Robert Bresson

Néstor Frenkel: “Me divierte mucho más robarle cosas al mundo que inventarlo de cero” Conversaciones

Néstor Frenkel: “Me divierte mucho más robarle cosas al mundo que inventarlo de cero”

No hay una mirada de Néstor Frenkel frente a las cosas. Justamente ocurre todo lo contrario: se trata de ir hacia las cosas y tratar de tomar de ellas lo que me pueden dar; pensar en ese otro que me las está dando y en el que las va a mirar. Obviamente todo pasa por mí y por una forma de hacer que va a ser adaptable a cada momento. No sé bien cuál es la ética, ni la estética, ni las leyes del cine de Néstor Frenkel(...)
La audacia y el cálculo (17FestiFreak #2) Corresponsales

La audacia y el cálculo (17FestiFreak #2)

De eso hablamos: de la regla y de la excepción, de la necesidad de lo nuevo para la vida. Sin excepción, sin novedad (sin arte) no hay devenir, no hay metamorfosis. La regla, entonces, es ese “capitalismo depredador” que pervierte el trabajo en “pura negatividad destructora”, como dice [Orestes] Di Lullo: “trabajo de todo el ser para matarse”(...)
Contraplano del realismo Arrebatos

Contraplano del realismo

Ante el cine de baja intensidad, el drama atenuado, el rechazo del efecto catártico y aquella escrupulosa indiferencia que según Bresson caracteriza a la cámara, pero que resulta tan adecuada para describir su cine (así como a toda una tendencia estética), la cuestión es recuperar la reflexión más que la fe en la representación, la tradición de la imagen más que la del realismo, la construcción de sentido más que el reflejo primario o el hallazgo de una verdad(...)
Canon: Tres notas sobre Bresson Arrebatos

Canon: Tres notas sobre Bresson

¿Qué puede aportar el cineasta aludido a las problemáticas de un tiempo que no vivió y ni siquiera imaginó? ¿Por qué releer a Bresson? Pues, por más absurdo o inocente que pueda sonarle a alguno este concepto hoy en día, para acercarnos (porque más que eso es imposible) a una metafísica del cine (o “arte del cinematógrafo” como llamaría el propio RB). No se habla desde un deseo de replicación estética, como una renuncia a la hibridez o como parte de una romantizada nostalgia —pues allí tampoco reside ningún futuro, es sabido—, sino como posibilidad de imaginar, antes que un porvenir, un posible presente fecundo del cine(...)