• Las calles sepultadas de Madrid
    “El crack cero” es una película sobre un pasado imaginado, mientras que “El crack” y su secuela inmediata son obras, a pesar de la mitomanía, de un presente mucho más real. Pero ¿hay un discurso alrededor de estas imágenes de Madrid?(…)
  • Un oficio escondido. Entrevista a Andrea Kleinman, docente de montaje
    En la inicial, lo fundamental para mí es que los chicos entiendan qué es montaje. Porque es un oficio muy escondido, y la gente cree que lo principal es elegir un punto de corte entre dos planos, porque es lo único concreto que uno ve. Entonces lo primero que quiero es derribar esa idea y que vean que montaje, si uno lo tuviese que definir, es el oficio de hacer que la película funcione. Si es una comedia, que te haga reír; si es un drama, que te emocione; si es una película de terror, que te asuste y te entretenga; que la película tenga un mensaje interesante; un aporte al mundo, un punto de vista que aporte algo que te interese(…)
  • Por el camino de los sueños
    Puede entenderse que Inés está situada en el medio de dos mundos: el real/cotidiano y el fantasioso/sobrenatural, al que accede a través de sus sueños y de una lógica incierta, signada por temores o turbulencias —a veces es tal su confusión que podría confundirse con la locura—. A diferencia de una película de terror, donde siempre existe la convicción de que algo malo definirá la historia, en “El prófugo” la atmósfera onírica otorga otro margen de posibilidades(…)
  • Impulso Juanele
    El punto de partida es un poema; la intención, sin embargo, no es traducirlo (…), sino más bien canalizar lo que Jerome Rothemberg habría llamado impulsos análogos: coincidencias a nivel formal que dan cuenta de sensibilidades afines. Este traslado más o menos voluntario de algunos principios constructivos de Juan L. atraviesa dos mediometrajes contemporáneos al poeta, que conjugan la intención de difundir su obra con la inquietud respecto de cómo filmarla; y tres largometrajes más recientes, posteriores a la vida de Ortiz, donde su poética subsiste como resonancia(…)
  • La canción de las bestias
    Así se le aparece Hueso a Laura la mañana después del encuentro con Weisman, primero como una silueta oscura que la espía mientras se baña, luego como un rostro inexpresivo que la recibe en su propia casa y la desafía (“¿Qué?, ¿le molesta?”, le espeta Hueso cuando la dueña lo reta por estar invadiendo su casa). En una continuidad lombrosiana, por carácter transitivo, se desprenden su lascivia, su agresividad y su obscenidad; elementos que, llevados a un extremo sin asomo de tensión o contrapeso, compiten con la buena voluntad de la dueña de casa, que rechaza convocar una figura masculina de autoridad (su marido) o denunciar provocaciones y abusos a la policía(…)
  • “’El fulgor’ es una película que no le tiene miedo al ridículo”
    “El fulgor”, noveno largometraje “oficial” del prolífico Martín Farina, acaba de tener su estreno nacional el pasado mes de abril en el marco del Bafici y llega esta primera semana de junio a la estrangulada cartelera del Gaumont. Se trata de una película eminentemente sensorial, con un entramado narrativo tenue que insinúa un juego de seducción (im)posible entre dos hombres en un mundo que se reparte u oscila entre dos lógicas muy distintas, dos maneras de devenir-varón aparentemente en las antípodas, pero unidas conceptual, formal y narrativamente mediante la audacia del montaje(…) En este contexto, nos juntamos con Farina para hablar de su última película y su trayectoria como cineasta.
  • La máquina de hacer autores | Cobertura de la Sección Oficial de Cortometrajes del 25° Festival de Málaga
    Más allá de dos o tres cortometrajes —de veinte— es difícil encontrar riesgo, frescura, sorpresa o voluntad de hacer cine de una manera personal; no encuentro el deseo de romper con códigos preestablecidos ni de construir algo que funcione en términos dramáticos: todos comparten la misma sensación de asfixia estética y narrativa generalizada. Sí encuentro ganas de quedar bien, de estar en festivales y de aprender a “jugar el juego”. Y no es un problema de los cineastas: siempre va a haber gente que piense así. Es un problema de los que toman las decisiones, de cómo lo hacen, de qué sentidos sobre el cine perpetúan y qué posibilidades abren(…)
  • Sade, sargento del sexo. Una entrevista a Michel Foucault
    El problema que se plantea es el de saber por qué hoy en día nos imaginamos tener acceso a ciertas fantasías eróticas a través del nazismo. ¿Por qué esas botas, esos cascos, esas águilas, con los que se apasionan tan a menudo, y sobre todo en los Estados Unidos? ¿No es la incapacidad de vivir realmente ese gran encantamiento del cuerpo desorganizado lo que nos hace rebajarnos hacia un sadismo meticuloso, disciplinario, anatómico? ¿El único vocabulario que poseemos para retranscribir ese gran placer del cuerpo en explosión será esta triste fábula de un reciente apocalipsis político?, ¿no poder pensar la intensidad del presente sino como el fin del mundo en un campo de concentración?(…)
  • El problema de la distancia. Conversación con Mario Laborem, docente de dirección
    El trabajo que hacíamos está simplificado a un solo plano: que reconozcan la importancia del concepto del plano. Este es uno de los primeros contenidos que ellos tienen que ver en la cursada: la importancia de esa unidad de sentido mínima del lenguaje cinematográfico audiovisual que es el plano. Tienen que aprender que un plano puede contar muchísimo, y que hay que tomar muchas decisiones para construirlo: dónde colocar la cámara, cuál es la angulación… [Es importante que aprendan] todas las decisiones que se involucran a la hora de tomar un plano, y cómo todas ellas convergen en poder expresar, contar, narrar lo que se quiere narrar(…)