Arrebatos

Textos breves, aventurados, a veces caprichosos.

La fría luz del día. Sobre “Toute une nuit”, de Chantal Akerman Arrebatos

La fría luz del día. Sobre “Toute une nuit”, de Chantal Akerman

Las historias pasionales solo son posibles por la noche, cuando nadie mira y el cielo oscuro cubre nuestros misterios. Pero con la fría luz del día llegan los arrepentimientos (la mujer que abandona a su amante mientras él paga el hotel) o terminan los juegos secretos. La esposa fugada vuelve justo a tiempo para descansar un minuto antes de atender el despertador y todas las asfixiantes tareas que tendrá que acometer antes de volver a su rutina privada. Con el día se rompen las ilusiones que nos hemos formado durante la noche, y no nos queda otra opción que asumir que, aunque no nos guste, la vida debe continuar(...)
Contraplano del realismo Arrebatos

Contraplano del realismo

Ante el cine de baja intensidad, el drama atenuado, el rechazo del efecto catártico y aquella escrupulosa indiferencia que según Bresson caracteriza a la cámara, pero que resulta tan adecuada para describir su cine (así como a toda una tendencia estética), la cuestión es recuperar la reflexión más que la fe en la representación, la tradición de la imagen más que la del realismo, la construcción de sentido más que el reflejo primario o el hallazgo de una verdad(...)
¡Crack! Apuntes sobre el debut de José A. Martínez Suárez Arrebatos

¡Crack! Apuntes sobre el debut de José A. Martínez Suárez

Así comienza "El crack": el empresario que irrumpe en la realidad del potrero, el protagonista Osvaldo que se defiende a golpes de una patada, la negativa de su padre y la crítica a la situación del país. Y termina con Osvaldo Castro en un estadio repleto de hinchas, lejos de sus amigos, rodeado de profesionales y empresarios y con todas las expectativas puestas en él como la nueva promesa del fútbol. Como si fuera un oscuro espejo del inicio, recibe otra patada, pero esta vez no logra levantarse(...)
El gesto de Rossellini Arrebatos

El gesto de Rossellini

El texto hablaba de sólo algunos de los tantos cineastas que (...) a mi entender son hijos e hijas de ese gesto iniciático que tanto se le reconoce al maestro italiano, ese salir a la calle a filmar una realidad concreta mediante los mecanismos de la ficción; una realidad que no estaba planteada desde una observación objetiva, ni mucho menos documental, pero que contenía en cada plano, en cada escena, en cada fragmento narrativo, más elementos de lo real de los que el cine, rodado principalmente en estudios, conocía hasta ese momento. ¿No es esa integración de otros elementos a la narración, acaso, uno de los rasgos que distingue en la historiografía al cine moderno?(...)
El problema de la observación de la naturaleza Arrebatos

El problema de la observación de la naturaleza

Bajo la falsa suposición de que el cine murió, se nos quiere hacer creer que actualmente existiría una especie de limpieza observacional a la hora de filmar cualquier cosa. Que lo que queda es una suerte de post-cine, donde no hay situaciones dramáticas, personajes ni preocupaciones temáticas; donde lo único que resta es la naturaleza y una cámara pasiva que observa. (...) Por suerte, eso es mentira; se trata de una ecuación reduccionista que, al descontextualizar el plano y quitarle su función dramática, le sustrae todo criterio al oficio de hacer cine y toda singularidad al acto de armar una puesta en escena(...)
Muerto el cine aún nos queda vasto mundo Arrebatos

Muerto el cine aún nos queda vasto mundo

Antes de constituirse como fenómeno de masas, antes de ser “industria del entretenimiento”, e incluso antes de que se escribiera su historia, el cine fue eso: una forma de registrar el mundo que le otorgó a la humanidad la posibilidad de tener una memoria visual no sólo de sí sino también del espacio que la contiene; la posibilidad de ver eternizada en una pantalla la acción del viento sobre las hojas de los árboles. (...) No hay, como entiende el niño de la gloriosa "The Long Day Closes", de Terence Davies, pantalla de cine más grande que el cielo(...)
La energía digresiva del cinematógrafo. Tres poemarios de Claudia Masin Arrebatos

La energía digresiva del cinematógrafo. Tres poemarios de Claudia Masin

En sus poemas, Claudia Masin parecería estar registrando, muy solapadamente, un texto-lectura del cine. Es evidente su participación profunda en el hecho fílmico. La poeta no escribe la película: escribe sus repercusiones. Busca "la alegría de hablar como quien raspa / las palabras propias / contra las ajenas y ve surgir la llama débil / del lenguaje compartido"(...)
Historias de la transpiración (Segunda parte) Arrebatos

Historias de la transpiración (Segunda parte)

Hannam filma un drama peronista duro y pesado en medio del outback australiano. El calor impregna la pantalla desde el primer plano y corroe el celuloide hasta volverlo fantasma. (...) Hannam filma este manifiesto sin concesiones ni grandilocuencia. Lo suyo no es el gesto político mediano que señala anticipando el elogio. Para él, primero está la imagen. (...) Se queda con sus personajes subidos de tono en el plano corto, sus hormonas calientes como el virus dentro del plano y sus ganas de cambiar futuro por presente en la materialidad histórica de la película(...)
“¿Qué hora es allí?”, o la invención de la otredad Arrebatos

“¿Qué hora es allí?”, o la invención de la otredad

Hsiao-kahn acude al puesto de un vendedor de DVD’s y le consulta si tiene cine francés que transcurra en París. El vendedor nombra a Hiroshima mon amour y al mencionado film que inmortalizó el nombre Antoine Doinel. Una señora detrás suyo le consulta al vendedor si tiene películas taiwanesas contemporáneas, y él le responde que no dispone de las que ella busca. En sólo una escena breve, Tsai asume completamente y normaliza el advenimiento de una nueva forma de ver películas de modo doméstico y los efectos que el descubrimiento de toda una historia del cine mundial le puede generar a una industria cinematográfica local(...)
Canon: Tres notas sobre Bresson Arrebatos

Canon: Tres notas sobre Bresson

¿Qué puede aportar el cineasta aludido a las problemáticas de un tiempo que no vivió y ni siquiera imaginó? ¿Por qué releer a Bresson? Pues, por más absurdo o inocente que pueda sonarle a alguno este concepto hoy en día, para acercarnos (porque más que eso es imposible) a una metafísica del cine (o “arte del cinematógrafo” como llamaría el propio RB). No se habla desde un deseo de replicación estética, como una renuncia a la hibridez o como parte de una romantizada nostalgia —pues allí tampoco reside ningún futuro, es sabido—, sino como posibilidad de imaginar, antes que un porvenir, un posible presente fecundo del cine(...)
Encuesta de La vida útil 2020 (una versión alternativa) Arrebatos

Encuesta de La vida útil 2020 (una versión alternativa)

Como todos los años, en 2020 me invitaron a participar de la encuesta anual de La vida útil. En un arranque de entusiasmo, la respondí dos veces: la primera, teniendo en cuenta todas las películas que vi durante el año, sin importar la fecha de estreno; la segunda, enfocándome en las películas estrenadas durante 2020. Envié sólo la segunda. Aquí va, entonces, la otra versión, a la cual quiero compartir aunque más no sea para recomendar las películas que nombro(...)
El gato, el ratón y la rapsodia húngara Arrebatos

El gato, el ratón y la rapsodia húngara

Desde el principio, en Tom se parodia la elegancia solemne del mundo de la música clásica, sus gestos, sus tics, la convicción de su propia importancia. Tom empieza a tocar confiado, con los ojos cerrados, luciéndose ante el público, en una pose algo pedante. Y termina desorbitado, aturdido y, finalmente, desvencijado. Pero el trayecto de un punto al otro parece tan motivado por la escalada de violencia en el combate con su rival como por el propio efecto de la música(...)
Muñequitos porteños. Sobre “Gente en Buenos Aires” Arrebatos

Muñequitos porteños. Sobre “Gente en Buenos Aires”

El cine argentino tiene una larga tradición de personajes masculinos grises, fracasados, anodinos; la clase de tipos que no llegan al suicidio porque ni siquiera les da para ese gesto de coraje. A una de sus vertientes podríamos llamarla “cine de oficinistas”. Pero no todo el cine de hombres fracasados es cine de oficinistas. (...) De hecho, cuando en 1962 Rodolfo Kuhn estrenó Los jóvenes viejos, en cierto modo abrió la puerta para toda una serie de películas sobre fracasados, sí, pero jóvenes (o adolescentes) aburguesados, perdidos en un limbo existencial donde el mundo del trabajo no tiene un lugar preponderante(...)
Un largo, un corto y paredes (y poesía) Arrebatos

Un largo, un corto y paredes (y poesía)

Cuerpo de letra es una película de multiplicidades: múltiples son los mensajes que transmite Eze, y múltiples son los medios con los que cuenta para hacerlo; múltiples son, también, las pintadas que se superponen entre sí, de modo similar a los fundidos encadenados con los que trabaja D’Angiolillo en el montaje(...)
Historias de la transpiración (Primera parte) Arrebatos

Historias de la transpiración (Primera parte)

Bogdanovich filma como si el calor le pesase. Quien opera la cámara se mueve con el ritmo cansino de los que no soportamos el calor y no nos alcanzan las manos para sacudirnos los bichos que nos rodean. Tal vez por eso este Bogdanovich sea tan diferente a otros Bogdanovich. El chorro de vitalidad le mana más despacio, como entre dientes, y Gazzara es el rostro impertérrito de esa afluencia. Un monje que le ha dado toda la vuelta al loto y, ya sin salida, camina despacio, mastica el humo y escupe el fuego(...)