Agustín Durruty

Nació en Buenos Aires. Estudió Artes Audiovisuales con orientación en Guión en la Universidad Nacional de las Artes (UNA). En la actualidad, trabaja en su Tesis de Licenciatura, en la que investiga la transición entre clasicismo y modernidad en el cine argentino de fines de los años cincuenta.
Contraplano del realismo Arrebatos

Contraplano del realismo

Ante el cine de baja intensidad, el drama atenuado, el rechazo del efecto catártico y aquella escrupulosa indiferencia que según Bresson caracteriza a la cámara, pero que resulta tan adecuada para describir su cine (así como a toda una tendencia estética), la cuestión es recuperar la reflexión más que la fe en la representación, la tradición de la imagen más que la del realismo, la construcción de sentido más que el reflejo primario o el hallazgo de una verdad(...)
Gleyzer y Solanas en la Generación del 60 Exploraciones

Gleyzer y Solanas en la Generación del 60

Podría establecerse un contrapunto entre "Seguir andando" y "Reflexión ciudadana", como si la materia estética y la política no hubieran encontrado todavía cómo articularse de un modo fructífero y se mantuvieran escindidas en los campos específicos y cerrados de la ficción y el documental. Así como Torre Nilsson calificaba "Graciela"(1956) como un “ejercicio de estilo” para "La casa del ángel" (1957), que además prefigura todo su cine de fines de los cincuenta y principios de los sesenta, algo similar podría pensarse de "Seguir andando", que parece diseñado como un ensayo para el desarrollo de una poética autoral incipiente. Pero la filmografía de Solanas tomó otro rumbo(...)
“Carmel”, o el grotesco en las entrañas del cine nacional Cine expandido

“Carmel”, o el grotesco en las entrañas del cine nacional

Carmel no trata de presentar una investigación que aporte nueva información ni una hipótesis fuerte sobre el caso; exhibe, en cambio, una recapitulación que mantiene abiertos sus principales enigmas (quién fue el asesino y cuál fue el motivo), organizados a la manera de una novela de misterio. Las reiteradas comparaciones con los libros de Agatha Christie corroboran el potencial ficcional de la historia, que posee todos los giros sorpresivos que una novela detectivesca pueda necesitar(...)
El hijo de Solanas Exploraciones

El hijo de Solanas

La estructuración entre el material de archivo y el monólogo de la voice over da cuenta de dos películas que hacen dialogar dos épocas y, sobre todo, dos variables del género, que se mantienen en tensión: el “terreno de la historia (lo intelectual) y de la memoria (lo afectivo)”. A partir de estos diálogos se presenta el problema de cómo pensar las dinámicas de los conflictos histórico-políticos en la dimensión íntima de las películas familiares. El autor vuelve a ellas obsesivamente, intentando encontrar algún signo del impacto de la historia política y social en los registros fílmicos de la historia familiar(...)
El gato, el ratón y la rapsodia húngara Arrebatos

El gato, el ratón y la rapsodia húngara

Desde el principio, en Tom se parodia la elegancia solemne del mundo de la música clásica, sus gestos, sus tics, la convicción de su propia importancia. Tom empieza a tocar confiado, con los ojos cerrados, luciéndose ante el público, en una pose algo pedante. Y termina desorbitado, aturdido y, finalmente, desvencijado. Pero el trayecto de un punto al otro parece tan motivado por la escalada de violencia en el combate con su rival como por el propio efecto de la música(...)
Herman J. Mankiewicz, autor de “El ciudadano” Exploraciones

Herman J. Mankiewicz, autor de “El ciudadano”

Si la polémica en torno a Mank y los atentados contra el “monstruo sagrado” resulta productiva en algún aspecto, que sea el de mantener algo de ese impulso desmitificador, no para una mera discusión en torno a entradas y salidas de un olimpo de artistas consagrados, ni para negar a Welles su genio creativo, sino para iluminar aspectos más opacos del arte cinematográfico(...)
Anacronismo y distopía en “El movimiento” Exploraciones

Anacronismo y distopía en “El movimiento”

Existe cierta idea de que nunca se ve dos veces la misma película. O, en otras palabras, de que nunca se vuelve a tener la misma experiencia al reverla. Algo que podemos decir al volver a El movimiento es que, en el momento de su recepción por parte de la crítica, la peste pasó, en cierta medida y con razón, desapercibida. Inevitablemente, no puede menos que cobrar un poco más de significación en el contexto actual. Esto no resignifica su valor narrativo o simbólico, pero impacta de otra manera en nuestra experiencia con la película(...)