Octavio Getino

Usos del archivo y modos del documental en “No matar” Exploraciones

Usos del archivo y modos del documental en “No matar”

Pero en Lanzmann esto es puesto en evidencia, y aunque sus películas rechazan el uso de material de archivo preexistente, los registros que realiza en el rodaje, entre ellos las entrevistas en las que suele basar sus relatos, son también entendidos y tratados como archivo, es decir que cae sobre ellos la misma desconfianza(...)
Paradigma del cine activista revolucionario: Cine Liberación, “La hora de los hornos” (Nicole Brenez) Traiciones

Paradigma del cine activista revolucionario: Cine Liberación, “La hora de los hornos” (Nicole Brenez)

Cada proyección representa un peligro y crea un “espacio liberado, un territorio descolonizado” (Octavio Getino), en el que la película podía interrumpirse durante el tiempo que fuera necesario para los debates y las discusiones. Asistir a una proyección se convierte en sí mismo en un acto político, transforma a los espectadores en sujetos históricos responsables, no en virtud de su acuerdo con el contenido de la película, sino en virtud de la propia decisión de asistir(...)
Papelitos: fiesta, bronca y resistencia en el cine nacional Exploraciones

Papelitos: fiesta, bronca y resistencia en el cine nacional

La aparición de los papelitos y tiras blancas como parte de la puesta en escena funciona como elemento narrativo, pero también como elemento de identificación. Esto último, en algunas de las películas mencionadas, demuestra por qué la renovación cinematográfica latinoamericana de los sesenta fue tan importante. Más allá del accionar político directo, cineastas como Solanas buscaban componer imágenes propias que respondan a un cierto tipo de construcción de la argentinidad, que bien podría ser distinta a las representada por los cines clásicos. Los papelitos podrían considerarse indicadores de esta búsqueda(...)
Gleyzer y Solanas en la Generación del 60 Exploraciones

Gleyzer y Solanas en la Generación del 60

Podría establecerse un contrapunto entre "Seguir andando" y "Reflexión ciudadana", como si la materia estética y la política no hubieran encontrado todavía cómo articularse de un modo fructífero y se mantuvieran escindidas en los campos específicos y cerrados de la ficción y el documental. Así como Torre Nilsson calificaba "Graciela"(1956) como un “ejercicio de estilo” para "La casa del ángel" (1957), que además prefigura todo su cine de fines de los cincuenta y principios de los sesenta, algo similar podría pensarse de "Seguir andando", que parece diseñado como un ensayo para el desarrollo de una poética autoral incipiente. Pero la filmografía de Solanas tomó otro rumbo(...)