Fernando Birri

Pablo Piedras: “La academia es una plataforma de pensamiento genial, pero creo que en algún momento hay que tomar distancia para producir algo diferente” Conversaciones

Pablo Piedras: “La academia es una plataforma de pensamiento genial, pero creo que en algún momento hay que tomar distancia para producir algo diferente”

Cuando ibas a algún congreso en el extranjero, solo se hablaba de "Los rubios", de la controversia con "M" de Prividera; todo muy vinculado al boom de la memoria y a validar la idea de un proyecto de renovación cinematográfica a partir de elementos puramente asociados a los estudios sobre memoria y los estudios culturales. Siempre tuve una especie de revuelta personal en relación a los estudios que hacen que el cine diga o ejemplifique los proyectos académicos e ideológicos de determinadas modas académicas. Me parece reduccionista a nivel estético. El problema fundamental era que no analizaban formalmente las películas(...)
Papelitos: fiesta, bronca y resistencia en el cine nacional Exploraciones

Papelitos: fiesta, bronca y resistencia en el cine nacional

La aparición de los papelitos y tiras blancas como parte de la puesta en escena funciona como elemento narrativo, pero también como elemento de identificación. Esto último, en algunas de las películas mencionadas, demuestra por qué la renovación cinematográfica latinoamericana de los sesenta fue tan importante. Más allá del accionar político directo, cineastas como Solanas buscaban componer imágenes propias que respondan a un cierto tipo de construcción de la argentinidad, que bien podría ser distinta a las representada por los cines clásicos. Los papelitos podrían considerarse indicadores de esta búsqueda(...)
Gleyzer y Solanas en la Generación del 60 Exploraciones

Gleyzer y Solanas en la Generación del 60

Podría establecerse un contrapunto entre "Seguir andando" y "Reflexión ciudadana", como si la materia estética y la política no hubieran encontrado todavía cómo articularse de un modo fructífero y se mantuvieran escindidas en los campos específicos y cerrados de la ficción y el documental. Así como Torre Nilsson calificaba "Graciela"(1956) como un “ejercicio de estilo” para "La casa del ángel" (1957), que además prefigura todo su cine de fines de los cincuenta y principios de los sesenta, algo similar podría pensarse de "Seguir andando", que parece diseñado como un ensayo para el desarrollo de una poética autoral incipiente. Pero la filmografía de Solanas tomó otro rumbo(...)