Cuando estaba estudiando cine yo no quería ser docente de cine, quería ser cineasta. Y, para mí, había una clara distinción entre los docentes de cine y los cineastas. Los docentes de cine no eran cineastas. Era raro: había claramente docentes de cine cineastas, pero no eran la mayoría. La mayoría de los docentes de cine tenían trabajo porque normalmente vos accedías a la docencia cinematográfica a través de un currículum profesional, que eso es lo que te daba a vos la certeza de que la persona que estaba ahí tenía cierta autoridad para impartir una materia. (...) Ahora empieza a cambiar ese paradigma, y empieza a aparecer esta cuestión de la docencia cinematográfica casi como una cuestión específica(...)