{"id":9174,"date":"2024-03-04T14:42:56","date_gmt":"2024-03-04T14:42:56","guid":{"rendered":"https:\/\/taipeirevista.com\/?p=9174"},"modified":"2024-03-04T14:44:44","modified_gmt":"2024-03-04T14:44:44","slug":"imagen-y-realidad-en-el-pais-de-milei","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/taipeirevista.com\/index.php\/2024\/03\/04\/imagen-y-realidad-en-el-pais-de-milei\/","title":{"rendered":"Imagen y realidad en el pa\u00eds de Milei"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Con-fusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Vivimos en la era de las im\u00e1genes digitales. Nuestra relaci\u00f3n con el mundo est\u00e1 cada vez m\u00e1s mediada por las pantallas: los hechos de nuestra sociedad, las amistades y los placeres pierden la inmediatez de la presencia f\u00edsica y ganan en una condici\u00f3n parad\u00f3jica de distancia sin distancia, de materia sin materia, de estar sin estar. Son relaciones absolutamente reales, pero parecen pertenecer a otro estrato de realidad; no ya a la imagen perceptual (lo que percibimos de la realidad material con nuestros sentidos), sino a una imagen de segundo grado. Y no se trata de una ruptura absoluta: uno de los caminos posibles de la evoluci\u00f3n de la tecnolog\u00eda audiovisual desde fines del siglo XIX desembocaba en nuestro presente particular.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de las im\u00e1genes digitales sobresale un tipo espec\u00edfico que el te\u00f3rico Mariano Zelcer ha denominado \u201cim\u00e1genes de s\u00edntesis\u201d<a href=\"#nota1\"><sup>(1)<\/sup><\/a>. No se trata de simples im\u00e1genes generadas por computadora. Las im\u00e1genes de s\u00edntesis como las entiende Zelcer combinan el registro de un cuerpo real (sobre todo de un rostro) y el registro de los movimientos de otro cuerpo que pasar\u00e1n a ser aplicados al primer cuerpo. El resultado: que im\u00e1genes de cualquier persona real puedan ser animadas de forma por completo fotorrealista para dar la sensaci\u00f3n de que alguien ha dicho y hecho cosas que jam\u00e1s ha dicho o hecho.<\/p>\n\n\n\n<p>Claro que podemos decir: \u201cpero no es la persona, es su imagen\u201d. Sabemos bien, sin embargo, que la fotograf\u00eda y el cine constituyen originalmente una t\u00e9cnica de impresi\u00f3n de la realidad en pel\u00edcula fotosensible. Es decir, hemos crecido con una idea de c\u00f3mo se construyen las im\u00e1genes fotocinematogr\u00e1ficas y aprendimos que, por su mismo tipo de g\u00e9nesis, aquello que aparece en una foto o pel\u00edcula ocurri\u00f3 frente a la c\u00e1mara, en la realidad material: la imagen del cine ser\u00eda la realidad, o al menos la reproducir\u00eda con fidelidad, punto por punto. Por ello, la fotograf\u00eda o la pel\u00edcula de un acontecimiento pod\u00eda ser tomada como prueba documental de tal acontecimiento; un dibujo o una pintura no, porque el dibujo y la pintura dependen del procesamiento psicof\u00edsico del artista, no de un aparato \u201cobjetivo\u201d como una c\u00e1mara.<\/p>\n\n\n\n<p>Las tecnolog\u00edas digitales vinieron a perturbar este panorama. No es que la fotograf\u00eda qu\u00edmica no fuera manipulable, es que la fotograf\u00eda digital permite un grado de manipulaci\u00f3n\/invenci\u00f3n m\u00e1s elevado. Es cada vez m\u00e1s dif\u00edcil distinguir lo falso de lo verdadero, lo real de lo imaginario, lo capturado de la realidad de lo dibujado en una imagen plana con la computadora. Como ha se\u00f1alado Lev Manovich, la fotograf\u00eda y el cine se cruzan con la pintura: del <em>kino-eye<\/em> al <em>kino-brush<\/em> (del cine-ojo al cine-pincel)<sup><a href=\"#nota2\">(2)<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Si seguimos a Zelcer, una de las particularidades de las im\u00e1genes de s\u00edntesis, dentro del campo del cine digital, pasa por la imposibilidad de distinguirlas de las im\u00e1genes de registro convencionales, salvo que se adjunte alguna aclaraci\u00f3n metatextual o que el juego sea lo suficientemente evidente como para no enga\u00f1ar a (casi) nadie. Si ponemos <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=yNdbx3l2uFY\">el rostro de Guillermo Francella en el cuerpo de Sylvester Stallone en <em>Rambo<\/em><\/a>, deber\u00edamos ignorarlo todo acerca de esos tres componentes (Francella, Stallone y la pel\u00edcula <em>Rambo<\/em>) como para no reconocer el enga\u00f1o (y el chiste). Tambi\u00e9n deber\u00edamos hacer caso omiso del texto que acompa\u00f1a al video, que coloca en may\u00fasculas la palabra <em>deepfake<\/em>, nombre que se les da a este tipo de im\u00e1genes de s\u00edntesis en la Internet.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"435\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/vlcsnap-2024-03-02-21h44m41s391-1024x435.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-9193\" style=\"width:621px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/vlcsnap-2024-03-02-21h44m41s391-1024x435.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/vlcsnap-2024-03-02-21h44m41s391-300x128.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/vlcsnap-2024-03-02-21h44m41s391-768x327.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/vlcsnap-2024-03-02-21h44m41s391.png 1277w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Pero no se trata s\u00f3lo de las im\u00e1genes de s\u00edntesis, aunque sean las que mayores consecuencias parecer\u00edan traerle al arte del cine: no s\u00f3lo con la animaci\u00f3n digital de actores muertos para que sigan actuando (o de actores todav\u00eda vivos, como plantea la pel\u00edcula <em>The Congress<\/em> de Ari Folman), sino con la posibilidad \u2014como lo plantea, por ejemplo, un episodio de la serie <em>La ley y el orden: UVE<\/em>\u2014 de generar pornograf\u00eda infantil en principio perfectamente legal, en tanto ya no ser\u00eda necesario filmar a ning\u00fan ni\u00f1o: bastar\u00eda con utilizar un software de rejuvenecimiento para hacer pasar a un actor adulto por alguien menor de edad sin que la figura humana resultante luciera artificial.<\/p>\n\n\n\n<p>El escaneo 3D y el cine expandido se\u00f1alan en la misma direcci\u00f3n que las im\u00e1genes de s\u00edntesis. Escrib\u00eda Gene Youngblood, el gran te\u00f3rico del cine expandido, en los a\u00f1os 60: \u201cPara nosotros, el cine ya no es algo que est\u00e1 en el mundo. El mundo est\u00e1 en \u00e9l (\u2026) A medida que evoluciona el arte de los medios, el cine se expande m\u00e1s all\u00e1 de los muros de galer\u00edas y multicines, m\u00e1s all\u00e1 de las pantallas l\u00edquidas, sobre la topolog\u00eda fantasma del octavo continente (\u2026)\u201d<sup><a href=\"#nota4\">(3)<\/a><\/sup>. Y concluye que \u201ccon el refinamiento del cine hologr\u00e1fico en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas, alcanzaremos el punto en la evoluci\u00f3n de la inteligencia en el que el concepto de realidad ya no exista\u201d<sup><a href=\"#nota4\">(4)<\/a><\/sup>. No ha sido el cine hologr\u00e1fico sino el digital el que ha tra\u00eddo la transformaci\u00f3n anticipada por el autor. Youngblood celebraba el envolvimiento de la realidad por la imagen, el ocultamiento de los dos primeros polos (el sujeto, el objeto) por el medio de comunicaci\u00f3n, la imagen. No es que todo se haya vuelto imagen en una pantalla; las im\u00e1genes descansan sobre, requieren de, los sujetos y los objetos. Pero estos se ven obliterados. Ocultamiento de las personas y de las cosas, olvido del ser humano y de la materialidad del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata, en definitiva, de una potencia inherente a las im\u00e1genes digitales: la con-fusi\u00f3n de sujetos y objetos en el campo de las im\u00e1genes. Hip\u00f3tesis 1: en el mundo digital, el car\u00e1cter de medio de comunicaci\u00f3n entre sujetos y objetos que poseen las im\u00e1genes sufre un ocultamiento tras la masa homogeneizante del p\u00edxel. Distinguir lo real de lo imaginado, lo subjetivo de lo objetivo, se vuelve cada vez m\u00e1s dif\u00edcil. Es esta una caracter\u00edstica central del mundo actual.<\/p>\n\n\n\n<p>Concibamos al sujeto como un primero, un comienzo, una potencia de realizaci\u00f3n. Concibamos al objeto como un segundo, un \u00faltimo, algo s\u00f3lido y real. \u00bfQu\u00e9 comunica estos dos extremos? Los signos, los terceros en esta relaci\u00f3n. Pero los signos necesitan corporizarse, por ejemplo en im\u00e1genes. Im\u00e1genes que pueden ser puramente perceptuales (lo que vemos cuando vemos el mundo), mentales (suspendamos por un momento la duda que nos asalta: \u00bfpuede llamarse \u201cim\u00e1genes\u201d a lo que tenemos en la cabeza?) o tambi\u00e9n materiales, de segundo grado, recibidas por superficies planas: fotograf\u00eda, cine, pintura, dibujo y todo lo que aparece en las pantallas del televisor, de la computadora, del tel\u00e9fono celular. Las im\u00e1genes son siempre externas a sujetos y objetos, aun cuando parezcan pertenecerles, como en las im\u00e1genes mentales.<\/p>\n\n\n\n<p>Sujetos, objetos e im\u00e1genes no se confunden. No hay una separaci\u00f3n ontol\u00f3gica, de clase, entre los dos primeros elementos, pero tampoco conforman una masa homog\u00e9nea. Hay diferencia, variaci\u00f3n, heterogeneidad. Esto es lo que vienen a ocultar, en gran medida, las im\u00e1genes digitales. Los sujetos y los objetos se con-funden y se pierden en las im\u00e1genes. Este amigo ya no es un ser de carne y hueso, sino un avatar en una pantalla.&nbsp; En la imagen, lo potencial y lo concreto se con-funde.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"555\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/The.Congress.2013.1080p.BluRay.x264.YIFY_.mp4_snapshot_01.02.35_2024.03.04_11.06.12-1024x555.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-9194\" style=\"width:642px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/The.Congress.2013.1080p.BluRay.x264.YIFY_.mp4_snapshot_01.02.35_2024.03.04_11.06.12-1024x555.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/The.Congress.2013.1080p.BluRay.x264.YIFY_.mp4_snapshot_01.02.35_2024.03.04_11.06.12-300x163.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/The.Congress.2013.1080p.BluRay.x264.YIFY_.mp4_snapshot_01.02.35_2024.03.04_11.06.12-768x416.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/The.Congress.2013.1080p.BluRay.x264.YIFY_.mp4_snapshot_01.02.35_2024.03.04_11.06.12-1536x832.png 1536w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/The.Congress.2013.1080p.BluRay.x264.YIFY_.mp4_snapshot_01.02.35_2024.03.04_11.06.12.png 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>The Congress<\/em> (Folman, 2013)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<div style=\"height:15px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>La imagen dogm\u00e1tica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hip\u00f3tesis 2: el nuevo presidente argentino, Javier Milei, es un emergente de este nuevo mundo de con-fusi\u00f3n imaginal. Una de las caracter\u00edsticas centrales de su cosmovisi\u00f3n es, justamente, la con-fusi\u00f3n entre lo que la realidad <em>es<\/em> y lo que su imaginaci\u00f3n dicta. El movimiento es doble: el diagn\u00f3stico es imaginario, y el accionar es ingenieril; si la realidad no es lo que nuestros modelos ideol\u00f3gicos dictan que deber\u00eda ser, entonces habr\u00e1 que transformar la realidad, a puro decreto y leyes \u00f3mnibus, est\u00e1 visto. Por supuesto, ambos, DNU y ley, son gigantescos, hipertextuales, una mezcolanza de heterogeneidades incomputables para un conjunto limitado de seres humanos en un lapso breve de tiempo, como son los diputados y senadores. Una computadora s\u00ed podr\u00eda procesar tama\u00f1a cantidad de informaci\u00f3n en el tiempo deseado. Es decir, en la elaboraci\u00f3n y presentaci\u00f3n de estos instrumentos hay una expresi\u00f3n de la microfragmentaci\u00f3n (que no duplicaci\u00f3n) del mundo que realizan las tecnolog\u00edas digitales, de acuerdo con la fil\u00f3sofa Flavia Costa<sup><a href=\"#nota5\">(5)<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos por partes. Sostengo aqu\u00ed que la cosmovisi\u00f3n de Milei peca de dogmatismo. No es una idea original, la he escuchado varias veces en estas semanas en los medios de comunicaci\u00f3n. Como ocurre con la deriva de las im\u00e1genes digitales actuales, con consecuencias determinantes para el cine, tenemos aqu\u00ed una con-fusi\u00f3n, en este caso, proveniente en parte de la ideolog\u00eda socioecon\u00f3mica profesada por el presidente. La alienaci\u00f3n y el descoyuntamiento del presidente respecto de lo real es un emergente de \u00e9poca, \u00edntimamente ligado al efecto con-fuso de las im\u00e1genes digitales. No por casualidad altera sus im\u00e1genes de prensa y redes sociales para eliminar su papada, para lucir m\u00e1s bello y joven. No por casualidad est\u00e1 convencido de las irrealidades que profesa, por ejemplo, cuando en un programa de televisi\u00f3n dice que todas las empresas estatales son deficitarias, lo que es falso. Pero no creo que \u00e9l mienta adrede. Est\u00e1 convencido de la veracidad de su cosmovisi\u00f3n. Y as\u00ed la expresa, mediante la palabra falaz y mediante las im\u00e1genes materiales alteradas de s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Milei ha sido fuertemente influido por la escuela austr\u00edaca, la teor\u00eda econ\u00f3mica neocl\u00e1sica, el monetarismo. El f\u00edsico y fil\u00f3sofo cientificista Mario Bunge ha hecho una contribuci\u00f3n valiosa al se\u00f1alamiento del car\u00e1cter anticient\u00edfico de esas fuentes. Para Bunge, en general los economistas \u201csuelen ser v\u00edctimas de una sem\u00e1ntica (o m\u00e1s bien ausencia de tal) incapaz de distinguir los conceptos de las cosas o propiedades que representan\u201d<sup><a href=\"#nota6\">(6)<\/a><\/sup>, es decir, una forma de con-fusi\u00f3n de lo real-material y lo real-imaginal en lo imaginal-imaginario, comparable a la que hab\u00edamos se\u00f1alado como propia del devenir de las im\u00e1genes digitales en el siglo XXI (Bunge hace este se\u00f1alamiento a mediados de los a\u00f1os 80 del siglo XX).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, en particular, los economistas cl\u00e1sicos y neocl\u00e1sicos creer\u00edan \u201cen la existencia de \u2018leyes naturales de la econom\u00eda\u2019 con las que no hay que meterse, porque la econom\u00eda ser\u00eda un sistema auto-regulado que la interferencia deliberada s\u00f3lo podr\u00e1 destruir\u201d<sup><a href=\"#nota7\">(7)<\/a><\/sup>. Sin embargo, Bunge considera que \u201ccualquier teor\u00eda econ\u00f3mica que trate la econom\u00eda como un sistema natural o una m\u00e1quina autorreguladora, que funciona seg\u00fan \u2018leyes de hierro\u2019, es falsa porque ignora la existencia de reglas junto a las leyes\u201d<sup><a href=\"#nota8\">(8)<\/a><\/sup>, y, a diferencia de las leyes de la naturaleza, las reglas son creaci\u00f3n humana, por lo que pueden variar, romperse, etc. Adem\u00e1s, la econom\u00eda no es m\u00e1s que un subsistema dentro del sistema social, interdependiente respecto de otros subsistemas (la cultura, la pol\u00edtica). En otros t\u00e9rminos, antes que autopoi\u00e9tica (esto es, capaz de reproducirse y mantenerse por s\u00ed misma) la econom\u00eda es simpoi\u00e9tica (est\u00e1 en relaciones de co-creaci\u00f3n con otros subsistemas sociales y con la naturaleza).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"640\" data-id=\"9191\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/el-leon-gano-v0-468xve807e1c1.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-9191\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/el-leon-gano-v0-468xve807e1c1.webp 640w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/el-leon-gano-v0-468xve807e1c1-300x300.webp 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/el-leon-gano-v0-468xve807e1c1-150x150.webp 150w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" data-id=\"9207\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/GDQeIgIW4AAEoGT.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9207\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/GDQeIgIW4AAEoGT.jpg 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/GDQeIgIW4AAEoGT-300x300.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/GDQeIgIW4AAEoGT-150x150.jpg 150w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/GDQeIgIW4AAEoGT-768x768.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:11px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Por supuesto, m\u00e1s all\u00e1 de sus bases te\u00f3ricas, Milei parece no ser ajeno a esta idea, en tanto, adem\u00e1s de introducir transformaciones en la econom\u00eda, ha presentado una serie de cambios legales que, en \u00faltima instancia, intentan modificar de ra\u00edz la cultura. \u00bfEn qu\u00e9 sentido? En un sentido liberal, cuyo fundamento te\u00f3rico es, como vimos, que la econom\u00eda es un organismo autorregulado y que, en consecuencia, \u201ccuanto haga el Estado por controlarla es ineficaz o, si es eficaz, limita la libertad\u201d. La justificaci\u00f3n moral de esto, siempre de acuerdo a Bunge, ser\u00eda la libertad del individuo en tanto valor supremo, lo que incluye el \u201cderecho a disponer libremente de su fortuna\u201d<sup>(9)<\/sup>. Se trata de una cosmovisi\u00f3n que parece ignorar las diferencias y asimetr\u00edas de poder existentes en cualquier sociedad: un \u201cshock de libertad\u201d equivaldr\u00eda a quitar toda regulaci\u00f3n, incluidas aquellas que tratan de compensar las asimetr\u00edas de poder entre diferentes sujetos sociales (inquilinos y propietarios, oligopolios y consumidores, etc.).<\/p>\n\n\n\n<p>El ego\u00edsmo e individualismo extremo expresados por las fuentes del pensamiento de Milei no pueden tener \u00e9xito en el largo plazo \u201cporque la sociedad es un sistema del cual la econom\u00eda no es sino un subsistema, y el mantenimiento de todo sistema exige alguna cooperaci\u00f3n, sea deliberada, sea involuntaria. (Es verdad que el individualismo no excluye la solidaridad, pero la limita a los miembros de la misma clase social: es horizontal y defensiva, no integral y altruista)\u201d<sup><a href=\"#nota10\">(10)<\/a><\/sup>. Este \u00faltimo punto explica la estigmatizaci\u00f3n constante que el liberalismo hace con cualquiera que ose cruzar la barrera de clase en la expresi\u00f3n de su solidaridad (lo que ocurre con la figura de Juan Grabois es un ejemplo de esto).<\/p>\n\n\n\n<p>El \u201cdarwinismo social\u201d implica la implementaci\u00f3n de versiones pseudocient\u00edficas de las ideas de selecci\u00f3n natural y de supervivencia del m\u00e1s apto del bi\u00f3logo decimon\u00f3nico Charles Darwin. Para el darwinismo social, tan caro a las fuentes ideol\u00f3gicas de Milei, la sociedad es una competencia permanente entre individuos donde s\u00f3lo los mejores sobreviven y prosperan. As\u00ed conciben tambi\u00e9n al \u201cmercado libre\u201d, un mercado que, se\u00f1ala Bunge, ya no existe (si es que alguna vez existi\u00f3) desde el momento en el que se han desarrollado monopolios, oligopolios, sindicatos, gobiernos intervencionistas, etc. El mercado libre no existe y es dudoso que haya existido aun en tiempos de Adam Smith. Se puede <em>imaginar<\/em> un mercado perfecto, pero no es una <em>realidad material<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Bunge considera que \u201cla tentativa de resucitar el mercado libre con s\u00f3lo eliminar las regulaciones gubernamentales\u201d, que \u00e9l ve\u00eda en aquella \u00e9poca en los reg\u00edmenes de Reagan y Thatcher, y que hoy vemos en el de Milei, \u201cest\u00e1n condenadas a fracasar. Primero, porque esas medidas no tocan a las grandes corporaciones, las que \u2014como lo advirtieron Adam Smith y Karl Marx\u2014 reducen substancialmente la esencia misma de la econom\u00eda libre, a saber, la competencia. Segundo, porque esas regulaciones, tan odiadas por los mercaderes de la libertad econ\u00f3mica, son la \u00fanica protecci\u00f3n para los peque\u00f1os capitalistas y el p\u00fablico\u201d<sup><a href=\"#nota11\">(11)<\/a><\/sup>. En una econom\u00eda <em>cartelizada<\/em> entre tres o cuatro oligopolios, \u00e9stos, lejos de competir entre s\u00ed, se ponen de acuerdo. La asimetr\u00eda de poder es evidente, excepto para los libertarianos.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9 que me he alejado mucho del asunto cinematogr\u00e1fico, pero intento sustentar un punto. Bunge se\u00f1ala una cl\u00e1usula que introduce Milton Friedman, otra fuente cosmovisual de Milei, que establece que \u201cindependientemente de que las premisas neocl\u00e1sicas sean verdaderas, lo que importa es que \u2018las firmas individuales se comporten <em>como si<\/em> buscaran racionalmente maximizar sus rendimientos esperados y poseyeran conocimiento completo de los datos necesarios para salir bien de dicha tentativa\u2019. Por consiguiente no es necesario poner a prueba dichas premisas para averiguar si son verdaderas: lo sean o no, las cosas suceden <em>como si<\/em> lo fueran\u201d<sup><a href=\"#nota12\">(12)<\/a><\/sup>. El gobierno del <em>como si<\/em>: hay que hacer <em>como si<\/em> las cosas fueran como yo digo que son, <em>como si<\/em> mis soluciones imaginarias fueran real-materiales, <em>como si<\/em> mi rostro fuera el de un hipermodelo masculino, <em>como si<\/em> mis pies fueran enormes (se\u00f1al de mi virilidad), <em>como si<\/em> fuera un amante proverbial de las mujeres, <em>como si<\/em> los datos que espeto fueran honestos. Los economistas como Milei pretenden tomar la realidad material por la realidad de sus imaginaciones y, mediante ingenier\u00eda social, imponer dichas im\u00e1genes a la sociedad \u2014atropello de la ley mediante, de ser necesario\u2014. Esto es totalitarismo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cParecer\u00eda que es la gente la que debe ser sometida a pruebas para averiguar si se comporta a la altura de los altos niveles de racionalidad propuestos por los te\u00f3ricos\u201d<sup>(13)<\/sup>. El resultado ha sido siempre un c\u00edrculo vicioso de represi\u00f3n, destrucci\u00f3n de la industria y de los servicios sociales, aumento de la pobreza, descontento social y m\u00e1s represi\u00f3n. La libertad econ\u00f3mica no es libertad pol\u00edtica: \u201c(&#8230;) el mantenimiento exitoso de la libre empresa sin cortapisas exigir\u00eda un gobierno autoritario listo a reprimir cualesquiera amenazas a la libertad econ\u00f3mica, tales como las que plantean el movimiento obrero, los partidos pol\u00edticos que propugnan la nacionalizaci\u00f3n de los servicios p\u00fablicos y los recursos energ\u00e9ticos e incluso el movimiento cooperativo\u201d<sup><a href=\"#nota14\">(14)<\/a><\/sup>. As\u00ed se comprende perfectamente la alianza de Milei con el militarismo y el autoritarismo expresados por Victoria Villarruel o Patricia Bullrich.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"981\" height=\"635\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/milei-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9205\" style=\"width:613px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/milei-1.jpg 981w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/milei-1-300x194.jpg 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/milei-1-768x497.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 981px) 100vw, 981px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<div style=\"height:15px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Un cine por venir<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Todo este desarrollo, que parece tener que ver tan poco con lo cinematogr\u00e1fico, tiene el objetivo de ilustrar las bases no emp\u00edricas y, por lo tanto, prejuiciosas y supersticiosas, de la cosmovisi\u00f3n mile\u00edsta, cosmovisi\u00f3n que cumple con un vicio t\u00edpico de los economistas, y a\u00fan m\u00e1s de los economistas que adscriben al liberalismo y a la concepci\u00f3n neocl\u00e1sica: el vicio de con-fundir lo subjetivo y lo objetivo en el campo de las im\u00e1genes, vicio que tambi\u00e9n aqueja a las im\u00e1genes cinematogr\u00e1ficas digitales. De este modo, pueden entenderse mejor las limpiezas energ\u00e9ticas, las sesiones de espiritismo canino, el tarot sororal, la creencia en el ungimiento especial por las \u201cfuerzas del cielo\u201d (Milei ser\u00eda \u201cEl Elegido\u201d, \u201c<em>The Chosen One<\/em>\u201d de las pel\u00edculas yanquis superheroicas) y la clonaci\u00f3n de la mascota amada: \u00bfqu\u00e9 otra cosa es el doble digital de las im\u00e1genes de s\u00edntesis sino un clon cuyo&nbsp;ADN es un c\u00f3digo binario y cuya carne un conjunto de p\u00edxeles? La con-fusi\u00f3n de los sujetos y los objetos en el campo de las im\u00e1genes y la anticiencia de una econom\u00eda pol\u00edtica a priori, plagada de hip\u00f3tesis refutadas o incontrastadas, van de la mano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9 que la mirada de Bunge puede ser reduccionista. Yo no comparto su cientificismo (la creencia de que s\u00f3lo la ciencia puede darnos verdad sobre el mundo y la realidad), pero eso no invalida su cr\u00edtica. No queremos una pol\u00edtica con-fusa, guiada por el enga\u00f1o de la superstici\u00f3n. Claro est\u00e1 que esto no es una novedad en la historia argentina, no una novedad completa. El grito de \u201c\u00a1Viva la libertad, carajo!\u201d resuena con otras exclamaciones de \u201clibertad\u201d en nuestra historia. Por ejemplo, la de los liberales porte\u00f1os, importadores natos de las manufacturas inglesas, que rechazaban, en el siglo XIX y a\u00fan despu\u00e9s, cualquier arancelamiento que perjudicara sus negocios, aunque ofreciera beneficios para la d\u00e9bil industria local, y que se espejan en los liberales porte\u00f1os de mesa de dinero que gobiernan hoy. Tambi\u00e9n, por supuesto, la de la \u201crevoluci\u00f3n\u201d del 55, que bombarde\u00f3 a sus propios conciudadanos. Por eso quer\u00eda terminar con una reflexi\u00f3n sobre un cine posible (\u00bfy sobre un Pueblo posible, por hacerse?).<\/p>\n\n\n\n<p>No, el cine no es, seguramente, una buena herramienta de transformaci\u00f3n de la realidad, ni tiene por qu\u00e9 serlo. S\u00ed, una pel\u00edcula de Ken Loach puede ayudar a que se modifique una ley injusta en Gran Breta\u00f1a. Pero eso no la hace m\u00e1s valiosa o mejor que una pel\u00edcula que no mueve a tales cambios (y casi ninguna pel\u00edcula influye en la realidad de forma tan directa y tangible). \u00bfCu\u00e1ntos de los millones de espectadores que se conmovieron con la popular\u00edsima <em>Argentina, 1985<\/em> habr\u00e1n votado a Milei y Villarruel, en cuyas personas resuenan con fuerza las de Mart\u00ednez de Hoz y Videla? S\u00ed, ya s\u00e9, contraf\u00e1ctico. Sabemos con m\u00e1s certeza que bastante gente que supo votar a Cristina Kirchner vot\u00f3 luego a Macri luego a Alberto Fern\u00e1ndez luego a Milei.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"587\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/The-Image-Book-JLG_HD_WEB.mp4_snapshot_00.28.57_2024.03.04_10.50.46-1024x587.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-9195\" style=\"width:623px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/The-Image-Book-JLG_HD_WEB.mp4_snapshot_00.28.57_2024.03.04_10.50.46-1024x587.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/The-Image-Book-JLG_HD_WEB.mp4_snapshot_00.28.57_2024.03.04_10.50.46-300x172.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/The-Image-Book-JLG_HD_WEB.mp4_snapshot_00.28.57_2024.03.04_10.50.46-768x440.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/The-Image-Book-JLG_HD_WEB.mp4_snapshot_00.28.57_2024.03.04_10.50.46.png 1256w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Le Livre d&#8217;image <\/em>(Godard, 2018)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Si algo queda claro de la exposici\u00f3n de Bunge respecto de la econom\u00eda, y sobre todo de la econom\u00eda liberal, es que es profundamente irracional. Tambi\u00e9n lo son muchas de nuestras fluctuaciones electorales: bandazos de babor a estribor, como un velero en medio de una tormenta. No se trata de negar la emocionalidad. No se la puede separar del todo de la racionalidad (el sentimiento preceder\u00eda y fundar\u00eda al pensamiento). \u00bfPero no seremos un poco v\u00edctimas de cierta apoteosis del sentimiento, de la impulsividad? \u00bfNo se alab\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os desde el peronismo, acaso un vicio de origen, la relaci\u00f3n de adoraci\u00f3n de la multitud con la l\u00edder intocable? \u00bfNo se pas\u00f3, tambi\u00e9n, de la comprensi\u00f3n de lo perjudicial que es negar el conflicto social y pol\u00edtico, producto de la desigualdad, a la apoteosis del mismo? \u00bfY no es el surgimiento de Milei el de una figura que exacerba esos rasgos de emocionalidad y conflictividad defendidos cuando proven\u00edan de \u201clos buenos\u201d, pero ahora lamentados por ser practicados por \u201clos malos\u201d? \u00bfNo entra esa actitud macaneadora y chicanera de los libertarianos en contradicci\u00f3n con su propia concepci\u00f3n fantasiosa de una sociedad sin diferencias de poder, donde inquilinos y propietarios o empleados y patrones pueden discutir \u201cen libertad\u201d sin que el Estado se entrometa? \u00bfNo logr\u00f3 acaso la neorreacci\u00f3n apropiarse de la concepci\u00f3n dizque gramsciana de \u201cbatalla cultural\u201d con mayor \u00e9xito que el kirchnerismo, que la hab\u00eda agitado como consigna en primer lugar? Ejercitar el pensamiento no implica no equivocarse, por supuesto, sino comprender nuestras equivocaciones, desechar o reformular nuestras hip\u00f3tesis. Es la actitud cient\u00edfica por la que brega Bunge y que no encontramos en el flamante presidente (ni en casi todo el periodismo corporativo: \u201cque la realidad no te arruine una buena nota\u201d). No olvidemos que el derrumbamiento de la realidad econ\u00f3mica \u201csiempre estuvo en la base de la superstici\u00f3n\u201d<sup><a href=\"#nota15\">(15)<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque, y esto es clave, s\u00ed encontramos en Milei la superficie de lo cient\u00edfico, la c\u00e1scara del pensamiento complejo: profusi\u00f3n de datos y an\u00e1lisis hist\u00f3ricos, argumentaciones aparentemente basadas en evidencias. Volver\u00e9 a esto.<\/p>\n\n\n\n<p>Las im\u00e1genes de s\u00edntesis ofrecen posibilidades, si se las lleva en contra de su tendencia a la con-fusi\u00f3n ya mencionada. Al menos eso crey\u00f3 Aleksandr Sok\u00farov cuando realiz\u00f3 la extra\u00f1\u00edsima <em>Skazka<\/em>: all\u00ed animaba a Cristo, Churchill, Stalin, Hitler y Mussolini en un ultraterreno que mueve a la estupefacci\u00f3n, un ovni entre lo sublime y lo rid\u00edculo. Sok\u00farov ya hab\u00eda abordado, en su trilog\u00eda del poder, a Hitler, Lenin e Hirohito, de formas mayormente desconocidas para el cine argentino<sup><a href=\"#nota166\">(16<\/a><a href=\"#nota16\">)<\/a><\/sup>. Traigo a colaci\u00f3n a este cineasta ruso porque es uno de los grandes inventores de im\u00e1genes de nuestro tiempo, y la inventiva (imaginal, narrativa) es una cualidad que el cine argentino podr\u00eda desarrollar m\u00e1s. \u201c\u00bfQui\u00e9n de nosotros escribir\u00e1 el <em>Facundo<\/em>?\u201d, se preguntaba un personaje de <em>Respiraci\u00f3n artificial<\/em>, novela de Ricardo Piglia. \u201c\u00bfQui\u00e9n de nosotros filmar\u00e1 <em>Historia del pueblo argentino<\/em>?\u201d (por nombrar un libro genial y bien iconoclasta, de Milc\u00edades Pe\u00f1a), podr\u00edamos preguntarnos ahora, aunque yo no soy cineasta, as\u00ed que no deber\u00eda incluirme (cobarde defecci\u00f3n, seguramente).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"951\" height=\"719\" data-id=\"9181\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Skazka.mkv_snapshot_01.08.00_2024.03.04_10.56.38.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-9181\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Skazka.mkv_snapshot_01.08.00_2024.03.04_10.56.38.png 951w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Skazka.mkv_snapshot_01.08.00_2024.03.04_10.56.38-300x227.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Skazka.mkv_snapshot_01.08.00_2024.03.04_10.56.38-768x581.png 768w\" sizes=\"(max-width: 951px) 100vw, 951px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"949\" height=\"720\" data-id=\"9179\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Skazka.mkv_snapshot_00.40.58_2024.03.04_11.04.11.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-9179\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Skazka.mkv_snapshot_00.40.58_2024.03.04_11.04.11.png 949w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Skazka.mkv_snapshot_00.40.58_2024.03.04_11.04.11-300x228.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Skazka.mkv_snapshot_00.40.58_2024.03.04_11.04.11-768x583.png 768w\" sizes=\"(max-width: 949px) 100vw, 949px\" \/><\/figure>\n<figcaption class=\"blocks-gallery-caption wp-element-caption\"><em>Skazka <\/em>(Sok\u00farov, 2022)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:11px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n nuestras pel\u00edculas sobre la tiran\u00eda de Mitre, la venalidad rocajuarista, la figura tr\u00e1gica de Alberdi que tanto resuenan en nuestro presente, tra\u00eddas como referencias por el actual gobierno? Sin simplificaciones propagand\u00edsticas (sin Santos de la espada), un aut\u00e9ntico <em>cine cr\u00edtico<\/em>, eso s\u00ed, \u201ccon el coraz\u00f3n bien puesto\u201d, como dir\u00eda Ra\u00fal Ruiz: raz\u00f3n y amor, boca y coraz\u00f3n. La encarnaci\u00f3n ficcional de figuras hist\u00f3ricas por parte de un Sok\u00farov, o de acontecimientos particulares por un Peter Watkins, poco tienen que ver con, por ejemplo, el desabrido y superficial <em>Rosas<\/em> de Manuel Ant\u00edn. Rosas, cuyo car\u00e1cter popular ha llevado a cierta historiograf\u00eda y a cierto arte a limar sus asperezas m\u00e1s siniestras y a tergiversar sus logros para construir una caricatura ya sea nacionalista ya sea conciliatoria para una Naci\u00f3n <em>agrietada<\/em>. Tomar lo popular siempre por bueno y manosear las cosas para emprolijar el relato ha sido un error del campo popular, tanto en la escritura como en la construcci\u00f3n de im\u00e1genes y sonidos. Un error que una figura acaso \u201cpopular\u201d (al menos por ahora) como Milei viene a desnudar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPero qu\u00e9 ser\u00eda un cine cr\u00edtico o un cine que ejercite el pensamiento, que sea inventivo? \u00bfY qu\u00e9 influencia podr\u00eda tener en la realidad? Son preguntas excesivas, tal vez inagotables. Stanley Cavell se pregunt\u00f3 si el cine pod\u00eda hacernos mejores. Era otra \u00e9poca, el cine era el arte de masas por excelencia. Esa centralidad quiz\u00e1s haya sido desplazada en nuestro siglo XXI por la catarata de videos cortos de Instagram, Facebook y TikTok en los <em>feeds<\/em> de nuestros tel\u00e9fonos. Y si el cine puede contribuir a hacernos pensar sobre nuestras im\u00e1genes de lo que es bueno y, en consecuencia, a perfeccionarnos, habr\u00eda que notar que ya debemos tener una imagen previa de lo que consideramos bueno, en cuyo caso el cine s\u00f3lo podr\u00eda reforzar posiciones previas: el cine tambi\u00e9n puede hacernos peores<sup><a href=\"#nota17\">(17)<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Eliseo Ver\u00f3n<sup><a href=\"#nota18\">(18)<\/a><\/sup> hab\u00eda identificado tres destinatarios diferentes del discurso pol\u00edtico. El prodestinatario ya est\u00e1 de acuerdo con uno; no hay que convencerlo de nada, pero puede reafirm\u00e1rsele la creencia. El contradestinatario es refractario a nuestras ideas a m\u00e1s no poder, no podemos convencerlo. El paradestinatario, el menos convencido, est\u00e1 abierto y dispuesto a o\u00edr otras voces para formar su opini\u00f3n. Si, en principio, suponemos que un cine \u201ccr\u00edtico\u201d ser\u00eda un cine que articula un discurso pol\u00edtico, s\u00f3lo podr\u00edamos interpelar positivamente a los que ya acuerdan de antemano con nosotros o a aquellos \u201cindecisos\u201d. Y, a diferencia de los tiempos de Cavell, en los que el cine era el arte popular, de masas, por excelencia, no tenemos garant\u00eda de que nuestras pel\u00edculas les lleguen a los espectadores como les llegan los memes y videos de las redes sociales. \u00bfDejar el cine por la intervenci\u00f3n en redes? \u00bfCeder a la primac\u00eda de la con-fusi\u00f3n de sujetos y objetos en el campo de las im\u00e1genes digitales? Sin embargo, aunque cedi\u00e9ramos, la con-fusi\u00f3n de la que hablamos indica una ilusi\u00f3n: no es que sujetos y objetos dejar\u00edan de existir salvo como im\u00e1genes, eso es imposible. As\u00ed como la \u201cdesmaterializaci\u00f3n\u201d digital est\u00e1 sostenida en hardware bien material, las im\u00e1genes no existen por s\u00ed solas sin los sujetos y objetos bien materiales que vinculan y de los cuales son desprendimientos externos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"948\" height=\"718\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Skazka.mkv_snapshot_00.47.13_2024.03.04_11.04.23.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-9182\" style=\"width:560px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Skazka.mkv_snapshot_00.47.13_2024.03.04_11.04.23.png 948w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Skazka.mkv_snapshot_00.47.13_2024.03.04_11.04.23-300x227.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Skazka.mkv_snapshot_00.47.13_2024.03.04_11.04.23-768x582.png 768w\" sizes=\"(max-width: 948px) 100vw, 948px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Skazka <\/em>(Sok\u00farov, 2022)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>La noci\u00f3n de representaci\u00f3n en el cine ha sido atacada desde hace ya tiempo. Para Cavell, hab\u00eda que pasar del estudio de las conexiones entre representaciones (las im\u00e1genes) y representados (los sujetos y objetos) pertenecientes al concepto de representaci\u00f3n a, mediante la noci\u00f3n de \u201cproyecci\u00f3n\u201d, centrarse en el sujeto para entender qu\u00e9 dicen de nosotros mismos los v\u00ednculos entre imagen y realidad. En otro sentido, tambi\u00e9n se ha rechazado la noci\u00f3n de representaci\u00f3n a favor de una identidad monista entre realidad e imagen, olvidando que la imagen s\u00f3lo da cuenta de algunos \u00e1ngulos de la realidad por vez, no de la totalidad, sin que por ello la imagen resulte necesariamente falsa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lucien Sfez, en los a\u00f1os 80, hab\u00eda hecho notar c\u00f3mo dos tipos de comunicaci\u00f3n, la representativa (lineal, cuyos elementos son externos los unos para los otros y cuyo signo es la dominaci\u00f3n) y la expresiva (circular, cuyos elementos son internos los unos respecto de los otros y cuyo signo es la adaptaci\u00f3n), que se alimentaban y limitaban mutuamente, hab\u00edan entrado, de la mano de las nuevas tecnolog\u00edas computacionales, a desdiferenciarse:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCreo expresar el mundo, el mundo de m\u00e1quinas que me representan y que de hecho se expresan en mi lugar [\u2026] me apropio como si fueran m\u00edas de las escenas televisadas. Tengo la ilusi\u00f3n de asistir, de estar presente, siendo que no tengo a la vista otra cosa que cortes y elecciones previas. Al extremo de que termino por prestar a la m\u00e1quina social, televisiva o inform\u00e1tica, mis propias facultades. Y habi\u00e9ndoselas delegado, ellas vuelven hacia m\u00ed como si su origen estuviese en otra parte, en el cielo tecnol\u00f3gico (\u2026) Esta m\u00e1quina toda hecha de representaciones y simulaciones se convierte entonces en lo \u00fanico real que se expresa. Es ella la que, en adelante, forma e informa, otorga alegr\u00eda y vida\u201d<sup><a href=\"#nota19\">(19)<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto la representaci\u00f3n como la expresi\u00f3n son necesarias, en su relaci\u00f3n y en su diferencia, y su con-fusi\u00f3n ha llevado a que acontezca \u201cuna nueva realidad, sin distancia entre el sujeto y el objeto\u201d<sup><a href=\"#nota20\">(20)<\/a><\/sup>. Si la comunicaci\u00f3n representativa separaba ontol\u00f3gicamente a los sujetos de los objetos, y si la comunicaci\u00f3n expresiva los un\u00eda en un continuo monista pero sin confundirlos, lo caracter\u00edstico de la comunicaci\u00f3n a finales del siglo XX era la con-fusi\u00f3n de ellos en la realizaci\u00f3n del \u201c[a]ntiguo sue\u00f1o o pesadilla del doble monstruoso\u201d<sup><a href=\"#nota21\">(21)<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s sea hora de volver a la idea de \u201crepresentaci\u00f3n\u201d en el cine, pero una representaci\u00f3n semi\u00f3tica, ya no bivalente, en la que la imagen reemplaza a la realidad, sino tricot\u00f3mica, en la que la imagen est\u00e1 en lugar del objeto que representa (y como expresi\u00f3n diferente de \u00e9l), s\u00ed, pero para un sujeto que la interpreta y que, en el proceso de interpretaci\u00f3n, la relaciona con otras im\u00e1genes y otras realidades materiales, desarrollando m\u00e1s esa imagen inicial. Es decir, una noci\u00f3n de representaci\u00f3n que no oculte ni niegue los polos de los sujetos y objetos y que reconozca a las im\u00e1genes como externas pero qui\u00e1smicas, membranas conectivas; esto es, una noci\u00f3n de representaci\u00f3n diferenciada de la de expresi\u00f3n, pero en un lazo de compensaci\u00f3n mutua con ella en la producci\u00f3n de un tercero proliferante.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed como propuse (contra m\u00ed mismo, en buena medida) recuperar a Mario Bunge, cuyo cientificismo, con todas las cr\u00edticas que pueda hac\u00e9rsele, funciona como ant\u00eddoto contra la cosmovisi\u00f3n de gobierno, mucho de lo aqu\u00ed dicho tambi\u00e9n puede interpretarse como un retorno a la Escuela de Frankfurt. El desprecio hacia el cine y el jazz y las tendencias elitistas manifestadas por Theodor Adorno me hab\u00edan alejado de su pensamiento. Sin embargo, no hay que olvidar la figura de Max Horkheimer, quien coescribi\u00f3 con Adorno <em>Dial\u00e9ctica de la Ilustraci\u00f3n<\/em> y quien part\u00eda de una base filos\u00f3fica diferente a la de su colega: en principio, Horkheimer hab\u00eda intentado acercar la filosof\u00eda a la ciencia en una \u201cTeor\u00eda cr\u00edtica\u201d (si bien su obra con Adorno desarrolla una actitud de sospecha muy fuerte contra la ciencia), y fue reticente a la reedici\u00f3n del libro escrito junto al autor de <em>Minima Moralia<\/em> por considerarla peligrosa y malinterpretable: no era su intenci\u00f3n rechazar la raz\u00f3n, sino se\u00f1alar su devenir irracional del que s\u00f3lo pod\u00eda salirse con m\u00e1s raz\u00f3n. As\u00ed, su idea de que la Ilustraci\u00f3n, el Iluminismo, la Era de la Raz\u00f3n, se intoxicar\u00eda con su propio veneno en cuanto la raz\u00f3n se volviera racionalizaci\u00f3n, deber\u00eda interpelarnos ahora, con el avance del totalitarismo libertariano postfascista, como interpel\u00f3 en su momento ante el auge y ocaso nazifascista (pero tambi\u00e9n ante la ideolog\u00eda liberal) de principios y mediados del siglo XX. Es contra la sof\u00edstica de ret\u00f3ricos h\u00e1biles como Milei o Agust\u00edn Laje, que llaman a formarse, estudiar, leer libros, aportar datos, que es preciso oponer el ejercicio de desmantelamiento de un discurso que, aunque a veces toma la forma de la raz\u00f3n y la civilidad, la vicia con descontextualizaciones y falsedades inaparentes<sup><a href=\"#nota22\">(22)<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 puede hacer el cine argentino ante esto? Ante todo, cultivar un realismo que no confirme simplemente la realidad, mostrando algo porque es as\u00ed y nada m\u00e1s<sup><a href=\"#nota23\">(23)<\/a><\/sup>. Para eso es mejor salir a la calle y no ver una pantalla. El cine tiene que ser el aguij\u00f3n que pica, como dir\u00eda Herzog, no la mosca en la pared (lo que no quiere decir que todo \u201cdocumental de observaci\u00f3n\u201d constituya una pobre mosca en la pared).<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario un cine que no replique el aceleracionismo digital, que tan bien ejerce el mile\u00edsmo. No significa que todo el cine deba ser <em>slow cinema<\/em>. Mirar si no a Godard, que a menudo tuvo poco de \u201clento\u201d. Godard es, justamente, un ejemplo descomunal de \u201ccine cr\u00edtico\u201d, de \u201ccine racional\u201d de \u201ccine-pensamiento\u201d. Pero tambi\u00e9n nos marca el l\u00edmite del alcance de una propuesta as\u00ed: <em>Notre musique<\/em> o <em>Le Livre d\u2019image<\/em> no llevan gente al cine como <em>Argentina, 1985<\/em> (no en nuestro pa\u00eds, al menos). \u00bfC\u00f3mo ligar pensamiento y masividad? \u00bfY podr\u00eda el cine hacer algo as\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>El alcance masivo lo tiene la industria cultural racionalizante, calculadora (por ejemplo, con pel\u00edculas de dise\u00f1o, computadas matem\u00e1ticamente para conseguir tales o cuales efectos, incluido el aumento del consumo)<sup><a href=\"#nota24\">(24)<\/a><\/sup>, y la raz\u00f3n y la estupidez constituyen un animal bifronte, inseparable, la una degenerando en la otra. Por ello la estupidez presenta a menudo la c\u00e1scara del pensamiento, de la raz\u00f3n. S\u00f3lo un \u201csalto cu\u00e1ntico\u201d puede sacarnos de la estupidez. Si la raz\u00f3n no es puro dominio y destrucci\u00f3n, si posee un momento de verdad, \u00e9ste puede rescatarse por medio de una t\u00e9cnica de exteriorizaci\u00f3n de la memoria y el pensamiento como es el cine<sup><a href=\"#nota25\">(25)<\/a><\/sup>. Todos los medios de comunicaci\u00f3n pasaron por una primera etapa de descentralizaci\u00f3n y creatividad (muchas veces ca\u00f3tica) para luego <em>cartelizarse<\/em> en mono y oligopolios que llevaron a la estandarizaci\u00f3n de la producci\u00f3n, a la p\u00e9rdida de inventiva, de heterogeneidad, de variedad. El cine no es ajeno a este proceso y deber\u00eda ser muy consciente de \u00e9l.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/The-Image-Book-JLG_HD_WEB.mp4_snapshot_00.29.57_2024.03.04_10.50.53-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-9183\" style=\"width:636px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/The-Image-Book-JLG_HD_WEB.mp4_snapshot_00.29.57_2024.03.04_10.50.53-1024x576.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/The-Image-Book-JLG_HD_WEB.mp4_snapshot_00.29.57_2024.03.04_10.50.53-300x169.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/The-Image-Book-JLG_HD_WEB.mp4_snapshot_00.29.57_2024.03.04_10.50.53-768x432.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/The-Image-Book-JLG_HD_WEB.mp4_snapshot_00.29.57_2024.03.04_10.50.53.png 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Le Livre d&#8217;image <\/em>(Godard, 2018)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En <a href=\"https:\/\/www.conlosojosabiertos.com\/vida-de-imagenes\/\">un art\u00edculo<\/a> del cual el m\u00edo no es m\u00e1s que una excesiva nota al pie, Roger Koza considera que vivimos en una sociedad \u00e1grafa. \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda hacer el cine, un arte de im\u00e1genes y sonidos, respecto de eso? \u00bfAcaso recuperar la palabra, perdida entre tanto mutismo contemplativo del cine internacional actual, entre tanto realismo confirmatorio de la incapacidad de los j\u00f3venes de mantener un di\u00e1logo? Pero tambi\u00e9n se puede decir y escribir nader\u00edas (o apolog\u00edas del r\u00e9gimen). Y no parece sensato rechazar el cine silente s\u00f3lo por reducir la palabra al m\u00ednimo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 implica, por otra parte, ese car\u00e1cter \u00e1grafo? Ezequiel Saferstein indica que \u201c[e]n la actualidad, los referentes de las derechas radicalizadas articulan y difunden su pensamiento desde una producci\u00f3n editorial que sali\u00f3 de los m\u00e1rgenes, se masific\u00f3 y potenci\u00f3 en el entorno digital. Los libros son valorados como objetos culturales, activan sentimientos en su circulaci\u00f3n y lectura y funcionan como plataformas para el posicionamiento intelectual de los portavoces\u201d<sup><a href=\"#nota26\">(26)<\/a><\/sup>. Pero ambas observaciones no son excluyentes si atendemos a la idea de Adorno y Horkheimer de que la raz\u00f3n degenera en racionalizaci\u00f3n. Se con-fundir\u00eda as\u00ed el pensamiento y su tercerizaci\u00f3n en la escritura o el cine con la descomposici\u00f3n de lo subjetivo y lo objetivo (los seres, las cosas) en abstracciones racionales. Por eso, un cine cr\u00edtico no puede ser \u201cabstracto\u201d<sup><a href=\"#nota27\">(27)<\/a><\/sup>, no puede erigirse como imagen envolvente de la realidad material, sino que tiene que desocultar, que explicitar en sus im\u00e1genes, esos primeros y segundos en los que se basa, esos sujetos y objetos tan con-fundidos en el campo de las im\u00e1genes en nuestra era digital. Y por ello tampoco debe contentarse con la pretensi\u00f3n falaz de duplicar la realidad. Es fundamental que el cine no sea una prolongaci\u00f3n de la vida cotidiana: que la vida se distinga del cine y que \u00e9ste no sustituya a aqu\u00e9lla sino que la <em>interprete<\/em>, es decir, que la desarrolle semi\u00f3ticamente, que facilite los saltos cu\u00e1nticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que razonar sobre los fines, no s\u00f3lo sobre los medios para alcanzar nuestros fines. \u00bfQu\u00e9 cine queremos y por qu\u00e9 lo queremos? \u00bfC\u00f3mo evitar que todo tienda a parecerse entre s\u00ed, a que se anule la diversidad mediante su incorporaci\u00f3n a patrones preestablecidos? La guerra ideol\u00f3gica contra el Estado, contra lo p\u00fablico, mediante estrategias de shock y de destrucci\u00f3n creativa, junto al establecimiento del modelo consumista global, son se\u00f1aladas por Bernard Stiegler como mecanismos de un psicopoder que, por medio de psicotecnolog\u00edas (que incluyen al cine), ha explotado los inconscientes de los pueblos<sup><a href=\"#nota28\">(28)<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-3 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"741\" data-id=\"9188\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Notre-musique-2004-1080p.mkv_snapshot_00.48.43_2024.03.04_10.46.38-1-1024x741.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-9188\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Notre-musique-2004-1080p.mkv_snapshot_00.48.43_2024.03.04_10.46.38-1-1024x741.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Notre-musique-2004-1080p.mkv_snapshot_00.48.43_2024.03.04_10.46.38-1-300x217.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Notre-musique-2004-1080p.mkv_snapshot_00.48.43_2024.03.04_10.46.38-1-768x556.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Notre-musique-2004-1080p.mkv_snapshot_00.48.43_2024.03.04_10.46.38-1.png 1489w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"744\" data-id=\"9189\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Notre-musique-2004-1080p.mkv_snapshot_00.48.46_2024.03.04_10.46.14-1-1024x744.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-9189\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Notre-musique-2004-1080p.mkv_snapshot_00.48.46_2024.03.04_10.46.14-1-1024x744.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Notre-musique-2004-1080p.mkv_snapshot_00.48.46_2024.03.04_10.46.14-1-300x218.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Notre-musique-2004-1080p.mkv_snapshot_00.48.46_2024.03.04_10.46.14-1-768x558.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Notre-musique-2004-1080p.mkv_snapshot_00.48.46_2024.03.04_10.46.14-1.png 1487w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<figcaption class=\"blocks-gallery-caption wp-element-caption\"><em>Notre musique <\/em>(Godard, 2004)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:11px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Y la demanda de este psicopoder, de esta raz\u00f3n loca y est\u00fapida, es la demanda de la utilidad: lo razonable pasa a ser lo obviamente \u00fatil, lo que permite la autopreservaci\u00f3n del individuo. De ah\u00ed el ataque a la ciencia b\u00e1sica y a las humanidades, pero tambi\u00e9n al arte. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda un cine \u00fatil? \u00bfAcaso un cine que ayude a cambiar las leyes injustas, como el de Ken Loach? No: un cine que entretenga y que, en consecuencia, lleve mucho p\u00fablico o tenga una enorme cantidad de reproducciones en las plataformas de <em>streaming<\/em>. Lo que significa: un cine que no necesite de la esfera p\u00fablica (y lo p\u00fablico no se reduce a lo estatal, de lo que incluso puede prescindir), que no mueva a la reflexi\u00f3n p\u00fablica en pos de la heteropreservaci\u00f3n del individuo en comunidad cooperativa, sino que posibilite un disfrute autocentrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Parecer\u00eda, entonces, que este camino nos devuelve al elitismo: lo masivo es v\u00f3mito homegeneizado de la industria cultural. Y es un camino inconducente. El proceso excede lo cinematogr\u00e1fico, por lo que la soluci\u00f3n tambi\u00e9n debe ir m\u00e1s all\u00e1. Habr\u00eda, supongo, que desarmar los c\u00e1rteles monop\u00f3licos y oligop\u00f3licos que, en \u00faltima instancia, manosean nuestros inconscientes y nuestras carnes. Esto no quiere decir que no haya disputas o resistencias dentro de la hegemon\u00eda, que no puedan filtrarse algunos rayos luminosos aun desde producciones corporativas. Pero una de las grandes cualidades del capitalismo es su capacidad de reabsorber y regurgitar toda manifestaci\u00f3n disidente, cualidad que encontramos expresada con grandes alcances en la cultura estadounidense que, como se\u00f1al\u00f3 alguna vez Ra\u00fal Ruiz, se caracteriza por reapropiarse de todas las dem\u00e1s culturas del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ojal\u00e1 fuera f\u00e1cil brindar respuestas. Como un llamado t\u00edmido: no nos quedemos en la mera \u201cresistencia\u201d. Nada de \u201cresistir con aguante\u201d. No hay que apenas resistir. Hay que inventar, crear. Pero no como inventa el mile\u00edsmo, esto es, con-fundiendo, en-cubriendo lo real con lo imaginal y lo imaginario, sino semi\u00f3ticamente, desarrollando nuevas im\u00e1genes para nuevas realidades a partir de las im\u00e1genes y de los aspectos o lados de lo real que \u00e9stas develan. Est\u00e1 visto, no s\u00f3lo las corporaciones pueden inventar (nuevos <em>gadgets<\/em>, nuevas necesidades). El cine puede inventar formas, im\u00e1genes que no reproduzcan moldes prefabricados. Tambi\u00e9n modos de producci\u00f3n. El problema con el cine puramente convencional es que s\u00f3lo transmite un mensaje, una idea, un sentimiento, un conocimiento apenas confirmatorio de nuestra posici\u00f3n en el mundo, de nuestro devenir detenido, est\u00e1tico, anquilosado. Y de lo que se trata es de transformar ese mensaje, esa idea, ese sentimiento, ese conocimiento propuesto por el cine, de transformarlo mediante la formaci\u00f3n de uno mismo. Bernard Stiegler, a quien parafraseo (malamente) aqu\u00ed, se\u00f1ala que los libros de filosof\u00eda son dif\u00edciles de leer justamente porque nos obligan a (trans)individuarnos, a (trans)formarnos: si fueran f\u00e1ciles de leer \u00fanicamente nos dejar\u00edan en el mismo estado en el que ya est\u00e1bamos, que es el estado de la desindividuaci\u00f3n de la racionalidad osificada, decantada, muerta. \u201cSi tengo un libro que entienda en mi lugar, un consejero espiritual que tenga una conciencia por m\u00ed, un m\u00e9dico que juzgue mi dieta por m\u00ed, y as\u00ed sucesivamente, no necesito hacer ning\u00fan esfuerzo en absoluto\u201d<sup><a href=\"#nota29\">(29)<\/a><\/sup>. El cine puede pegarles una patada a las convenciones y deslumbrar.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, entre el dogmatismo de la imaginer\u00eda digital hegem\u00f3nica (reproducido en el dogmatismo mental de Milei) y el empirismo supuestamente obligatorio del cine fotoqu\u00edmico es necesario desarrollar la v\u00eda cr\u00edtica (raz\u00f3n m\u00e1s sensibilidad en mutua alimentaci\u00f3n y limitaci\u00f3n, ant\u00eddoto contra la con-fusi\u00f3n antes descrita). Donde prima la estupidez tambi\u00e9n est\u00e1 el germen del pensamiento (y viceversa). El cine por venir tiene que ser consciente del profundo v\u00ednculo entre el capitalismo concentrado en grandes corporaciones, la imaginer\u00eda digital (tanto en su costado venenoso como en los aprovechamientos virtuosos que puedan hac\u00e9rsele), el ocultamiento de los cuerpos y las expresiones art\u00edsticas domesticadas en f\u00f3rmulas establecidas de antemano por los estudios de mercado.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"743\" src=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Notre-musique-2004-1080p.mkv_snapshot_00.09.03_2024.03.04_11.34.46-1024x743.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-9198\" style=\"width:551px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Notre-musique-2004-1080p.mkv_snapshot_00.09.03_2024.03.04_11.34.46-1024x743.png 1024w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Notre-musique-2004-1080p.mkv_snapshot_00.09.03_2024.03.04_11.34.46-300x218.png 300w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Notre-musique-2004-1080p.mkv_snapshot_00.09.03_2024.03.04_11.34.46-768x558.png 768w, https:\/\/taipeirevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Notre-musique-2004-1080p.mkv_snapshot_00.09.03_2024.03.04_11.34.46.png 1485w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Notre musique <\/em>(Godard, 2004)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<div style=\"height:15px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota1\"><strong>1<\/strong>&nbsp;&nbsp;Mariano Zelcer, <em>Devenires de lo fotogr\u00e1fico: im\u00e1genes digitales en los dispositivos contempor\u00e1neos<\/em>, Teseo, 2020.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota2\"><strong>2<\/strong> &nbsp;Lev Manovich, <em>El lenguaje de los nuevos medios de comunicaci\u00f3n<\/em>, Paid\u00f3s, 2006.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota3\"><strong>3<\/strong>  Gene Youngblood, <em>Cine expandido<\/em>, EDUNTREF, 2012, p. 19.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota4\"><strong>4<\/strong>  <em>Op. cit<\/em>., p. 60.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota5\"><strong>5<\/strong>  Flavia Costa, <em>Tecnoceno: algoritmos, biohackers y nuevas formas de vida<\/em>, Taurus, 2021.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota6\"><strong>6<\/strong>  Mario Bunge, <em>Econom\u00eda y filosof\u00eda<\/em>, Tecnos, 1985, p. 37.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota7\"><strong>7<\/strong>  <em>Op. cit<\/em>., p. 41.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota8\"><strong>8<\/strong>  <em>Op. cit<\/em>., p. 56.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota9\"><strong>9<\/strong>  <em>Op. cit<\/em>., pp. 62-63.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota10\"><strong>10<\/strong>  <em>Op. cit<\/em>., p. 64.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota11\"><strong>11<\/strong>  <em>Op. cit<\/em>., pp. 91-92.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota12\"><strong>12<\/strong>  <em>Op. cit<\/em>., p. 69.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota13\"><strong>13<\/strong>  <em>Op. cit<\/em>., p. 79.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota14\"><strong>14<\/strong>  <em>Op. cit<\/em>., p. 75.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota15\"><strong>15<\/strong>  Max Horkheimer y Theodor W. Adorno, \u201cExcursus II. Juliette, o ilustraci\u00f3n y moral\u201d, en <em>Dial\u00e9ctica de la Ilustraci\u00f3n<\/em>, Trotta, 1998, p. 158.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota16\"><strong>16<\/strong>  Ser\u00eda injusto no nombrar a algunos cineastas argentinos que s\u00ed buscan la invenci\u00f3n de im\u00e1genes nuevas en la intersecci\u00f3n de historia, realidad e imaginaci\u00f3n: Goyo Anchou, Pablo Mart\u00edn Weber, Germ\u00e1n Magari\u00f1os, Mart\u00edn Farina, Albertina Carri, Manque La Banca y Luc\u00eda Seles est\u00e1n entre ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota17\"><strong>17<\/strong>  Francisco Javier Ruiz Moscard\u00f3, \u201cEl cine, \u00bfpuede hacernos peores? Stanley Cavell y el perfeccionismo moral\u201d, en <em>Ideas y Valores<\/em>, vol. LXV, n\u00ba 162, pp. 51-70.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota18\"><strong>18<\/strong>  Eliseo Ver\u00f3n, \u201cLa palabra adversativa: observaciones sobre la enunciaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d, en Eliseo Ver\u00f3n, Leonor Arfuch, Mar\u00eda Magdalena Chirico, Emilio de Ipola, Noem\u00ed Goldman, M. In\u00e9s Gonz\u00e1lez Bombal y Oscar Landi, <em>El discurso pol\u00edtico: lenguajes y acontecimientos<\/em>, Hachette, 1987, pp. 11-26.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota19\"><strong>19<\/strong>  Lucien Sfez, <em>Cr\u00edtica de la comunicaci\u00f3n<\/em>, Amorrortu, 1995, pp. 110-111.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota20\"><strong>20<\/strong>  <em>Op. cit<\/em>., p. 23.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota21\"><strong>21<\/strong>  <em>Op. cit<\/em>., p. 111.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota22\"><strong>22<\/strong>  En consecuencia, la actitud de sospecha ante los desv\u00edos de la raz\u00f3n, y de la raz\u00f3n cient\u00edfica incluida en ella, que manifestaron estos fil\u00f3sofos, sirve como compensaci\u00f3n del cientificismo bungeano sin anularlo, sino intentando una alimentaci\u00f3n y limitaci\u00f3n mutuas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota23\"><strong>23<\/strong>  Esta idea pertenece al cineasta y escritor Alexander Kluge, quien consideraba a las artes como el ala pr\u00e1ctica del pensamiento. V\u00e9ase <em>120 historias del cine<\/em>, Caja Negra, 2010; y <em>El contexto de un jard\u00edn: discursos sobre las artes, la esfera p\u00fablica y la tarea de autor<\/em>, Caja Negra, 2014.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota24\"><strong>24<\/strong>  Por ello la posibilidad de que las plataformas oligop\u00f3licas se transformen en el principal recurso de producci\u00f3n para nuestro cine (o para cualquier otro) es fatal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota25\"><strong>25<\/strong>  Esta idea es una par\u00e1frasis de Juan Jos\u00e9 S\u00e1nchez, \u201cIntroducci\u00f3n: sentido y alcance de <em>Dial\u00e9ctica de la Ilustraci\u00f3n<\/em>\u201d, en Max Horkheimer y Theodor W. Adorno, <em>Dial\u00e9ctica de la Ilustraci\u00f3n<\/em>, Trotta, 1998, pp. 9-46.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota26\"><strong>26<\/strong>  Ezequiel Saferstein, \u201cEntre libros y redes: la \u2018batalla cultural\u2019 de las derechas radicalizadas\u201d, en Pablo Sem\u00e1n (coord.), <em>Est\u00e1 entre nosotros<\/em>, Siglo XXI, 2023.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota27\"><strong>27<\/strong>  No me refiero aqu\u00ed por cine abstracto a un cine no figurativo. Lo que sigue debe dejarlo en claro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota28\"><strong>28<\/strong>  Bernard Stiegler, <em>States of Shock<\/em>, Polity, 2015.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\" id=\"nota29\"><strong>29<\/strong>  <em>Op. cit<\/em>., parte I, cap. 5.43.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n nuestras pel\u00edculas sobre la tiran\u00eda de Mitre, la venalidad rocajuarista, la figura tr\u00e1gica de Alberdi que tanto resuenan en nuestro presente, tra\u00eddas como referencias por el actual gobierno? 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