{"id":6865,"date":"2022-12-30T16:17:47","date_gmt":"2022-12-30T16:17:47","guid":{"rendered":"https:\/\/taipeirevista.com\/?p=6865"},"modified":"2022-12-30T17:47:45","modified_gmt":"2022-12-30T17:47:45","slug":"entre-la-vida-y-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/taipeirevista.com\/index.php\/2022\/12\/30\/entre-la-vida-y-la-muerte\/","title":{"rendered":"Entre la vida y la muerte"},"content":{"rendered":"\n<p>El d\u00eda que iba a comenzar a escribir la introducci\u00f3n \u2014una vez determinado el t\u00edtulo y las partes, y habiendo redactado el grueso del texto\u2014 hab\u00eda considerado en un principio apropiado reflexionar en esta sobre la importancia de pensar <em>entre<\/em>, de moverse en las fronteras, que lo fundamental no son las cosas en s\u00ed mismas, sino las relaciones entre las cosas. Sin embargo, creo que es mejor limitarme a decir que al llegar la noche comenc\u00e9 a rumiar la idea de que de un tiempo a esta parte los \u00faltimos minutos del d\u00eda siempre los pasaba, tras tomarme un par de pastillas, haciendo algo que me desconectase la mente hasta caer rendido, y que extra\u00f1aba mucho los c\u00e1ndidos momentos en los que estando <em>entre<\/em> la vigilia y el sue\u00f1o me invad\u00eda el pensamiento de una persona, sent\u00eda un hormigueo y me daba cuenta de que me estaba empezando a enamorar de ella.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:18px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>I. Luz y oscuridad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-right is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El cine est\u00e1 fabricado con el material de los fantasmas<\/p>\n<cite>Faustino S\u00e1nchez, <em>Debord en Lavapi\u00e9s<\/em><br><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em>Les jours o\u00f9 je n\u2019existe pas <\/em>cuenta la historia de un hombre llamado Antoine que sufre una singular condici\u00f3n: s\u00f3lo vive uno de cada dos d\u00edas pues, al llegar la medianoche, desaparece y reaparece 24 horas m\u00e1s tarde. Esta historia es una narraci\u00f3n dentro de una narraci\u00f3n contada por un hombre cuyo nombre desconocemos, interpretado por Lu\u00eds Miguel Cintra, a su joven sobrino, tambi\u00e9n llamado Antoine. Esta peculiaridad del protagonista guarda similitud con la propia naturaleza del cine.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, para filmar tanto en anal\u00f3gico como en digital es necesario fijar la imagen, proceso que es posible gracias al obturador de la c\u00e1mara. Esta pieza sirve, mediante diferentes mecanismos, para controlar el tiempo que le llega la luz a la pel\u00edcula o al sensor, bloqueando el resto del tiempo la entrada de esta. En segundo lugar, a la hora de proyectar, el cine en formato fotoqu\u00edmico consigue la ilusi\u00f3n en el ser humano de la imagen en movimiento gracias a que se intercalan im\u00e1genes impresionadas proyectadas por la luz con la pantalla en oscuridad debido a que el obturador del proyector impide la proyecci\u00f3n de la luz.<\/p>\n\n\n\n<p>El cine es una alternancia entre luz y oscuridad. Antoine, por tanto, comparte esa naturaleza con el cine, al estar vivo y muerto de forma intermitente. Lo que hace particular la relaci\u00f3n entre estos conceptos es que, en su contrariedad, est\u00e1n condenados a coexistir: no puede haber oscuridad sin luz, ni muerte sin vida, ni viceversa. Esta analog\u00eda entre el cine y el personaje es particularmente manifiesta en la escena, precedida del momento en el que el ni\u00f1o ve la luz reflejarse en el movimiento de un r\u00edo, en la que Antoine y Cl\u00e9mentine acuden a la proyecci\u00f3n de una pel\u00edcula que alterna brusca y repentinamente momentos de gran luminosidad con otros de mayor negrura, quedando la sala y la pareja, tiernamente d\u00e1ndose la mano y acurrucada, entre el fulgor de su romance y la penumbra de su fatalidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-1-651x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6969\" width=\"523\" height=\"823\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-1-651x1024.png 651w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-1-191x300.png 191w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-1-768x1208.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-1-976x1536.png 976w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-1-1302x2048.png 1302w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-1.png 1527w\" sizes=\"(max-width: 523px) 100vw, 523px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A lo largo de la pel\u00edcula hay m\u00e1s cambios bruscos de luz bajo otras circunstancias: en vez de a trav\u00e9s de una iluminaci\u00f3n parpadeante, el cambio de luz se produce en el paso de un plano a otro. El primero de ellos es en el pr\u00f3logo, donde conocemos al t\u00edo y a su sobrino y a Laure, una vecina del ni\u00f1o de su misma edad. En este asistimos al fallecimiento del abuelo del joven Antoine, con quien Laure ha estado mientras agonizaba. M\u00e1s tarde, cuando la ni\u00f1a se encuentra en su habitaci\u00f3n, hay una elipsis temporal, que hace que el mismo encuadre pase del d\u00eda a la noche. En esa elipsis, su vecino moribundo ha exhalado sus \u00faltimos suspiros, el espejo ha pasado de reflejar im\u00e1genes a parecer un agujero negro, y el misterio del cine ha condensado el misterio de la vida.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6874\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-2a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6874\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-2a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-2a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6875\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-2b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6875\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-2b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-2b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En <em>Les jours o\u00f9 je n\u2019existe pas<\/em> la combinaci\u00f3n de un corte y cambio de luz no s\u00f3lo hace tangible la muerte de los personajes, sino que tambi\u00e9n revela la muerte <em>de las relaciones<\/em> <em>entre <\/em>los personajes. En dos secuencias se utiliza este significante para expresar ese significado, diferenci\u00e1ndose del caso anterior en que en estas no se produce una elipsis en la pel\u00edcula, sino que, manteniendo una supuesta continuidad temporal, se rompe de manera estremecedora el <em>raccord <\/em>de luz al cambiar de un plano a otro.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera de ellas es la escena en la que Antoine y Cl\u00e9mentine van en barca, cuando ya llevan dos a\u00f1os de noviazgo, que para \u00e9l ha sido \u00fanicamente uno. La relaci\u00f3n se encuentra en su ocaso. Las confesiones de Cl\u00e9mentine de que acude al estanque cuando \u00e9l no existe son como un pu\u00f1al en el coraz\u00f3n de Antoine. Al final de la conversaci\u00f3n, hay un plano de ella iluminada con la luz c\u00e1lida del \u00e1mbar del atardecer y, tras ello, un corte a un Antoine afligido, quien, iluminado con la luz fr\u00eda del azul del anochecer que no coincide con la de los planos anteriores de ambos, afirma que quiere volver a casa. Es mediante este recurso que sentimos la muerte inminente de la pareja en la pen\u00faltima escena en la que aparecen juntos y la \u00faltima en la cronolog\u00eda de los hechos en la que comparten un momento dulce, resquebrajado a ra\u00edz de su confesi\u00f3n y fracturado con la combinaci\u00f3n de corte y quiebre de <em>raccord <\/em>de luz.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6877\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-3a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6877\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-3a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-3a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6876\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-3b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6876\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-3b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-3b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La segunda vez que se usa la combinaci\u00f3n de estos recursos es en una conversaci\u00f3n entre el personaje de Lu\u00eds Miguel Cintra \u2014recordemos que es el t\u00edo del Antoine peque\u00f1o\u2014&nbsp; y Cl\u00e9mentine. En este caso no se trata de un amor decr\u00e9pito, sino de un amor imposible y por tanto tambi\u00e9n muerto. En el mismo lago, ella le cuenta al hombre sus desdichas amorosas con Antoine. \u00c9l, plat\u00f3nicamente enamorado de ella, responde (en supuesta continuidad) se\u00f1alando que se ha hecho de noche sin que se den cuenta, al pasar el tiempo tan pl\u00e1cidamente. Pese a sus apacibles palabras, el ambiente est\u00e1 te\u00f1ido de la melancol\u00eda de un amor no correspondido, amplificada por el cambio de tono: c\u00e1lido en el plano de ella, fr\u00edo y apagado en el de ambos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-3 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6879\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-4a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6879\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-4a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-4a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6878\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-4b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6878\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-4b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-4b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Esta fluctuaci\u00f3n entre la vida y la muerte no s\u00f3lo se produce en personajes en distintas etapas vitales, sino tambi\u00e9n en la propia Par\u00eds por la que deambulan como fantasmas, ya que hay otra elipsis temporal manteniendo el encuadre que hace que la ciudad pase del d\u00eda al anochecer, en la v\u00edspera del retorno de Antoine. La vida o muerte de las ciudades repercute en la vida o muerte de sus habitantes, y viceversa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-4 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6880\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-5a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6880\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-5a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-5a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6881\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-5b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6881\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-5b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/1-5b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En definitiva, los cambios de luz se producen mediante una iluminaci\u00f3n parpadeante, elipsis o cortes con quiebres de <em>raccord<\/em>, y nos hacen sentir el acecho de la muerte, pero tambi\u00e9n dejan cierta sensaci\u00f3n reconfortante de la consciencia de la vida. Nuestra existencia es un p\u00e9ndulo en la que los extremos son la luz y la oscuridad y nos movemos, oscilantes, en el claroscuro entre medias.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos cambios de luz se dan tambi\u00e9n en la pel\u00edcula de Fitoussi <em>Je ne suis pas morte<\/em>, cuyo argumento, que mezcla diferentes tramas espacio-temporales entre lo real y lo irreal, hace que esta se articule formalmente a trav\u00e9s de largu\u00edsimos planos secuencia \u2014en vez de a trav\u00e9s de la fragmentaci\u00f3n de la imagen y los cortes, como en <em>Les jours o\u00f9 je n\u2019existe pas<\/em>\u2014<em> <\/em>en los que se sincronizan los movimientos de los actores y actrices con complejos travellings y panor\u00e1micas,<em> <\/em>por lo que coherentemente los cambios de luz de <em>Je ne suis pas morte<\/em> se producen dentro de la continuidad f\u00edlmica, como en el memorable \u00faltimo plano<sup><a href=\"#nota1\">(1)<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:18px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>II. Tiempo vivido y perdido&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-right is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La espera es cuando siempre hay tiempo de m\u00e1s y, sin embargo, falta tiempo al tiempo.<br>Esta falta sobreabundante de tiempo es la duraci\u00f3n de la espera.<br>En la espera, el tiempo que le permite esperar se pierde para responder mejor a la espera.<br>La espera que tiene lugar en el tiempo abre el tiempo a la ausencia de tiempo donde no hay lugar para esperar<\/p>\n<cite>Maurice Blanchot, <em>De L&#8217;attente, l&#8217;oubli<\/em><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Hemos visto que los cortes en los que hay un cambio de luz provocan una sensaci\u00f3n de tiempo vivido y perdido, pero en realidad es as\u00ed en todos los cortes: el protagonista no comparte con el cine \u00fanicamente la composici\u00f3n a base de luz y oscuridad, sino tambi\u00e9n la caracter\u00edstica de estar formado alternamente por momentos de existencia y no-existencia temporal. Al ensamblar un plano con otro se suele pretender dotar a las pel\u00edculas de continuidad, que no obstante es falsa, pues estos est\u00e1n filmados casi siempre en diferentes momentos. <em>Les jours o\u00f9 je n\u2019existe pas<\/em> juega de modo constante con las desapariciones de Antoine en los cortes de la pel\u00edcula y con el misterio de qu\u00e9 sucede en los lapsos de su no-existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El momento en el que pasa de existir a no existir, y viceversa, nos es narrado desde que el t\u00edo comienza a contarle a su sobrino la idiosincrasia del protagonista. Tras comenzar relat\u00e1ndole c\u00f3mo era un d\u00eda de su existencia, llega la medianoche, la primera vez que vemos desaparecer a Antoine. Fitoussi lo filma mediante un plano de Antoine durmiendo; corte y cambio de \u00e1ngulo para ver en silencio un plano donde Antoine ya ha desaparecido y se ve su cama desocupada; y corte de nuevo al mismo plano exacto que el primero cuando el t\u00edo vuelve a hablar para contar que, tras 24 horas, Antoine reaparec\u00eda en el mismo lugar exacto. De esta manera el montaje cinematogr\u00e1fico y la vida del protagonista de la pel\u00edcula son la misma cosa, la forma del film se reconoce en los hechos narrados: es un organismo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-3 is-cropped wp-block-gallery-5 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6884\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-1a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6884\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-1a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-1a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6883\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-1b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6883\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-1b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-1b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6882\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-1c.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6882\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-1c.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-1c-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Cuando Antoine permanece despierto a la medianoche, la escena no se compone de tres planos, siendo el intermedio un plano de su desaparici\u00f3n como antes, sino de \u00fanicamente dos en los que el protagonista aparece en cuadro, siendo el segundo algo m\u00e1s cercano, y con un salto de 24 horas entre ambos, tiempo que Antoine no ha podido vivir. Durante el rodaje, entre el primer plano y el segundo, hay un lapso que los espectadores no podemos percibir, del mismo modo que Antoine no ha podido percibir las 24 horas que pasan desde el final del primer plano hasta el comienzo del segundo. \u00bfAcaso esa intermitencia de tiempo no nos sacude a todos?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-6 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6886\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-2a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6886\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-2a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-2a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6885\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-2b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6885\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-2b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-2b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El uso del montaje para representar la desaparici\u00f3n del protagonista se da de nuevo una vez que Antoine y Cl\u00e9mentine han iniciado su romance. La primera medianoche que pasan juntos se encuentran cari\u00f1osamente en la cama. Hay un plano de ambos, con ella de frente y \u00e9l de espaldas; corte a un plano tambi\u00e9n conjunto, pero ahora con ella de espaldas y \u00e9l de frente; corte y fragmentaci\u00f3n de la imagen, retom\u00e1ndose un \u00e1ngulo similar al del primer plano, pero siendo ahora un plano m\u00e1s cercano de la cara de ella con \u00e9l fuera de campo al dar la medianoche; y, tras darse ella cuenta de la desaparici\u00f3n de su novio, corte y un encuadre casi id\u00e9ntico al segundo plano, pero ahora con la ausencia de Antoine. Mediante este recurso f\u00edlmico, se plasma la perplejidad de Cl\u00e9mentine cuando desaparece su novio. La escena culmina con la mujer apagando la l\u00e1mpara y a continuaci\u00f3n asistimos al solitario primer d\u00eda de Cl\u00e9mentine sin Antoine, pasando de identificarnos con \u00e9l en las escenas anteriores a hacerlo ahora con ella. De esta manera se apunta que las intermitencias temporales no son algo exclusivo de Antoine, sino universales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-7 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6887\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-3a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6887\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-3a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-3a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6888\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-3b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6888\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-3b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-3b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6889\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-3c.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6889\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-3c.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-3c-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6890\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-3d.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6890\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-3d.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-3d-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El d\u00eda que Cl\u00e9mentine pasa sola concluye de nuevo a la medianoche. Fitoussi filma la reaparici\u00f3n de Antoine partiendo de un plano medio-largo de ella mirando el reloj; corte (en el que hay un quiebre de <em>raccord <\/em>gestual) y cambio a un plano medio-corto del rostro de ella, similar al tercero de la desaparici\u00f3n anterior, que deja fuera de campo el vac\u00edo al otro lado de la cama; corte a un plano conjunto de ambos donde \u00e9l recobra el tiempo; plano detalle del reloj; y vuelta al mismo encuadre del tercer plano para comprobar la reacci\u00f3n de \u00e9l. Antoine toma conciencia de que si logra recobrar el tiempo es a causa de que lo ha perdido, y que su tiempo vital y el de su amada son asincr\u00f3nicos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-3 is-cropped wp-block-gallery-8 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6892\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-4a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6892\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-4a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-4a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6894\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-4b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6894\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-4b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-4b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6895\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-4c.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6895\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-4c.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-4c-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6891\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-4d.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6891\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-4d.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-4d-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6893\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-4e.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6893\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-4e.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-4e-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Pero la pel\u00edcula va m\u00e1s all\u00e1, puesto que el plano donde desaparece y aquel donde reaparece no tienen solamente el mismo encuadre: pertenecen, de hecho, al mismo plano. Este plano ha sido cortado y montado con diez minutos de pel\u00edcula entre medias \u2014tal y como se puede comprobar en este v\u00eddeo consistente en el experimento de montar dichos planos uno a continuaci\u00f3n del otro, apreci\u00e1ndose que el final del segundo plano de la escena de desaparici\u00f3n (que termina justo cuando Antoine deja de existir) casa a la perfecci\u00f3n con el comienzo del tercer plano de la escena de la reaparici\u00f3n (en el preciso instante que Antoine vuelve a existir) s\u00f3lo variando el brillo o exposici\u00f3n en postproducci\u00f3n\u2014 durante los cuales Cl\u00e9mentine ha vivido 24 horas, pero Antoine no ha existido. Es decir, en el cine no hay \u00fanicamente un tiempo perdido entre un plano y otro ensamblados, sino que puede haberlo incluso entre las dos mitades de un mismo plano cortado y montado en diferentes momentos de la pel\u00edcula. Lo temporalmente infinitesimal (el tiempo entre un plano y el siguiente) puede comprender un d\u00eda, por lo que cada corte de una pel\u00edcula podr\u00eda comprender el infinito. En palabras de mi amigo Isaac, con quien intercambi\u00e9 impresiones sobre la pel\u00edcula: la puesta en abismo no es ya s\u00f3lo del cuadro, sino tambi\u00e9n del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-video\"><video height=\"572\" style=\"aspect-ratio: 752 \/ 572;\" width=\"752\" controls src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-5.mp4\"><\/video><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La puesta en escena y el montaje de la pel\u00edcula juegan por tanto una parte fundamental en las desapariciones de Antoine, y tambi\u00e9n lo har\u00e1 en las \u201cdesapariciones\u201d de Cl\u00e9mentine, cuando la relaci\u00f3n ya est\u00e1 herida de muerte. La \u00faltima escena que comparten cronol\u00f3gicamente se inicia con un plano medio-corto en el que Antoine habla mirando al techo; a continuaci\u00f3n observa a su lado, at\u00f3nito; se incorpora y mira a su izquierda; y mediante un corte a un plano m\u00e1s amplio comprobamos que efectivamente Cl\u00e9mentine no est\u00e1 a su lado y Antoine contempla de manera significativa el reloj. Al utilizarse ahora este recurso con la otra persona de la pareja, logra que en cada corte no se pueda s\u00f3lo producir una p\u00e9rdida literal, sino tambi\u00e9n figurada. Fitoussi sigue el posicionamiento moral de Huillet\/Straub: la vida est\u00e1 en juego en cada plano, todo arde en cada corte, sus formas se abrazan a sus ideas y sus ideas a sus formas.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s la sensaci\u00f3n de tiempo perdido entre un plano y otro no se logra exclusivamente a trav\u00e9s de la imagen, sino tambi\u00e9n a trav\u00e9s del sonido, pues puede percibirse a menudo que entre un plano y otro no hay <em>raccord <\/em>de sonido, al no estar editado de forma que se mitigue el cambio en el sonido al pasar de un plano a otro<sup><a href=\"#nota2\">(2)<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-9 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6898\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-6a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6898\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-6a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-6a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6899\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-6b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6899\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-6b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-6b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6897\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-6c.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6897\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-6c.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-6c-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6900\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-6d.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6900\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-6d.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-6d-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En la \u00faltima reaparici\u00f3n de Antoine, en presencia de su hom\u00f3nimo m\u00e1s joven, que le espera en una cafeter\u00eda, Fitoussi vuelve a valerse de la puesta en escena y el montaje. Se comienza con un plano que muestra la mesa donde se encuentra el adolescente, a quien la camarera le retira el plato, acompa\u00f1\u00e1ndole al hacerlo la c\u00e1mara con una panor\u00e1mica a izquierda. El encuadre ahora muestra la ventanilla de pedidos del local y se realiza una panor\u00e1mica de vuelta girando hacia la derecha, siguiendo a la camarera llevarle un caf\u00e9, que culmina dejando otra vez en cuadro al joven, que mira su reloj pues se aproxima la medianoche; ah\u00ed se produce un corte y vuelve a aparecer el plano de la ventanilla, y de nuevo realiza una panor\u00e1mica hacia la derecha (m\u00e1s lenta e intrigante que la anterior y sin acompa\u00f1ar el movimiento de nadie), pero ahora, cuando reencuadra a la mesa, muestra que el hombre ha reaparecido. Comentando esta escena con Isaac coincidimos en que es de una belleza extraordinaria. Para empezar, por sus gestos: el cocinero tocando la campana, el peque\u00f1o Antoine empujando con delicadeza el mantel y poniendo los cubiertos en el otro lado de manera casi ritual. Para continuar, por sus formas: en una pel\u00edcula donde las desapariciones y reapariciones se producen mediante planos fijos y cortes, esta es la \u00fanica donde se filma combinando el corte con un movimiento de c\u00e1mara. Lo que un plano hace, lo que el cine hace, es crear mostrando y mostrar creando. Un plano hace aparecer eso mismo que muestra, dejando fuera (haciendo desaparecer) al mismo tiempo eso que no muestra. Por lo tanto, cada movimiento de c\u00e1mara es una forma sutil de creaci\u00f3n. Cada panor\u00e1mica est\u00e1 haciendo al mundo aparecerse ante nuestros ojos. Y para terminar por su estructura: por ser esta repetici\u00f3n de la misma panor\u00e1mica el momento en el que confluyen la narraci\u00f3n y la narraci\u00f3n dentro de la narraci\u00f3n, el tiempo del relator y el tiempo del relato, la historia del Antoine ni\u00f1o y la historia del Antoine hombre.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-3 is-cropped wp-block-gallery-10 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6903\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-7a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6903\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-7a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-7a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6904\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-7b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6904\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-7b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-7b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6901\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-7c.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6901\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-7c.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-7c-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6902\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-7d.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6902\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-7d.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-7d-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6905\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-7e.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6905\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-7e.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2-7e-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>De este modo, mediante la puesta en escena y los cortes de la pel\u00edcula, Fitoussi hace primeramente visible la relaci\u00f3n temporal entre el cine y el protagonista, formados por momentos de tiempo el\u00edpticos entre ellos. Pero esta condici\u00f3n no s\u00f3lo le concierne a Antoine, sino tambi\u00e9n a toda la gente: el tiempo es vivido, perdido, recobrado y otra vez extraviado en bucle.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:18px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>III. Plano y contraplano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-right is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En 1948, los israel\u00edes se lanzaron al mar hacia la Tierra Prometida.<\/p>\n\n\n\n<p>Los palestinos lo hicieron para morir ahogados.<\/p>\n\n\n\n<p>Plano y contraplano.<\/p>\n<cite>Jean-Luc Godard, <em>Notre musique<\/em><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Un caso particular donde tambi\u00e9n se siente la existencia y no-existencia en los cortes son los planos y contraplanos. Es habitual que alguna gente tenga mala consideraci\u00f3n por la resoluci\u00f3n de una escena mediante este esquema indiferentemente de c\u00f3mo est\u00e9 filmada y montada. Esto es una malinterpretaci\u00f3n de lo defendido en <em>Cahiers du cin\u00e9ma<\/em>, pues lo que estos criticaban no era la realizaci\u00f3n mediante plano-contraplano <em>per se<\/em>, sino su institucionalizaci\u00f3n y su uso estandarizado e irreflexivo. Hoy en d\u00eda contin\u00faa habiendo ejemplos de esto \u00faltimo, pues a causa de la industrializaci\u00f3n del cine es habitual rodar con varias c\u00e1maras que filman el di\u00e1logo desde distintas perspectivas (o una \u00fanica c\u00e1mara que graba todo el di\u00e1logo repetido desde distintas tomas) o tomando planos recurso, repiti\u00e9ndose sin objetivo los mismos encuadres y quedando su montaje a expensas de decisiones externas arbitrarias, cuestiones como el sonido o mantener el <em>raccord<\/em>, y meros motivos econ\u00f3micos. Sin embargo, una realizaci\u00f3n mediante planos y contraplanos en la que s\u00ed hay consideraci\u00f3n por esa puesta en escena y montaje puede ser sugestiva y valiosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el caso de <em>Les jours o\u00f9 je n\u2019existe pas<\/em>, pues por lo mencionado en los apartados anteriores y los argumentos que explicaremos a continuaci\u00f3n, es coherente que la pel\u00edcula se articule a trav\u00e9s de la fragmentaci\u00f3n de la imagen, los cortes, el uso del plano-contraplano, la variaci\u00f3n en las escalas de los planos, la disposici\u00f3n de los elementos dentro del encuadre y el fuera de campo. Las pel\u00edculas de Fitoussi difieren much\u00edsimo en su forma. El estilo del cineasta no condiciona la pel\u00edcula. Tampoco ser\u00eda justo decir que la pel\u00edcula es la que condiciona el estilo del cineasta. M\u00e1s bien lo que hay es una filosof\u00eda, una mirada sobre el mundo, por encima del estilo. Por lo que en funci\u00f3n de lo que miras, cambia la forma en que lo miras.<\/p>\n\n\n\n<p>Vayamos a la primera escena en la que hablan Antoine y Cl\u00e9mentine. \u00c9l le ha confesado su amor y ella responde, en un plano conjunto de ambos con \u00e9l de escorzo y ella m\u00e1s frontal, que es rec\u00edproco; en el contraplano contin\u00faa la dicha pues Antoine confiesa su alegr\u00eda, y consecuentemente ambos contin\u00faan dentro del encuadre, ahora con \u00e9l frontal y ella de escorzo. Sin embargo, la respuesta de Cl\u00e9mentine proponi\u00e9ndole quedar al d\u00eda siguiente (cuando Antoine no existe, aunque ella no lo sepa todav\u00eda) rompe el bienestar, fragmentando Fitoussi de forma coherente la imagen, filmando un plano m\u00e1s corto de ella y dejando a \u00e9l (salvo sus manos) fuera de campo; su respuesta, dici\u00e9ndole que al d\u00eda siguiente no estar\u00e1, viene dada en un contraplano fragmentado con ella fuera de campo. \u00c9l propone quedar al d\u00eda siguiente (cuando existe de nuevo); y ante el gesto de asentimiento de ella volvemos a un plano conjunto, puesto que pese a las dificultades han encontrado la forma de hacer brotar su amor. Es decir, Fitoussi emplea planos conjuntos cuando la posibilidad de su romance aflora y fragmenta la imagen en planos individuales cuando la condici\u00f3n de Antoine lo amenaza.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-1-1-882x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6989\" width=\"526\" height=\"610\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-1-1-882x1024.png 882w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-1-1-258x300.png 258w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-1-1-768x891.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-1-1-1323x1536.png 1323w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-1-1.png 1500w\" sizes=\"(max-width: 526px) 100vw, 526px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Cuando vuelven a quedar, Antoine le revela que s\u00f3lo vive uno de cada dos d\u00edas. Una vez m\u00e1s, Fitoussi filma la conversaci\u00f3n mediante planos y contraplanos y reitera el juego con la fragmentaci\u00f3n y el fuera de campo. En esta ocasi\u00f3n, en los planos en los que Antoine est\u00e1 de cara a la c\u00e1mara, vemos un plano conjunto de la pareja, con el escorzo completo de Cl\u00e9mentine; pero en los contraplanos, con ella de frente, \u00e9l queda casi completamente fuera de campo. La puesta en escena vuelve a ajustarse perfectamente a la historia, puesto que la mitad de las veces estar\u00e1n juntos y la otra mitad estar\u00e1 ella sola, cada d\u00eda que Antoine deje de existir.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de la resoluci\u00f3n mediante plano-contraplano y el uso del fuera de campo, es fundamental la composici\u00f3n de la imagen, que trataremos m\u00e1s extensivamente en el apartado IV. Por ahora, cabe resaltar que los planos conjuntos \u2014que como hemos dicho representan los momentos en los que pueden estar unidos\u2014 son muy equilibrados, con ella ocupando la parte izquierda del encuadre y \u00e9l, la derecha. Por contra, cuando tenemos el contraplano de ella sola, la escala del plano se mantiene, \u00e9l queda fuera de campo y ella en la derecha del encuadre, quedando un espacio vac\u00edo a su lado en la parte izquierda (reforzado por el hecho de que ella se encuentre mirando hacia la derecha del encuadre), en consonancia con el vac\u00edo que sentir\u00e1 los d\u00edas que Antoine no exista.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se filma una escena en plano y contraplano de manera autom\u00e1tica no suele haber subtexto en la imagen. A nivel de composici\u00f3n lo que est\u00e1 institucionalizado es que 1) la c\u00e1mara siempre permanezca en el mismo lado que traza el eje de miradas (en esta escena no hay salto de eje); 2) se filme al personaje que est\u00e1 a la izquierda del eje desde el punto de vista de la c\u00e1mara ocupando una posici\u00f3n en el encuadre entre la izquierda y el centro, tanto cuando aparece en escorzo (como es el caso aqu\u00ed), como cuando aparece frontalmente (aqu\u00ed se produce la ruptura de Fitoussi colocando a Cl\u00e9mentine entre el centro y la parte derecha del encuadre); y 3) se filme al personaje que est\u00e1 a la derecha desde el punto de vista de la c\u00e1mara ocupando una posici\u00f3n en el encuadre entre el centro y la derecha, tanto cuando aparece en escorzo (aqu\u00ed se produce la ruptura de Fitoussi colocando a Antoine casi completamente fuera de campo y sin verse su espalda), como cuando aparece frontalmente (como es el caso aqu\u00ed).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-11 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6913\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-2a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6913\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-2a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-2a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6915\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-2b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6915\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-2b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-2b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6912\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-2c.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6912\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-2c.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-2c-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6914\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-2d.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6914\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-2d.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-2d-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Cuando comienzan a salir, el noviazgo fluct\u00faa entre la pasi\u00f3n y la pesadumbre. La conversaci\u00f3n entre la pareja comienza filmada en un plano conjunto cuando se sientan en la mesa; seguida de un contraplano de nuevo conjunto. Sin embargo, cuando \u00e9l saca a colaci\u00f3n el problema que les causa su desgracia y la fragmentaci\u00f3n de la relaci\u00f3n, Fitoussi fragmenta tambi\u00e9n la imagen, tanto en el plano de \u00e9l cuando menciona el escollo, como en el de ella cuando afirma que los d\u00edas en los que Antoine no existe tambi\u00e9n son desdichados para ella. \u00bfHay algo m\u00e1s bonito que compartir encuadre? \u00bfY no es tan triste quedar fuera de campo como permanecer solo en el plano?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-12 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6917\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-3a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6917\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-3a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-3a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6918\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-3b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6918\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-3b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-3b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6916\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-3c.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6916\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-3c.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-3c-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6919\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-3d.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6919\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-3d.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-3d-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Tras esta escena, se produce la elipsis de dos a\u00f1os de relaci\u00f3n, que se ha visto muy deteriorada, as\u00ed que en la siguiente secuencia, en la que vuelven a compartir la mesa, ya no hay planos conjuntos: cada personaje permanece en planos aislados. Mi amigo Isaac comentaba a ra\u00edz de los cortes que Fitoussi hac\u00eda c\u00e1lculo infinitesimal, pero que con esta elipsis realiza c\u00e1lculo exponencial: el dolor de Cl\u00e9mentine se multiplica primero por d\u00edas, despu\u00e9s por meses y, con esta elipsis, por a\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-13 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6920\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-4a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6920\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-4a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-4a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6921\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-4b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6921\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-4b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-4b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La pen\u00faltima escena que comparten cronol\u00f3gicamente es la \u00faltima en la que hay un momento de candidez, cuando van en barca dulcemente en un plano conjunto. Sin embargo, esto se ve pronto alterado ante la mencionada confesi\u00f3n de Cl\u00e9mentine, film\u00e1ndose el resto del di\u00e1logo en plano-contraplano, con un personaje dentro de cuadro y el otro completamente (o casi completamente) fuera, muestra de la completa fractura del amor de la pareja. Del mismo modo que antes, los personajes no est\u00e1n necesariamente encuadrados en una posici\u00f3n en funci\u00f3n de si est\u00e1n a un lado u otro del eje, sino que esto va variando, con Cl\u00e9mentine ocupando posiciones m\u00e1s diversas en el plano que su pareja y permaneciendo Antoine m\u00e1s cercano a la izquierda del encuadre, m\u00e1s cercano al lugar donde se encuentra su novia, pues est\u00e1 m\u00e1s apegado a ella. El amor es un vaiv\u00e9n, un baile. Esta conversaci\u00f3n termina con Cl\u00e9mentine ocupando la posici\u00f3n m\u00e1s escorada a la izquierda, m\u00e1s alejada de su pareja, en sus contraplanos finales, y con el efecto est\u00e9tico mencionado previamente, la ruptura de <em>raccord <\/em>de luz: la muerte de la pareja es inminente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-5-1-1-295x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6978\" width=\"319\" height=\"1110\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>En la escena de la conversaci\u00f3n entre el personaje de Lu\u00eds Miguel Cintra y Cl\u00e9mentine comentada en el apartado I tambi\u00e9n se juega con estos elementos f\u00edlmicos, en tanto que su amor es plat\u00f3nico. Pero la pel\u00edcula va m\u00e1s all\u00e1: esta resoluci\u00f3n con la combinaci\u00f3n del plano-contraplano, la fragmentaci\u00f3n y el fuera de campo no se utiliza \u00fanicamente en las escenas sobre las relaciones de los protagonistas; tambi\u00e9n est\u00e1 filmada de este modo una conversaci\u00f3n entre una pareja de desconocidos observada por Antoine, en la que el hombre afirma: \u201cEsa mitad de mi vida que se te escapa nunca la conocer\u00e1s\u201d. La puesta en escena es an\u00e1loga a la de Antoine y Cl\u00e9mentine en el mismo lugar cuando le confes\u00f3 su idiosincrasia. Y al darse ahora en una pareja que no est\u00e1 da\u00f1ada por la singularidad del protagonista, se universaliza la posibilidad de que el amor se quebrante por la distancia entre el yo y el otro: es, adem\u00e1s de una cuesti\u00f3n de tiempo, una cuesti\u00f3n de espacio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-14 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6940\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-6a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6940\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-6a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-6a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6941\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-6b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6941\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-6b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-6b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6942\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-6c.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6942\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-6c.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-6c-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6943\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-6d.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6943\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-6d.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/3-6d-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:18px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>IV. Presencia y ausencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-right is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Porque t\u00fa lo fuiste todo<br>Cuando lo dem\u00e1s es nada<br>Por eso vives para siempre<br>En nuestras cabezas y en las fotos<br>Y sobre todo en el ambiente<\/p>\n<cite>Tri\u00e1ngulo de Amor Bizarro, &#8220;ASMR para ti&#8221;<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>En los planos y contraplanos mencionados anteriormente no s\u00f3lo importa que est\u00e9n filmados de este modo y que la imagen est\u00e9 fragmentada, sino que est\u00e9n encuadrados y compuestos de manera que se note la constante pugna entre la presencia y la ausencia. Esto se ha puntualizado especialmente en la escena donde Antoine le confiesa a Cl\u00e9mentine su circunstancia, pero tambi\u00e9n se da en otras de las escenas filmadas en plano-contraplano, como se puede apreciar en las capturas anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p>En las escenas que Fitoussi resuelve de este modo es frecuente ver a los personajes situados a la izquierda (respectivamente, a la derecha) del eje ubicados en la parte derecha (respectivamente, en la parte izquierda) del encuadre mirando a su derecha (respectivamente, a su izquierda), gener\u00e1ndose un espacio vac\u00edo en la parte izquierda (respectivamente, en la parte derecha) del encuadre. Este vac\u00edo amplifica el sentimiento de ausencia y la soledad en que se ven sumidos los personajes y contrasta con los planos conjuntos de distintas parejas, m\u00e1s equilibrados, donde podemos apreciar m\u00e1s la presencia del uno en el otro y el otro en el uno y la compa\u00f1\u00eda y amor que se entregan de forma mutua.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Estos planos de la ausencia no se dan s\u00f3lo en los planos-contraplanos, sino en muchos otros. Desde el primer encuentro entre Antoine y Cl\u00e9mentine, en la imagen hay mucho subtexto que remite a la extraordinaria caracter\u00edstica del hombre: en el primer plano que vemos de ella, centrada en el encuadre, la figura de Antoine se encuentra escorada y seccionada por la mitad, sumamente representativo de su singularidad de vivir s\u00f3lo la mitad de los d\u00edas. Adem\u00e1s, conforme pasan los segundos, Antoine camina hasta estar fuera de campo, quedando Cl\u00e9mentine sola, del mismo modo que lo estar\u00e1 los d\u00edas que \u00e9l no exista.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-15 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6945\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-1a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6945\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-1a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-1a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6944\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-1b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6944\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-1b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-1b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El primer d\u00eda que Antoine no existe y Cl\u00e9mentine pasa a solas tambi\u00e9n est\u00e1 plagado de planos con composiciones descompensadas, con ella a un lado del encuadre y una sensaci\u00f3n de ausencia a su lado, puesto que comienza a sufrir melancol\u00eda por la falta de su enamorado. Cu\u00e1nta tristeza en ver desocupada la otra mitad de la cama o la silla de enfrente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-3 is-cropped wp-block-gallery-16 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6946\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-2a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6946\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-2a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-2a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6948\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-2b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6948\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-2b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-2b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6947\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-2c.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6947\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-2c.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-2c-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Aunque Cl\u00e9mentine no se evapore cada 24 horas, conforme se deteriora la relaci\u00f3n y ella se va alejando de su novio, en \u00e9l tambi\u00e9n comenzar\u00e1 a aflorar el sentimiento de abandono y soledad, y ser\u00e1n frecuentes los nost\u00e1lgicos planos donde la ausencia de su amada es patente. De nuevo mediante esta inversi\u00f3n de roles entre la pareja, vuelven a generalizarse sus sentimientos, pues a todos nos afecta la ausencia de quien queremos, el vac\u00edo que nos rodea en nuestro encuadre. Y, tras el complot de Cl\u00e9mentine y Serge con los peri\u00f3dicos y el posterior retorno de Antoine, vuelve a haber planos de la ausencia, con el hombre ocupando posiciones l\u00edmite del cuadro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-17 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6985\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-3a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6985\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-3a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-3a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6986\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-3b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6986\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-3b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-3b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La segunda y \u00faltima escena que comparten el personaje de Lu\u00eds Miguel Cintra y Cl\u00e9mentine tambi\u00e9n est\u00e1 filmada mediante planos de la ausencia. Al primer plano general conjunto le sigue la alternancia de dos planos individuales de ella y dos de \u00e9l, que, manteniendo el \u00e1ngulo del primer plano, fragmentan la imagen. Los encuadres, que tienen ecos de Huillet\/Straub, enmarcan a los personajes en medio de la naturaleza, dejando bastante aire a su alrededor, por encima y a su lado, tomando as\u00ed la escena de nuevo un cariz de soledad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-18 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6949\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-4a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6949\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-4a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-4a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6950\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-4b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6950\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-4b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-4b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, en lo relativo a Serge y Cl\u00e9mentine, cabe resaltar que las dos escenas seguidas que comparten est\u00e1n formadas por un total de diecis\u00e9is planos y que s\u00f3lo en los dos \u00faltimos ellos son los \u00fanicos que aparecen en el encuadre, una vez que la macabra forma de hacer desaparecer al novio de Cl\u00e9mentine ha sido llevada a cabo y tienen v\u00eda libre para iniciar su romance (que a la postre tampoco prosperar\u00e1). Pese a lo tr\u00e1gico de sus historias de amor, la pel\u00edcula no es en absoluto plomiza, entre otros motivos debido a sus habituales toques de comedia, como el de esta escena, que resuelve el momento seguramente m\u00e1s atroz con el jocoso <em>gag <\/em>de los peri\u00f3dicos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-19 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6951\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-5a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6951\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-5a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-5a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6952\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-5b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6952\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-5b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-5b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La belleza de la pel\u00edcula radica en la concepci\u00f3n de la ausencia como una forma de presencia \u2014especialmente en la escena del <em>flashback<\/em> y en el final\u2014. Aunque aparentemente opuestos, no debemos concebir estos entes (vida y muerte, luz y sombra, tiempo vivido y tiempo perdido, plano y contraplano, ausencia y presencia) de manera aislada, sino tomando conciencia de que en su contrariedad el uno no puede existir sin el otro, ni el otro sin el uno, y pensando en c\u00f3mo se relacionan y en la conjunci\u00f3n \u201cy\u201d que los yuxtapone y en el fantasma que habita entre medias.<\/p>\n\n\n\n<p>Para pensar en el final, creo que es importante retrotraerse a la escena del <em>flashback <\/em>donde Cl\u00e9mentine le cuenta al personaje de Lu\u00eds Miguel Cintra el viaje en coche con Antoine, durante el cual el protagonista pronuncia un hermoso discurso<sup><a href=\"#nota3\">(3)<\/a><\/sup> en el que se cuestiona si quedar\u00e1 algo de \u00e9l cuando no est\u00e9 aqu\u00ed, aunque sea en lo \u00ednfimo. Tras el discurso hay unas im\u00e1genes del paisaje vistas desde el coche en movimiento, produciendo este la mezcla entre las hierbas, las rocas, los \u00e1rboles, las se\u00f1ales\u2026 pasando estos elementos a formar parte de una masa amalgamada absoluta y dejando la sensaci\u00f3n de que las cosas que pueblan el universo no est\u00e1n aisladas, sino interconectadas entre ellas. Hol\u00edstica cosmovisi\u00f3n. El espacio-tiempo es espeluznante, s\u00ed, pero a la par maravilloso.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-20 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6953\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-6a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6953\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-6a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-6a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6954\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-6b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6954\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-6b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-6b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, el viaje en coche del gran Antoine y Cl\u00e9mentine y el largo viaje del peque\u00f1o Antoine y su t\u00edo se entremezclan y confluyen de nuevo \u2014como en la escena del encuentro de los dos Antoines en la cafeter\u00eda\u2014 mediante una panor\u00e1mica: el plano comienza mostrando la admirable naturaleza, con un paneo que primero rota a izquierda hacia el ni\u00f1o Antoine, que la contempla, y despu\u00e9s deshace el movimiento girando a derecha, pero en combinaci\u00f3n ahora con un <em>zoom <\/em>que vuelve indistinguible d\u00f3nde termina el mar y d\u00f3nde comienza el cielo. Los l\u00edmites se difuminan, las fronteras se disuelven. Tras ello, una elipsis al azul del cielo y sus progresivas luminosidades. Cada plano crea el mundo. \u00bfY qu\u00e9 es mirar al horizonte sino crear el mundo para nosotros? \u00bfY no es la mirada, al fin y al cabo, el veh\u00edculo m\u00e1s r\u00e1pido de todos, el esp\u00edritu que vuela entre nosotros?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-21 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6955\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-7a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6955\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-7a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-7a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6956\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-7b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6956\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-7b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-7b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6958\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-7c.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6958\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-7c.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-7c-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6957\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-7d.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6957\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-7d.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-7d-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:13px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Al final de la pel\u00edcula hay un plano de un yermo paisaje, seguido de la visita de Antoine y Laure a una pajarer\u00eda y, tras los t\u00edtulos de cr\u00e9dito, de nuevo el campo deshabitado mientras cae la noche, que, pese al vac\u00edo de personas, deja un complaciente poso de existencia e infinitud, canaliz\u00e1ndose la presencia mediante la ausencia. Tal vez la clave para responder a la pregunta de si quedar\u00e1 algo nuestro o no cuando ya no estemos aqu\u00ed sea sentir que no quedar\u00e1 solamente en algo \u00ednfimo, como se cuestionaba el protagonista, sino que estar\u00e1 en todas partes: en las miradas de dos j\u00f3venes y en el piar de los p\u00e1jaros y en el ruido del viento atravesando las malezas y en la luz crepuscular que ti\u00f1e de rosa las nubes del cielo y\u2026<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-22 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6959\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-8a.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6959\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-8a.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-8a-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6962\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-8b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6962\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-8b.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-8b-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6960\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-8c.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6960\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-8c.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-8c-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"572\" data-id=\"6961\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-8d.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6961\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-8d.png 746w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/4-8d-300x230.png 300w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<div style=\"height:24px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota1\"><strong>1<\/strong> (Spoiler sobre <em>Je ne suis pas morte<\/em>) El \u00faltimo plano es un plano secuencia de varios minutos en un funeral para el cual Fitoussi dispon\u00eda s\u00f3lo de dos rollos de pel\u00edcula, pero en el primer intento desafortunadamente una compa\u00f1era sufri\u00f3 un desmayo, por lo que ten\u00edan que filmarlo en la segunda oportunidad, termin\u00e1ndolo al final con un primer plano de H\u00e9l\u00e8ne mirando fijamente a c\u00e1mara durante varios minutos, tomando en el momento la decisi\u00f3n de mantener el plano hasta que la luz del d\u00eda fuese de forma progresiva extingui\u00e9ndose (cambiando en consecuencia la luz de la pel\u00edcula), produci\u00e9ndose as\u00ed el fundido a negro de la pel\u00edcula por la propia luz del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota2\"><strong>2<\/strong> Este uso del sonido era algo de lo que no me hab\u00eda percatado hasta que el propio Fitoussi lo coment\u00f3 en <a href=\"https:\/\/vimeo.com\/21148844\">esta<\/a> entrevista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota3\"><strong>3<\/strong> \u201cCuando est\u00e9n mis ojos cerrados para siempre, no ver\u00e1n m\u00e1s el paisaje, divina, magn\u00edficamente real, aparecer. Cuando se detenga mi coraz\u00f3n, se contraiga mi garganta, se me llenen de aire los pulmones&#8230; Cuando la sangre deje de correr a trav\u00e9s de mi cuerpo y empiece a espesarse, a secarse entre las paredes de mis arterias y venas&#8230; Cuando mi piel no sienta m\u00e1s lo duro ni lo suave, lo fr\u00edo, ni lo caliente, y se ponga fina y quebradiza como el papel de un cigarrillo para dejar salir las entra\u00f1as muertas&#8230; Cuando mis huesos se separen unos de otros y se vuelvan polvo como la piedra&#8230; Cuando el agua, el fuego, los granos de arena, los \u00f3xidos, las ra\u00edces de los arbustos, hayan desgastado todo, ro\u00eddo todo, aplastado todo bajo su peso&#8230; Cuando las generaciones de otros hombres, las guerras, las civilizaciones, hayan pasado por la faz de la tierra, respirando el mismo aire que yo, bebiendo la misma agua, nutri\u00e9ndose de partes de mi cuerpo, \u00bfhabr\u00e1 todav\u00eda algo? \u00bfAlgo tenue, palpitante, \u00ednfimo? No ya un dolor o una alegr\u00eda, m\u00e1s bien un fantasma, \u00bfun recuerdo confuso y distante que me dar\u00e1 un alma? Y cuando estas mismas generaciones hayan pasado, cuando los \u00faltimos hombres hayan desaparecido, cuando se hundan la tierra y el sol, confundi\u00e9ndose, como yo, en el vac\u00edo, \u00bfquedar\u00e1 alg\u00fan resto de m\u00ed en la parte m\u00e1s peque\u00f1a de alg\u00fan \u00e1tomo? \u00bfRestar\u00e1 alguna m\u00ednima nube de polvo flotando en el espacio absoluto que lleve todav\u00eda un signo de que yo he vivido? \u00bfY que pens\u00e9 en tales cosas eternas?\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cine es una alternancia entre luz y oscuridad. Antoine, por tanto, comparte esa naturaleza con el cine, al estar vivo y muerto de forma intermitente. 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