATION_H264_25fps_720P_SST-ANG.mkv_snapshot_02.27_2025.12.21_12.36.25.jpg 955w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/L_AQUARIUM-ET-LA-NATION_H264_25fps_720P_SST-ANG.mkv_snapshot_02.27_2025.12.21_12.36.25-300x226.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/L_AQUARIUM-ET-LA-NATION_H264_25fps_720P_SST-ANG.mkv_snapshot_02.27_2025.12.21_12.36.25-768x577.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 955px) 100vw, 955px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En el segundo movimiento, el episodio central y el m\u00e1s extenso de los tres, un hombre lee una selecci\u00f3n de pasajes de la novela inacabada de Andr\u00e9 Malraux <em>Los nogales de Altenburg <\/em>(<em>Les noyers de l&#8217;Altenburg<\/em>) publicada en 1947, sentado ante un micr\u00f3fono en el escritorio de una habitaci\u00f3n de la que alcanzamos a divisar una despojada franja de pared blanca debajo y un enorme ventanal arriba que da a un patio interno, repleto de \u00e1rboles y follaje, por donde se filtra la luz del sol. El lugar es el Instituto C. G. Jung de Par\u00eds y el hombre Aim\u00e9 Agnel, psicoanalista amigo de la casa, autor de varios art\u00edculos y libros sobre cine y sonidista ocasional de <em>Le moindre geste <\/em>(Fernand Deligny, 1971) y <em>La historia<\/em> (Sergio Castilla, 1974). Un a\u00f1o atr\u00e1s, Straub hab\u00eda recurrido a otra novela de Malraux, <em>El tiempo del desprecio<\/em> (<em>Le temps du m\u00e9pris<\/em>, 1933) para la primera parte de <em>Kommunisten<\/em> (2014), la \u00fanica realizada especialmente para la pel\u00edcula. Esta secci\u00f3n intermedia consta de varios planos sucesivos filmados desde un mismo encuadre invariable que se limitan a registrar la lectura y escansi\u00f3n del texto. Hay que buscar lo inesperado, solo as\u00ed es posible encontrarlo. Y esto vale tanto para el grano de la voz como para las variaciones de la luz dentro y fuera del ambiente (as\u00ed como los cambios en la inmovilidad relativa del verdor exterior que despuntan hacia el final). El texto es le\u00eddo (no recitado de memoria): est\u00e1 ah\u00ed, indisimulado, en manos del lector.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los pasajes elegidos por Straub pertenecen a la segunda parte del libro, son una trascripci\u00f3n literal casi completa de la intervenci\u00f3n del etn\u00f3logo M\u00f6llberg en el coloquio de intelectuales franco-alemanes (el \u00fanico de los tres nudos narrativos del universo ficcional de la novela que Straub retiene, de modo extremadamente fragmentario). Desde un asumido relativismo cultural, contrario a la noci\u00f3n ilustrada de progreso teleol\u00f3gico unilineal y totalizador, su discurso despliega una interrogaci\u00f3n sobre la naturaleza humana, lo arcaico, el origen del alma, el arte y la pol\u00edtica, mediante un recorrido por distintos relatos arqueol\u00f3gicos y etnogr\u00e1ficos que exponen diversos \u00f3rdenes simb\u00f3licos (del rito al mito, la religi\u00f3n y la ciencia) y modos de organizaci\u00f3n social a lo largo y ancho del mundo, trazando un contrapunto sistem\u00e1tico con la Europa Occidental moderna en t\u00e9rminos de la comprensi\u00f3n que tienen y la experiencia que hacen de cuestiones tales como el destino, el nacimiento, el intercambio y la muerte.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00f6llberg \/ Agnel comienza preguntando: \u201cLa noci\u00f3n de hombre, \u00bftiene un sentido? Dicho de otro modo: bajo las creencias, bajo los mitos, y, sobre todo, bajo la multiplicidad de estructuras mentales, \u00bfse puede aislar una condici\u00f3n permanente, v\u00e1lida a trav\u00e9s de los lugares, v\u00e1lida a trav\u00e9s de la historia, sobre la que pueda fundarse la noci\u00f3n de hombre?\u201d En contra de la ficci\u00f3n moral y pol\u00edtica burguesa del estado de naturaleza como guerra permanente de todos contra todos, en el inescrutable origen de las civilizaciones humanas hundido en la noche de los tiempos, el etn\u00f3logo no descubre el garrote sino diferentes formas autocontenidas de simbiosis social: \u201cDesde que detr\u00e1s del hombre no vemos m\u00e1s al mono, \u00bfqu\u00e9 comenzamos a ver aparecer? Una suerte de hormiga\u201d. A continuaci\u00f3n, habla de una civilizaci\u00f3n cosmol\u00f3gica donde no hay separaci\u00f3n alguna entre los acontecimientos astrales y pol\u00edticos, donde el rey <em>es<\/em> la luna: gobierna a los hombres y muere siguiendo el ciclo creciente y descendiente de aparici\u00f3n del sat\u00e9lite terrestre. Luego habla de recientes investigaciones etnogr\u00e1ficas en poblaciones ind\u00edgenas de las islas de Melanesia que revelan una cosmovisi\u00f3n que desconoce la relaci\u00f3n causal reproductiva de la c\u00f3pula sexual y en la que, por consiguiente, la noci\u00f3n biol\u00f3gica de padre no existe y el t\u00edo materno es quien asume su funci\u00f3n social (lo que vuelve imposible para los misioneros implantar los dogmas cristianos del Padre, el hijo y la encarnaci\u00f3n). Posteriormente, refiere a sociedades de Australia y Alaska donde rige la l\u00f3gica del potlach y no existe la noci\u00f3n de \u201cintercambio\u201d: \u201cMientras que el hombre de nuestra civilizaci\u00f3n quiere recibir para poseer, el hombre del potlatch (el don ritual) quiere adquirir (a trav\u00e9s del trabajo, los animales, la tierra) para dar\u201d. Finalmente, emerge una indagaci\u00f3n sobre la cuesti\u00f3n del cuerpo del rey, su conservaci\u00f3n mediante la momificaci\u00f3n, su posterior desdoblamiento como imagen en estatuas f\u00fanebres y otro tipos de arte figurativo y el uso cultual de la imagen como representaci\u00f3n de una ausencia (del que la insistencia en la captura de lo real de la ontolog\u00eda cinematogr\u00e1fica baziniana que Huillet y Straub tanto pregonan no est\u00e1 en absoluto exenta).<\/p>\n\n\n\n<p>Malraux habla de \u201cestructuras mentales\u201d, pero para el caso prefiero hablar de \u201c<em>a priori <\/em>hist\u00f3rico\u201d, es decir, condiciones materiales singulares que de alguna manera delimitan (y limitan) el campo de lo que podemos hacer, sentir, pensar y decir. El acuario se presenta como met\u00e1fora del <em>a priori <\/em>hist\u00f3rico: \u201cYa se trate de Dios en las civilizaciones religiosas, o del v\u00ednculo con el cosmos en las civilizaciones anteriores, cada estructura mental considera absoluta, incuestionable, una evidencia particular que ordena la vida y sin la cual el hombre no podr\u00eda ni pensar ni actuar. (Una evidencia que no le asegura necesariamente al hombre una vida mejor, \u00a1que puede muy bien contribuir a su destrucci\u00f3n!) Es para el hombre lo que el acuario es para el pez que nada en \u00e9l. No proviene de la mente. No tiene nada que ver con la b\u00fasqueda de la verdad. Es ella la que agarra y posee al hombre; \u00e9l nunca la posee por completo\u201d. Entonces Agnel se levanta, deja los papeles sobre la mesa, mira hacia adelante y prosigue, por \u00fanica vez sin leer, con un tono m\u00e1s declamativo: \u201cLos hombres est\u00e1n profundamente definidos y separados por la forma de su fatalidad\u201d. Una voz femenina fuera de campo le pregunta: \u201c\u00bfCu\u00e1l es la nuestra?\u201d, y \u00e9l responde: \u201cNo es f\u00e1cil para un pez ver su propio acuario&#8230; La naci\u00f3n primero, \u00bfno?\u201d En esa larga cadena de s\u00edmbolos y pr\u00e1cticas que estructuran el horizonte de experiencia hist\u00f3rico tambi\u00e9n se inscriben las ideas modernas de naci\u00f3n, pueblo y revoluci\u00f3n, como un acontecimiento al que todav\u00eda pertenecemos, una constelaci\u00f3n actual y vigente. El conocimiento de esas condiciones de posibilidad hist\u00f3ricas no es algo espont\u00e1neo, al contrario, supone cierta distancia reflexiva entre el ayer y el hoy que nos mantiene en perpetua guardia ante nuestra propia contingencia. Al enfrentarnos con culturas, geograf\u00edas y \u00e9pocas tan extra\u00f1as y lejanas, el texto nos fuerza a considerar (e imaginar) universos regidos por otras leyes, no forzosamente las de la dominaci\u00f3n capitalista y el conocimiento cient\u00edfico actuales, en una especie de prueba intempestiva en los bordes del herido orgullo euroc\u00e9ntrico. \u00bfLa naci\u00f3n es un destino pol\u00edtico ineluctable, o puede y debe ser rebasada en algo distinto y superior? \u00bfEs acaso posible una comunidad sin fronteras? \u00bfO m\u00e1s bien la naci\u00f3n es una bandera, una tradici\u00f3n y una promesa que hay que defender o reinventar hasta las \u00faltimas consecuencias? Despu\u00e9s de todo, \u00bfqui\u00e9n no estar\u00eda dispuesto a darlo todo por el bien de la \u201cnaci\u00f3n\u201d? Pero, \u00bfde qu\u00e9 naci\u00f3n hablamos? \u00bfQui\u00e9n manda en ella? \u00bfHay igualdad o dominaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"956\" height=\"720\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/LAQUARIUM-ET-LA-NATION_H264_25fps_720P_SST-ANG.mkv_snapshot_28.43_2025.12.21_12.38.11.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14416\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/LAQUARIUM-ET-LA-NATION_H264_25fps_720P_SST-ANG.mkv_snapshot_28.43_2025.12.21_12.38.11.jpg 956w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/LAQUARIUM-ET-LA-NATION_H264_25fps_720P_SST-ANG.mkv_snapshot_28.43_2025.12.21_12.38.11-300x226.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/LAQUARIUM-ET-LA-NATION_H264_25fps_720P_SST-ANG.mkv_snapshot_28.43_2025.12.21_12.38.11-768x578.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 956px) 100vw, 956px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Finalmente, la tercera parte es un breve fragmento de <em>La Marseillaise<\/em> (1938) de Jean Renoir, que nos muestra tan solo un moj\u00f3n dentro del m\u00e1s amplio proceso hist\u00f3rico de ca\u00edda de la monarqu\u00eda, victoria de la Revoluci\u00f3n Francesa e instauraci\u00f3n de la Primera Rep\u00fablica que la pel\u00edcula retrata bajo la forma de un mosaico o cr\u00f3nica de diversos sucesos: el episodio de junio de 1790 de la toma del Fuerte de San Juan gobernado por el Marqu\u00e9s de Saint-Laurent por parte de las tropas de la Guardia Nacional y los voluntarios marselleses alzados en armas, bajo la direcci\u00f3n de Honor\u00e9 Arnaud. En lugar de la pompa de la iconograf\u00eda revolucionaria heredada y el culto personal a los grandes h\u00e9roes o l\u00edderes pol\u00edticos como enfoque narrativo can\u00f3nico del as\u00ed llamado cine hist\u00f3rico, Renoir se concentra mayormente en seres an\u00f3nimos de estratos populares y toma como hilo conductor al ficticio Jean-Joseph Bomier, un alba\u00f1il marsell\u00e9s que parte en batall\u00f3n a Par\u00eds para reunirse con otras fuerzas rebeldes. Los personajes marselleses son interpretados por gente marsellesa. El pueblo puesto en escena no es homog\u00e9neo, abstracto o esquem\u00e1tico, sino que est\u00e1 siempre particularizado en individuos diferentes que sin embargo componen algo en com\u00fan: la dimensi\u00f3n personal de la vida de Bomier y de sus compa\u00f1eros se conjuga con la Historia colectiva de la Revoluci\u00f3n Francesa y con la identidad del pueblo franc\u00e9s concebido como naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El extracto consta de dos secuencias de gran potencia efusiva. La primera nos muestra la liberaci\u00f3n encabezada por Bomier de su compa\u00f1ero Cuguli\u00e8re, encerrado en la c\u00e1rcel al borde de la ceguera, el reencuentro fraternal entre ambos, el entusiasmo revolucionario en curso y la celebraci\u00f3n popular de la victoria. La segunda es la querella discursiva sobre la idea de naci\u00f3n entre Saint-Laurent y Arnaud, que opone dos <em>a priori<\/em> hist\u00f3ricos inconmensurables: el funcionario del rey apresado y condenado al exilio como emblema del Antiguo R\u00e9gimen, y el representante del pueblo considerado en t\u00e9rminos colectivos como soberano, punto de clivaje insoslayable del pensamiento pol\u00edtico moderno. \u201cUsted justifica estas acciones que considero como una rebeli\u00f3n con palabras que no comprendo. La naci\u00f3n, los ciudadanos, \u00bfqu\u00e9 es todo eso?\u201d, pregunta el Marqu\u00e9s. \u201cLa naci\u00f3n es la uni\u00f3n fraternal de todos los franceses. Es usted, soy yo, son las personas que pasan por la calle, es el pescador de ese barco. Y los ciudadanos son la gente que compone esta naci\u00f3n\u201d, le responde Arnaud. \u201cPero no tengo nada que ver con toda esa gente. Es una nueva religi\u00f3n que no puedo admitir. Solo conozco el servicio al rey\u201d, replica finalmente Saint-Laurent. La cita cinematogr\u00e1fica en su conjunto hace resonar en una misma fulguraci\u00f3n temporalidades hist\u00f3ricas heterog\u00e9neas: la Revoluci\u00f3n como acontecimiento pol\u00edtico moderno por excelencia, la historia del cine en particular (el peso de la figura de Renoir en ella y la elevada estima que Huillet y Straub le profesaban), as\u00ed como la coyuntura precisa en que la pel\u00edcula fue hecha como parte de la lucha antifascista del Frente Popular. Nuestro tiempo sin dudas no es el de Renoir, pero la urgencia pol\u00edtica no es menos acuciante. Si en la secci\u00f3n intermedia la evocaci\u00f3n de la naci\u00f3n permanece suspendida en el discurso te\u00f3rico del etn\u00f3logo y el pueblo no se hace presente en la imagen, aqu\u00ed las palabras y los gestos revolucionarios conjugados <em>hic et nunc <\/em>act\u00faan como foco ut\u00f3pico perenne del ideario de fraternidad, soberan\u00eda popular y revoluci\u00f3n, una tirada de dados capaz de ser recreada, retomada y prolongada en cualquier momento presente, si cultivamos con paciencia y templanza un esp\u00edritu subversivo y desestabilizador.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"958\" height=\"720\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/LAQUARIUM-ET-LA-NATION_H264_25fps_720P_SST-ANG.mkv_snapshot_29.14_2025.12.21_12.39.23.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14418\" style=\"width:526px\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/LAQUARIUM-ET-LA-NATION_H264_25fps_720P_SST-ANG.mkv_snapshot_29.14_2025.12.21_12.39.23.jpg 958w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/LAQUARIUM-ET-LA-NATION_H264_25fps_720P_SST-ANG.mkv_snapshot_29.14_2025.12.21_12.39.23-300x225.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/LAQUARIUM-ET-LA-NATION_H264_25fps_720P_SST-ANG.mkv_snapshot_29.14_2025.12.21_12.39.23-768x577.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 958px) 100vw, 958px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Trabajo de duelo: las pel\u00edculas en solitario de Straub (2007-2018)<\/strong><sup><strong>1<\/strong><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Por Claudia Pummer<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Traducci\u00f3n: H\u00e9ctor Oyarz\u00fan<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>El giro \u201carqueomoderno\u201d de Straub<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMuerta, la muerte de Huillet nos mata dos veces, porque su muerte es tambi\u00e9n la muerte de Straub, que probablemente no vuelva a filmar\u201d, escribi\u00f3 Olivier S\u00e9guret en <em>Liber\u00e1tion<\/em> pocos d\u00edas despu\u00e9s del fallecimiento de Huillet<sup>2<\/sup>. A pesar de que su intenci\u00f3n sin duda era valorar las contribuciones vitales de Huillet al trabajo conjunto de la dupla, las palabras de S\u00e9guret tienen el desafortunado efecto de reencuadrar la concreta p\u00e9rdida de su muerte como una potencial tragedia de la autor\u00eda y creatividad (masculinas) sofocadas. La \u00fanica que \u201cmuere dos veces\u201d en este escenario es Huillet, porque incluso su muerte es predominantemente definida por el destino y bienestar futuro de Straub. El declive de este \u00faltimo, como sabemos ahora, no ocurri\u00f3. Apenas un a\u00f1o y medio despu\u00e9s, Straub present\u00f3 dos pel\u00edculas nuevas en el Festival de Cine de Cannes: <em>Le genou d\u2019Artemide<\/em> (<em>La rodilla de Artemisa<\/em>,2007) e <em>Itin\u00e9raire de Jean Bricard<\/em> (<em>Itinerario de Jean Bricard<\/em>, 2007). Estas dos pel\u00edculas dieron inicio a una extremadamente productiva carrera en solitario que incluye hasta la fecha alrededor de 18 pel\u00edculas (en su mayor\u00eda videos cortos en digital). Muchas de ellas se estrenaron en prestigiosos festivales internacionales o como parte de un creciente n\u00famero de retrospectivas dedicadas a Straub y Huillet<sup>3<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no quiere decir que Straub simplemente sigui\u00f3 adelante. Sus pel\u00edculas en solitario cultivan una pr\u00e1ctica de duelo fuertemente deudora de la presencia pasada y la ausencia presente de Huillet. Este duelo no pierde el tiempo en grandes gestos conmemorativos, ni tampoco sucumbe a la desesperaci\u00f3n melanc\u00f3lica o al patetismo. Este tipo de duelo resuena con las pr\u00e1cticas que la dupla sol\u00eda emplear para abordar las vicisitudes de la historia y la memoria en su cine. A lo largo de su carrera, la dupla se enfoc\u00f3 con consistencia en historias que evidencian la construcci\u00f3n de las grandes narrativas hist\u00f3ricas al confrontarlas con los rastros de voces olvidadas y posibilidades ut\u00f3picas que murieron con ellas. Es esta relaci\u00f3n con el pasado la que se manifiesta en la tensi\u00f3n entre su discernible preferencia por textos cl\u00e1sicos y antiguos y sus pol\u00edticas y est\u00e9ticas radicalmente modernas. Al principio de su carrera, Straub insist\u00eda en que sus pel\u00edculas \u201cno son en absoluto novedosas, [sino] tradicionales\u201d y despu\u00e9s cit\u00f3 al escritor Charles P\u00e9guy (junto al \u201csalto de tigre al pasado\u201d de Benjamin) al afirmar que \u201cla revoluci\u00f3n tambi\u00e9n es volver a colocar en su sitio cosas muy antiguas pero olvidadas\u201d<sup>4<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>James Tweedie analiza impulsos \u201carqueomodernos\u201d similares en el cine contempor\u00e1neo en conexi\u00f3n con el tipo de trabajo de duelo que Benjamin examin\u00f3 en los <em>Trauerspiel <\/em>(literalmente, obra de duelo) barrocos:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El \u201cgiro arqueomoderno\u201d en el pensamiento benjaminiano sostiene que llegar a ser moderno implica primero un retorno a una incipiente pero frustrada modernidad del pasado, que despertar del sue\u00f1o tambi\u00e9n requiere una agudizada conciencia del sujeto del sue\u00f1o que so\u00f1\u00f3 por tanto tiempo. En la concepci\u00f3n de Benjamin, el <em>Trauerspiel<\/em> se convierte, al igual que la escritura hist\u00f3rica, en una \u201cexhumaci\u00f3n de posibilidades perdidas (o asesinadas)<sup>5<\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Estas palabras recuerdan al \u201csue\u00f1o comunista\u201d que Straub y Huillet descubrieron en el drama de H\u00f6lderlin <em>Der Tod des Empedokles<\/em> (<em>La muerte de Emp\u00e9docles<\/em>, 1798), una visi\u00f3n \u201cmarxiana\u201d de una comunidad que antecede notablemente al marxismo<sup>6<\/sup>. Oscilando entre el pasado y el presente-futuro, tradici\u00f3n y modernidad, preservaci\u00f3n y revuelta, estas formas espectrales de duelo pertenecen a varios otras autopsias pol\u00edticas y est\u00e9ticas contempor\u00e1neas. Entre ellos, Tweedie cita: \u201cEl retorno de Derrida a Marx, que [&#8230;] concibe el \u2018fin de la historia\u2019 predicho al final del milenio como una obra de duelo y adopta una estrategia caracter\u00edsticamente benjaminiana para \u2018dar testimonio\u2019 de esta crisis\u201d<sup>7<\/sup>. Estrategias hauntol\u00f3gicas similares se aplican tambi\u00e9n a la tan temida e inminente \u201cmuerte del cine\u201d, que determin\u00f3 muchos escritos te\u00f3ricos y cr\u00edticos frente al advenimiento de la nuevas pr\u00e1cticas digitales y mediales<sup>8<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En el contexto de estos cambios pol\u00edticos, institucionales y tecnol\u00f3gicos, las propias reflexiones de Straub sobre el duelo van mucho m\u00e1s all\u00e1 del dolor personal. Sus pel\u00edculas no solo abordan el interrogante de c\u00f3mo hacer pel\u00edculas sin Huillet, sino tambi\u00e9n c\u00f3mo hacer pel\u00edculas en una era \u201cpost-cinematogr\u00e1fica\u201d, bajo las condicionantes de un capitalismo global desenfrenado. Straub lamenta todas estas p\u00e9rdidas retomando pr\u00e1cticas y t\u00e9cnicas clave que desarroll\u00f3 junto a Huillet, a la vez que regresa a proyectos anteriores inacabados (como los escritos de Pavese, Corneille, Brecht y Barr\u00e8s). Al mismo tiempo, Straub da un paso adelante al examinar materiales viejos bajo nuevas condiciones, con la ayuda de nuevas pr\u00e1cticas, colaboradores y textos (entre ellos los trabajos de Rousseu, Montaigne y Malraux). Mientras siguen confrontando los sistemas de violencia hist\u00f3rica con visiones de utop\u00eda pol\u00edtica, estas pel\u00edculas en solitario cultivan una est\u00e9tica del duelo organizada a trav\u00e9s de figuraciones dial\u00e9cticas de luz y oscuridad, interior y exterior, pasado y presente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"400\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-1-750x400-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14450\" style=\"width:620px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-1-750x400-1.jpg 750w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-1-750x400-1-300x160.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Dolor intertextual<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una de las continuidades m\u00e1s importantes en el trabajo en solitario de Straub es su prolongada relaci\u00f3n con la novela <em>Dialoghi con Leuc\u00f2<\/em> (<em>Di\u00e1logos con Leuc\u00f3<\/em>, 1947) de Cesare Pavese. La novela, que presenta conversaciones entre dioses griegos antiguos y h\u00e9roes mortales tr\u00e1gicos, es por propio derecho un proyecto arqueomoderno. El regreso de Pavese a la mitolog\u00eda cl\u00e1sica sucedi\u00f3 durante las etapas finales de la Segunda Guerra Mundial y estuvo impulsado en gran parte por un intento de restaurar el valor moral y pol\u00edtico de una herencia cultural que hab\u00eda sido corrompida bajo el asesino r\u00e9gimen Nacional Socialista alem\u00e1n y sus ideolog\u00edas fascistas asociadas. En 1978, Straub y Huillet incorporaron varios de estos di\u00e1logos en <em>Dalla nube alla resistenza<\/em> (<em>De la nube a la resistencia<\/em>). Treinta a\u00f1os despu\u00e9s, adaptaron cinco cap\u00edtulos adicionales de la novela en su largometraje final <em>Quei loro incontri<\/em> (<em>Esos encuentros con ellos<\/em>, 2006). <em>La rodilla de Artemisa<\/em>, el primer corto terminado por Straub despu\u00e9s de la muerte de Huillet, est\u00e1 basado en el cap\u00edtulo \u201cLa fiera\u201d. En conversaci\u00f3n con un extranjero, el mortal Endimi\u00f3n recuerda haberse enamorado de la salvaje y seductora diosa Artemisa. Su amor por la diosa lo convierte en un so\u00f1ador perpetuo, es decir, alguien que ya no forma parte de este mundo, sino que vive su vida en alg\u00fan lugar entre la tierra y el cielo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este sentido de \u201cfuera del mundo\u201d constituye un motivo esencial a trav\u00e9s de su obra en solitario. Sin embargo, lejos de un repliegue melanc\u00f3lico, designa un estado que est\u00e1 manifiestamente dirigido al regreso a los vivos. Straub muestra esto al suplementar el texto de Pavese con dos piezas musicales enmarcan el di\u00e1logo al inicio y final. La primera es el verso final de <em>Abschied <\/em>(Despedida) de Gustav Mahler, perteneciente al ciclo de canciones <em>Das Lied von der Erde <\/em>(<em>La canci\u00f3n de la tierra<\/em>, 1909). La segunda es una canci\u00f3n del compositor medieval Heinrich Sch\u00fctz. Ambas fueron concebidas originalmente como obras de duelo (Mahler compuso <em>La canci\u00f3n de la tierra <\/em>despu\u00e9s de la muerte de su joven hija y Sch\u00fctz cre\u00f3 <em>Klagelied<\/em> \u2014literalmente, \u201cCanci\u00f3n de lamento\u201d, 1625\u2014 en conmemoraci\u00f3n de su difunta esposa). Sin embargo, como desafiando estas consideraciones psicol\u00f3gicas y biogr\u00e1ficas, Straub dirige nuestra atenci\u00f3n a los textos mismos, no a sus autores. Lo que alinea a Straub con Pavese, a Pavese con Mahler, a Mahler con Sch\u00fctz es un discurso po\u00e9tico compartido m\u00e1s que la experiencia com\u00fan del dolor personal<sup>9<\/sup>. De esta forma, el retiro consciente de Endimi\u00f3n del mundo resuena directamente con las figuraciones alegres de luz, esperanza y renacer que aparecen al final de la <em>Despedida <\/em>de Mahler: \u201cDie liebe Erde all\u00fcberall Bl\u00fcht auf im Lenz und gr\u00fcnt aufs neu!\u201d (\u00a1La querida tierra, por doquier, florece en primavera y reverdece de nuevo!\u201d. La letra evoca, adem\u00e1s, el siguiente verso del <em>Emp\u00e9docles <\/em>de H\u00f6lderlin: \u201cWenn dan der Erde Gr\u00fcn von Neuem euch ergl\u00e4nzt\u201d (\u201cCuando el verdor de la Tierra resplandecer\u00e1 de nuevo para ustedes\u201d), que es el t\u00edtulo que Straub y Huillet a\u00f1adieron a su adaptaci\u00f3n de la obra de duelo de H\u00f6lderlin de 1986.&nbsp; Lo que pone en contacto al di\u00e1logo de Pavese con la canci\u00f3n de Mahler (y, por extensi\u00f3n, con el \u201csue\u00f1o comunista\u201d de H\u00f6lderlin) son los \u201csalvajes\u201d y \u201cbrillantes\u201d territorios ut\u00f3picos que cada texto revela en sus visiones de soledad y retiro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, semejante retiro impregnado de duelo no forcluye necesariamente el regreso a una comunidad viviente. As\u00ed, en la pel\u00edcula de Pavese <em>L\u2019inconsolable <\/em>(<em>El inconsolable<\/em>, 2010), Orfeo recuerda su visita al inframundo sin el fatalismo tr\u00e1gico que acompa\u00f1a usualmente al mito. El Orfeo de Pavese toma la decisi\u00f3n consciente de darse vuelta y mirar a su amada Eur\u00eddice para liberarla a ella y a s\u00ed mismo de vivir una vida de eterno (es decir, inmutable) pasado. Le permite morir (nuevamente) como anticipaci\u00f3n de un nuevo futuro: \u201cCuando el primer resplandor del cielo me alcanz\u00f3\u201d, relata, \u201csalt\u00e9 como un ni\u00f1o. (\u2026) Salt\u00e9 solo por m\u00ed, por el mundo de los vivos\u201d. El duelo no designa tanto un proceso de sanaci\u00f3n individual como un proceso que permite al sobreviviente regresar a la comunidad. Esta revitalizaci\u00f3n de los lazos comunitarios se hace especialmente evidente al tomar en cuenta la historia de producci\u00f3n de las pel\u00edculas de Pavese. Entre 2007 y 2011, Straub complet\u00f3 cuatro pel\u00edculas de Pavese y, en cada una, retom\u00f3 la colaboraci\u00f3n de largo aliento de la dupla con un grupo de actores no profesionales del Teatro Comunal \u201cFrancesco di Bartolo\u201d, en la peque\u00f1a ciudad de Buti, Toscana<sup>10<\/sup>. Cada pel\u00edcula de Pavese se interpreta en vivo en un escenario previo al rodaje en locaciones exteriores cercanas. En el verano de 2007, Straub dedic\u00f3 la interpretaci\u00f3n teatral de <em>La rodilla de Artemisa <\/em>a Huillet. Sin embargo, la pel\u00edcula fue dedicada a Barbara Ulrich, su firme compa\u00f1era y principal colaboradora durante la \u00faltima d\u00e9cada. Con esta dedicaci\u00f3n a Ulrich, Straub reconoci\u00f3 su aporte crucial y, como el Orfeo de Pavese, se resign\u00f3 de nuevo al mundo de los vivos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Etnograf\u00edas e historias orales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La mayor parte de estas adaptaciones de Pavese fueron filmadas en el mismo peque\u00f1o claro al fondo de un barranco en uno de los bosques cercanos a Buti. La locaci\u00f3n no especificada del verde bosque complementa los fundamentos ut\u00f3picos de los textos. De todas formas, <em>La rodilla de Artemisa<\/em>, por ejemplo, captura un peque\u00f1o memorial de piedra (erigido para conmemorar las atrocidades nazis cometidas en la regi\u00f3n) en uno de los planos finales, apenas visible a lo lejos. Este plano resit\u00faa las ra\u00edces m\u00edtico-ut\u00f3picas de la pel\u00edcula en una topograf\u00eda hist\u00f3rica y geogr\u00e1fica concreta. \u201cSiempre hay un charco de sangre donde sea que caminemos sin saberlo\u201d, se\u00f1al\u00f3 Straub alguna vez, \u201csiempre hay cad\u00e1veres a los pies de la colina\u201d<sup>11<\/sup>. En efecto, ambos espacios, el reino ut\u00f3pico y las ruinas concretas del pasado se siguen solapando en la obra en solitario de Straub. Varias de sus pel\u00edculas recientes prestan atenci\u00f3n al encuentro cinematogr\u00e1fico con un lugar que apenas conserva algunos rastros fugaces o ninguno de los cr\u00edmenes que alguna vez se cometieron en ese suelo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una de estas pel\u00edculas es <em>Itinerario de Jean Bricard<\/em>, que contin\u00faa la l\u00ednea de un grupo particular de pel\u00edculas de Straub y Huillet que podr\u00edan ser clasificadas como documentales etnogr\u00e1ficos<sup>12<\/sup>. La mayor\u00eda de estas pel\u00edculas incorporaban escritos autobiogr\u00e1ficos, epistolares y ensay\u00edsticos (presentados en su mayor parte por una narraci\u00f3n en voz en <em>off<\/em>) y diferenci\u00e1ndose as\u00ed del tipo de recitados en campo que caracterizan sus adaptaciones dram\u00e1tico-literarias. La pel\u00edcula es uno de los proyectos inacabados de la dupla. Fue concebida en su mayor parte mientras Huillet viv\u00eda, pero fue filmada apenas un a\u00f1o despu\u00e9s de su muerte. La pel\u00edcula sobre Bricard da cuenta, adem\u00e1s, del inter\u00e9s de Straub y Huillet por las historias orales y las t\u00e9cnicas de narraci\u00f3n<sup>13<\/sup>. La pel\u00edcula est\u00e1 basada en las transcripciones de un proyecto de historia oral local conducido por el historiador Jean-Yves Petiteau en 1994 junto con el Jean Bricard del t\u00edtulo, un viejo obrero de cantera que vivi\u00f3 y trabaj\u00f3 la mayor parte de su vida en la Isla Coton, una peque\u00f1a comunidad de pescadores en el r\u00edo Loira<sup>14<\/sup>. La impresionante fotograf\u00eda en blanco y negro (\u00faltima colaboraci\u00f3n del ya fallecido William Lubtchansky con Straub) rememora los pasos que dieron origen a la memoria original de Bricard. Alternando con planos de pantallas en negro (otra de las t\u00e9cnicas habituales de la dupla), <em>Itinerario de Jean Bricard <\/em>describe un paisaje en proceso de desaparici\u00f3n, que recuerda a los planos capturados en <em>Fortini\/Cani <\/em>(1976) y <em>Trop t\u00f4t, trop tard<\/em>&nbsp;<em>(Demasiado temprano\/Demasiado tarde<\/em>, 1980\/81). Bricard da testimonio de las atrocidades experimentadas durante la ocupaci\u00f3n alemana y recuerda el devastador impacto econ\u00f3mico y ecol\u00f3gico que la industrializaci\u00f3n y el desarrollo de postguerra le infligieron a una comunidad de pescadores y obreros alguna vez vibrante.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El enfoque tem\u00e1tico y la puesta en escena de la pel\u00edcula de Bricard se inscribe en <em>Gens du lac <\/em>(<em>Gente del lago<\/em>, 2018), la \u00faltima pel\u00edcula de Straub hasta la fecha. La pel\u00edcula ofrece un descubrimiento cinematogr\u00e1fico similar de un espacio confrontado con relatos orales de una historia local de resistencia pol\u00edtica. El lugar es, en este caso, el Lago Lem\u00e1n, y el texto es un extracto de una novela reciente de la escritora suiza Janine Massard, compuesta a partir de fragmentos de historia familiar. La novela narra la lucha y el sacrificio de dos generaciones de pescadores locales, padre e hijo, durante la Segunda Guerra Mundial y durante el cambiante paisaje econ\u00f3mico y pol\u00edtico del per\u00edodo de posguerra. Estas historias son le\u00eddas por dos de los colaboradores m\u00e1s cercanos de Straub en los \u00faltimos a\u00f1os: Christophe Clavert y Giorgio Passerone<sup>15<\/sup>. Durante la mayor parte, la pel\u00edcula alterna visualmente entre planos filmados en el lago (en este caso, en color HD) y pasajes de pantalla negra, confrontando aqu\u00ed tambi\u00e9n una inquietante narrativa oral e hist\u00f3rica con vistas del paisaje contempor\u00e1neo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"534\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14452\" style=\"width:571px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-2.jpg 700w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-2-300x229.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En 2010, Straub retom\u00f3 un itinerario similar, aunque mucho m\u00e1s personal, en su cortometraje <em>Un h\u00e9ritier <\/em>(<em>Un heredero<\/em>), para el que volvi\u00f3 a los escritos del novelista franco-alsaciano Maurice Barr\u00e8s, que ya hab\u00eda sido la fuente para la pel\u00edcula de la dupla <em>Lothringen! <\/em>(1994). <em>Un heredero <\/em>pone en escena varios di\u00e1logos de la novela semiautobiogr\u00e1fica de Barr\u00e8s <em>Al servicio de Alemania <\/em>(<em>Au service de l\u2019Allemagne<\/em>, 1905) en locaciones exteriores de Alsacia, donde Straub pas\u00f3 su infancia durante la ocupaci\u00f3n alemana. Al igual que en <em>Lothringen!<\/em>, Straub revisita su pasado mediante un desv\u00edo a trav\u00e9s de los recuerdos de Barr\u00e8s de la ocupaci\u00f3n prusiano-alemana. Como en el caso de <em>Itinerario de Jean Bricard <\/em>y <em>Gente del lago<\/em>, la pel\u00edcula identifica las varias capas de la historia de ocupaciones de la regi\u00f3n en t\u00e9rminos de un legado continuo de poder y opresi\u00f3n. En la segunda parte de la pel\u00edcula, Joseph Rottner, en el papel del heredero titular, recita este legado mientras permanece de pie en una anodina zona boscosa llena de una hilera de ruinas cubiertas de vegetaci\u00f3n: el paisaje contempor\u00e1neo interviene en su fracaso a la hora de preservar y dar cuenta de su violento legado. La primera parte de la pel\u00edcula muestra a Rottner conversando con un hombre mayor, interpretado por el mism\u00edsimo Jean-Marie Straub, que retoma aqu\u00ed el papel de actor en pantalla bajo su viejo seud\u00f3nimo Jubarite Semaran (un anagrama de su nombre)<sup>16<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"525\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14453\" style=\"width:605px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-3.jpg 700w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-3-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em>Un heredero <\/em>inaugura, adem\u00e1s, un cap\u00edtulo completamente nuevo en la obra de Straub. Financiada con una subvenci\u00f3n especial del \u201cJeonju Digital Project (JDP)\u201d, una iniciativa de producci\u00f3n surcoreana del Festival Internacional de Cine de Jeonju (JIFF), la pel\u00edcula habla de la vitalidad de la actual obra de Straub en un contexto de trabajo global (y, en este caso, no occidental) posterior al giro digital y ante los ojos de una nueva generaci\u00f3n de audiencias, cr\u00edticos y agentes culturales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De la tumba a la monta\u00f1a<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La pel\u00edcula recopilatoria <em>Kommunisten <\/em>(<em>Comunistas<\/em>, 2014) da testimonio de historias similares de violencia y opresi\u00f3n, pero el montaje de la pel\u00edcula se abre gradualmente a paisajes prehist\u00f3ricos llenos de posibilidades pasadas y futuras. La primera parte de la pel\u00edcula introduce un nuevo autor a la obra straubiana: Andr\u00e9 Malraux. <em>Comunistas <\/em>est\u00e1 basada en dos pasajes de su novela <em>Le Temps du M\u00e9pris <\/em>(<em>El tiempo del desprecio, <\/em>1935), registrados en dos escenas filmadas en Rolle, Suiza<sup>17<\/sup>. Suena el preludio musical <em>Auferstanden aus Ruinen <\/em>de Eisler (antiguo himno nacional de la RDA) sobre una pantalla negra, antes de estas escenas. La segunda parte de la pel\u00edcula presenta cinco escenas de pel\u00edculas pasadas de Straub y Huillet: <em>Operai, contadini <\/em>(<em>Obreros, campesinos<\/em>, 2000), <em>Demasiado temprano\/\/Demasiado tarde<\/em>, <em>Fortini\/Cani<\/em>, as\u00ed como las dos adaptaciones de Emp\u00e9docles, <em>La muerte de Emp\u00e9docles <\/em>y <em>Schwarze S\u00fcnde <\/em>(<em>Pecado negro<\/em>, 1988). De esta forma, la pel\u00edcula da voz a una variedad de convicciones e historias comunistas: la partitura de Eisler, el relato literario de Malraux de la persecuci\u00f3n anticomunista, las luchas de campesinos y obreros durante la posguerra en pel\u00edculas posteriores y el \u201csue\u00f1o comunista\u201d de H\u00f6lderlin.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"525\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14454\" style=\"width:618px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-4.jpg 700w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-4-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Las perspectivas ut\u00f3picas de la pel\u00edcula no se reflejan solamente en la colecci\u00f3n de estas voces, sino tambi\u00e9n en su montaje, que describe un reconocible movimiento del interior al exterior. <em>Comunistas <\/em>cristaliza as\u00ed un patr\u00f3n formal recurrente en la obra en solitario de Straub: las pel\u00edculas se organizan seg\u00fan una dial\u00e9ctica de espacios interiores y exteriores y alrededor de confrontaciones de oscuridad y luz. La pel\u00edcula comienza con imagen de la pantalla en negro que da paso al escenario interior de una celda sin ventanas, iluminada \u00fanicamente por una fr\u00eda luz industrial. La segunda escena, una conversaci\u00f3n entre el preso pol\u00edtico (de regreso a casa) y su esposa, transcurre en el umbral entre el espacio interior y exterior, bajo el marco de la ventana francesa de un departamento. La ventana es la \u00fanica fuente de luz (natural) en esta escena. Los dos personajes miran el mundo exterior, d\u00e1ndole la espalda al espectador. Sus cuerpos, a su vez, obstruyen nuestra visi\u00f3n del mundo que se encuentra fuera de la ventana. Las citas de pel\u00edculas anteriores que siguen se sit\u00faan todas en locaciones exteriores en una transici\u00f3n que va desde el claro densamente boscoso de <em>Obreros, campesinos <\/em>a la zona semi-urbana que rodea la f\u00e1brica egipcia en <em>Demasiado temprano\/Demasiado tarde<\/em>, a las aldeas italianas rodeadas por los majestuosos Alpes Apuanos en <em>Fortini\/Cani<\/em>, hasta el paisaje siciliano irregular y de \u201cotro mundo\u201d de las pel\u00edculas de H\u00f6lderlin.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"519\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-5.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14455\" style=\"width:559px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-5.jpg 700w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-5-300x222.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A medida que las locaciones transitan del interior al exterior, de lo urbano a lo rural y al paisaje volc\u00e1nico, el encuadre de la pel\u00edcula se ensancha y abre hacia todos los lados para subrayar la trayectoria narrativa desde el confinamiento autoritario e hiperindustrial de un campo de prisioneros hasta el vasto reino ut\u00f3pico de una tierra \u201cprehist\u00f3rica\u201d, desde el aislamiento individual a la soledad comunitaria, de los terrores de la violencia hist\u00f3rica a las posibilidades no realizadas de futuro. El \u00faltimo plano muestra nada menos que a Dani\u00e8le Huillet (en la escena final de <em>Pecado negro<\/em>). Durante mucho tiempo permanece sentada inm\u00f3vil en la monta\u00f1a, hasta que alza su voz y pronuncia las \u00faltimas palabras de la pel\u00edcula: \u201cNeue Welt\u201d (\u201cNuevo mundo\u201d).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"511\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-6.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14456\" style=\"width:600px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-6.jpg 700w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-6-300x219.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El ascenso desde el interior al exterior, del encuadre cerrado al abierto, y de la oscuridad a la luz se identifica expl\u00edcitamente con un proceso de duelo que requiere el paso por la muerte. Ninguna obra lo muestra de manera m\u00e1s enf\u00e1tica que los dos cortometrajes <em>O somma luce<\/em> (<em>Oh, suma luz<\/em>, 2009) y <em>Un conte de Michel de Montaigne <\/em>(<em>Un cuento de Michel de Montaigne<\/em>, 2013). En la primera pel\u00edcula, Giorgio Passerone recita pasajes del \u201cParadiso\u201d, el cap\u00edtulo final de la <em>Divina Commedia <\/em>(1320) de Dante Alighieri. La pel\u00edcula alterna entre dos tipos de plano: el primero es un plano est\u00e1tico que muestra a Passerone sentado al borde de un campo; el segundo consiste en un \u00fanico paneo de izquierda a derecha que encapsula una vista del cielo as\u00ed como del entorno natural (\u00e1rboles, una cordillera boscosa, partes del campo) mientras el recitado contin\u00faa fuera de campo<sup>18<\/sup>. Las tomas individuales de estos \u201cplanos straubianos\u201d (<em>plans straubiens<\/em>) var\u00edan ligeramente en velocidad y duraci\u00f3n (correspondiendo m\u00e1s o menos con la duraci\u00f3n individual de los versos que acompa\u00f1an). Cada plano registra, adem\u00e1s, los efectos de los cambios s\u00fabitos de la luz natural (a veces sutiles, a veces bastante pronunciados). A lo largo de su carrera, Straub y Huillet buscaron y preservaron estos cambios de luz y movimiento, celebrando la contingencia natural por sobre las convenciones cl\u00e1sicas de continuidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"394\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-7.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14457\" style=\"width:586px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-7.jpg 700w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-7-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Este enfoque sincero de los juegos naturales y espont\u00e1neos de luces y sombras adquiere un significado renovado en las pel\u00edculas en solitario de Straub, precisamente porque el duelo aparece aqu\u00ed de manera literal en el pasaje del inframundo al para\u00edso, desde el encuentro con la muerte hasta el retorno al mundo de los vivos<sup>19<\/sup>. \u201cMi oficio y mi arte es vivir,\u201d Barbara Ulrich recita a Montaigne en <em>Un cuento de Michel de Montaigne<\/em>. Sus ojos apuntan al cielo, su rostro es iluminado por la brillante luz del sol. La pel\u00edcula est\u00e1 basada en el ensayo de Montaigne \u201c<em>De l\u2019exercitation\u201d<\/em> (\u201cDe la ejercitaci\u00f3n\u201d, 1580), en el que el autor reflexiona sobre una experiencia cercana a la muerte, despu\u00e9s de haber sido aplastado por un caballo en un accidente de equitaci\u00f3n. El suceso dej\u00f3 una profunda impresi\u00f3n en la relaci\u00f3n del fil\u00f3sofo con la muerte y la naturaleza accidental de la vida<sup>20<\/sup>. Filmada en locaciones tanto interiores como exteriores de Par\u00eds (dentro del departamento de Straub y alrededor de la estatua de Montaigne en la rue des \u00c9coles), Straub yuxtapone la escultura sin vida (incluyendo la sorprendente sonrisa congelada de Montaigne) con la vitalidad de las expresiones faciales, los movimientos corporales y las entonaciones vocales de Ulrich. Con el apoyo del alto contraste de la composici\u00f3n de color del video HD, la pel\u00edcula ofrece, adem\u00e1s, el juego accidental de luz y sombra, provocado por los brillantes rayos de sol que se filtran a trav\u00e9s del movimiento natural de las hojas y ramas circundantes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"525\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-8.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14458\" style=\"width:597px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-8.jpg 700w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-8-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Lecciones de historia (del cine)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Straub expande su trabajo de duelo a la historia del cine y su potencial futuro. Un caso ejemplar es <em>Dialogue d&#8217;ombres <\/em>(<em>Di\u00e1logo de sombras<\/em>, 2013), una adaptaci\u00f3n del cuento hom\u00f3nimo de Georges Bernanos de 1928. Realizado m\u00e1s de seis a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Huillet, los cr\u00e9ditos iniciales identifican la pel\u00edcula expl\u00edcitamente como una \u201cpel\u00edcula de Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie Straub, 1954-2013\u201d. La fecha primera indica el a\u00f1o en que Straub y Huillet se conocieron en Par\u00eds y comenzaron su colaboraci\u00f3n en un proyecto sobre el compositor alem\u00e1n Johann Sebastian Bach. Ese mismo a\u00f1o tambi\u00e9n descubrieron el cuento <em>Di\u00e1logo de sombras <\/em>(1928) de Georges Bernanos, sobre un hombre y una mujer que combaten sus sentimientos mutuos mientras est\u00e1n a punto de fugarse juntos. Lo que comienza como un discurso amoroso calmo se convierte pronto en un intercambio sombr\u00edo en el que la mujer rechaza la propuesta del hombre por miedo a las restricciones sociales que un futuro matrimonial le podr\u00eda deparar. Si bien los paralelos entre el texto y la propia relaci\u00f3n de Straub y Huillet no est\u00e1n fuera de discusi\u00f3n, la conexi\u00f3n m\u00e1s concreta aparece, nuevamente, en el encuentro intertextual entre dos textos: en este caso, Straub emplea como prefacio del di\u00e1logo dos escenas de <em>Chronik der Anna Magdalena Bach <\/em>(<em>Cr\u00f3nica de Anna Magdalena Bach<\/em>, 1967), \u201cla pel\u00edcula que reuni\u00f3 a Straub y Huillet y les dio su mayor reconocimiento internacional\u201d<sup>21<\/sup>. Acompa\u00f1ada por la versi\u00f3n en franc\u00e9s de la narraci\u00f3n en voz en <em>off <\/em>de Anna Magdalena, la primera escena muestra a Anna Magdalena, gravemente enferma, mientras espera el regreso de su esposo de un viaje de negocios. La segunda escena, un plano est\u00e1tico en contrapicado del cielo, repleto de nubes que pasan y enmarcado por una hilera de copas de \u00e1rboles, es acompa\u00f1ado por <em>Wann Kommst Du Mein Heil? <\/em>(<em>\u00bfCu\u00e1ndo llegar\u00e1s, mi salvaci\u00f3n<\/em>?, 1731) de Bach, un dueto en el que dos amantes expresan su devoci\u00f3n y anhelo mutuos. Ambas escenas prefiguran la yuxtaposici\u00f3n entre el discurso rom\u00e1ntico y la realidad social (o sea, el matrimonio) que tambi\u00e9n son centrales en el cuento de Bernanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Di\u00e1logo de sombras <\/em>contin\u00faa otra t\u00e9cnica caracter\u00edstica del repertorio intertextual de Straub y Huillet: la incorporaci\u00f3n de material preexistente (ya sea clips de noticiarios o escenas seleccionadas de otras pel\u00edculas)<sup>22<\/sup>. En este caso, esta t\u00e9cnica reconecta <em>Di\u00e1logo de sombras <\/em>con su estado naciente durante los a\u00f1os parisinos de la dupla. En ese momento, Straub y Huillet eran parte de la emergente cultura de la Nueva Ola, un per\u00edodo que se vio abruptamente interrumpido cuando Straub tuvo que abandonar Francia para evitar la c\u00e1rcel por evadir el servicio militar en la Guerra de Argelia, un rechazo que consolid\u00f3 efectivamente su condici\u00f3n duradera de cineastas transnacionales, multiling\u00fces y migrantes. Al utilizar la versi\u00f3n en franc\u00e9s con \u201cacento\u201d (en lugar de la alemana original), Straub reconoce a Huillet (que hab\u00eda traducido la texto de la voz en <em>off <\/em>del alem\u00e1n al franc\u00e9s) mientras se\u00f1ala, de manera m\u00e1s general, las multifac\u00e9ticas pr\u00e1cticas \u201ctransling\u00fc\u00edsticas\u201d de la dupla<sup>23<\/sup>. La interpretaci\u00f3n con acento alem\u00e1n de Christiane Lang de la narraci\u00f3n francesa de Anna Magdalena regresa cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s cuando Cornelia Geiser recita el texto franc\u00e9s de Bernanos de <em>Di\u00e1logo de sombras <\/em>con un ligero acento alem\u00e1n. Ambos casos enfatizan la preferencia de la dupla por int\u00e9rpretes que combaten con un texto literario o dram\u00e1tico escrito en una lengua distinta a la suya. Las escenas originales de Bach en <em>Di\u00e1logo de sombras <\/em>aluden, adem\u00e1s, al crucial impacto que tuvo la obra de Bernanos en la obra temprana de Straub y Huillet. <em>Cr\u00f3nica <\/em>estuvo inspirada en gran medida por la adaptaci\u00f3n de Robert Bresson de <em>Journal d\u2019un cur\u00e9 de champagne <\/em>(<em>Diario de un cura rural, <\/em>1951) y los cr\u00edticos se\u00f1alaron frecuentemente las afinidades estil\u00edsticas entre ambas pel\u00edculas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"525\" data-id=\"14461\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-10.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14461\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-10.jpg 700w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-10-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"525\" data-id=\"14460\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-9.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14460\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-9.jpg 700w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-9-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de estas referencias espec\u00edficas, <em>Di\u00e1logo de sombras <\/em>aborda la historia del cine y su materialidad de manera m\u00e1s general. Esto incluye la confrontaci\u00f3n entre la cinematograf\u00eda original en 35mm, en blanco y negro, de la pel\u00edcula de Bach y el nuevo material a color en alta definici\u00f3n de <em>Di\u00e1logo de sombras<\/em>. Es m\u00e1s, el estilo de interpretaci\u00f3n, la composici\u00f3n de los planos y los patrones de montaje siguen&nbsp; una precisi\u00f3n y sencillez que conserva parte de la frescura y falta de pretensiones del cine silente temprano. Rembert H\u00fcser describi\u00f3 las pel\u00edculas de Straub y Huillet en este sentido como \u201ccine silente con lenguaje\u201d<sup>24<\/sup>. Los dos int\u00e9rpretes (Cornelia Geiser y Bertrand Brouder) leen pasajes seleccionados del texto original sentados en un entorno rural no identificado. Su estilo vocal no dramatizado acent\u00faa la melod\u00eda de cada palabra, as\u00ed como la cualidad r\u00edtmica de su sintaxis. La pel\u00edcula enfatiza la lectura (en vez de la memorizaci\u00f3n) como parte de un encuentro espec\u00edfico con el texto, una estrategia que Straub y Huillet desarrollaron desde 1970 en adelante. Los int\u00e9rpretes est\u00e1n sentados casi inm\u00f3viles, sus ojos apuntan hacia abajo, en direcci\u00f3n al guion. Cada uno est\u00e1 encuadrado individualmente en un plano medio frontal; \u00e9l frente a un frondoso \u00e1rbol verde y ella frente al fondo pastoral de un r\u00edo. Ambos planos se alternan durante el di\u00e1logo, separando efectivamente a los dos amantes hasta que el plano final conjunto los une en el mismo encuadre, sentados uno al lado del otro (aunque con cierto espacio entre ambos) en una banco junto al r\u00edo. El movimiento que se genera en estos planos no pertenece a las figuras humanas, sino a los \u00e1rboles y hojas que los rodean, al viento que se refleja en sus movimientos, en el juego de luces y sombras, en los insectos que revolotean y en el r\u00edo que fluye al fondo. El movimiento proviene, adem\u00e1s, de los sonidos: las entonaciones vocales de los actores y un paisaje sonoro natural que combate con una puesta en escena meticulosamente ensayada, encuadrada y montada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Unos meses despu\u00e9s de terminar <em>Di\u00e1logo de sombras<\/em>, Straub incorpor\u00f3 otra escena de <em>Cr\u00f3nica de Anna Magdalena Bach <\/em>en su siguiente pel\u00edcula, la adaptaci\u00f3n de Barr\u00e8s <em>\u00c0 propos de Venise&nbsp;<\/em>(<em>Geschichtsunterricht<\/em>) (<em>A prop\u00f3sito de Venecia (Lecciones de historia), <\/em>2013)<sup>25<\/sup>. La pel\u00edcula se asemeja a <em>Di\u00e1logo de sombras <\/em>en t\u00e9rminos de recitado y puesta en escena. Sin embargo, esta vez es Barbara Ulrich quien lee (fuera de campo) un cap\u00edtulo de la novela de Maurice Barr\u00e8s <em>Amori et dolori sacrum \u2013 La Mort de Venice <\/em>(1903), mientras las im\u00e1genes capturan al viento sacudiendo las olas y la vegetaci\u00f3n alrededor de un terrapl\u00e9n de aguas poco profundas. Sin embargo, a pesar de estas similitudes formales, las dos pel\u00edculas no podr\u00edan estar m\u00e1s alejadas en t\u00e9rminos de enfoque tem\u00e1tico. Lejos de escenificar la disputa entre dos amantes, <em>A prop\u00f3sito de Venecia <\/em>lamenta la decadencia de toda una cultura: la corrupci\u00f3n y el colapso de la Rep\u00fablica de Venecia. El texto permite a Straub revivir su cr\u00edtica de larga data de las pol\u00edticas de la cultura cinematogr\u00e1fica europea representada fervientemente por la instituci\u00f3n del Festival de Cine de Venecia. La relaci\u00f3n conflictiva de Straub con el festival se remonta a 1954, a\u00f1o en que asisti\u00f3 como joven cr\u00edtico. En su primera rese\u00f1a publicada, Straub acusa al festival de dedicarse a \u201cnecesidades artificiales, servidumbre diplom\u00e1tica y chismes [&#8230;] a expensas del arte\u201d<sup>26<\/sup>. Las pel\u00edculas en solitario reavivan las convicciones y compromisos que ya animaban a Straub en su juventud. Muchos de sus cortometrajes en video plantean estos problemas en el contexto de condiciones geopol\u00edticas y socioecon\u00f3micas m\u00e1s recientes y no menos (post-)cinematogr\u00e1ficas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Im\u00e1genes fijas: m\u00e1s all\u00e1 del cine<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con <em>Conerille-Brecht <\/em>(2009) Straub revisit\u00f3 los escritos de dos autores que hab\u00edan sido la fuente textual de dos de los largometrajes m\u00e1s conocidos de Straub y Huillet<sup>27<\/sup>. <em>Corneille-Brecht <\/em>se destaca en la obra tard\u00eda de Straub; en primer lugar, porque marca la transici\u00f3n de un proceso cinematogr\u00e1fico fotoqu\u00edmico al video digital y, en segundo lugar, porque introduce un nuevo elemento caracter\u00edstico de la puesta en escena: la simpleza estil\u00edstica del departamento parisino de Straub. M\u00e1s importante a\u00fan, <em>Corneille-Brecht <\/em>es el primero de una serie de cortometrajes en video en que Straub manifiesta un creciente inter\u00e9s por las ra\u00edces precinematogr\u00e1ficas del cine y el video, es decir la composici\u00f3n de im\u00e1genes fijas y la fotograf\u00eda. El primer grupo de estas pel\u00edculas est\u00e1 compuesto por <em>Corneille-Brecht <\/em>(2009), la adaptaci\u00f3n de Kafka <em>Schakale und Araber <\/em>(<em>Chacales y \u00e1rabes<\/em>, 2011) y <em>La Guerre d\u2019Alg\u00e9rie! <\/em>(<em>\u00a1La guerra de Argelia!<\/em>, 2014). Las tres son extremadamente breves (las \u00faltimas dos apenas superan los dos minutos<sup>28<\/sup>) y presentan una reducci\u00f3n radical de la profundidad espacial y la composici\u00f3n visual. Las tres relatan narrativas de trauma hist\u00f3rico. Los int\u00e9rpretes leen o recitan los textos ya sea sentados, parados o arrodillados frente a una ventana francesa (ubicada en la habitaci\u00f3n del departamento parisino de Straub). La luz de sol que entra por la ventana es la \u00fanica fuente de luz en estas escenas y arroja un fuerte contraluz en el espacio interior, dejando grandes porciones del plano (incluyendo el cuerpo y el rostro de los int\u00e9rpretes) arrojadas a la sombra. El efecto de iluminaci\u00f3n tenue remite a la dial\u00e9ctica antes mencionada entre luz y oscuridad, aunque en este caso no hay juego, movimiento ni transici\u00f3n entre ambas. El minimalismo gr\u00e1fico y la composici\u00f3n est\u00e1tica establecen, en cambio, una clara demarcaci\u00f3n entre el espacio interior (narrativo y perform\u00e1tico) y un mundo exterior que permanece en gran medida oscuro e inaccesible. Junto con la nitidez de la imagen digital a color, el contraste extremo en las condiciones lum\u00ednicas produce un espacio aplanado, dominado por l\u00edneas gr\u00e1ficas en lugar de la profundidad especial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-ad2f72ca wp-block-group-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"560\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-11a.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14462\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-11a.jpg 700w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-11a-300x240.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"533\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-11b.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14463\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-11b.jpg 700w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-11b-300x228.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"525\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-11c.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14464\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-11c.jpg 700w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-11c-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Organizadas alrededor del objeto dieg\u00e9tico de la ventana, estas pel\u00edculas parecen poner en cuesti\u00f3n la promesa misma de una de las met\u00e1foras principales del realismo cinematogr\u00e1fico: ponernos en contacto directo con el mundo y, a la vez, ofrecer \u201cal mundo la posibilidad de una redenci\u00f3n\u201d, como dice Franceso Casetti<sup>29<\/sup>. Los videos de \u201cdepartamento\u201d no solo se apartan de un encuentro prof\u00edlmico con una locaci\u00f3n exterior, sino que son m\u00e1s radicales al abandonar las convenciones tanto cl\u00e1sicas como realistas de una \u201cconstrucci\u00f3n de mundo\u201d cinematogr\u00e1fica<sup>30<\/sup>. Al hacerlo, estos videos ocupan un espacio entre pasado, presente y un posible futuro, entre el juego de sombras humano de la <em>camera obscura <\/em>y la naturaleza austera, transitoria y semiprivada de los videos contempor\u00e1neos de las redes sociales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Joachim Gatti <\/em>(2009) y <em>La Mort de Venise <\/em>(<em>La muerte de Venecia<\/em>, 2013) exploran cualidades pre-cinematogr\u00e1ficas o no cinematogr\u00e1ficas similares. Ambos videos est\u00e1n compuestos por un solo plano fijo. Con apenas tres minutos de duraci\u00f3n, <em>Joachim Gatti <\/em>recuerda, en parte, al \u201cvid\u00e9otract\u201d de Straub y Huillet <em>Europa 2005, 27 Octobre <\/em>(<em>Europa 2005, 27 de octubre<\/em>, 2006) debido a su enfoque similar en la violencia policial contempor\u00e1nea. Sin embargo, la pel\u00edcula de Gatti carece de la exigencia de anonimato y la dependencia del montaje propias del estilo <em>cin\u00e9tract<\/em>. Straub contrapone la imagen fija \u2014una fotograf\u00eda del Gatti del t\u00edtulo tomada antes de que una bala policial le destrozara un ojo en una protesta pol\u00edtica\u2014 con un comentario en voz en<em>off<\/em>. Despu\u00e9s de recitar un p\u00e1rrafo de <em>Discours sur l\u2019origine et les fondements de l\u2019in\u00e9galit\u00e9 parmi les hommes&nbsp;<\/em>(<em>Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres<\/em>, 1755) de Rousseau, a\u00f1ade: \u201cY yo, Straub, les digo que es la polic\u00eda, la polic\u00eda armada por el Capital, la que mata\u201d<sup>31<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>El nivel de furia pol\u00edtica que Straub exhibe en la narraci\u00f3n de la voz en<em>off<\/em> rompe con la abstenci\u00f3n general de la dupla de incluir comentarios pol\u00edticos directos en sus pel\u00edculas. Sin embargo, recuerda a varias cartas abiertas, declaraciones orales y dedicatorias escritas que Straub a\u00f1adi\u00f3 a su obra a lo largo de su carrera. Recuerda, m\u00e1s espec\u00edficamente, a la carta que difundi\u00f3 en 2006 (un mes antes del fallecimiento de Huillet) en el Festival de Cine de Venecia, que conclu\u00eda con la infame declaraci\u00f3n: \u201cNo podr\u00eda estar alegre&nbsp; en un festival donde hay tanta polic\u00eda p\u00fablica y privada buscando a un terrorista. Yo soy el terrorista, y les digo, parafraseando a Franco Fortini: <em>mientras exista el capitalismo imperialista estadounidense, nunca va a haber suficientes terroristas en el mundo. <\/em>J.M.S\u201d. [Traducido en Shafto, <em>Writings<\/em>, p. 273. \u00c9nfasis en el original]. Las palabras impregnan al plano con un agudo tiempo presente que opera en contraste con el pasado congelado de la fotograf\u00eda. La composici\u00f3n est\u00e1tica refuerza la naturaleza fotogr\u00e1fica del plano. De hecho, si no fuese por los casi imperceptibles movimientos de unos pedacitos de musgo que se agita con el viento, visibles en la esquina superior izquierda del cuadro, tendr\u00edamos que cuestionar por completo el estatus de imagen en movimiento de la imagen. Esto concuerda con sensibilidades postcinematogr\u00e1ficas recientes, como la sugerida por Laura Mulvey, en la que la imagen fija detiene al cine \u201cen el punto de convergencia entre lo viejo y lo nuevo, [&#8230;] para devolver la presencia de la muerte al cine envejecido\u201d<sup>32<\/sup>. De todas formas, en el caso de <em>Joachim Gatti<\/em>, la quietud precinematogr\u00e1fica adquiere tambi\u00e9n una dimensi\u00f3n pol\u00edtica: en lugar de documentar el incidente violento en s\u00ed mismo, el video captura \u00fanicamente sus consecuencias al volver, parad\u00f3jicamente, a un lugar y un tiempo que preceden al acontecimiento, un momento que se habr\u00eda perdido irremediablemente si no fuera por el rastro dejado por la intervenci\u00f3n instant\u00e1nea del medio fotogr\u00e1fico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"394\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-12.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14465\" style=\"width:602px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-12.jpg 700w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-12-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En 2013, Straub revisit\u00f3 problem\u00e1ticas similares en su contribuci\u00f3n a la pel\u00edcula de antolog\u00eda <em>Venezia 70: Future Reloaded<\/em>, encargada por el Festival de Cine de Venecia en honor a su 70\u00ba aniversario. <em>La muerte de Venecia<\/em>, de dos minutos de duraci\u00f3n, muestra una imagen cinematogr\u00e1fica fija y un fotomontaje compuesto por notas manuscritas, mecanografiadas y fotocopiadas cuidadosamente dispuestas, incluyendo una p\u00e1gina de la ya mencionada novela hom\u00f3nima de Barr\u00e8s. Al estilo dada\u00edsta, Straub reordena y a\u00f1ade palabras, de modo que el t\u00edtulo <em>La muerte de Venecia <\/em>se convierte en: \u201cLa muerte \u2014del cinemat\u00f3grafo\u2014 de Venecia\u201d. Con la ayuda de la cr\u00edtica de Barr\u00e8s a la cultura veneciana y haciendo eco de sus ataques previos al festival, Straub aborda el fin del cine como medio y como instituci\u00f3n cultural, m\u00e1s all\u00e1 del cine tal como lo conocimos y hacia un posible futuro cinematogr\u00e1fico por venir. Notablemente desprovistos de nostalgia y patetismo cin\u00e9filo, los videos de un \u00fanico plano fijo de Straub expanden el cine al llevar el flujo del tiempo a una detenci\u00f3n (ya no es posible determinar si <em>La muerte de Venecia <\/em>es una \u201cimagen-tiempo\u201d o una imagen fija). <em>La muerte de Venecia<\/em> y <em>Joachim Gatti<\/em> exhiben, adem\u00e1s, el discurso no autorizado y la teatralidad l\u00fadica que alinean las pr\u00e1cticas emergentes de los nuevos medios, al menos potencialmente, con el estilo y la ret\u00f3rica de la escritura tradicional de manifiestos. Al hacerlo, Straub regresa a sus ra\u00edces ut\u00f3picas (\u00a1y las de Huillet!) al convocar a un nuevo cine que marque el comienzo de un nuevo mundo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"523\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-13.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14466\" style=\"width:531px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-13.jpg 700w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Pummer-Image-13-300x224.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:1px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>Notas:<\/strong> <sup>(1)<\/sup> Publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/www.sensesofcinema.com\/2019\/jean-marie-straub-daniele-huillet\/mourning-work-straubs-solo-films-2007-2018\/\"><em>Senses of Cinema<\/em><\/a>, n\u00ba 92, octubre de 2019. [N. de E.] <sup>(2)<\/sup> Olivier Seguret, \u201cStraub sans Huillet,\u201d<em>&nbsp;Lib\u00e9ration<\/em>, 11 de octubre de 2006. <sup>(3)<\/sup> En 2016, el MOMA de Nueva York present\u00f3 una retrospectiva completa de la obra de Straub y Huillet, que inclu\u00eda las \u00faltimas pel\u00edculas en solitario de Straub. A esta le siguieron eventos similares en varias ciudades de Estados Unidos y de todo el mundo, entre ellas Madrid y Par\u00eds en 2016, Tokio y Berl\u00edn en 2017, Lisboa en 2018 y Londres en 2019. <sup>(4)<\/sup> \u201cAndi Engel Talks to Jean-Marie Straub\u201d, <em>Cinemantics<\/em> n\u00ba 1, 1970, p. 12; \u201cDani\u00e8le Huillet and Jean-Marie Straub in Conversation with Fran\u00e7ois Albera\u201d, en <em>Die Fr\u00fcchte des Zorns und der Z\u00e4rtlichkeit<\/em>, Viena, Viennale, 2004, p. 42. <sup>(5)<\/sup> James Tweedie, <em>Moving Pictures, Still Lives: Film, New Media, and the Late Twentieth Century<\/em>, Nueva York, Oxford University Press, 2018, p. 48. Tweedie toma prestada la expresi\u00f3n \u201cgiro arqueomoderno\u201d de Jacques Ranci\u00e8re. V\u00e9ase \u201cThe Archaeomodern Turn\u201d, en <em>Walter Benjamin and the Demands of History<\/em>, ed. Michael P. Steinberg, Ithaca, Cornell University Press, 1996, pp. 24-40. <sup>(6)<\/sup> \u201cDaniele Huillet and Jean-Marie Straub im Gespr\u00e4ch mit Hans Hurch und Stephan Settele\u201d, en <em>Die Fr\u00fcchte des Zorns und der Z\u00e4rtlichkeit<\/em>, p. 104. Para la distinci\u00f3n que hace Straub entre \u201cmarxista\u201d y \u201cmarxiano\u201d, ver Albera, en <em>ib\u00edd.<\/em>, pp. 47-48. <sup>(7)<\/sup> Tweedie, <em>Moving Pictures<\/em>, p. 54. Ver tambi\u00e9n: Jacques Derrida, <em>Specters of Marx: The State of the Debt, the Work of Mourning, and the New International<\/em>, trad. Peggy Kamuf, Londres, Routledge, 1994. <sup>(8)<\/sup> Muchos de estos escritos, argumenta Tweedie, \u201ccomenzaron a reimaginar el cine como un medio antiguo y un repositorio de aspiraciones modernas no realizadas\u201d (<em>Moving Pictures<\/em>, p. 2). Ver, por ejemplo: Paolo Cherchi Usai, <em>The Death of Cinema: History, Cultural Memory, and the Digital Dark Age<\/em>, Londres, British Film Institute, 2005; Laura Mulvey, <em>Death 24 x a Second: Stillness and the Moving Image<\/em>, Londres, Reaktion, 2006; Francesco Casetti, <em>The Lumi\u00e8re Galaxy: Seven Key Words For the Cinema to Come<\/em>, Nueva York, Columbia University Press, 2015; Philippe Marion y Andr\u00e9 Gaudreault, <em>The End of Cinema? A Medium in Crisis in the Digital Age<\/em>, Nueva York, Columbia University Press, 2015. <sup>(9)<\/sup> La construcci\u00f3n de un discurso tan polif\u00f3nico e intertextual es el n\u00facleo de la pr\u00e1ctica ensay\u00edstica de Straub y Huillet, que consiste en citar, combinar y confrontar entre s\u00ed fragmentos individuales de sonido e imagen procedentes de diferentes fuentes textuales. <sup>(10)<\/sup> La colaboraci\u00f3n con el teatro de Buti comenz\u00f3 en 1998 con la adaptaci\u00f3n de <em>Sicilia! <\/em>de Vittorini. Desde entonces, Straub y Huillet rodaron todas sus pel\u00edculas en italiano en Buti con actores del teatro. Straub continu\u00f3 esta tradici\u00f3n con las ya mencionadas <em>La rodilla de Artemisa<\/em> y <em>El inconsolable<\/em>, as\u00ed como con <em>Le streghe, femmes entres elles<\/em> (<em>Las brujas, mujeres entre ellas<\/em>, 2009) y <em>La madre<\/em> (2011). <sup>(11) <\/sup>Citado en Tag Gallagher, \u201cLacrimae Rerum Materialized\u201d, <a href=\"http:\/\/sensesofcinema.com\/2005\/feature-articles\/straubs\/\"><em>Senses of Cinema<\/em><\/a> n\u00ba 37, octubre de 2005. [Traducido al castellano en la <a href=\"https:\/\/taipeirevista.com\/index.php\/2025\/11\/28\/dossier-straub-huillet-4\/\">entrega anterior<\/a> del presente dossier. N. de E.] <sup>(12)<\/sup> Cabe se\u00f1alar que fue Huillet espec\u00edficamente la que tuvo un inter\u00e9s inicial en volverse una cineasta de documentales etnogr\u00e1ficos. <sup>(13)<\/sup> Albera, <em>Die Fr\u00fcchte des Zorns und der Z\u00e4rtlichkeit<\/em>, p. 124. Para un an\u00e1lisis cr\u00edtico m\u00e1s detallado de la relaci\u00f3n entre las pel\u00edculas de Straub y Huillet y la tradici\u00f3n oral, ver: Beno\u00eet Turquety, \u201cOral Objectification: Dani\u00e8le Huillet and Jean-Marie Straub, Filmmakers and Translators\u201d, <em>SubStance<\/em> 44, n.\u00ba 2, 2015, pp. 48-53. <sup>(14) <\/sup>Jean-Yves Petiteau, \u201cItin\u00e9raire de Jean Bricard\u201d, <a href=\"http:\/\/www.revue-leucothea.com\/1\/index.php\"><em>Leucoth\u00e9a<\/em><\/a>, n\u00ba 1, abril de 2009, pp. 59-84. <sup>(15)<\/sup> Passerone tambi\u00e9n aparece en <em>Chacales y \u00e1rabes <\/em>y en <em>Oh, suma luz<\/em>. Clavert aparece en <em>\u00a1La Guerra de Argelia!<\/em> y es el director de fotograf\u00eda y montajista de la mayor\u00eda de las pel\u00edculas en solitario de Straub.<sup> (16) <\/sup>Tanto Huillet como Straub aparec\u00edan ocasionalmente delante de la c\u00e1mara en sus pel\u00edculas. El papel m\u00e1s sustancial de Straub en la pantalla fue el de Lucus en la adaptaci\u00f3n de la dupla de <em>Othon<\/em> (1664) de Corneille. <sup>(17)<\/sup> Despu\u00e9s de la muerte de Huillet, Straub se mud\u00f3 a Rolle, Suiza, donde reside, al menos parte del a\u00f1o, no muy lejos de Jean-Luc Godard, que vive en Rolle desde hace m\u00e1s de treinta a\u00f1os. <sup>(18)<\/sup> Acu\u00f1ado por el cr\u00edtico franc\u00e9s Serge Daney, el plano straubiano es considerado como un gesto formal clave en las pel\u00edculas de Straub y Huillet. Consiste t\u00edpicamente en vistas panor\u00e1micas del paisaje capturadas mediante un paneo prolongado y continuo. Ver Serge Daney, \u201cLe plan \u2018Straubien\u2019\u201d, <em>Cahiers du cin\u00e9ma<\/em>, n \u00ba 305, 1979, pp. 5-7. <sup>(19) <\/sup>El motivo del inframundo (es decir, el viaje de Dante por el infierno y el purgatorio) reaparece tambi\u00e9n en el preludio musical de <em>Oh, suma luz<\/em>: la pieza musical modernista <em>D\u00e9serts <\/em>(1950-54) de Edgar Var\u00e8se que, seg\u00fan el compositor, trata sobre \u201ctodos esos lugares que las personas atraviesan [incluido] ese lejano espacio <em>interior <\/em>que ning\u00fan telescopio puede alcanzar, donde uno est\u00e1 solo\u201d. Ver Paul Griffith, <em>Modern Music and After<\/em>, Nueva York, Oxford University Press, 1995, p. 140. [\u00c9nfasis en el original]. <sup>(20)<\/sup> Cabe destacar que unos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Huillet, Straub sufri\u00f3 un accidente asombrosamente similar. Una motocicleta lo atropell\u00f3 en Par\u00eds y lo dej\u00f3 hospitalizado durante meses. La persona que acudi\u00f3 en su ayuda (y que permaneci\u00f3 a su lado desde entonces) no fue otra que Barbara Ulrich, la radiante narradora del cuento de Montaigne. El curador Freddy Buache revela estos detalles biogr\u00e1ficos en Aaron Cutler, \u201c<a href=\"https:\/\/mubi.com\/notebook\/posts\/the-reader-collaborates-with-the-author-in-every-book-some-words-about-straub-huillet\">The Reader Collaborates with the Author in Every Book:\u2019 Some Words About Straub-Huillet<\/a>\u201d. <sup>(21)<\/sup> Barton Byg, <em>Landscapes of Resistance: The German Films of Dani\u00e8le Huillet and Jean-Marie Straub<\/em>, Los \u00c1ngeles, University of California Press, 1995, p. 51. <sup>(22)<\/sup> La cita de la escena de Bach recuerda, por ejemplo, a <em>C\u00e8zanne \u2013 Dialogue avec Joachim Gasquet<\/em> (<em>C\u00e9zanne \u2013 Conversaci\u00f3n con Joachim Gasquet<\/em>, 1989), de Straub y Huillet, que inclu\u00eda dos fragmentos de pel\u00edculas originales, una escena de <em>Madame Bovary<\/em> (1933) de Jean Renoir y una escena de <em>La muerte de Emp\u00e9docles<\/em>. Straub tambi\u00e9n vuelve a montar partes de la obra anterior de la dupla en la ya mencionada <em>Comunistas<\/em> y a\u00f1ade otro fragmento de Jean Renoir (esta vez, de la pel\u00edcula <em>La Marseillaise<\/em> de 1936) a su segunda adaptaci\u00f3n de Malraux, <em>L\u2019Aquarium et la Nation<\/em> (<em>El acuario y la naci\u00f3n<\/em>, 2015). <sup>(23)<\/sup> Para m\u00e1s detalles sobre los fundamentos \u201ctransnacionales\u201d y \u201ctransling\u00fc\u00edsticos\u201d en la obra de Straub y Huillet, ver: Sally Shafto, en <em>Jean-Marie Straub y Dani\u00e8le Huillet: Writings<\/em>, Nueva York, Sequence Press, 2016, pp. 3-7. <sup>(24)<\/sup> Rembert H\u00fcser, \u201cStummfilm mit Sprache: Der Tod des Empedokles oder Wenn Dann der Erde Gr\u00fcn von Neuem Euch Ergl\u00e4nzt von Dani\u00e8le Huillet and Jean-Marie Straub\u201d, <em>filmw\u00e4rts<\/em>, n\u00ba 12, 1988, pp. 17-23. <sup>(25)<\/sup> El subt\u00edtulo entre par\u00e9ntesis, una referencia directa a <em>Geschichtsunterricht <\/em>(<em>Lecciones de historia<\/em>, 1972) de Straub y Huillet, a\u00f1ade otra capa al viaje hist\u00f3rico hacia el pasado. <sup>(26)<\/sup> En Shafto, <em>Writings<\/em>, p. 37. La rese\u00f1a es uno de los primeros escritos cr\u00edticos de Straub que se tradujeron al ingl\u00e9s y se incluyeron en el volumen de Shafto. <sup>(27)<\/sup> Las dos pel\u00edculas son <em>Les yeux ne veulent pas en tout temps se fermer ou peut-\u00eatre qu\u2019un jour rome se permettra de choisir \u00e0 son tour<\/em> (<em>Othon<\/em>, 1969), basada en la obra de teatro <em>Othon<\/em> (1664) de Pierre Corneille, y <em>Geschichtsunterricht<\/em> (<em>Lecciones de historia<\/em>, 1972), basada en la novela inacabada de Bertolt Brecht <em>Die Gesch\u00e4fte des Herrn Julius Caesar<\/em> (<em>Los negocios del se\u00f1or Julio C\u00e9sar<\/em>, 1937-39). <sup>(28)<\/sup> Esto es correcto para <em>\u00a1La Guerra de Argelia!<\/em> pero err\u00f3neo para <em>Chacales y \u00e1rabes,<\/em> que dura 10 minutos. [N. de E.] <sup>(29)<\/sup> Casetti, <em>The Lumi\u00e8re Galaxy<\/em>, p. 158. <sup>(30) <\/sup>La composici\u00f3n de este espacio interior contrasta con la confrontaci\u00f3n entre el recitado dram\u00e1tico y la naturaleza contingente que es habitual en la mayor\u00eda de las pel\u00edculas de Straub y Huillet y, lo que es m\u00e1s importante, difiere de la delicadeza cl\u00e1sica que caracteriz\u00f3 la composici\u00f3n de aquellas pel\u00edculas en las que predominaban las locaciones interiores, a saber, <em>Cr\u00f3nica de Anna Magdalena Bach<\/em>, <em>En rach\u00e2chant<\/em>, <em>Lecciones de historia <\/em>[<em>sic.<\/em>, es a color] y <em>Sicilia!<\/em> (todas ellas, cabe destacar, pel\u00edculas en 35 mm en blanco y negro).<sup> (31)<\/sup> Para una traducci\u00f3n al ingl\u00e9s de Louis Georges Schwartz del extracto de Rousseau, ver: \u201cJoachim Gatti (2009)\u201d, en <a href=\"https:\/\/kinoslang.blogspot.com\/2010\/04\/joachim-gatti-2009-video-by-jean-marie_04.html\"><em>Kino Slang<\/em><\/a>, 4 de abril de 2010. <sup>(32)<\/sup> Mulvey, <em>24 x a Second<\/em>, p. 22.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta quinta y \u00faltima entrega del dossier sobre el cine de Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie contin\u00faa la selecci\u00f3n de textos iniciada el mes pasado que re\u00fane diversxs cr\u00edticxs, cineastas y acad\u00e9micxs que abordan, dialogan o rodean su obra desde distintos registros, tonalidades y circunstancias(&#8230;)<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":14501,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1990],"tags":[137,120,121,133,136,132,171,109,2201,2199,2139,633,1691,19,69,2168,114,296,1774,2143,2202,1883,1995,2079,1007,469,243,1308,477,952,264,1099,2145,520,476,2144,778,2200,257,1890,715],"class_list":{"0":"post-14302","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-dossier-straub-huillet","8":"tag-1960s","9":"tag-1970s","10":"tag-1980s","11":"tag-1990s","12":"tag-2000s","13":"tag-2010s","14":"tag-2020s","15":"tag-adrian-martin","16":"tag-andre-malraux","17":"tag-barton-byg","18":"tag-bertolt-brecht","19":"tag-cahiers-du-cinema","20":"tag-cesare-pavese","21":"tag-cine-documental","22":"tag-cine-experimental","23":"tag-cine-y-experiencia","24":"tag-cine-y-politica","25":"tag-clint-eastwood","26":"tag-daniele-huillet-2","27":"tag-elio-vittorini","28":"tag-franco-fortini","29":"tag-franz-kafka","30":"tag-friedrich-holderlin","31":"tag-georges-bernanos","32":"tag-glauber-rocha","33":"tag-harun-farocki","34":"tag-jacques-ranciere","35":"tag-jacques-rivette","36":"tag-jean-renoir","37":"tag-jean-louis-comolli","38":"tag-jean-luc-godard","39":"tag-jean-marie-straub","40":"tag-joachim-gasquet","41":"tag-john-ford","42":"tag-laura-mulvey","43":"tag-paul-cezanne","44":"tag-pedro-costa","45":"tag-philippe-lafosse","46":"tag-robert-bresson","47":"tag-straub-huillet","48":"tag-walter-benjamin"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.3 - 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