Cristhian Flores

Muerto el cine aún nos queda vasto mundo Arrebatos

Muerto el cine aún nos queda vasto mundo

Antes de constituirse como fenómeno de masas, antes de ser “industria del entretenimiento”, e incluso antes de que se escribiera su historia, el cine fue eso: una forma de registrar el mundo que le otorgó a la humanidad la posibilidad de tener una memoria visual no sólo de sí sino también del espacio que la contiene; la posibilidad de ver eternizada en una pantalla la acción del viento sobre las hojas de los árboles. (...) No hay, como entiende el niño de la gloriosa "The Long Day Closes", de Terence Davies, pantalla de cine más grande que el cielo(...)
“¿Qué hora es allí?”, o la invención de la otredad Arrebatos

“¿Qué hora es allí?”, o la invención de la otredad

Hsiao-kahn acude al puesto de un vendedor de DVD’s y le consulta si tiene cine francés que transcurra en París. El vendedor nombra a Hiroshima mon amour y al mencionado film que inmortalizó el nombre Antoine Doinel. Una señora detrás suyo le consulta al vendedor si tiene películas taiwanesas contemporáneas, y él le responde que no dispone de las que ella busca. En sólo una escena breve, Tsai asume completamente y normaliza el advenimiento de una nueva forma de ver películas de modo doméstico y los efectos que el descubrimiento de toda una historia del cine mundial le puede generar a una industria cinematográfica local(...)