Cine japonés

“Inadjetivable”, algunos textos de cine de João Bénard da Costa Traiciones

“Inadjetivable”, algunos textos de cine de João Bénard da Costa

Escritor ávido (la recopilación de sus escritos sobre cine ya va por el sexto volumen) e implacable, personal y de una riqueza en el uso del lenguaje difícilmente comparable, Bénard da Costa expone en cada texto su mirada particular sobre el cine que consiste en un análisis minucioso de detalles muy concretos de las películas que le sirven para explicar toda una visión sobre el arte y el mundo, del que cine es su espejo definitivo(...) (Traducción: Karina Solórzano y Miguel Blanco Hortas. Introducción: Miguel Blanco Hortas)
Naruse, el plano compartido (Jacques Rancière, 2001) Traiciones

Naruse, el plano compartido (Jacques Rancière, 2001)

Se sabe que la trama, en Naruse, está marcada por la desgracia. Pero es necesario precisar su naturaleza. No es solamente el hecho de las vidas perdidas: amores sacrificados al dinero o a la convención, vidas quebradas o desorientadas por la guerra, la servidumbre femenina de esposas, sirvientas o geishas. Es sobre todo que estas desgracias están sometidas a una gran ley de equivalencia(...)
Hayao Miyazaki: los pies en la tierra y la cabeza en las nubes Exploraciones

Hayao Miyazaki: los pies en la tierra y la cabeza en las nubes

Podemos hacer una pequeña prueba en nuestra vida cotidiana: ponernos de rodillas, a la altura de un niño pequeño. Enseguida comprobaremos que el mundo está en las alturas y que, de continuar así, estaremos todo el día mirando hacia arriba. Ahí está todo lo que los niños son incapaces de alcanzar porque los adultos hacemos el mundo a nuestra medida. Desde la mirada infantil, nuestro mundo adulto es extraño y a veces difícilmente entendible. Está lleno de puertas cerradas, de botes que no se pueden abrir, de cosas que solo los mayores pueden hacer, comer, beber, ver, conducir(...)
Los espacios resignificados. Cinco puertas a Takashi Ito Cine expandido

Los espacios resignificados. Cinco puertas a Takashi Ito

A mitad del corto vimos un dedo enorme en primer plano —el de Ito padre— que se acercaba lentamente hacia la nariz de su hijo, para presionarla. Luego se sucedían planos similares, con el dedo tocando otras partes del cuerpo del niño. En los últimos segundos hay un plano similar, pero ahora el dedo toca una pantalla que reproduce la imagen del niño. Las implicancias de esta idea son demasiado dolorosas para ponerlas en palabras. La tecnología permitiría, al menos, la persistencia de esa imagen amada. Pero solo de la imagen. Es un final desolador para un breve diario familiar que puede pensarse, también, como una hermosa carta de amor(...)