Cine y política

El antídoto al colapso civilizatorio. Una entrevista a Adam Curtis (The Economist) Conversaciones

El antídoto al colapso civilizatorio. Una entrevista a Adam Curtis (The Economist)

Lo opuesto a la estabilidad es una política de la imaginación. Hay un deseo de que haya algo más que la repetición que escuchamos todos los días de que “si te gusta esto, te va a gustar aquello”. Pienso que está llegando, pero hay un temor a eso. El trabajo de un buen político es decir: “Sí, yo entiendo sus temores, pero miren, esto no está bien y podemos hacer algo mejor”. Yo estoy esperando a un político de izquierda que diga algo así. Hasta ahora, no vi a ninguno(...)
Gleyzer y Solanas en la Generación del 60 Exploraciones

Gleyzer y Solanas en la Generación del 60

Podría establecerse un contrapunto entre "Seguir andando" y "Reflexión ciudadana", como si la materia estética y la política no hubieran encontrado todavía cómo articularse de un modo fructífero y se mantuvieran escindidas en los campos específicos y cerrados de la ficción y el documental. Así como Torre Nilsson calificaba "Graciela"(1956) como un “ejercicio de estilo” para "La casa del ángel" (1957), que además prefigura todo su cine de fines de los cincuenta y principios de los sesenta, algo similar podría pensarse de "Seguir andando", que parece diseñado como un ensayo para el desarrollo de una poética autoral incipiente. Pero la filmografía de Solanas tomó otro rumbo(...)
El hijo de Solanas Exploraciones

El hijo de Solanas

La estructuración entre el material de archivo y el monólogo de la voice over da cuenta de dos películas que hacen dialogar dos épocas y, sobre todo, dos variables del género, que se mantienen en tensión: el “terreno de la historia (lo intelectual) y de la memoria (lo afectivo)”. A partir de estos diálogos se presenta el problema de cómo pensar las dinámicas de los conflictos histórico-políticos en la dimensión íntima de las películas familiares. El autor vuelve a ellas obsesivamente, intentando encontrar algún signo del impacto de la historia política y social en los registros fílmicos de la historia familiar(...)
Muñequitos porteños. Sobre “Gente en Buenos Aires” Arrebatos

Muñequitos porteños. Sobre “Gente en Buenos Aires”

El cine argentino tiene una larga tradición de personajes masculinos grises, fracasados, anodinos; la clase de tipos que no llegan al suicidio porque ni siquiera les da para ese gesto de coraje. A una de sus vertientes podríamos llamarla “cine de oficinistas”. Pero no todo el cine de hombres fracasados es cine de oficinistas. (...) De hecho, cuando en 1962 Rodolfo Kuhn estrenó Los jóvenes viejos, en cierto modo abrió la puerta para toda una serie de películas sobre fracasados, sí, pero jóvenes (o adolescentes) aburguesados, perdidos en un limbo existencial donde el mundo del trabajo no tiene un lugar preponderante(...)
Anacronismo y distopía en “El movimiento” Exploraciones

Anacronismo y distopía en “El movimiento”

Existe cierta idea de que nunca se ve dos veces la misma película. O, en otras palabras, de que nunca se vuelve a tener la misma experiencia al reverla. Algo que podemos decir al volver a El movimiento es que, en el momento de su recepción por parte de la crítica, la peste pasó, en cierta medida y con razón, desapercibida. Inevitablemente, no puede menos que cobrar un poco más de significación en el contexto actual. Esto no resignifica su valor narrativo o simbólico, pero impacta de otra manera en nuestra experiencia con la película(...)