Paradigma del cine activista revolucionario: Cine Liberación, “La hora de los hornos” (Nicole Brenez)
Cada proyección representa un peligro y crea un “espacio liberado, un territorio descolonizado” (Octavio Getino), en el que la película podía interrumpirse durante el tiempo que fuera necesario para los debates y las discusiones. Asistir a una proyección se convierte en sí mismo en un acto político, transforma a los espectadores en sujetos históricos responsables, no en virtud de su acuerdo con el contenido de la película, sino en virtud de la propia decisión de asistir(...)
