• Dos o tres cosas sobre una crítica cinematográfica comprometida hoy (Victor Guimarães, 2021)
    ¿Cómo podemos reconocer nuestros privilegios relativos y nuestras opresiones relativas, sin transformar cada gesto crítico en una declaración sobre nuestra posición social? La respuesta a esa pregunta no puede ser individualizada. Tenemos que mantenernos abiertos al conflicto y, al mismo tiempo, trabajar activamente para construir alianzas. Tenemos que practicar la reparación histórica todos los días, sin evitar la tarea de enfrentar películas problemáticas y crear conversaciones críticas entre diferentes perspectivas(…)
  • Los mundos carcomidos
    La realidad invade una ficción ya de por sí alterada, como si Aquilea estuviera completando, batalla a batalla, un porcentaje de absoluta transformación (o bien, Aquilea es la ciudad original y Buenos Aires aquella que emerge). La copia comienza a posarse sobre lo conocido. Hay un mundo que carcome a otro, que implanta falsos recuerdos(…)
  • “La desigualdad cultural está infravalorada”. Helena Fernández, fundadora de Las espigadoras
    Helena Fernández es fundadora de Las Espigadoras, una agencia de gestión cultural con base en Madrid. En el año 2014 puso en marcha la plataforma de cine para centros educativos Aulafilm, con el propósito de combatir la desigualdad y democratizar el acceso a la cultura cinematográfica desde la escuela.
  • Encuesta de cine argentino: Las 100 mejores películas
    Editorial escrito por integrantes de las revistas Taipei, La vida útil y La tierra quema, con motivo del lanzamiento de una encuesta sobre cine argentino organizada por los tres espacios.
  • El cine afuera del cine
    Por su tema y por la mirada adoptada se trata de una película comprometida. Las placas que ubican la acción y ofrecen una explicación del contexto histórico político son solo uno de los tantos elementos que la hacen accesible. El hecho de que una producción tan marcadamente comprometida se haya convertido desde su estreno en un fenómeno masivo favorece, naturalmente, la percepción de una atmósfera antidictadura y, por lo tanto, antifascista generalizada. Pero esa serie de asociaciones fundadas estrictamente en los efectos sociales más inmediatos que produjo “Argentina, 1985” puede ser un tanto ingenua(…)
  • La democracia en escena
    “Argentina, 1985” poco se diferenciaría de una hipotética película oficial sobre el tema realizada en los años ochenta (aunque, paradójicamente, es probable que hubiera tenido un impacto más disruptivo al calor de los hechos), no tanto por sus modos como por su previsible tratamiento de los sucesos representados, confeccionada como postal para los manuales de historia. No cabe duda de que una mayor perspectiva, y el propio transcurrir de los años, propician la indagación de zonas y problemáticas antes inexploradas(…)
  • Más acá
    Al ser tan bajas, al estar tan aferradas a la humanidad, las nubes del más acá nos entorpecen el futuro. «Podría haber hecho tantas cosas», se lamenta Joni Mitchell en «Both Sides, Now», «pero las nubes se interpusieron en mi camino». El contrafáctico es doloroso. Duelen los pasados sin pisar, el presente sin devolución, los proyectos inconclusos. Para no terminar azulados hay que aprender a despejarse, pero cómo saber hacia dónde ir si las señales se escriben en lenguas desconocidas. Una bifurcación: caminar o filmar(…)
  • En el nombre de Helena
    En Rohmer es fundamental que el espectador vaya construyendo en su cabeza la forma de pensar y sentir de cada personaje, y que a partir de ello entienda de manera más acabada sus motivaciones y su accionar. Más arriesgado aun, lo excepcional no es solo sopesar su hondura, sino tratar de intuir en ellos una filosofía vital, un conjunto de “convicciones íntimas”, como dice Félicie, que los trascienden y organizan subrepticiamente la obra. Para entrar en el juego solo se pide una cosa: desembarazarse de esa idea superada de que lo dicho en los diálogos debilita la puesta en escena y estar abierto a la fascinante relación dialéctica entre lo que el plano no termina de mostrar y la palabra no termina de explicitar(…)
  • Nadando en un vaso de agua (70° Festival de San Sebastián)
    Lo que pasa en un festival parece quedarse, desgraciada y previsiblemente, dentro de las paredes del propio certamen. La mayoría de las películas que se exhiben deben su existencia precisamente a estas ocasiones porque, fuera de las sesiones programadas, no encontrarán una vida comercial o un público objetivo, quitando el posible destino de acabar en los fondos de una plataforma de streaming. ¿Tiene sentido acudir a un gran festival, más allá de la experiencia individual y la primicia anecdótica? ¿Nos puede ayudar de alguna manera a comprender mejor el estado actual del cine?