Daniel Cabo

Nació en Madrid en 1996. Estudió Cinematografía y Artes Audiovisuales, graduándose en 2018 en la especialidad de Guión. Con el ánimo de ampliar horizontes, poco después realizó un máster de investigación en el ámbito del Cine, Televisión y Medios Interactivos. Lleva años escribiendo sobre cine y videojuegos en diferentes medios digitales.
Caída y espera en el acercamiento digital Arrebatos

Caída y espera en el acercamiento digital

Negación del tiempo, evidencia del tiempo; trabajo en profundidad, trabajo sobre la superficie; comentario estético sobre las posibilidades del digital, utilización del digital como herramienta facilitadora. David Lynch y James Benning han sido, el primero de forma esporádica y el segundo de manera constante, dos de los cineastas que más sentido le han dado al nuevo formato dominante en el cine contemporáneo estadounidense(...)
Imágenes y contexto en “Elephant”, de Alan Clarke Arrebatos

Imágenes y contexto en “Elephant”, de Alan Clarke

La obra de Clarke es una paradoja en sí misma: contextualiza el momento histórico que las imágenes ficcionales van a representar, y al mismo tiempo realiza una brutal descontextualización de dichas imágenes, en tanto que constituyen una serie de asesinatos que no podemos personificar de forma concreta. Tanto los asesinos como las víctimas permanecen anónimos, y su paso por la película es fugaz: realizan el acto violento o son consecuencia de él, y la siguiente escena se olvida de ellos, mostrando otra tesitura diferente sin aportar información sobre su distancia geográfica, su relación temporal o sus motivos subyacentes(...)
A través del espejo, a través de la ficción. Una mirada a “Función de noche” Arrebatos

A través del espejo, a través de la ficción. Una mirada a “Función de noche”

Al igual que la novela de Delibes no era únicamente un monólogo recriminatorio –por idiota, por poco atento, por rojo...– de una mujer que ha perdido a su marido, sino la mirada a las raíces de una sociedad, la conversación que mantienen Lola Herrera y Daniel Dicenta revela mucho más que los problemas de un matrimonio en concreto: se expande a toda una época oscura y tremendamente violenta de un país sumido en una dictadura de décadas, que mediante la represión institucional perpetuó un modelo sentimental misógino, podrido, de roles insostenibles, que tantos años después sigue encontrando sus perpetuadores(...)