Chantal Akerman

La fría luz del día. Sobre “Toute une nuit”, de Chantal Akerman Arrebatos

La fría luz del día. Sobre “Toute une nuit”, de Chantal Akerman

Las historias pasionales solo son posibles por la noche, cuando nadie mira y el cielo oscuro cubre nuestros misterios. Pero con la fría luz del día llegan los arrepentimientos (la mujer que abandona a su amante mientras él paga el hotel) o terminan los juegos secretos. La esposa fugada vuelve justo a tiempo para descansar un minuto antes de atender el despertador y todas las asfixiantes tareas que tendrá que acometer antes de volver a su rutina privada. Con el día se rompen las ilusiones que nos hemos formado durante la noche, y no nos queda otra opción que asumir que, aunque no nos guste, la vida debe continuar(...)
Palabras que aparecen como la luz. Una conversación con Pablo García Canga Conversaciones

Palabras que aparecen como la luz. Una conversación con Pablo García Canga

En mi experiencia y en mis películas no puede haber nada si no hay esa experiencia de la conversación. La amistad y el amor son básicamente conversación, es casi lo más importante. El resto rodea a la conversación, más que a la inversa. También porque creo que la conversación es aquello que puede ser, de todo eso, lo más interminable y no repetitivo(...)
Contraplano del realismo Arrebatos

Contraplano del realismo

Ante el cine de baja intensidad, el drama atenuado, el rechazo del efecto catártico y aquella escrupulosa indiferencia que según Bresson caracteriza a la cámara, pero que resulta tan adecuada para describir su cine (así como a toda una tendencia estética), la cuestión es recuperar la reflexión más que la fe en la representación, la tradición de la imagen más que la del realismo, la construcción de sentido más que el reflejo primario o el hallazgo de una verdad(...)
Privacidad insonorizada Exploraciones

Privacidad insonorizada

En la inaudibilidad momentánea vestida de azar, ya por la sobrecarga del campo sonoro que enmascara el hilo de voz, ya por la falla interna del dispositivo de registro que deviene en silencio absoluto, se genera un espacio de resguardo y complicidad entre los sujetos protagonistas del que, como espectadores, quedamos fuera. De forma inesperada quedamos librados, momentáneamente, a merced de la soledad. Devenidos oyentes furtivos, nuestro corazón se saltea un latido y nuestro oído se carga de nada(...)